martes, 13 de junio de 2017

Objetivo Estocolmo (III): la crónica

Con mi cuñado, en los kilómetros iniciales.
Suele decirse que bien está lo que bien acaba, y aunque no acabé muy bien el Maratón de Estocolmo -celebrado el pasado 3 de junio-, sí que me encuentro satisfecho por haber concluido mi participación número 13 en la distancia. Mi objetivo era mejorar marca personal (fijada en 3h 25' 10''), pero ni me acerqué. Paré el crono en 3h 47' 55'', aunque ya digo que es todo un éxito teniendo en cuenta que una lesión en uno de los isquios tan sólo ocho días antes de la prueba casi me impide tomar la salida.
No hay peor enemigo de un atleta que la lesione, pero si ésta se produce en los días previos a la prueba que te llevas preparando -en mi caso- tres meses, la cosa se pone más fea todavía. El sábado, 3 de junio, era la carrera, y el lunes anterior estaba en la camilla de Manos Máginas Pili (MMP que otra vez volvió a hacer el milagro), de la clínica de fisioterapia de Manuel Pancorbo, intentando revertir el mal. Aquel día no hubo sólo masaje, sino también punción seca. A los dos días, el miércoles, nueva sesión de fisio, y el jueves pude tanto trotar un poquito como ir al gimnasio para fortalecer una musculatura que había quedado francamente tocada por el tratamiento.
Sufriendo en torno al km 30.
Corría, no me dolía pero sí sentía alguna molestia. Con esa sensación afronté la salida en la carrera. Ni siquiera fui trotando al punto de salida. No quería tener alguna sensación negativa que me obligara a no participar.
Físicamente creo que estaba en uno de mis mejores momentos, y por ello -y pese a la lesión- decidí afrontar la carrera con el objetivo que me marqué en su día: mejorar mi marca personal. Así se lo hice saber a mi cuñado el granaíno -Fernando Arco, con el que suelo compartir este tipo de aventuras-, y así comenzamos: siendo valientes.
El ritmo objetivo de carrera era 4'50''/km para hacer 3h25'00''. Mi cuñado, que es mucho más rápido que yo, se prestó a llevarme y la verdad es que todo iba de maravilla. No sólo estábamos en tiempo sino que en numerosas ocasiones tenía la tentación de acelerar la marcha por lo bien que me sentía. Pero la experiencia es ya un grado, y tengo claro que el maratón empieza en el kilómetro 30. En ese momento es cuando debes medir tus fuerzas y saber cómo vas a acabar.
 Nosotros íbamos según lo previsto. Tanto, que pasamos la media maratón en 1h41'26'' cuando el objetivo era 1h43' aproximadamente. Las sensaciones eran excelentes, pero estaba entrando en la zona de peligro. En el kilómetro 25 ya me costaba mantener el ritmo de 4'50''/km, y en el km 30 rodaba por encima de los cinco minutos el kilómetro. Unos kilómetros antes tanto mi cuñado como yo nos dimos cuenta de que yo no aguantaba; él intentó animarme, pero me quedaba. Por ello le dije que él siguiera, y que no se preocupara que yo iba a echar el resto.
Cruzando la meta.

En ese kilómetro 30 supe que tocaba sufrir en los 12 kilómetros restantes, y así fue. La verdad es que no hubo ni rastro de dolor con el isquio, que era lo que yo temía, y sin embargo tenía las piernas acalambradas; me daba la sensación de que de un momento a otro me iba a machacar una tormenta de calambres que me impediría seguir. 
Creo que era como consecuencia del planteamiento de carrera. Como estaba tocado del isquio, opté por acortar la zancada y aumentar la cadencia. Es decir, pasitos cortitos y más rápidos. Algo totalmente contrario a lo que yo suelo hacer. Era para cuidar el isquio, y dio resultado, pero el efecto colateral fue la aparición de piernas acalambradas que me impedían rodar con soltura. La rabia era aún mayor -quizá la impotencia- porque el pulsómetro me indicaba que rodaba a 116 pulsaciones por minuto, 120, 125... es decir, ¡¡¡POQUÍSIMO!!!; la marcha era casi de andar pero me era imposible acelerar.
Quedaban 12 kilómetros, y si bien ya era consciente de que no iba a conseguir ni el primer objetivo (3h25') ni el segundo (bajar de 3h30'), no quería sobrepasar las cuatro horas. Por ello, afrontando la dificultad física y la impotencia de tirar al ritmo que me pedía la mente, apreté los dientes y evité como pude hundirme. El kilómetro 35 lo pasé a 5'58''/km, el kilómetro 40 a 6'50''/km; y en los dos últimos kilómetros (y 195 metros) volví a bajar a 5'56''/km.
Celebrando la victoria.
La sensación al llegar al estadio era de alivio porque lo había conseguido, pero también de impotencia porque una inoportuna lesión había trastocado el trabajo de tres meses.
No importa. Ya estaba pensando en cómo afrontaría la siguiente. Y el pensamiento no apareció al cruzar la línea de meta, sino que a lo largo de esos 12 sufridos últimos kilómetros compaginaba la concentración para seguir corriendo con la táctica a seguir en mi maratón número 14 que, no sé cuándo, pero os aseguro que llegará.
Me da la sensación de que esto engancha.

jueves, 1 de junio de 2017

Objetivo Estocolmo (II): Alea iacta est

Llegó el gran día. Ya poco se puede hacer para cambiar lo que pueda pasar el próximo sábado, 3 de junio, cuando a las 12,00 horas tome la salida en el Maratón de Estocolmo.
Sí, he dicho bien: a las doce de la mañana. Es la primera vez en mi vida que inicio un maratón tan tarde; siempre suelen comenzar a las ocho o nueve de la mañana, pero este lo hace a las doce con una previsión de temperatura de 16º, la máxima que se espera ese día. A partir de ahí las previsiones indican que bajará la temperatura, y el cielo estará nublado. Es decir, hará fresquito... ¡¡¡y eso me gusta!!!.
Será mi maratón número 13 (¡¡!!), y hasta llegar a hoy han sido doce semanas de entrenamiento en el que he machado 512 kilómetros. Deberían haber sido algo más, pero las complicaciones del trabajo y de alguna que otra cosilla te hacen complicado SIEMPRE llevar el plan de entrenamiento a rajatabla. Habitualmente lo hago lo más próximo que puedo, pero ya digo que es difícil clavarlo.
Hasta el pasado jueves las sensaciones eran bastante buenas porque los tiempos de series y rodajes estaban siendo muy interesantes, estoy un peso razonable, y me sentía muy bien. Sin embargo, un dolor en el isquio de mi pierna izquierda detectado el viernes (¡¡¡ocho días antes de la carrera!!!) me llevó al fisio... y a recibir la desagradable noticia de que tenía una contractura/sobrecarga importante. En estos días he recibido dos sesiones de masajes, con punción seca incluida, nada de correr, mucho hielo y estiramiento... y hasta ayer miércoles no pude ir al gimnasio a fortalecer precisamente los isquios.
Hoy concluiré la mini-recuperación con media horilla de rodaje tranquilito para ver cómo responde la zona afectada, y después otra vez sesión de gimnasio.
En fin, ha sido un plan de entrenamiento del que iba a acabar bastante contento pero que al final se ha torcido.
No sé si finalmente podré intentar hacer mi mejor marca en la distancia (3h25'10'' conseguida en Sevilla en el año 2012); todo dependerá de cómo responda el isquio. Mi idea original era intentar bajar de tres horas y media, pero como los tiempos de entrenamiento habían ido tan bien, me había planteado hacer marca personal. Si algo he aprendido en los años que llevo corriendo, es que las prisas no son buenas consejeras, de ahí que correré en función de las sensaciones, y si hay que bajar el ritmo para simplemente acabar, así lo haré. Más vale ser prudentes ahora para evitar una lesión mayor cuyas consecuciones podrían llevarme a problemas mucho más gordos.
En un día como hoy apelo a mi lema de que "Alea iacta es"... aunque en esta ocasión el asunto está más dudosa casi que nunca.
Ya os contaré.

lunes, 22 de mayo de 2017

Seguimos con las jubilaciones

Si hace unos meses jubilaba mis magníficas Saucony Cortana 3, ahora ha llegado el momento de pasar a segunda actividad a otros dos pares de zapatillas ante las que tengo una sensación de amor-odio. 
Las de la izquierda en la fotografía son unas New Balance 1210 Leadville. Están pensadas para realizar carreras de trail de ultradistancia, pero no por terrenos de exigencia técnica (como la alta montaña, por ejemplo), sino más bien para carrileo.
Iba a correr los 101 kilómetros de Ronda en el año 2014, y aunque ya había adquirido unas zapatillas de otra marca, al usarlas para hacerles el rodaje me dí cuenta de que no me iban bien. Por ello, recurrí por la vía de urgencia a las Leadville. De hecho, me las calcé por primera vez un domingo; la segunda, al día siguiente; y la tercera fue ya en Ronda. Me tuve que retirar en el kilómetro 65 porque físicamente me era imposible seguir, pero las zapatillas fueron magníficas.
Desde entonces les he dado caña de la buena utilizándolas siempre para carrileo. Y me han ido genial.
A lo largo de los dos años y diez meses que las he utilizado (del 4/05/2014 al 6/03/2017) he recorrido con ellas 739 kilómetros, casi todos de entrenamiento por terrenos complicados, y la verdad es que han respondido de manera espléndida. Recuerdo de manera especial todas las Carreras del Melón (en Higuera de Calatrava), una media maratón en Baños de la Encina, o el Trail del Diablo largo en Torredelcampo el año pasado. Zapatillas altamente recomendables pues ofrecen garantía total.
Las de la derecha en la fotografía (rojas y azules) despiertan en mí un sentimiento agridulce. Dulce porque New Balance es una de mis marcas preferidas, y éstas son las 1080 V4. He tenido todas las versiones de este modelo porque también eran para mí signo de garantía. Sin embargo, con estas V4 he sufrido bastante. No sé si es por las zapatillas o porque yo le di un mal uso, pero lo cierto es que me queda la mala experiencia de haber tenido que pasar con ellas por una fascitis plantar que me llevó por la calle de la amargura durante más de un año. 
Intenté cambiar mi pisada mientras las usaba. En lugar de talonar tanto, busqué caer más de media suela; después me han dicho que lo hice demasiado rápido porque yo lo planteé en unos meses, y al parecer, un cambio de esta índole hay que diseñarlo durante un año como mínimo. Lo cierto es que tras correr con ellas el maratón de París del año 2015, empecé una amarga lesión que yo asocio a estas zapatillas. Ya digo que no sé si fueron las causante del problema, o no, pero mi subconsciente así lo cree, y por ello se me vino abajo un mito.
A pesar de ello, seguí utilizándolas para carreras más cortitas, y finalmente tras jubilarlas había recorrido con ellas algo más de 862,5 kilómetros durante los dos años que las tuve.
Hasta estas V4 me habían ido genial los modelos anteriores, y para salir de dudas buscaré las V5 a ver qué tal son, y decidir si las abandono definitivamente o si puede seguir confiando en ellas. Ya os contaré.

jueves, 18 de mayo de 2017

Espectáculo Apache


Hace tiempo que quería asistir a un concierto del grupo "Apache", y por fin pude hacerlo el pasado sábado en las fiestas del barrio de "Expansión Norte", de Jaén capital.
¡¡IM-PRE-SIO-NAN-TE!!
Tras lo que viví esa noche me arrepiento aún más de no haberlo hecho antes porque son todo un espectáculo.
Para resumir el concierto me quedo con lo que me dijo mi esposa durante uno de los temas que cantaban: "es como si la música se metiese dentro de ti y la sintieras como tuya".
Supongo que no todo el mundo vivirá de igual forma un concierto de Apache, pero allí había desde gente jovencita, hasta madurita, con vestimentas de vaqueros y camisetas sport a trajes impolutos de chaqueta y corbata. Y es que la buena música no tiene fronteras. Y eso es lo que hace "Apache": buenísima música.
Cierto que no son temas propios sino versiones de algunos de los mejores grupos que ha dado la historia, pero eso mismo tiene su valor: atreverse con auténticos mitos, y hacerlo chapeau.
En este catite no soy objetivo, ni tampoco pretendo serlo. Sobre todo porque veo lo que hace "Apache" desde mi punto de vista. El de una persona cuya edad le hace contemporánea a las canciones que conforman el repertorio del grupo, música que me lleva a momentos tremendamente felices de mi pasado, y si no lo fueron en su día, al menos yo los recuerdo con especial añoranza y felicidad. Es música de mi época, algo que hoy día es difícil, muy difícil, de encontrar, donde lo importante no es únicamente la letra sino también el sonido; un sonido que por sí solo te transmite un algo difícil de explicar. Una música que te hace disfrutar porque también ves disfrutar a quienes te la están ofreciendo. Un cantante, un grupo sin sentimiento no es nada. "Apache" derrocha emoción en cada nota. De hecho, es esta música la que te permite hacerlo, con momentos de protagonismo para cada miembro del grupo: el bajo, la batería, la percusión, el teclado... Todos transmiten su emoción al personal haciendo lo que mejor saben hacer: música.
Ya digo que todos son de diez, aunque quisiera hacer un mención especial de Luismi, el vocalista, porque parece una persona de otro planeta dados los registros que es capaz de asumir. Y otra mención al guitarrista, Juan Carlos; me dejó perplejo la naturalidad, la humildad, la tranquilidad, lo fácil que hace lo que hace. Es digno de subir a los altares un tipo que hace arte sin alardear de ello, desde su rinconcito, casi escondido, y asumiendo un segundo, un tercer o un cuarto plano como si la cosa no fuera con él; menos mal que allí había gente que entendía de eso, y le reclamaron y le vitorearon y le aplaudieron... y él no tuvo más remedio que dirigirse a ellos en alguno de sus solos para darles las gracias. Lo hizo -el agradecimiento- simplemente tocando pero con una sonrisa en la boca dirigida hacia ellos. No sé cómo será como persona, pero como guitarrista es un artista.
Durante las dos horas y pico de concierto hay tiempo para bailar, para cantar, para emocionarse, para saltar, para reír, llorar, para abrazarse a alguien, para que te abracen... para disfrutar.
El valor de las cosas no está únicamente en hacerlas, en este caso, hacerlas bien, muy bien. Para mí es más importante todavía el intentar un reto tan bestial como hace "Apache" cada vez que sube a un escenario: atreverse con los mitos. ¡Olé!
Gracias por lo del sábado. Y no me despido porque nos veremos en más de una ocasión -seguro- por esos conciertos de dioses.
PD.- Me encantaría ver un día a "Apache" en mi pueblo, Higuera de Calatrava. No me perdería por nada del mundo el momento en el que interpretaran el "Money for nothing" de los "Dire Straits", dedicado a Willy; y éste, "Willy", en mitad de la pista y ya algo pasadito haciendo su genial imitación de Mark Knopfler. Un reto. A ver si lo conseguimos.
PD2.- Os dejo arriba el Mix de Queen que suele poner en escena Apache. Lo hizo el pasado sábado en Jaén, me encantó, y como digo arriba es un vídeo de una actuación en Roquetas de Mar hace unos años.

lunes, 1 de mayo de 2017

Sindicalistas (UGT/CCOO) metidos a (malos) políticos

Ondajaén Televisión, la empresa en la que trabajo, decidió dedicar los martes a hablar de sindicalismo. Era en la tertulia matutina que cada día se incluye en el magazine informativo que echó a andar hace unos años. El programa se emite de lunes a viernes, y como digo se optó por invitar los martes a representantes de organizaciones sindicales para que plantearan los temas que considerasen oportunos.
Mañana, 2 de mayo de 2017, regresa la emisión de "Buenos días, Jaén" (que así se llama ahora el programa) tras el parón de Semana Santa. Y por ello, por ser el día siguiente de una fecha tan señalada como el 1 de mayo, la compañera y presentadora del espacio Marta Negrillo quiso que la tertulia sindicalista tuviera -mañana- como invitados a los secretarios provinciales de las organizaciones sindicales más relevantes de Jaén. 
Espero no estar siendo indiscreto, y desvelar en estas líneas algo que se hubiese preferido que quedase en la trastienda, pero no me resisto a contar que la semana pasada presencié cómo Marta se afanaba por teléfono en convencer a alguien para que asistiera al programa de mañana. Estuvo bastante rato, utilizó numerosos argumentos para  doblegar la resistencia -deduzco- que le estaba mostrando su interlocutor; incluso por momentos creía ver en su rostro indignación, cabreo, impotencia, sorpresa... Al final no consiguió su objetivo, y fue entonces cuando me enteré de lo que había ocurrido.
El responsable de CSIF de la provincia de Jaén, Joaquín Álvarez, había confirmado que estaría en la tertulia -asiste habitualmente-, y era con los secretarios provinciales de UGT y CCOO con los que había estado parlamentando Marta pero sus esfuerzos no sirvieron para nada. Al parecer, estos últimos habían no habían confirmado su asistencia, dejando abierta la posibilidad a que acudiera algún representante del sindicato. Marta insistía en que fueran los máximos responsables "por tratarse de la fecha que era", pero tras numerosas excusas, al final reconocieron -y así se lo dijeron a Marta- la verdadera razón por la que no acudirían a Ondajaén TV: no estaban dispuestos a sentarse en la misma mesa en la que estuviera Joaquín Álvarez.
En ningún momento pidieron que se hablase de este o de aquel asunto, su única preocupación era que el representante de CSIF iba a estar, y ellos no se sentaban con él. Llegaron incluso a cuestionar el criterio periodístico de Marta por haber invitado a Joaquín Álvarez.
Al conocer el asunto me vino rápidamente a la cabeza aquellos años en los que hacíamos tertulias en Ondajaén Radio. Un día a la semana también se dedicaba a los sindicatos, y desde el primer momento UGT y CCOO se negaron a acudir por la misma razón, porque había un representante del CSIF. Yo cada día presentaba a los invitados, y explicaba a la audiencia que nunca había nadie de UGT y CCOO porque eran ellos quienes no querían estar, y por supuesto decía la razón que les llevaba a ello.
No sé cómo habrá solventado finalmente el tema Marta Negrillo, pero conociéndola como la conozco, seguro que la tertulia es de primer nivel, y los temas que se tratan están a la altura de cualquier tertulia que merezca la pena. 
Lo que no puedo creer es que todavía haya sindicalista que en lugar de aprovechar cualquier oportunidad que se les presente para explicar sus ideas, y llevar sus argumentos al mayor número de personas que sea posible, antepongan el interés personal al general con razones al estilo de "como yo la tengo más larga que tú, no puedo permitir que te sientes en mi mesa". La única explicación que tengo es que no se trata de sindicalistas, sino de malos políticos metidos a sindicalistas.
Acabo. Tremendamente significativo que una heredera de "los mártires de Chicago" intente convencer a un sindicalista para que vaya a la televisión a hablar de sindicalismo en el Día del Trabajo, y no lo consiga porque al sindicalista no le gusta el contexto. No quiero ni pensar qué habría sido de aquel 1 de mayo de 1886 si hubiera dependido de él.

jueves, 23 de marzo de 2017

Objetivo la vega granadina (II): aplazan la carrera. ¡¡Vaya putada!!

Estos días debería haber estado escribiendo mi habitual Catite titulado "Alea iacta est". Es lo que publico aquí con mis últimos pensamientos antes de afrontar un maratón. Este domingo, 26 de marzo, tenía la intención de haber participado en el II Ecomaratón Vega de Granada Ruta Lorca, pero no va a poder ser. Y no es que me haya lesionado, o que una razón de fuerza mayor me impida estar en la salida. No. Es simplemente que la organización lo ha aplazado al próximo 5 de noviembre.
Lo peor de estas cosas no es que se aplacen, sino que se comuniquen a los participantes diez días antes porque fue el pasado jueves cuando recibí el mail de la organización.
La cosa sube de gravedad si tenemos en cuenta que un maratón supone recorrer 42.195 metros, y eso exige una preparación concienzuda y específica que, en mi caso, me lleva a plantear un entrenamiento de 12 semanas. Y todo se me ha venido abajo al final de la semana 11, después de haber entrenado a lo largo de 365 kilómetros, algunos de series bastantes exigentes; otros de tiradas largas; ha habido cuestas que se las traen; hay entrenos a horas intempestivas para poder compatibilizarlos con el trabajo y la familia; y me acuerdo especialmente de aquellas tiradas tras el jornal de la recogida de la aceituna...
Lo dicho, una putada que se convierte aún mayor si también consideramos que un maratón no es una carrera cualquiera, sino que condiciona la planificación del año de cualquier corredor, y por supuesto también del mío.
En el mail de aplazamiento se esgrimen "razones técnicas" que, una vez puesto al habla vía telefónica con la organización, me dicen que ha sido Tráfico quien no les da el visto bueno una vez que coinciden con otra prueba, y es a esa otra a la que dan prioridad.
Buceando en el Facebook de la prueba, me entero que esa otra prueba es de ciclismo, pero no acabo de entender que la organización esté siendo tan opaca a la hora de explicar qué ha pasado. Y cuando alguien trata de ocultar algo, como es el caso, la cosa no suele pintar bien.
Por el mucho trastorno que supone para el atleta el aplazamiento del maratón -como ha quedado patente en los comentarios que se les han hecho a través del Facebook-, creo que los organizadores deberían verter toda la luz posible sobre las razones que le han llevado a ello porque todos los atletas frustrados tenemos la convicción de que la verdadera razón ha sido la poca participación que iba a tener (unos 120 atletas). Al parecer no es por eso, pero a mí, a día de hoy, nadie me ha demostrado lo contrario.
En cualquier caso, y dando por bueno ese impedimento de Tráfico -insistiendo en que queremos ver las pruebas-, pido a los organizadores de cualquier maratón que sean extremadamente rigurosos por el mucho trastorno que supone para el atleta situaciones como esta.
A pesar de todo, también entiendo que todos los amantes del running en general, y del maratón en particular, debemos apoyar las poquitas carreras de este tipo que se celebran en Andalucía al margen de los circuitos comerciales que no buscan más que lo que buscan. Por ello, y tras mostrar mi disgusto por el aplazamiento, ya he comunicado a la organización del II Ecomaratón Vega de Granada Ruta Lorca que, si no pasa nada, allí estaré el próximo 5 de noviembre.

martes, 21 de marzo de 2017

En el Día de la Poesía... poesía

Me he enterado por las noticias de que hoy, 21 de marzo, es el Día Mundial de la Poesía. A mí no me gusta la poesía; nunca me ha gustado. Pero desde que supe que hoy era su día me he acordado de que yo una vez me atreví a escribir.
Más que un atrevimiento fue una cabezona, un reto, una apuesta, una especie de prueba masoquista en la que el objetivo era trabajar algo que rechazaba. 
Tengo que reconocer que me costó, y mucho (más todavía). Fueron tres meses (a mí me parecieron años) de pensar casi a todas horas para al final crear 14 líneas. ¡¡14 LÍNEAS!!!
En el Día Mundial de la Poesía me ha apeticido regresar a aquella creación, mi única creación, de la que no había vuelto a saber nada desde que la publique aquí aquel 3 de julio del año 2009.
¿Sabéis una cosa?... Me ha gustado.
Os/me la recuerdo.

            Soneto a Cristina
¿Es fuerte un heart roto, mujer? Sorprende.
Noches en vela ante el vivir pasado,
días en vela ante el venir soñado.
Busca porqués. Duerme. Por fin lo entiende.

¿Es fuerte un puño de mujer? Depende.
Tonto el pegar para vengar: cansado,
estéril porque siempre fue viciado
el más cercano. Callas, haces... ¡¡¡Duende!!!.

Moteada no a mi gusto, jaca flaca,
no te conozco pero sí te canto
atreviéndome a darte algún mensaje.

Conduce siempre tú. Bien sabes, tiaca,
más vales. Haz un sayo de tu manto
pero no pierdas nunca el norte oleaje.

lunes, 20 de febrero de 2017

1.260,9 kms después

Hoy estamos de jubilación. Ayer realizaron su último servicio mis queridas Saucony Cortana 3.
Ha sido un año, ocho meses y quince días utilizándolas, y se han portado como unas campeonas. Sin lugar a dudas, las mejores zapatillas que he tenido nunca.
Aquel 4 de junio de 2015 que empecé a utilizarlas era el modelo más alto de gama de Saucony; no en vano su precio estaba por encima de los 200€. Yo aproveché una oferta, y animado -como en tantas otras cosas- por mi cuñado el granaíno, me hice con ellas. Y la verdad es que fue todo un acierto.
Como digo, he recorrido con ellas 1.260,9 kilómetros, y además han sido días de trabajo intenso porque en un primer momento eran las zapatillas de entrenamiento. Para las carreras oficiales utilizaba otros modelos, mientras que las Cortana eran las currantes ya que su uso era casi diario, y no únicamente por asfalto sino también incluso por carriles no demasiado de tierra. 
En todo el tiempo que las utilicé tan sólo corrí con ellas una prueba oficial; fue en septiembre de 2015: la media maratón de Guadix (Granada). Tengo la costumbre de guardar en casa todas las zapatillas con las que he corrido un maratón, y me había ido tan bien con las Cortana, que me daba muchísima pena dejar de utilizarlas, y tirarlas a la basura. Por eso, decidí utilizarlas para el último maratón que he corrido (el pasado octubre), el de Zaragoza. Ese día sobrepasaron los 1.000 kms, y me fue fantásticamente bien. Ni un problema.
Ya tenía la excusa para que formaran parte de mi particular exposición, y ahí están ya, tras ese último servicio de ayer. Para mantener la costumbre, las castigué bien porque fueron un total de 24 kms, cinco de ellos por carriles completamente embarrados donde más que correr, hacía patinaje. De ahí que estén tan embarradas.
Todo un lujo haber tenido unas zapatillas así. Lástima que Saucony ya no las fabrique. Su sustitutas son las Zealot. Ya tengo unas. Es para mis próximos maratones. Os iré contando cómo me va con ellas.

viernes, 27 de enero de 2017

¿El macho alfa puede tener pudor?


Nunca me gustaron los libros que son recopilaciones de artículos de opinión que han sido publicados en los medios de comunicación durante un tiempo, y que en un momento dado el autor decide publicarlos en formato de libro. El pudor del macho alfa (Javier López. Enfoques Educativos. Jaén. 2015) lo es.
Javi López, además de colega, es un magnífico escritor y periodista; así lo demuestra cada vez que se deja ver en los medios, y en ésta -su cuarta obra- vuelve a hacerlo. Pero entiendo que el artículo de opinión -no el suyo sino el de cualquiera- pierde gran parte de su fuerza cuando está fuera del contexto en el que se publicó. Eso es lo que ocurre aquí pues la ironía, los giros, la metáfora, la comparación que caracterizan los escritos de López perduran siempre, pero quedan despojados de su chispa cuando no recordamos exactamente el hecho que dio lugar a ellos.
Algunos ejemplos. ¿Recordáis aquellos momentos en los que se hablaba, y mucho, de futbolistas con estudios? ¿Y de la expropiación de la catedral de Córdoba? ¿De alguna polémica de Cayetano de Alba? ¿Y la salida de Gallardón de la política activa? Pues estos son los pilares de algunos de los artículos que conforman El pudor del macho alfa, así como referencias a encuestas del CIS, a exposiciones, a posicionamientos editoriales de algún periódico... Ya digo, no me gustan los libros que son recopilaciones de artículos de opinión, y éste lo es.
Al margen de esto, El pudor del macho alfa es una especie de Constitución contra Podemos. Javi López se dedica a cuestionar, desarmar, poner en entredicho... los diferentes principios que los líderes de la nueva formación política han ido haciendo públicos como pilares de su ideario en la batalla electoral por alcanzar el poder.
López no arremete únicamente contra Podemos, sino también contra todos aquellos que comparten sus ideas, pero lo hace no desde la crítica radical y sin sentido sino desnudando sus contrasentidos y dobles varas de medir cuando aquí dicen una cosa, y allí otra totalmente distinta frente a situaciones similares. Cuando hablo de comparar situaciones no me refiero únicamente a la dimensión espacial sino también a la temporal.
Nunca he ocultado mi debilidad por la forma de escribir de Javi: es un artista de la pluma. Siempre tan complejo y tan sencillo a la vez; dando lija -y de la buena- pero con la sensación de que te está contando un chiste. Defensor de sus principios contra viento y marea, pese a que le puesta costar casi todo.
Por cierto, ¿el macho alfa puede tener pudor?. Eso es Javi López: da que pensar.
Acabo con una frase del libro que me encanta: "...lo que nos hace mejores no es ser paisanos de Cervantes sino leer el Quijote".

viernes, 20 de enero de 2017

Zapatero y Marcos Gutiérrez

Llegado el mes de enero hay dos nombres y dos fechas que no se me pasan: José Luis Rodríguez Zapatero y Marcos Gutiérrez Melgarejo.
Gutiérrez, en aquel entonces candidato del PSOE a la alcaldía de Jaén, tuvo la gran idea de no permitir que un compañero cámara y yo como redactor asistiéramos a una rueda de prensa que iba a dar en plena campaña electoral. No le gustaba la línea editorial de Ondajaén, y su respuesta fue darle una patada a la Constitución. Ocurrió el 16 de enero del año 2003.
Zapatero, en aquel entonces presidente del Gobierno de España, vino a Jaén a presentar el denominado Plan Activa Jaén Siglo XXI. En teoría era una fortísima apuesta económica del gobierno que consistiría en la llegada masiva de millones de euros para que la provincia de Jaén se viera compensada por el atraso histórico en todos los sentidos y en todos los sectores que le habían llevado a ser la última en todos los estudios de desarrollo que se llevaban a cabo. Sin embargo, la prometida lluvia de millones quedó en la llegada del mismo dinero de siempre -o menos- pero bajo otro nombre. Es decir, todo quedó en el Timo Jaén Siglo XXI. Fue el 17 de enero del año 2006.
Unos años después, aquí queda recordado para que no se olvide.