No digo yo que la película no sea merecedora de éste (Sonido) y todos los demás premios técnicos que pueda haber: fotografía, iluminación (nocturna y diurna), paisaje, desierto... No tengo ni idea de estas cuestiones, y seguramente así sea porque hay unas escenas impresionantes.
Sin embargo, sí que me chirría lo de Mejor Película Internacional. No he visto las demás nominadas, pero a mí personalmente Sirat no me gusta nada. No digo que sea mala, simplemente que a mí no me gusta.
Empiezo a verla animado por lo mucho que se hablaba de ella, y pronto creo que me he equivocado, que no debería haber empezado. Pero, ya que estoy, vamos a seguir.
Tras media hora aproximadamente luchando por no dormirme, y con la esperanza de que ocurra algo de una vez por todas... ¡¡¡OCURRE!!! No es algo extraordinario, pero sí que hay algo que te impacta.
A partir de ahí, y al margen del aburrimiento y tedioso que supone desde el principio la apuesta por lo técnico, la cosa se anima algo para llegar a un punto impactante que se resuelve... bueno, creo que no se resuelve. Yo, al menos, no sé cómo acaba.
En teoría, la historia se centra en un padre que, acompañado de su hijo pequeño, busca en una fiesta rave del desierto marroquí a su hija desaparecida hace meses. Búsqueda que sigue acompañado por algunos de los asistentes a la fiesta.
A partir de aquí no sé muy bien qué es lo que ocurre.
Si os digo la verdad...
...no sé cuál es la historia
...no acabo de encontrar la trama
...no veo el mensaje que intenta transmitir
...no encuentro lo que quiere poner en valor
...no sé cómo acaba
...
Definitivamente, lo reconozco, no he entendido la película. Y me gustaría hacerlo, responder a estas cuestiones que he planteado antes. Por eso, os pediría que me saquéis de mi ignorancia.
Os dejo el trailer, con el consejo de que no lo veáis (hasta ahora yo era muy de trailers, pero de unas películas a esta parte creo que es mejor ir a una película sin haber visto antes nada). Es más, al menos a día de hoy recomiendo no ver la película porque es una pérdida de tiempo.
Espero vuestro comentarios a ver si cambio de opinión.
Por cierto, y dado que casualmente he visto ya varias películas con nominaciones a los Óscar (pronto os hablaré de alguna más), voy a ver todas las que pueda para hacer mi particular quiniela.
Leyendo un texto sobre tecnología me he topado con la extraña palabra que da título a este catite. Digo extraña porque yo jamás había escuchado, ni leído el término serendipia.
Ha sido en un escrito del que os hago un extracto:
Hay marcas que nos conquistan desde el minuto cero. Otras nos cortejan durante un tiempo y, al final, claudicamos ante sus encantos. Y luego están las que aparecen casi por serendipia: una oferta puntual, una recomendación causal, una promoción inesperada...
Reconozco que no tengo ni idea de su significado, pero por el contexto en el que aparece entiendo que el autor se refiere a algo que aparece ante nosotros por casualidad, de manera inesperada.
Para salir de dudas, y siguiendo con nuestra habitual forma de actuar, acudimos al DRAE:
Adapt. del ingl. serendipity, y este de Serendip, hoy Sri Lanka, por alus. a la fábula oriental The Three Princes of Serendip 'Los tres príncipes de Serendip'.
f. Hallazgovaliosoqueseproducedemaneraaccidentalocasual. Eldescubrimientodelapenicilinafueunaserendipia.
Vaya. Parece que en esta ocasión nuestra intuición ha acertado. Aunque sí me gustaría destacar un matiz asociado a esta palabra que le da un especial valor: valioso. Es decir, si encontramos algo por serendipia debe llevar aparejado que se trata de algo de valor.
Me gusta este matiz. Creo que hace a la palabra más especial aún.
Lo que sí me intriga es saber cómo el autor del texto optó por usar la palabra, ¿por qué la conocía? ¿dónde supo de su existencia? ¿la utiliza habitualmente?
Es una palabra muy chula. Me alegra haberla encontrado.
Sí porque tal día como hoy, un 17 de enero pero del año 2006, el entonces presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, visitaba la ciudad de Jaén.
Tuvo un encuentro gastronómico con los representantes de la sociedad jienense en Casería de Las Palmeras. Zapatero vino a presentar el denominado Plan Activa Jaén Siglo XXI en virtud del cual el gobierno de España iba a destinar 1.200 millones de euros para que la provincia de Jaén desarrollara de manera más rápida que el resto de territorios españoles, y así ponerse al nivel de los de adelante tras décadas de pocas inversiones. Fue, como digo, tal día como hoy. Un Plan que no fue Plan sino un Timo. Así lo defendí entonces, y así lo defiendo desde entonces. Jaén no recibió más dinero del que venía recibiendo. Recibió lo mismo pero ahora vestido con otros nombres. Así lo dije entonces y nadie pudo demostrarme lo contrario. El Timo Jaén Siglo XXI de Zapatero volvió a demostrar que en Jaén somos muy disciplinados: nos engañan y no decimos ni mú. Y así sigue siendo. El año que viene os lo volveré a recordar.
Los más jóvenes (e incluso los demás) quizá no recordéis el nombre de Marcos Gutiérrez Melgarejo. Era un jienense de leyes que se metió en política.
Fue el candidato del Partido Socialista Obrero Español a la alcaldía de Jaén en el año 2003. Y hoy, 16 de enero de 2026, celebramos el 23 aniversario de una triste acción que protagonizó el presunto demócrata: en plena precampaña electoral echaba de la sala de prensade su partido a dos periodistas.
Lo cuento porque lo sé bien. Tanto, que lo viví en primera persona. Aquellos dos periodistas éramos un servidor y un compañero operador cámara que conformábamos el equipo que la RadioTelevisión Municipal Ondajaén había enviado a cubrir la comparecencia del alcaldable.
Me gusta recordarlo cada año con el objetivo de que no se nos olvide y así evitemos que vuelva a repetirse. Hoy vuelvo a hacerlo, pero os reconozco que cada vez soy más pesimista; sobre todo porque después pasaron cosas peores y no pasó nada.
Acabo con el recuerdo de un podcast que publiqué hace algún tiempo, pero que como tantas cosas, está de plena actualidad en los tiempos que corren: Defender y reivindicar el buen periodismo.
Pese a todo, y pase lo que pase, el próximo año volveré a recordarlo.
Me parece una pasada cualquiera de las tres películas que conforman la (por ahora) trilogía. Y precisamente por eso, porque van tres partes y aún van a llegar (por ahora) otras dos... decía que corremos el peligro de acostumbrarnos a Pandora y a quienes la habitan y a quienes quieren conquistarla... Y que ese "tenerlo tan cerca y tan a mano" nos lleve a acostumbrarnos a la historia, y de ahí a la normalización de algo extraordinario hay sólo un paso.
Estos días he ido a ver Avatar: Fuego y Ceniza, y he salido de la sala como esperaba: encantado.
No seré yo quien niegue que este este Avatar 3 es más de lo que ya vimos en Avatar 2 (Avatar: El sentido del agua) y en Avatar, y sin embargo James Cameron te mantiene activado las más de tres horas de cinta.
Volvemos a ver a los buenos contra los malos, aunque en esta ocasión hay más malos de lo previsto.
Volvemos a sufrir con las tensiones familiares, aunque ahora son mayores porque son mayores los protagonistas
No puede faltar el ansia de poder y de dinero, aunque ahora Cameron se ha inventado un tesoro que resulta deslumbrante
Vuelve a ser básico el eterno debate entre lo bueno y lo malo, que en esta ocasión toca más de lleno que nunca a nuestros protagonistas
Avatar siempre nos apunta algún secreto por descubrir. Ahora nos desvela alguno pero sólo un poquito; todavía queda mucho oculto
No voy a entrar en efectos especiales, en tecnología, en el guión y sus giros... porque Avatar es de esas películas a las que acudo a disfrutar... también a otras cosas, pero lo que más haces es pasarlo bien.
¿A qué estáis esperando para ir a verla?
Sobre todo si sois, como yo, de Jaén, y por fin podemos disfrutar de unos cines en condiciones como son los Yelmo Cines.
Os dejo el trailer pero, como hago siempre, os aconsejo no verlo e ir directamente a la película.
Mucho ha llovido desde aquel 14 de diciembre de 2007 cuando publiqué El Primero. Así titulé el primer post de El Catite, lo que iba a ser mi blog.
Hoy, 14 de diciembre de 2025, El Catite sigue vivo 18 años después. ¡Se dice pronto 18 años de blog!
En aquella época el blog tenía una gran popularidad en países como Estados Unidos, y empezaba a pitar en nuestro país. Con el paso de los años creció bastante, llegando a ser un referente en prácticamente todos los ámbitos. Sin embargo, la llegada de las redes sociales le ha hecho perder muchísimo protagonismo y, a día de hoy, quizá sea algo residual.
Yo me he sentido siempre cómodo en el blog, y por ello he estado 18 años publicando mis cosicas. Y aquí sigo.
El deporte en general y el atletismo en particular han tenido gran protagonismo
Disfruto muchísimo investigando las palabras que no conozco, y a la vez me sirve para crear mi particular Diccionario
Pese a que en El Primero dije que no habría, sí que ha habido política
...
Podría seguir, pero lo voy a dejar aquí. Si tenéis interés, en la parte izquierda del blog podéis encontrar una clasificación de los 885 posts por temáticas.
Seguir o Cerrar
Sé que hoy día el blog está en desuso, se considera algo arcaico, vintage... pero quizá por eso mismo, porque me encanta lo añejo, es por lo que sigo escribiendo.
A lo largo de estos 18 años he tenido altibajos en la publicación de posts, quizá debido a que creé espacios en otras redes sociales y había que dotarlos de contenido, pero nunca he faltado a mi compromiso con El Catite. Ese "no faltar" me resulta, hoy, destacado. Sí porque lo he hecho casi sin querer, simplemente porque me apetecía. Y eso ha permitido que El Catite sea un blog con 18 años de vida. Creo que no hay muchos que puedan decirlo.
Ha habido momentos en los que he pensado en cerrar este espacio, pero no lo he hecho porque me gusta El Catite. Y las reflexiones que hago mientras escribo hoy me están renovando los ánimos.
El Catite va a seguir. Con algunos cambios que ya iréis viendo, pero manteniendo su esencia. Esencia que es aquella que indiqué en El Primero.
Hoy celebramos nuestra mayoría de edad. Gracias por estar ahí, y confío en que sigáis estando.
Acabo con una curiosidad: ¿sabéis cuáles son los cinco posts más leídos en estos 18 años?
Supongo que conocéis aquello de... segundas partes nunca fueron buenas. Así ocurre en la gran mayoría de los casos, pero también hay excepciones en las que la segunda parte mantiene el nivel de la primera, e incluso la supera.
Viene todo esto a que hace unos días fue al cine a ver Ahora me ves 3. Si la segunda parte de algo corre un alto riesgo de ser peor que la primera... ¡¡qué decir de una tercera parte!!
Pues esta tercera parte de Ahora me ves y Ahora me ves 2 me parece a la altura de las dos anteriores. Durante toda la película se mantiene la intriga, la magia, la velocidad, esperas continuamente sorprenderte... y continuamente te van sorprendiendo.
Cuando vayáis a verla -que debéis- os aconsejo dejarse llevar, disfrutar con la magia. No hace falta que busquéis el truco porque os lo van a enseñar. Por ello, porque lo conoceréis después, no rompáis la magia de la magia, y disfrutad con ella.
Nueva historia, mismos patrones
Estaba intrigado por saber qué historia iban a protagonizar los magos; si El Ojo iba a seguir desvelándonos algo de su historia; si estarían los magos originales o habría alguna especie de relevo; si todavía existen trucos de magia tan elaborados y simples a la vez, pero que te dejan KO... pues todo esto, y mucho más, encontraréis en la película.
Como podéis deducir, la historia es nueva pero se repiten los mismos patrones de las dos entregas anteriores. Y tanto el director Brian Tyler como los guionistas han logrado que disfrutemos con la película tanto como con las anteriores. Bueno, matizo que la primera -a mi gusto- es la mejor porque, al ser la primera, nos sorprende más que las demás precisamente por eso, por la novedad que representa. Pero la saga (por ahora de tres) mantiene un alto nivel.
Os dejo el trailer, pero recomiendo no verlo. Id directamente a la película y así disfrutaréis más.
La vida, nuestra vida, muchas veces parece que es una mierda (con perdón). Por ello, porque pensamos que todo es un desastre del que únicamente podemos salir con algo diferente y contundente, es por lo que optamos por hacer una barbaridad.
Esto que os cuento es Los Tigres. Antonio y Estrella son dos hermanos buceadores que no dudan en coger cualquier trabajo que les de dinero, por muy arriesgado que sea. Estrella intenta poner algo de cordura en su hermano, pero Antonio hace lo que sea por conseguir dinero. Antonio es El Tigre, un experto buceador que sale de cualquier problema cuando está bajo el agua, y se trata del compañero que todos quieren tener al lado.
El padre de ambos era buceador, y él fue quien les transmitió la pasión por el mar y el buceo. Llevan toda la vida haciendo lo mismo, y no han conseguido nada más que trabajar pese a jugarse la vida casi en cada inmersión. Antonio piensa que su vida es una mierda, y por ello, cuando ve una oportunidad para intentar salir de ahí, decide arriesgarse.
Antonio De la Torre vuelve a hacer una gran interpretación (parece increíble este hombre), y también me ha gustado Bárbara Lennie. Aunque me parece espectacular Joaquín Núñez, un actor secundario de esos que (creo) marcarán una época.
La condición humana
La película no nos cuenta ninguna cosa que no conozcamos, aunque lo hace de una manera original; de hecho, yo ni siquiera sabía que esa profesión existía.
¿De qué nos habla? De la condición humana. De no conformarnos con lo que tenemos, queriendo siempre más porque nunca es suficiente. Aunque en este caso los protagonistas están abajo, muy abajo, tampoco están tan mal como para complicarse la vida como pueden hacerlo. ¿Lo harán finalmente? ¿Les merecerá la pena?
Os dejo el trailer, y ya me diréis qué os parece cuando vayáis a verla.
En un momento de la película el poderoso Bajá de Argel y Cervantes discrepan en torno al amor. El primero defiende que el amor no existe, mientras que el escritor afirma que eso no es posible porque, de ser así, ¿qué sentido tendría la vida?. Hasán responde que la clave de la vida está en los picolli piaceri (los pequeños placeres): un amanecer, las estrellas, un baño, una buena historia...
El Cautivo es uno de esos picolli piaceri que Amenábar pone a nuestro alcance para que disfrutemos la vida.
Con esto creo que dejo claro que me ha gustado. Y mucho. Por tanto, entiendo que no podemos dejar de ir a verla. Os la recomiendo.
Cervantes, preso en Argel
La acción de El Cautivo se desarrolla en el año 1575, y se sitúa en Argel. En concreto, en el tiempo que Miguel de Cervantes pasó como prisionero del Bajá tras ser capturado después de la Batalla de Lepanto, y quedar allí retenido a la espera de que alguien pagara su rescate porque es considerado un prisionero importante.
La película recrea unos intensos y difíciles cinco años de cautiverio en los que hubo intentos de fuga, relaciones de amistad fortísimas, traiciones, supervivencia, penurias, religión, amor, fanatismo, choque de culturas... No sé si todo lo que nos recrea Amenábar le sucedió realmente a Cervantes; me consta que algunas cosas sí, mientras que ante otras no sabría qué deciros.
El Cautivome ha cautivado por DOS COSAS:
La primera, porque me encanta que una historia sirva para mantener la esperanza. En una situación tan complicada como un cautiverio de varios años en el Argel del año 1575 (en la película se define como "el infierno en la tierra") Cervantes consigue que sus compañeros de grillete no pierdan el norte gracias a la evasión que les brinda las historias que les cuenta. Viene a ser algo así como el Netflix de la época ya que la fantasía de las fábulas del escritor permite que los presos viajen a episodios de amor, de aventura, de mujeres, de huidas... consiguiendo dejar de lado su realidad aunque sólo sea por unas horas, hasta el siguiente capítulo
El otro elemento que destaco es la homosexualidad. Tampoco desvelo nada si señalo que la película está siendo tremendamente controvertida por el hecho de apuntar la posible condición homosexual de Cervantes. No voy a alimentar la polémica diciendo si se indica de manera velada o directa. Simplemente os diré que se trata el tema. No sé si Amenábar se basa en algún tipo de dato real que maneja, o todo es inventado. En cualquier caso, creo que el asunto se aborda de manera magistral. Perdonadme que no diga más pero es que no quiero desvelaros nada
Lo dejo aquí. Os enlazo el trailer de la película, aunque os recomiendo no verlo y pasar directamente a la sala de cine.
¿Habéis leído algún libro más de una vez? Yo no suelo hacerlo, aunque también os confieso que hay un ramillete de títulos a los que vuelvo de vez en cuando. Es lo que me pasa con Ética para Amador (Savater, Fernando. Ediciones Ariel. 18ª edición. 19993. Barcelona).
El libro llegó a mis manos en el año 1994, con motivo de mi cumpleaños, regalo de una buena amiga (por cierto, con una magnifica dedicatoria... incumplida), y casi a modo de juego por el nombre del título y del mío.
Como podéis apreciar, suelo leerlo en la época del año que más tiempo tengo: verano. Y, por tanto, en la que puedo dedicar parte de ese tiempo a repetir cosas; en este caso, leer libros ya leídos.
¿Sabéis qué os digo? Que nunca me he arrepentido de haberlo releído; siempre encuentro cosas nuevas.
De lectura obligada
En tiempos como los que corren, marcados por las prisas y el relativismo, Ética para Amador debería formar parte de un listado de títulos que fuesen de lectura obligada para todos. Sí, lectura obligada para todos. Es complicado vivir la vida, no existe un manual que poder seguir, pero con textos como este podemos encontrar una salida digna a algunas de las muchas situaciones complicadas que se nos presentan.
No quiero ponerme profundo pero....
¿Qué pensáis que es la ética?
¿Es lo mismo que la moral?
¿Es bueno ser egoísta?
¿Hacemos mal si nos damos la buena vida?
¿Hay que ponerse en en lugar del otro?
¿Es posible una ética aplicada a la política? ¿Y una política sin ética?
Fernando Savater afronta estas y otras muchas cuestiones de una manera sencilla, con un lenguaje muy asequible (de hecho, el libro está dedicado a su hijo adolescente Amador), usando ejemplos tremendamente clarificantes, y con el objetivo de echar una mano a su hijo en "el arte de vivir" una vida en la que está empezando.
No creáis que Savater se pone intenso, altamente filosófico, hablando como si de Dios se tratase.... ¡¡que va!! Es tremendamente humano porque, de no ser así, sería imposible evangelizar.
Acabo con una frase que me ha encantado, y que quizá nos de una idea de lo que podemos encontrar en el libro:
"¿El sentido de la vida? Primero, procurar no fallar; luego, procurar fallar sin desfallecer"
¿Entrevistaré alguna vez a Savater?
Por cierto, y tal y como hice con David Uclés y con Carlos Del Amor, a medida que avanzaba en la lectura, iba tomando notas por si algún día puedo entrevistar a Savater (para hablar de su libro) en ese podcast sobre libros y cultura que a lo mejor pongo en marcha.