Mostrando entradas con la etiqueta Cultura-Cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cultura-Cine. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de agosto de 2022

Empacho de dinosaurios

No seré yo quien hable mal de Parque Jurásico. De hecho, creo firmemente que aunque no te hayan gustado las películas, es obligado reconocer que fue un auténtico fenómeno planetario tanto desde el punto de vista cinematográfico como prácticamente en todos los sentidos porque los dinosaurios nos llegaron desde juguetes para niños, videojuegos, documentales rigurosos, libros, dibujos animados, souvenirs, etc. Y a todos nos encantaba.

Reconozco que no he visto las cinco películas estrenadas hasta ahora, pero sí me ha apetecido acudir al cine con la sexta entrega, es decir, Jurassic World: Dominion. No os voy a mentir: quería saber qué historia o elementos se habían currado los guionistas para hacer atractiva OTRA película sobre dinosaurios. Y la verdad es que he quedado decepcionado. Sí porque encontramos en ella...

  • Al malo, malísimo disfrazado de bueno
  • Al traidor bueno
  • Al traidor arrepentido
  • A los héroes salvadores
  • Esa misión de rescate con escenas imposibles y donde la suerte siempre cae del mismo lado
  • Y, por supuesto, a continuos enfrentamientos con dinosaurios al mejor estilo Jurassic World

Cierto que han tenido la habilidad de enlazar la historia de tal manera que la película reúne a los héroes de las entregas anteriores, pero es más de lo mismo. Ya estaba empachado de dinosaurios, y esto ha venido a empachar aún más.

Entiendo que es una película para los friais de la saga, y por supuesto para quienes quieran pasar un rato entretenido (rato largo, eh, que la peli dura 2h 26').

lunes, 13 de junio de 2022

Top Gun Maverick, o cómo segundas partes son mejores que las primeras

Seguro que todos conocéis el dicho de que segundas partes nunca fueron buenas. Se suele aplicar a muchos ámbitos, especialmente al cine. Sobre todo porque es difícil que la segunda parte de una película sea mejor que la primera. Hay casos como El Padrino que rompen esta regla. Creo que Top Gun Maverick, también.

Tenía ganas de ver la continuación de Top Gun porque me trae muy buenos recuerdos de una época pasada. La vimos en casa, a través de una plataforma televisiva, por lo que al ir al cine para la nueva entrega tenía fresca la primera.

A mí me ha gustado más esta segunda película que la primera. Maverick regresa a la que fue su academia para entrenar a un grupo de pilotos elegidos de entre los mejores del país para una misión tremendamente complicada. Ese es el guión, y por eso me gusta porque, por lo menos, tiene guión. La primera, qué queréis que os diga... 

Tom Cruise regresa con su mismo aire rebelde pero más aplacado por el paso de los años. Bueno, por eso y porque también lleva sobre sus hombros algún asunto del pasado que no resolvió y que le sigue machacando. Precisamente aquí se le presenta la oportunidad de resolverlo. 

Me ha gustado lo imprevisible que es la historia porque cuando crees que va a pasar una cosa (¡¡está clarísimo, vaya!!) resulta que no, o que sí, o que a lo mejor, o que quizá después...

Hay un refrán que dice algo así como que la juventud es una enfermad que se cura con el paso del tiempo. Maverick es un claro ejemplo.

La película es entretenida por la emoción, por la tensión, por la incertidumbre, por la historia de amor, por las magníficas escenas en el aire (como la primera, aunque yo creo que aquí mejoradas), por lo aventurero y épico, y por la responsabilidad que toda persona debe asumir en algún momento de su vida anteponiéndola a todo o a casi todo.

Os aconsejo id a verla, y si podéis, ved primero la primera.

Ya me contaréis.


lunes, 18 de abril de 2022

Acercándose a Harry Potter

No soy un friki de Harry Potter, pero reconozco que me gustan las películas. Más, las primeras que las últimas, pero las he visto todas. Y, por supuesto, ni se me ha pasado por la cabeza leer los libros.

Cierto que en numerosas ocasiones me cuesta trabajo seguir el hilo de las cosas o, mejor dicho, enlazar esos detalles que se dicen o aparecen en este o aquel momento de la película dando sentido (o aclarando) alguna situación pasada. Esos nombres tan extraños y complejos, tan intensos y prolijos... lo dicho, me pierdo en bastantes momentos pero el resultado final me parece interesante porque en Harry Potter busco entretenimiento, y eso es algo que encuentras a raudales.

Por eso no he dudado en ir viendo las nuevas películas que han aparecido en los últimos años, y que es la fórmula encontrada por la industria del cine para dar continuidad a una saga: en lugar de seguir avanzando, se opta por buscar los orígenes de todo. Me estoy refiriendo a la saga Animales Fantásticos.

Ya vi las dos primeras entregas de esta saga (al parecer, compuesta por cinco películas), y en ellas encontré luces y sombras. Aunque, como he indicado anteriormente, me gustaron porque me entretuvieron. 

Ahora he ido a ver la tercera entrega Animales Fantásticos: Los secretos de Dumbledore, y me parece la mejor de las que han aparecido hasta ahora. No voy a negar que en algún momento de la película me quedé dormido (la sesión era a una hora tardía) pero no porque aburriera sino porque es tan larga y quiere decir tantas cosas, que en ocasiones la película se hace desesperadamente lenta. Dura casi dos horas y media, pero muy bien podría reducirse a algo menos de 120 minutos, y quedar fenomenal. Pero estoy seguro de que a los forofos de Potter se les hace corta. Jejeje.

Digo que creo que es la mejor de las tres que han aparecido hasta ahora porque, además de poder entenderse como una historia independiente, sin tener que ver las anteriores o posteriores para pasar un buen rato, es la cinta que más elementos desvela, o contextualiza, o explica... de las muchas cosas que hay sueltas en las pelis de Harry Potter. Es, sin lugar a dudas, la película que más nos acerca al joven mago de las gafas redonditas... y por eso estoy deseando ver las dos que quedan para comprobar el enlace total entre Animales y Potter.

Id a verla porque seguro que os resulta entretenida.

Voy abriendo boca con el trailer:

jueves, 9 de septiembre de 2021

¡Qué gusto volver al cine... aunque no sea con el mejor "Lobezno"!

Ha sido rara la sensación de volver a una sala de cine tras más de un año de no poder hacerlo a causa del maldito covid.

Tenía ganas de sentir nuevamente el cosquilleo y la adrenalina previos a cada película, de saber si va a cumplir las expectativas puesta en ella, de si estará a la altura el actor o actriz buscada, o de simplemente pasar un buen rato, o rato horrible al buscar el miedo... Tenía ganas de volver al cine.

La última vez que pisé una sala fue el pasado 10 de julio de 2020 para ver El hombre invisible. He regresado con Reminiscencia. Fue la semana pasada, y la elección se produjo por descarte (una de las peores razones), es decir, porque no veía nada mejor... y porque en el cartel de la película destacaba sobre manera Lobezno... Jejejejeje. Lo siento pero mi mente siempre se va a ese personaje independientemente de que Hugh Jackman interprete el papel o no.

En esa ocasión la historia transcurre en un futuro donde la sociedad ha ido a peor, a mucho peor, y salvo las grandes fortunas que, como siempre, pueden hacer lo que les da la gana, el resto de la población no encuentra consuelo más que en el pasado, en sus recuerdos, dado que el futuro es casi inexistente. Jackman posee una máquina en la que cada cual puede recrear los mejores momentos de su vida pasada, y así se gana la vida.

Su monótona vida cambia cuando una mujer, Mae (Rebecca Ferguson), aparece para usar la máquina. Jackman se enamora de ella, recupera a su lado el sentido a la vida, la felicidad... pero todo cambia cuando ella desaparece repentinamente y sin dar explicaciones.

Reminiscencia se centra en la búsqueda que Jackman realiza de su amor huido. La historia amorosa se va complicando con elementos de corrupción, infidelidades, tráfico de drogas, traiciones... y un largo etcétera cuyo resultado no acaba de convencerme.

¿Encontrará Jackman a Mae? ¿Descubrirá por qué se fue? ¿Vivirán felices y comerán perdices?

Se trata de una trama que parece más compleja de lo que va resultando, y donde encuentro un encaje forzado de la historia de amor -la principal- con las demás. Como digo, no acaba de convencerme aunque está entretenida para pasar un buen rato en el cine.

Jackman está muy bien, como siempre, pese a que sale de su rol de héroe, o de antihéroe del mundo de la farándula (por cierto, ahí me gustó más que en Lobezno). Su presencia en cualquier proyecto garantiza, cuanto menos, el empate.

Como siempre, os dejo el trailer por si queréis echarle un vistazo antes de ir a verla, porque deberíais.... al menos, ir al cine.


viernes, 10 de julio de 2020

Veo este nuevo Hombre Invisible

Quería haberla visto hace meses, pero el confinamiento por el covid-19 lo impidó. Ahora, en cuanto las salas han vuelto a abrir, la nueva versión de El hombre invisible ha sido mi primera opción, y la verdad es que me ha gustado bastante.
Siempre tengo curiosidad por comprobar cómo se versiona de manera interesantes clásicos como el que nos ocupa, y en esta ocasión creo que el acierto está en no buscar elementos extravagantes para atraer la atención y justificar la nueva película. De hecho, el hombre invisible es un elemento secundario en la historia, y la trama principal es algo tan de actualidad como la violencia de género.
Los autores de la historia han sabido combinar perfectamente bien esos dos elementos, a los que les añaden un clima de terror psicológico que te mantiene en tensión durante toda la cinta, así como otros subtemas como la amistad llevada al límite, o las siempre tormentosas relaciones familiares.

Historia vieja, historia nueva

Cecilia intenta rehacer su vida cuando consigue escapar de las garras de un novio maltratador. El daño sufrido ha sido tanto, que pese a estar ya lejos de él, no se atreve ni a salir a la puerta de la calle. Su situación se ve aliviada cuando recibe la noticia de que su ex se ha suicidado, pero Cecilia empieza a sufrir situaciones extrañas que le llevan a pensar que él sigue estando vivo.
Ahí empieza el nudo de la historia en la que Cecilia se debate entre si está realmente loca, o si le ataca su ex novio que ha logrado hacerse invisible (otra locura).
Maltrato más allá de la muerte, con una víctima doblemente victimizada, y que es ella misma la que debe encontrar la salida a la pesadilla que está viviendo. O asume el valor para afrontarlo, o jamás podrá salir de ahí, entre otras cosas porque el entorno tampoco ayuda pese a la presunta sensibilidad que existe hoy día en torno a este tema. ¿Lo conseguirá?
La solución... id al cine.

lunes, 6 de julio de 2020

Ennio Morricone en Bar La Quisca de Higuera de Calatrava


A media mañana de ayer fui a tomar café, en mi pueblo (Higuera de Calatrava), a Bar La Quisca. 
En la calle hacía un calor insoportable, de ahí que me llevé el periódico para pasar un rato agradable de lectura con mi sólo con hielo y al amparo del aire acondicionado.
A Paco, el dueño del bar, no le gusta poner las noticias, ni siquiera cualquier otro programa de televisión. Se ha aficionado a crear con el móvil listas de vídeos musicales, y las reproduce en el televisor para deleite de la clientela. 
Ayer, mientras leía el periódico y tomaba mi café de espaldas a la tele, sonaron temas míticos de Los Chichos y Los Chunguitos. Reconozco que al escuchar los primeros acordes no pude evitar dirigir la mirada hacia la televisión porque me trasladé al pasado, y recordé momentos muy queridos. ¡Qué época aquella!
Pronto regresé a la lectura, y las canciones iban sonando una detrás de otra. Las tenía como banda sonora de fondo y no les daba importancia hasta que, de repente, aprecié que el tercio había cambiado. De Los Chichos y Los Chunguitos se había pasado a la banda sonora de la película El bueno, el feo y el el malo. 
¡¡¿¿Está empezando la película??!! Ahí sí que di un salto de sorpresa, me di la vuelta a ver qué pasaba... y comprobé que una orquesta sinfónica, acompañada de coro y muchos más elementos no habituales, interpretaba la banda sonora de una película que no he visto nunca, que tengo muchísimas ganas de disfrutar, y cuyo DVD está encima de mi mesa desde hace meses, pero que desgraciadamente no puedo visionar porque mi reproductor no funciona.
No pude apartar la mirada de la televisión durante los poco más de seis minutos que duró la interpretación. Mi sorpresa aumentaba a medida que avanzaba la canción, y creo que hasta estaba con la boca abierta... aunque no lo recuerdo porque me encontraba casi hipnotizado.
Una interpretación alucinante, y una situación también increíble.

The Danish National Symphony Orchestra



Arriba os dejo el vídeo que después (hoy) he buscado en casa para que lo viera mi familia, y he vuelto a alucinar. ¡Me encanta la chavala de la pistola en la oreja!.
Se trata de un directo de The Danish National Symphony Orchestra que podéis encontrar en youtube, así como las interpretaciones de otras muchas bandas sonoras de películas, a cuál más increíble.
Si ayer aluciné con la situación, hoy he quedado más sorprendido todavía cuando me he enterado de la muerte de Ennio Morricone, el autor de esa música y de otras tantas míticas coplillas que le han convertido en un auténtico maestro de la Historia de la Música.
Ayer, Bar La Quisca le hizo un particular y quizá inesperado homenaje.
Descanse En Paz.

domingo, 15 de marzo de 2020

Ideal para estos días en los que necesitamos echar unas risas

Hasta que la boda nos separe es una película ideal para ver estos días en los que necesitamos, y con urgencia, un motivo para echar unas risas.
Entiendo que será complicado encontrarla en alguna plataforma televisa porque la cinta estaba todavía en la cartelera cinematográfica, pero os aconsejo que, en cuanto acabe esta historia del coronavirus y recuperemos la normalidad en nuestra vida, no dudéis en acudir al cine para pasar un buen rato.
Cuando se trata de Belén Cuesta no suelo ser imparcial, pero es que me encanta que en los últimos tiempos empiece a asumir papeles protagonistas tras bastante tiempo como una actriz de reparto de lo mejor que he visto.
En esta película hace el papel de una organizadora de bodas que se lía con el novio de su próximo trabajo, y a partir de ahí se arma un embrollo tremendamente divertido al que se añaden elementos como que la novia y Belén eran amigas del colegio, que la relación no era demasiado buena, que el novio busca algo más que la boda, que el padre de la novia no quiere a ese marido para su hija....
Lo dicho, altamente recomendable para evadirse de toda esta historia que ahora nos inunda, y de los malos rollos que tanto nos fastidian habitualmente.


Por cierto, mirando en la cuenta de twitter de la película (@Bodasinplan), he encontrado la agradable sorpresa de que existe un link para poder ver íntegra la cinta. Supongo que es por lo que está pasando estos días en nuestro país. Por tanto, aprovechad, ánimo y ya me contaréis.

sábado, 14 de marzo de 2020

Más que Fantasy... Crazy

Estos días ha desaparecido ya de la cartelera Fantasy Island. No es porque al público no le haya gustado, o porque haya pasado mucho desde su estreno. La causa está en el coronavirus. Las medidas adoptadas por el Gobierno de España, decretando el Estado de Alarma en nuestro país, ha hecho que las salas de cine cierren, y las carteleras estén desiertas.
Vi la película hace ya dos o tres semanas, y creo sinceramente que no es la mejor opción para estos días en los que todos estamos enclaustrados, y tiramos de la televisión para ocupar algunas de las muchas horas de asueto que tenemos.
Igual alguna plataforma la ofrece en su catálogo, pero ya digo que si tenéis interés en alguna serie u otra película que hace tiempo deseabais ver, elegid esto último.
Fantasy Island cuenta la historia de un grupo de personas que desembarca en una remota isla en la que, según cuentan, se cumplen los deseos de quienes llegan a ella.
El Señor Roarke, responsable de la especie de Resort Hotel que acoge a los visitantes, es quien se ocupa de que los clientes cumplan sus sueños. 
La verdad es que la historia no tiene un guión claro, o al menos yo no lo he encontrado. Algo por aquí, otra cosa por allá, situaciones absurdas, del éxtasis se pasa a la fatalidad... Todo ello crea una sensación en la que no sabes si lo que viven los personajes es real o imaginado.
Durante toda la película piensas que si alguien te ofrece cumplir tus sueños, seguro que la cosa tiene truco, y al final acabarás pagando un precio demasiado alto.
¿Es la isla mágica, o la magia (¿falsa magia?) la realiza el Señor Roarke? La respuesta a esta pregunta es quizá lo único interesante de la cinta, algo que no creo que merezca la pena el emplear tiempo y dinero en verla.

lunes, 2 de marzo de 2020

Los lazarillos de Corea

Sigo sin comprender muy bien los criterios de los grandes entendidos de cine a la hora de conceder premios. Igual es porque yo no entiendo de cine.
Parásitos ha sido la gran triunfadora de los Oscar 2020 al llevarse los galardones a Mejor Película, Mejor Director, Mejor Película Extranjera y Mejor Guión Original. Sinceramente me parece excesivo.
¿De verdad que esta es la mejor película del año? Me ha gustado menos que 1917, y las dos creo que están por debajo de Jocker. Y eso que Jocker no me gustó (¡¡ojo!! como se había vendido. Al margen del argumento comercial y publicitario, es una grandísima película). 
Pero Parásitos es una película normalita, de las que en España hemos visto millones. Se trata de una historia de pícaros, y de eso, en nuestro país, sabemos un rato.
Una familia pobre de Corea se las va ingeniando para ir viviendo cada vez más y mejor a costa de una familia acomodada y adinerada. La candidez de los ricos es lo que aprovechan los pobres para conseguir su minuto de gloria.
En el fondo encontramos una dura crítica a la división de clases tan acentuada que se vive en Corea del Sur, donde los ricos son muy ricos y pierden su tiempo arreglando problemas banales, mientras que los pobres se las ven y se las desean para conseguir algo que llevarse a la boca cada día.
Otro problema que plantea la cinta es la situación en la que el pobre, a causa de lo mucho que va consiguiendo, se cree rico, y quiere ejercer como tal. Ahí la situación se le va de las manos, y se topa de bruces con la cruda y dura realidad.
No seré yo quien niegue que el final de la trama es original, pero poco más. Bueno, también me gustó mucho ese momento en el que alguien se sitúa en el plano de tener que elegir entre el dinero (comida, bebida, techo, ropa...) y el orgullo de ser uno mismo. ¿Qué nos hará perder la razón, dejarnos llevar por el sinsentido, y en un segundo de locura perder lo poco -o mucho- que habíamos conseguido con tanto esfuerzo?
Pero, ya digo, en el fondo Parásitos es una película de pícaros que van consiguiendo sus objetivos a base de imaginación, inteligencia, malas artes... y todo ello ayudado por la candidez de los timados.
Por eso digo que me sorprende que se haya llevado la película a los altares del cine cuando en la historia cinematográfica mundial, y especialmente española, tenemos multitud de ejemplos. Quizá haya sido porque en Hollywood y en cada vez más sitios se apuesta por lo políticamente correcto, y era oportuno decantarse por una película procedente de un país exótico.
Lo primero que se me vino a la mente, al ver Parásitos, fue El lazarillo de Tormes.
En cualquier caso, esto no quiere decir que no os aconseje ir al cine a verla, todo lo contrario. Acudid, acudid porque pasaréis un buen rato. Pero de ahí a los muchos premios, va un trecho.

lunes, 24 de febrero de 2020

Expectativas no cubiertas

Casi nunca me parecen bien las películas que acaban llevándose un Oscar. Es más, los gustos de los críticos entendidos en cine, y los míos, suelen ser muy diferentes. Quizá porque yo no soy un entendido, pero mi intención no es sentar cátedra sino simplemente ir al cine y expresar qué me ha parecido.
Por eso, suelo jugar habitualmente a ver las grandes candidatas a numerosos Oscars para después confirmar nuestra diferencia de gustos.
Esta fue la razón que me llevó a ver 1917. Nominada a 10 Oscars, y tras triunfar en numerosos y prestigiosos festivales de cine, la película era una de las grandes aspirantes a todo. Así lo confirmé cuando llegué a la sala de cine y estaba casi a tope. Es algo que no suele ocurrirme, y en esta ocasión quería decir algo.
La trama transcurre en plena Primera Guerra Mundial. Dos soldados británicos reciben la misión de cruzar la línea de frente, y detener el ataque previsto de otra unidad británica en la que, por cierto, se encuentra el hermano de uno de nuestros protagonistas.
Se trata de evitar la muerte del hermano, pero también de sus casi 2.000 compañeros porque el ataque es una trampa del ejército alemán, y en caso de que el mensaje no llegue a tiempo, sería una masacre.
El hermano de quien puede morir no duda en emprender de inmediato la misión, pese a las muchas dudas de su acompañante. Parece un suicidio, y de hecho casi lo es. Pero cumplen órdenes y también la obligación de salvar, o al menos intentarlo, al hermano.
Esa es una de las constantes que vemos en la película, el dilema entre seguir hacia adelante pese a que la razón dice que es una locura, y la obligación de hacerlo por ese vínculo familiar, por la fuerte amistad entre los dos soldados en misión, por el deber de hacerlo para con sus compañeros y su país, por la necesidad de perpetuar la vida frente a la sin razón nazi...
Se hablaba tan bien de la película, que a mí acabó decepcionándome. Las casi dos horas de cinta dan para mucho, también para desesperarse un poco. 
Hay momentos de gran nivel, pero también desconcertantes, otros surrealistas, cómicos, desesperantes, agónicos, heroicos...
La película es un poco una locura. También el final.

martes, 11 de febrero de 2020

El drama de la emigración, y algo más

Reconozco que he ido a ver Adú por Anna Castillo.
Adú es un niño camerunés de seis años que se ve obligado a marcharse de su país. Emprende el viaje, junto a su hermana mayor, rumbo a España, lugar al que su padre se marchó anteriormente. Adú representa el drama de la inmigración, esos millones de personas que cada año abandonan sus hogares en busca de algo tan simple como poder vivir. Pero no es fácil ni el camino ni llegar al destino.
Personas que se juegan la vida por vivir a nuestro lado, mientras nosotros no valoramos lo que tenemos, y nos refugiamos en las drogas, el alcohol y los excesos como acto de rebeldía ante los problemas, "nuestros problemas" que en realidad serían un chiste para Adú. Eso es lo que hace Anna Castillo. Encarna a una joven hija de padre adinerado, cuya relación no va ni bien ni mal... simplemente no va. Luis Tosar (el padre) no consigue enderezar esa relación con su hija, bueno ni con su hija ni con ninguna otra persona pues su pasión son los elefantes; tiene una Organización para ayudarles y quizá hacer con ellos lo que ve imposible conseguir con el resto de la humanidad.
Entre ambas historias se narra una tercera: el complicado trabajo de unos guardias civiles destinados en Melilla, y que cada día se enfrentan casi sin recursos a los continuos intentos de salto de la valla.
Adú nos ofrece dos mundos, o dos visiones de un mismo mundo. Es el drama de la inmigración, pero también el de las relaciones personales.
Muy interesante de ver, pero no es para reír.

lunes, 3 de febrero de 2020

Otro peliculón de Clint Eastwood

Richard Jewell es la cuarta película que San Clint Eastwood -director- realiza basándose en hechos reales sobre situaciones en las que ciudadanos anónimos han visto cómo sus vidas se movían entre el cielo y el infierno en apenas un segundo.
Antes pudimos disfrutar con El francotirador, Sully y 15:17 Tren a París. 
Richard Jewell tiene como referente el atentado sucedido durante las Olimpiadas de Atlanta del año 1996. Alguien colocó una mochila bomba que fue detectada por un guardia de seguridad, quien alertó a las autoridades, y aunque finalmente hubo 111 heridos y dos muertos, ese guardia, llamado Richard Jewell, evitó una tragedia.
Jewell ascendió en minutos al olimpo de los héroes, pero todo se le vino abajo cuando el FBI le investigó como posible autor de la colocación de la bomba, y una periodista del The Atlanta Journal dio veracidad a la sospecha, y el bueno de Richard fue considerado villano por todos.
Eastwood cuenta la historia a través de una durísima crítica al propio FBI y a los medios de comunicación porque, sin pruebas y quizá con el único objetivo de encontrar a un culpable de manera inminente, se cebaron con el primero que pasó por allí.
A mí me parece extraordinaria cómo nos describe la actitud siempre colaboradora de un ciudadano totalmente comprometido con su país, pese a que ese país -o al menos sus representantes- le demuestran continuamente que le quieren muerto. "¿Cómo se puede ser tan tonto?", te preguntas continuamente en la butaca. Y es simplemente porque un sentimiento no se puede elegir, y aquí el patriotismo de Jewell está en su ADN pase lo que pase. De hecho, es su patriotismo lo que le mantiene fuerte pese a los muchísimos momentos de desánimo tanto propios como de su madre cuando ven que su vida se viene abajo.
Eastwood, una vez más, se pone del lado de la víctima, jugando siempre limpio pese al juego sucio de los rivales, y alcanzando finalmente su objetivo manteniendo sus principios, que quizá sean los mismos del propio director de la película.
Una película para pensar, y mucho, porque los excesos de un gobierno, las invenciones de la prensa, o los juicios paralelos de la ciudadanía declarando culpable a alguien antes de que lo haga un juez... digo que todo esto es más habitual de lo que podamos pensar, y sin embargo seguimos sin aprender.
En fin, acabo repitiendo el título: otro peliculón de Clint Eastwood.
 
 

sábado, 1 de febrero de 2020

Bailar

Quiero empezar reconociendo que fui contra mi voluntad a ver Jojo Rabbit. Sí. 
Vi el inicio del trailer, y al comprobar que trataba sobre un niño que asistía a un campo formativo sobre la filosofía nazi y su guerra, no me gustó nada. Cierto que el componente humorístico e irónico era alto, poniendo en más que un brete a esa ideología supremacista, pero aún así no me llamó la atención.
Eso es lo que aparecía en los primeros momentos del trailer, y al no sentirme atraído, dejé de verlo. Error. Debería haber seguido hasta el final, y me habría enterado de que, además de ridiculizar al nazismo desde la perspectiva de un niño de diez años totalmente convencido por la causa, también había otro elemento tremendamente interesante. Resulta que la madre del niño tiene acogida en su casa, escondida tras una pared en un pequeño refugio, a una niña judía.
Los judíos son los grandes enemigos del mundo, con cuernos, te leen la mente, te hipnotizan, comen carne humana... Esa es la idea que tiene Jojo, el niño protagonista, de los judíos, imagen que contrasta con lo que encuentra casualmente tras la pared.
Ahí empieza una lucha interior entre lo que sus mayores le dicen que está bien y/o mal, y lo que él empieza a descubrir si es bueno o malo.
A Jojo le surge esa gran duda, y poco a poco va descubriendo que no es el único. En el camino se va topando con el amor, con la amistad, con la realidad, con la lealtad, con la vida... y con la verdad.
Siempre se ha dicho que es muy difícil hacer reír, pero que cuando se consigue, es la mejor manera de transmitir algo. Esta película es un claro y magnífico ejemplo de ello. Desde el humor llegamos a llorar, a estremecernos, a lamentarnos, a envidiar sanamente, a odiar, a amar, a sentir lástima, a comprender.... y por supuesto a reír.
Por cierto, también bailamos.
Si podéis, no os la perdáis.


lunes, 25 de noviembre de 2019

Lemans 66 es la carrera de la vida

Nunca me llamó la atención ir a ver Lemans 66, pero un tweet hizo cambiar mi opinión. Leí a Arturo Pérez Reverte que la había visto, y aunque se le hizo un poco larga de metraje, destaca a Christian Bale. Y lo hacía de una manera que me tocó la fibra sensible. Decía que Bale estaba a la altura de Clint Eatswood, si no lo había superado ya. 
¡¡¿¿Cómo??!!
Para mí Eastwood es lo más parecido a Dios que existe en este planeta cuando hablamos de cine, y que Reverte dijera eso, teniendo en cuenta que lo admiré como periodista y lo admiro como escritor, fue casi una orden para ver la película. Lo hice esta semana, y la verdad es que ha sido toda una delicia. Es una ¡¡PELICULACA!!, que diría mi amigo y compañero Rafa Rus.
Los amantes del motor seguro que no han faltado a la cita. Yo no fui precisamente por eso, porque no me atrae esa temática. Sin embargo, Lemans 66 es una película de carreras de coches, sí, pero también de una carrera muy particular: la de la vida; quizá la más dura de cuantas existen. 
La cinta cuenta la historia de uno de los mejores pilotos de la historia, Ken Miles (Bale), de quien yo no sabía siquiera de su existencia. Sin embargo, me ha parecido más que interesante y digna de conocer.
Bale, un virtuoso de los coches de carreras, tiene una vena de persona indomable y rebelde que le impide triunfar en aquello que ama. Ahí entra Matt Damon. Como representante de Henry Ford II (propietario de la todopoderosa marca automovilística Ford), busca montar un equipo de carreras para ganar las 24 horas de Lemans, y arrebatar el reinado a Ferrari.
La película cuenta el difícil, complejo, costoso... proceso que deben afrontar todos para conseguir su objetivo, aunque no es la única historia; de hecho, a mí me resultan más interesantes las batallas imprevistas que los protagonistas deben afrontar, y que son mucho más duras de pelear. Hablamos, por ejemplo, de enfrentarse a ejecutivos sin escrúpulos que no permiten que nada ni nadie se interponga en sus intereses personales, ni siquiera los de la propia empresa. También es duro rendirse a la evidencia de que tu pasión, lo que te da ganas para seguir viviendo y respirando, no te da de comer ni a ti ni a tu familia, y por ello debes apartarla y buscar un trabajo realista que sí cubra esas necesidades. 
Pero Lemans 66 tiene un mensaje muy superior a todos los anteriores: es necesario hacer las cosas con pasión. Igual eso no te lleva al éxito, pero por lo menos disfrutas durante el camino. La pasión es la clave, eso que tanta falta hace, y que tan poco vemos. 
La amistad y la confianza en el amigo es otra de las lecciones que nos explican en Lemans 66. Amistad por encima de casi todo lo demás, incluso cuando algún revés la pone en cuestión.
En relación a la comparación de Reverte entre Bale y Eastwood, me parece aún prematura. Cierto que Bale hace un papelón, lo borda, y me recuerda muchísimo algunas interpretaciones de Eastwood; incluso me da la sensación que busca ser su heredero. Pero hoy por hoy creo que Eastwood sigue estando en la cima, aunque reconozco que he encontrado a un posible sucesor. Lo seguiré a partir de ahora.
Yo, de vosotros, no me la perdería. La película, digo.


domingo, 17 de noviembre de 2019

Rico pero un poco pobre

El otro día veía Notting Hill por enésima vez, y volvía a encantarme aquel comentario que Julia Roberts le hace a Hugh Grant en relación a sus pies. Ella, mirándole los pies, le pregunta que si conocía lo que se decía de las personas con los pies grandes. Él, intrigado y temiéndose lo peor, le dice que lo ignora... y ella responde... "A pies grandes... zapatos grandes".
Es de una lógica aplastante el que alguien que tiene los pies grandes, utilice zapatos grandes. Sin embargo, no ocurre lo mismo en una sala de cine prácticamente llena; el alto número de espectadores no significa obligatoriamente que la película sea buena.
Eso me ocurrió con Si yo fuera rico. La sala estaba más concurrida de lo habitual, o al menos de cuando voy al cine, pero la película no fue tan interesante como esperaba yo y, supongo, el resto del personal.
Un tipo que está en proceso de divorcio tiene suerte y le tocan 25 millones de euros en el euromillón (o algo así). Para evitar que su mujer se quede con la mitad del premio, decide ocultarle tanto a ella como a todos sus amigos que se ha convertido en millonario. Eso hace que viva una doble vida llena de situaciones cómicas que te hacen pasar un buen rato, pero poco más.


miércoles, 16 de octubre de 2019

No me gusta Joker

No seré yo quien cuestione el PAPELACO que hace Joaquin Phoenix en Joker. Pero eso no quita que no me guste la película. Se me ha hecho eterna (de las casi dos horas que dura, le sobra una y tres cuartos), lenta, soporífera por momentos... y en más de una ocasión me he acordado de una amiga que, cuando le preguntaron si le había gustado, su respuesta fue: "me quedé dormida". 
Es más. Me da la sensación que el título y el centrar la historia en el personaje del payaso de Batman es una especie de timo, una tomadura de pelo al espectador porque -al menos yo- va buscando una cosa y se encuentra con otra totalmente diferente. 
¿Que, insisto, Phoenix está monstruosamente bien, y no es que lo borde, sino lo siguiente? Totalmente de acuerdo.
¿Que nos muestra las dificultades de la lucha interna y externa de un enfermo mental, y existe en la cinta una brutal crítica a lo poco que se ocupa la sociedad de determinados colectivos? Totalmente de acuerdo.
¿Que de esos polvos que pueden parecer inofensivos al principio, si no los cuidamos como deberíamos, pueden surgir unos lodos que podrían acabar incluso con la propia sociedad, o al menos como la conocemos? Totalmente de acuerdo.
Pero la película no me ha gustado. Pensaba que iba al cine a pasar algo de miedo, y lo que me he encontrado ha sido con un sufrimiento que no esperaba ni deseaba.


jueves, 3 de octubre de 2019

Desesperadamente lenta en la trama y en la acción

En Ad Astra, Brad Pitt es uno de los mejores astronautas que existen en una sociedad situada en un futuro lejano de nuestro planeta. Por ello, y por algo más, recibe el encargo de viajar en misión secreta hasta los confines del sistema solar. Allí podría estar su padre  (desaparecido y dado por muerto hace años) todavía con vida, que en su día fue el responsable de una ambiciosa misión espacial con la que se perdió el contacto.
Pitt debe encontrar a su progenitor (interpretado por Tommy Lee Jones), y resolver un misterio del pasado que podría estar poniendo en grave riesgo la vida actual en la Tierra.
Aunque la simple presencia de estos dos protagonistas hace pensar que la película tiene buena pinta, una vez que la has visto te cambia la idea. Así es porque la historia se desarrolla de una manera desesperadamente lenta, que exaspera por momentos, y no ya únicamente por la acción sino también la trama. 
Lo que podría haber sido una interesante película de ciencia ficción espacial se convierte en una continua duda existencial de Brad Pitt sobre quién es, qué es, qué fue, en qué puede convertirse, la relación amor-odio con su padre, con su profesión, con quienes le rodean y le importan... Y todo ello aderezado con una pizca de conciencia medioambiental.
Más de dos horas de cinta donde se piensa más que se actúa, y en un contexto espacial tremendamente lento hace que la película sea mucho menos de lo que se espera de ella. 

lunes, 30 de septiembre de 2019

Descubriendo a Unamuno

No tengo muy claro si Amenábar, en Mientras dure la guerra, nos habla de la Guerra Civil española, de Miguel de Unamuno, o de la condición humana.
A mí particularmente me ha sorprendido la figura de Unamuno. No conocía esta faceta del escritor, y aunque ya veo que la versión que ofrece la cinta de su figura no está exenta de polémica, para mí ha sido todo un descubrimiento. De hecho, voy a investigar sobre su figura. 
¿Quién no tiene en casa un ejemplar de San Manuel Bueno mártir?... Pues eso. Lo que ocurre es que yo lo consideraba como uno de los grandes autores de nuestra historia, pero desconocía el que hubiera sido objeto de discordia por los bandos enfrentados en la guerra. Karra Elejalde está genial, no porque lo haga más o menos bien, sino porque lo teníamos encasillado en historias de humor, y tras ver su GENIAL interpretación, me quedo con la boca abierta. En este tipo de cosas, en la capacidad de asumir registros tan diferentes, es donde se pulsa el verdadero valor de un actor.
En relación a la propia Guerra Civil, entiendo que es complicado para cualquiera aproximarse desde la objetividad, y que el resultado sea una historia imparcial. Aquí los malos son los nacionales, los militares que se rebelan, quienes pegan, detienen y matan a la inocente población. El director parece tenerlo claro en este sentido, aunque en el desarrollo real de la película también nos transmite sus dudas; y lo hace a través del discurso, de la permanente duda en la que se mantiene Unamuno, y que exterioriza en los eternos debates con sus compañeros de café y tertulia.
Aunque hoy día está mal vista aquella persona que cambia su opinión en relación a un tema, recuerdo que hace un tiempo, un sociólogo reconocía que lo normal es lo contrario, es decir, variar la opinión porque por algo tenemos intelecto. Y es el raciocinio lo que nos permite analizar las cosas, los hechos, las situaciones, las ideas... y determinar en cada momento si son blanco, negro o alguno de los muchos tonos de grises que puede haber. Unamuno parece ser un ejemplo de esta teoría, de lo que debería ser normal en la condición humana (según ese sociólogo), y que sin embargo el sentir general la considera anormal.
El tercer elemento que encontramos en Mientras dure la guerra es algo ya conocido: Franco llegó a ser Generalísimo casi por casualidad. Bueno, de chiripa al principio porque fueron las circunstancias lo que llevaron a este militar bobalicón (así lo retrata Amenábar) a situarse al frente de los militares que se rebelaron contra la República. Aunque una vez allí, sí que tuvo claro lo que tenía que hacer -y vaya si lo hizo- para perpetuarse.
Creo que la película es muy recomendable, incluso para los más jóvenes para que aprendan algo sobre esa parte tan importante de nuestra historia pasada que, por lo que vemos en el día a día, parece estar condenada a acompañarnos, y no sabemos hasta cuándo.
Para acabar, quiero destacar la interpretación que Eduard Fernández hace de Millán-Astray. Una auténtica pasada.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Echar unas risas con Santiago Segura

Al cine no podemos pedirle siempre grandes mensajes, temas de trascendencia, o argumentos en torno a asuntos de interés mundial. El humor no tiene tanta importancia, o quizá sí. Pero lo cierto es que resulta necesario reírse, sobre todo en momentos o épocas de dificultad.
Eso es lo que he buscado en Padre no hay más que uno, y la verdad es que lo he encontrado.
Es una película ideal para echarse unas risas, y aunque vea a Santiago Segura demasiado plano durante toda la historia, el objetivo global se consigue.
Una madre agobiada por las tareas domésticas (donde los hijos son el principal peso) y laborales, se marcha sola al viaje que había organizado con su marido por el aniversario de ambos. Es él (Santiago Segura) quien le lanza el reto de que será capaz de ocuparse de todo (casa, niños y trabajo) mientras ella se relaja durante una semana de lujo en unas vacaciones de ensueño.
La película es un continuo ir y venir de situaciones que pueden suceder a cualquier familia española, pero donde la forma en que las resuelve el padre incitan a la risa continua.
Lo dicho, una película para pasar un buen rato.


domingo, 28 de julio de 2019

Un "El Rey León" espectacular

La historia de este nuevo "El Rey León" es prácticamente igual a la peli de dibujos con la que vibramos y nos emocionamos hace unos años. La gran diferencia está en que la versión actual está realizando usando la tecnología y los personajes parecen animales de verdad. Es increíble el grado de realismo que ofrece.
A mí, como la anterior, me ha gustado. Y se ve que a bastante gente porque el día que yo fui al cine se habían agotado las entradas a todas las sesiones disponibles en Jaén.