miércoles, 16 de octubre de 2019

No me gusta Joker

No seré yo quien cuestione el PAPELACO que hace Joaquin Phoenix en Joker. Pero eso no quita que no me guste la película. Se me ha hecho eterna (de las casi dos horas que dura, le sobra una y tres cuartos), lenta, soporífera por momentos... y en más de una ocasión me he acordado de una amiga que, cuando le preguntaron si le había gustado, su respuesta fue: "me quedé dormida". 
Es más. Me da la sensación que el título y el centrar la historia en el personaje del payaso de Batman es una especie de timo, una tomadura de pelo al espectador porque -al menos yo- va buscando una cosa y se encuentra con otra totalmente diferente. 
¿Que, insisto, Phoenix está monstruosamente bien, y no es que lo borde, sino lo siguiente? Totalmente de acuerdo.
¿Que nos muestra las dificultades de la lucha interna y externa de un enfermo mental, y existe en la cinta una brutal crítica a lo poco que se ocupa la sociedad de determinados colectivos? Totalmente de acuerdo.
¿Que de esos polvos que pueden parecer inofensivos al principio, si no los cuidamos como deberíamos, pueden surgir unos lodos que podrían acabar incluso con la propia sociedad, o al menos como la conocemos? Totalmente de acuerdo.
Pero la película no me ha gustado. Pensaba que iba al cine a pasar algo de miedo, y lo que me he encontrado ha sido con un sufrimiento que no esperaba ni deseaba.


lunes, 14 de octubre de 2019

La terrible condición humana

Agobio. Esa fue una de las más intensas sensaciones que tuve con sólo leer las primeras páginas de Ensayo sobre la ceguera (Samarago, José. Alfaguara. Madrid, 1996. Sexta edición, 2004).
El libró me llegó hace unas semanas, venía muy bien recomendado (es el título que alguien se llevaría a una isla desierta), y como nunca había leído nada sobre Saramago, me puse manos a la obra.
Lo primero que me llama la atención es la forma de escribir: sin signos de puntuación, casi ni mayúsculas, ni párrafos con sus puntos y aparte... Entiendo que es una de las características del autor; voy a informarme sobre ello, aunque ya os avanzo que no me gusta. Pero si lo hace un Premio Nobel de Literatura, igual hay que darle una oportunidad... o dos.
Otro dato llamativo es que los personajes no tienen nombre. Ninguno. Los conocemos como "el médico", "la mujer del médico", "el primer ciego", "el niño estrábico"... Esto sí que me gusta porque me resulta interesante por la intriga que genera: ¿cómo se llamará cada uno? La verdad es que no tiene importancia, porque lo principal es cuanto ocurre y los sentimientos que genera.
Todo empieza cuando un hombre se queda ciego de repente. Es una ceguera blanca en lugar de negra. Poco a poco se van contagiando más y más personas, y las autoridades deciden ir recluyendo a los afectados en un edificio custodiado por militares. Se busca evitar el contagio. No os avanzaré si se consigue, o no, pero lo que sí logra el autor es realizar una espectacular aproximación a lo terrible que es nuestra condición humana.
En una situación límite como es el eje de la historia, vamos a encontrarnos con los más bajos instintos por sobrevivir frente a los demás; la cosa se va poniendo cada vez más difícil con el paso del tiempo, y cuando piensas que no puede suceder nada más horrible que lo descrito, llega ese mayor horror. ¿Os suena eso de que cuando las cosas parecen no poder estar peor, empeoran?
Quizá este libro sea una alegato contra lo terrible de la dañina especie humana, aunque no todo está perdido. Así es porque hasta de los peores momentos y situaciones puede surgir algo positivo. Lo que ocurre es que esa luz apenas es una gota en un inmenso océano de maldad. 
La historia engancha desde el principio; a mí me gusta especialmente porque no me gustan demasiado las descripciones, y aquí casi todo lo que tenemos es acción, es decir, continuamente pasan cosas. 
Acabo con una frase que creo jamás olvidaré: "Tuvieron que estar ciegos para verse".
Más que interesante mi primera aproximación a Saramago. Creo que no será la última.

jueves, 3 de octubre de 2019

Objetivo Bruselas (II): Alea iacta est

Ya está todo el pescado vendido. El próximo domingo, 6 de octubre, realizaré lo que será mi maratón número 17. A las nueve de la mañana tomaré la salida en el maratón de Bruselas.
Será la última etapa del plan de entrenamiento que empecé el pasado 15 de julio. El inicio fue con muchas ganas y ánimos (pulsa AQUÍ para recordarlo), pero 12 semanas después la cosa ha cambiado. Un resfriado que cogí a finales de julio y solté casi a principios de septiembre (36 días, ahí es nada), y algún problemilla que ha surgido en el trabajo hace que tanto la preparación física como la mental no sean las mejores para afrontar el gran reto.
Las circunstancias han hecho que modifique mis planes, y si en un primer momento la intención era bajar de 3h30, y a ser posible mejorar mi mejor marca en la distancia que está en 3h25'10'', a día de hoy me conformo con no superar las 4 horas. No es por nada; simplemente porque hasta ahora he acabado todos los maratones que he iniciado, y además nunca he tardado más de 4 horas en recorrer los 42.195 metros. Ese será pues el objetivo.
La idea es disfrutar tanto de la competición como del viaje. Quizá la carrera no llegue en el mejor momento, pero a lo mejor tampoco es tan malo. Viendo los vientos que corren, igual viene bien desconectar por unas jornadas del quehacer diario porque en el horizonte se vislumbran grandes e importantes batallas que librar.
Alea iacta est.

Desesperadamente lenta en la trama y en la acción

En Ad Astra, Brad Pitt es uno de los mejores astronautas que existen en una sociedad situada en un futuro lejano de nuestro planeta. Por ello, y por algo más, recibe el encargo de viajar en misión secreta hasta los confines del sistema solar. Allí podría estar su padre  (desaparecido y dado por muerto hace años) todavía con vida, que en su día fue el responsable de una ambiciosa misión espacial con la que se perdió el contacto.
Pitt debe encontrar a su progenitor (interpretado por Tommy Lee Jones), y resolver un misterio del pasado que podría estar poniendo en grave riesgo la vida actual en la Tierra.
Aunque la simple presencia de estos dos protagonistas hace pensar que la película tiene buena pinta, una vez que la has visto te cambia la idea. Así es porque la historia se desarrolla de una manera desesperadamente lenta, que exaspera por momentos, y no ya únicamente por la acción sino también la trama. 
Lo que podría haber sido una interesante película de ciencia ficción espacial se convierte en una continua duda existencial de Brad Pitt sobre quién es, qué es, qué fue, en qué puede convertirse, la relación amor-odio con su padre, con su profesión, con quienes le rodean y le importan... Y todo ello aderezado con una pizca de conciencia medioambiental.
Más de dos horas de cinta donde se piensa más que se actúa, y en un contexto espacial tremendamente lento hace que la película sea mucho menos de lo que se espera de ella. 

lunes, 30 de septiembre de 2019

Descubriendo a Unamuno

No tengo muy claro si Amenábar, en Mientras dure la guerra, nos habla de la Guerra Civil española, de Miguel de Unamuno, o de la condición humana.
A mí particularmente me ha sorprendido la figura de Unamuno. No conocía esta faceta del escritor, y aunque ya veo que la versión que ofrece la cinta de su figura no está exenta de polémica, para mí ha sido todo un descubrimiento. De hecho, voy a investigar sobre su figura. 
¿Quién no tiene en casa un ejemplar de San Manuel Bueno mártir?... Pues eso. Lo que ocurre es que yo lo consideraba como uno de los grandes autores de nuestra historia, pero desconocía el que hubiera sido objeto de discordia por los bandos enfrentados en la guerra. Karra Elejalde está genial, no porque lo haga más o menos bien, sino porque lo teníamos encasillado en historias de humor, y tras ver su GENIAL interpretación, me quedo con la boca abierta. En este tipo de cosas, en la capacidad de asumir registros tan diferentes, es donde se pulsa el verdadero valor de un actor.
En relación a la propia Guerra Civil, entiendo que es complicado para cualquiera aproximarse desde la objetividad, y que el resultado sea una historia imparcial. Aquí los malos son los nacionales, los militares que se rebelan, quienes pegan, detienen y matan a la inocente población. El director parece tenerlo claro en este sentido, aunque en el desarrollo real de la película también nos transmite sus dudas; y lo hace a través del discurso, de la permanente duda en la que se mantiene Unamuno, y que exterioriza en los eternos debates con sus compañeros de café y tertulia.
Aunque hoy día está mal vista aquella persona que cambia su opinión en relación a un tema, recuerdo que hace un tiempo, un sociólogo reconocía que lo normal es lo contrario, es decir, variar la opinión porque por algo tenemos intelecto. Y es el raciocinio lo que nos permite analizar las cosas, los hechos, las situaciones, las ideas... y determinar en cada momento si son blanco, negro o alguno de los muchos tonos de grises que puede haber. Unamuno parece ser un ejemplo de esta teoría, de lo que debería ser normal en la condición humana (según ese sociólogo), y que sin embargo el sentir general la considera anormal.
El tercer elemento que encontramos en Mientras dure la guerra es algo ya conocido: Franco llegó a ser Generalísimo casi por casualidad. Bueno, de chiripa al principio porque fueron las circunstancias lo que llevaron a este militar bobalicón (así lo retrata Amenábar) a situarse al frente de los militares que se rebelaron contra la República. Aunque una vez allí, sí que tuvo claro lo que tenía que hacer -y vaya si lo hizo- para perpetuarse.
Creo que la película es muy recomendable, incluso para los más jóvenes para que aprendan algo sobre esa parte tan importante de nuestra historia pasada que, por lo que vemos en el día a día, parece estar condenada a acompañarnos, y no sabemos hasta cuándo.
Para acabar, quiero destacar la interpretación que Eduard Fernández hace de Millán-Astray. Una auténtica pasada.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Uebos

Desde que empecé a escribir sobre las palabras que me voy encontrando en mi día a día (en libros, periódicos, televisión, radio, tradición oral...), y cuyo significado desconocía, me he llevado numerosas sorpresas, pero quizá la de hoy se la más destacada.
Fue en la noche del pasado sábado cuando, en un nuevo concurso de La 1 de TVE, se preguntaba a los participantes si sabían el significado de la palabra uebos.  
No. No se trataba de ningún error. Sin "h" y con "b". El presentador, al resolver la cuestión, dijo que se trataba de "cosa necesaria", o algo así. 
Pese a ello, no entendía el significado, por lo que lo he buscado en el RAE, y esto es lo que he encontrado:

UEBOS: m. desus. Necesidad, cosa necesaria. Uebos me es. Uebos nos es. Uebos de lidiar.


Lo reconozco. No acabo de entender el significado de la palabra, o cómo usarla. Por ello, profundizo algo más y acudo a la Fundéu. Ante la consulta realizada por un usuario, esta es la respuesta:
Lo apropiado es manda huevos, por antiestético que resulte, y lo mismo se aplica a por huevos. Para bien o para mal, son expresiones vulgares y este hecho no lo cambia otra grafía. El Diccionario del español actual, de Seco, registra ambas expresiones precisamente escritas así, no manda uebos ni por uebos, y la RAE lo confirma en su cuenta de Twitter.
La palabra uebos, también escrita huebos, es en efecto un arcaísmo del que no queda vestigio alguno en la actualidad y que significa ‘necesidad, cosa necesaria’, más específicamente para cosas de las que se carece. Se utilizaba en giros como ser uebos (‘ser necesario’), para huebos del dicho monasterio(‘para las cosas necesarias del monasterio dicho’), uebos me es (‘me es necesario’) o el que menciona de la lidia. De ahí se interpreta que manda uebos es algo así como ‘la necesidad obliga’.
Es preciso señalar que por huevos se usa con el sentido de ‘sin motivo aparente, porque sí’, y que manda huevos sirve para comentar algo que se considera negativo y que es sorprendente o llamativo, por lo que en cierto modo se aplican a cosas que no son necesarias, sino más bien al contrario.
La homofonía con huevos es mera coincidencia, pero se aprovecha para intentar hacer más respetables las expresiones malsonantes. Incluso si la justificación que da fuera cierta (tampoco nosotros hemos encontrado registro histórico alguno que la avale), en la actualidad claramente se refiere a los genitales masculinos, con variantes como manda cojones y manda narices (así como tiene huevostiene cojones y tiene narices). Hay que añadir que el Cid, en contra de lo que se afirma en algunos sitios, no usa en ningún momento la expresión por (h)uebos.
No es un caso muy distinto de hostia, que a veces se escribe impropiamente ostia en su sentido vulgar de ‘golpe o bofetada’ para que no se identifique con la oblea que se consagra en la misa.

Por avanzar un poquito más en este nuevo descubrimiento que he realizado, buceo en google, y encuentro una página cuya información me resulta interesante. Se trata de "definicionde.org". Y esto es lo que recoge sobre uebos

Origen de la palabra Uebos

Aunque en principio se puede pensar que Uebos es un error ortográfico, lo cierto es que se trata de un arcaísmo que debe su razón etimológica a la palabra latina opus y que incluso se puede encontrar como parte del castellano antiguo.
El origen de la palabra Uebos se debe a una evolución del latín opus diptongando la breve tónica en ue y son utilizando en la intervocálica, siendo los anteriores cambios bastante comunes en los voluntarismos.

¿Por qué Uebos no es un error ortográfico?

Como se ha mencionado, es una evolución del lenguaje que aunque ya se trata de un arcaísmo, sí que existe. Ha caído en desuso, pero sigue siendo una expresión frecuente dentro del ámbito judicial.Dentro del ámbito judicial existe la expresión que incluye la palabra, pero como consecuencia del desconocimiento sobre la existencia de la palabra Uebos en el español, se ha entendido y escrito como “manda huevos” de manera equivocada y en muchas ocasiones.

Uso de la palabra Uebos en el ámbito judicial

A manera de una expresión exclamativo, es bastante común que se diga “manda huevos” “manda uebos” como una suerte de evolución de la frase en latín mandat opus, con la que se quiere dar a entender que “la necesidad obliga”, como un elemento clave al momento de elaborar la argumentación judicial si existió una prueba o un argumento contundente que obligaba de manera indefectible a que los hechos fuesen vistos de una manera y actuar en consecuencia con ello.

Uso de la palabra Huevos en vez de Uebos

Con el tiempo las personas identificaron estas expresiones y en particular el vocablo uebos no con los huevos de las aves, sino con los testículos, pues de forma literaria, los testículos se han identificado con tesón y empecinamiento imparable.
A partir de lo anterior la expresión manda uebos se vio transformada en manda huevos e incluso en algunas situaciones se dice directamente manda cojones.
Acabamos así la aproximación a una de las palabras más interesantes de cuantas hemos tratado.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Absenta

Leyendo un texto sobre Vicent van Gogh, encuentro que, tras trasladarse a París en el año 1886, el holandés "... realizó uno tras otro cuadros clásicos a un ritmo enloquecido, alimentado, al mismo tiempo, por la absenta y una inestabilidad mental incipiente...".
Supongo que la absenta será algún tipo de enfermedad mental de las que tanto se habla que afectaron a este genial pintor.
Para salir de dudas, como siempre, acudimos al RAE.

ABSENTA: 1. f. ajenjo (II bebida alcohólica).

Esta vez la intuición nos ha fallado. Parece ser una bebida alcohólica, pero abundemos más en el significado de ajenjo.

AJENJO: 1. m. Planta perenne de la familia de las compuestas, como de un metro de altura, bien vestida de ramas y hojas un poco felpudas, blanquecinas y de un verde claro, amarga, algo aromática y de uso medicinal.
2. m. Bebida alcohólica elaborada con ajenjo y otras hierbas aromáticas.
3. m. p. us. Bebida amarga elaborada con ajenjo. U. m. en sent. fig.

Pues se confirma. En nuestro contexto, se trata de una bebida alcohólica.

lunes, 2 de septiembre de 2019

Repaso a algunas instrucciones para la vida

En los tiempos que corren es complicado hablar de ética porque da la sensación de que los principios y los valores están menos de moda que nunca, y lo que prima es todo lo contrario. Por eso, por recargar un poco las pilas, he acudido a Ética para Amador (Savater, Fernando. Editorial Ariel. Barcelona. 1991. 18ª edición. 1993).
Tampoco pretendía aproximarme a un un gran y sesudo tratado, y por ello me decanté por esta obra. No es desconocida para mí, sino que ya la había leído en dos ocasiones, y ésta (la tercera) ha llegado, sin buscarlo, diez años después (exactamente) que la anterior.
Savater escribe este libro pensando en su hijo Amador. Prentende hablarle de ética, de libertad, de saber vivir..., en definitiva, de la vida; y para ello no busca grandes referencias de autores clásicos, o modernos, referencias históricas o ejemplos a seguir por toda la humanidad. No. Fernando Savater tira de experiencia, de su propia vida, de la de su hijo, de cuanto ocurre a su alrededor, a nuestro alrededor... y todo ello buscando continuamente ejemplos cotidianos que puede protagonizar cualquier familia corriente que podamos conocer.
Savater lo deja claro al principio, y avisa de que éste no es un libro de ética, para no engañar a nadie. Y asegura que "su objetivo no es fabricar ciudadanos bienpensantes (ni mucho menos malpensados) sino estimular el desarrollo de librepensadores).
Dirigido a adolescentes, como su hijo, quizá sea un buen comienzo para que esos chichos y chicas que están en la antesala de ser adultos, y por tanto de empezar a tomar decisiones, tengan algún tipo de ayuda a la hora de afrontar los retos que les va a ir poniendo en sus narices la vida, esa a la que tantas ganas tienen de salir, y de la que tan poca idea tienen.
La vida es compleja, mucho, sobre todo para los humanos, y eso es lo que intenta hacer el autor: hacérselo ver a quienes la tienen entera por delante.
Por todo esto yo recurro de vez en cuando a sus páginas, a releerlas, y siempre que lo he hecho he aprendido algo.
Es cortito, se lee fácil, y te sirve para reflexionar. Con esto quiero decir que, además de para jóvenes, también nos viene bien a todos; por lo menos, a modo repaso.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Echar unas risas con Santiago Segura

Al cine no podemos pedirle siempre grandes mensajes, temas de trascendencia, o argumentos en torno a asuntos de interés mundial. El humor no tiene tanta importancia, o quizá sí. Pero lo cierto es que resulta necesario reírse, sobre todo en momentos o épocas de dificultad.
Eso es lo que he buscado en Padre no hay más que uno, y la verdad es que lo he encontrado.
Es una película ideal para echarse unas risas, y aunque vea a Santiago Segura demasiado plano durante toda la historia, el objetivo global se consigue.
Una madre agobiada por las tareas domésticas (donde los hijos son el principal peso) y laborales, se marcha sola al viaje que había organizado con su marido por el aniversario de ambos. Es él (Santiago Segura) quien le lanza el reto de que será capaz de ocuparse de todo (casa, niños y trabajo) mientras ella se relaja durante una semana de lujo en unas vacaciones de ensueño.
La película es un continuo ir y venir de situaciones que pueden suceder a cualquier familia española, pero donde la forma en que las resuelve el padre incitan a la risa continua.
Lo dicho, una película para pasar un buen rato.


viernes, 30 de agosto de 2019

Emilio Lara hipnotiza con el lenguaje

Hace algún tiempo, por casualidad, escuché una entrevista en una emisora de radio nacional; era a un escritor que había publicado un libro sobre la cruzada que iniciaron en el año 1212 miles de niños para rescatar Jerusalén. Me quedé enganchado tanto por el discurso del entrevistado como por las buenas formas (y fondo) de la entrevistadora. El colmo llegó cuando aclararon que el escritor era de Jaén: Emilio Lara.
Le conté la historia a mi compañera Marisi. Mi intención era descubrirle esa brillante mente -así me pareció a mí- que teníamos en Jaén, para que la entrevistara en el magazine que ella conducía en Ondajaén Televisión. Pero llegaba tarde. Emilio Lara era un colaborador habitual del programa. De hecho, había prometido que todos los libros que publicase tendría en Ondajaén su parada inicial; al parecer, así lo había hecho con su primer libro, y le había ido muy bien.
Me quedé con la boca abierta, y conté la nueva historia en casa. Se rieron de mí. Emilio Lara no era un desconocido sino todo lo contrario. Era esa fantástico profesor de Historia que mi hijo tenía en el instituto. Me había hablado infinidad de veces de lo bueno que era, de lo bien que le caía a toda la clase, de lo mucho que aprendían con él, del modelo que representaba para todos lo alumnos... y también me habían dicho que era escritor.
Como no creo en las casualidades, y menos cuando hay tantas a la vez, era obligado leerlo. En lugar de empezar por su primer libro, lo he hecho con el que acaba de publicar: Tiempos de Esperanza (Lara, Emilio. Edhasa. Barcelona. 2019).
El libro no tiene una trama única, sino cuatro. Cuatro historias que se desarrollan de manera autónoma, pero con algún elemento que las enlaza de manera puntual, y que al final pueden coincidir, o no, pero donde sus protagonistas viven situaciones muy diferentes en un mismo contexto histórico.
Por un lado tenemos a ese pastorcillo, Esteban, que lidera la cruzada de niños para rescatar los Santos Lugares.
Raquel es la protagonista de otro de los hilos. Judía perseguida, va en busca de su marido para intentar volver su vida a la normalidad. En el camino encuentra a otra mujer en su misma situación, Esther, y juntas viven esta aventura en la que les va la vida.
Francesco es un sacerdote muy cercano al Papa y con mucha influencia sobre Su Santidad; precisamente por ello tiene a la curia en su contra. Pero en sus principios está hacer el bien por encima de la política; y aunque eso le acarrea algún problema, también se lleva alguna inesperada sorpresa marcada por la complejidad.
Cerramos la presentación de nuestros protagonistas con Muhammad al-Nasir, el califa asentado en Sevilla que pretende conquistar todo territorio que se interponga en su camino hasta llegar a Roma, someter al Vaticano, y hacer de sus fuentes un abrevadero para sus caballos.
Como podréis imaginar empecé la lectura del libro con una doble predisposición positiva: primero, por lo que os he contado al principio, y segundo, porque me gusta mucho la novela histórica.
El desarrollo de la trama, o las tramas, me resulta lento al principio; creo que van pasando pocas cosas, o al menos no suceden al ritmo que a yo prefiero. Pero esa falta de celeridad la suplo con el interés que despierta el ir de un escenario a otro de una manera rápida porque los capítulos son muy cortos.
A medida que avanza la lectura me va enganchando, y llega un punto en el que estás deseando que lleguen los finales. Que llegan.
Debo reconocer que no me gustan los excesos en la descripción, y sin embargo Emilio Lara se regocija en ese arte: no sólo descripciones de lugares, sino de situaciones, de personajes, estados de ánimo, vestimentas... En algún momento llego a desesperarme por tanto y tan alto nivel de precisión, pero también os reconozco que Lara hipnotiza con el lenguaje; tiene un dominio de cada palabra, y una precisión en su uso (tanto de manera individual como asociada a otra o a una idea), que en numerosas ocasiones he quedado con la boca abierta, maravillado ante la descripción de olores que parezco estar oliendo; de situaciones que parezco estar viviendo; de sentimientos que parezco estar viviendo; de pensamientos que parece sean míos.
Es mi primera incursión en la obra de Emilio Lara, y ya os avanzo que no será la última.

domingo, 25 de agosto de 2019

Carta a Julio Millán

Señor Alcalde de Jaén: 
Ondajaén no fue nunca Ondajaén sino Tele PP y Tele PSOE-IU. Así lo quisieron los políticos.
La radiotelevisión municipal de Jaén fue concebida como un arma política con la que atizarle al contrincante, y así ha sido utilizada durante sus 19 años de vida. Lo hizo el PP cuando gobernó el ayuntamiento, y lo hicieron PSOE e IU cuando gobernaron el ayuntamiento. Pese a que los de la oposición se quejaban de los ataques desmedidos recibidos desde un medio público, cuando intercambiaban los papeles y eran ellos  quienes gobernaban, hacían lo mismo que antes criticaron. Por eso mismo, ni unos ni otros pueden quejarse: Ondajaén ha sido lo que los políticos querían que fuera.
Aunque esos zascas de unos contra otros, y de otros contra unos no era la realidad global de Ondajaén. Eso ocurría en el mundo paralelo en el que parece que viven muchos políticos y dirigentes públicos; están todo el día hablando de sí mismos y para ellos mismos, entrando en dinámicas que no hacen más que retroalimentar esa otra realidad en la que se encuentran sin darse cuenta de que la mayor parte de lo que dicen y hacen no interesa al ciudadano de a pie.
Un concejal del ayuntamiento de Jaén, tras cuatro años gobernando, decidió no repetir. Yo le hice para Ondajaén una de las últimas entrevistas que concedió. No recuerdo el tema por el que acudimos a su despacho, pero lo cierto es que antes de que empezase a hablarnos a la cámara y al micrófono nos reconoció el alivio que sentía por regresar a su vida normal. Me dijo algo así como que "por fin voy a poder volver a leer el Marca y el As todos los días. Estoy harto de levantarme cada mañana y acudir al periódico para ver qué hemos dicho unos de otros. Esto que contamos los políticos cada día en los medios de comunicación es sólo para nosotros; hablamos de nosotros mismos, y nos dirigimos a nosotros mismos. ¡¡A la gente esto no le interesa lo más mínimo!!. Pero no nos damos cuenta".
Ondajaén ha tenido siempre un componente político, pero afortunadamente ha sido una parte mínima del total que ofrecía. Y en esa otra parte, el Marca y el As a la que se refería el concejal, ha sido la que ha hecho grande a la radiotelevisión municipal de la ciudad de Jaén.
A lo largo de estos 19 años la parrilla de Ondajaén ha tenido programas de caza, de olivar, de salud, de conventos, de fortalezas, o de humor. La música siempre ha estado ahí, tanto las últimas tendencias como la clásica; se ha recordado a los años 80, y otros programas han hablado de tecnología. No ha faltado el cine, los libros, los toros, o programas dirigidos a colectivos sociales, vecinales, ong´s, colegios profesionales, entidades que atienden a personas con otras capacidades, a los barrios de Jaén, o a quienes hacen posible (monitores y alumnos) la Universidad Popular Municipal.
El Real Jaén ha tenido siempre un espacio propio, de carácter semanal, que cada temporada ha sido uno de los principales referentes para los aficionados. El Jaén Paraíso Interior Fútbol Sala siempre tuvo a su lado a la radiotelvisión municipal, tanto en la información diaria como en un espacio semanal donde se ha analizado la actualidad del equipo. Ambos, tanto Real Jaén como Jaén FS, han tenido repercusión a nivel nacional e internacional porque en cada emisión se recibían mensajes de jienenses que viven lejos de Jaén, y se informaban de lo que ocurrían a sus equipos a través de Ondajaén.
Los deportes minoritarios y las categorías modestas de grandes disciplinas como el fútbol también han sido protagonistas en Ondajaén, así como tantos y tantos colectivos de todo tipo que siempre tenían abierta la puerta a su participación en los magazines que tanto de radio como de televisión han formado parte de la programación de Ondajaén cada temporada.
No podemos olvidar esos programas especiales, con retransmisiones en directo, dedicados a la Feria de San Lucas, a la Navidad, a la San Antón, a la Semana Santa, a Expoliva, a la Virgen de la Capilla, o a las cabalgatas de las diferentes fiestas de la ciudad.
Señor Alcalde de Jaén, le reconozco que en Ondajaén no todo se ha hecho bien; es más, hay elementos -sobre todo ese componente político al que antes me refería- que resulta necesario corregir y, si me apura, eliminar. Representan el lado oscuro de una radiotelevisión que resulta injusto juzgar únicamente por ese dato, y no por esa otra gran parte, mucho mayor que la primera, donde la vocación de SERVICIO PÚBLICO ha sido más que evidente. Prueba de ello la encontramos en la ingente cantidad de colectivos, entidades, instituciones, y personas a nivel individual que nos han mandado sus mensajes de apoyo desde que se incendiaran nuestras instalaciones. Hasta nosotros, los propios trabajadores, nos hemos visto desbordados por esa inmensa ola de cariño.
Por todo ello, señor Alcalde de Jaén, le invito a que no pase a la historia como el dirigente que acabó con la única radiotelevisión pública de Jaén, dejando a la ciudad en una nueva desventaja con respecto al resto de las capitales andaluzas. Ya hay muchas, y esta sería otro suma y sigue.
Si parte de un servicio no funciona, la lógica indica que lo adecuado es reparar lo averiado, pero seguir potenciando lo que sí va bien. Porque acabar con un TODO justificado en que PARTE presenta desajustes tiene otras lecturas, y casi todas malas.
Hoy, 25 de agosto, ya se va a producir un hecho histórico. Ondajaén Radio no emitirá el partido de liga que disputa el Real Jaén. Es la primera vez que ocurre en 19 años. Ondajaén siempre ha emitido esos encuentros dentro de su función de servicio público, es decir, lo público está porque lo privado no está; y lo privado no está porque no le es rentable económicamente hablando. Esa es la sustancia de un servicio público, ofrecer a los ciudadanos algo que de otra forma no pueden conseguir.
Hoy es el Real Jaén; mañana, la Feria de San Lucas; después, la San Antón; llegará la Semana Santa... 
Señor Alcalde de Jaén, Julio Millán, en su mano está.

viernes, 2 de agosto de 2019

Defendiendo la libertad de prensa en el año 1644

El diario El Mundo publicó en el año 2011 una colección de libros de bolsillo bajo el título genérico "Los clásicos del pensamiento libre". Se trató de obras importantes de autores importantes que no deben quedar en el olvido por la trascedencia que tuvieron, y aún hoy tienen en muchos casos, para el desarrollo de las sociedades.
Yo adquirí aquellos libros con la intención de ir leyéndolos poco a poco. Estos días, ocho años después, he acabado el primero: Areopagítica. Discurso sobre la libertad de prensa (Milton, John. Ciro Ediciones. Madrid. 2011).
Oí o leí sobre él en algún lugar; lo recomendaban encarecidamente, y como a mí me sonaba que estaba en esa biblioteca culta de una de mi estanterías, allí lo busqué, lo encontré, y decidí iniciarlo. 
Milton es un famoso poeta y autor inglés del siglo XVII. Este ensayo fue una intervención suya ante el parlamento británico en el año 1644 para mostrarles a sus señorías su opinión contraria a la intención que tenían de imponer la censura previa en los libros; es decir, determinados funcionarios determinarían si los libros a publicar en Inglaterra eran adecuados, o no.
Milton hace un impresionante alegato a favor de la libertad de impresión, y por extensión de opinión y de prensa; y lo hace de manera cultísima, con gran elegancia, y destacando las contradicciones en que caería la acción censora si finalmente se llevara a cabo.
Como ejemplo, os extracto uno de los argumentos utilizados por Milton: "Si todo acto, bueno o malo, de un hombre maduro tuviera que ser sometido a permiso o mandato o a cualquier forma de presión, ¿cómo podría distinguirse la virtud del hombre mismo, qué elogio merecerían los que hacen el bien y qué mérito se atribuiría a quienes se mantienen sobrios, justos o castos? Se quejan mucho de la divina providencia por haber tenido que cargar con la culpa de Adán; así es de necia su lengua. Cuando Dios dota al hombre de razón, lo hace libre de escoger, que eso es lo que hace la razón, escoger. Si no fuera así, Adán hubiera sido un mero Adán mecánico, un Adán como los muñecos de los títeres".
Me llama la atención que esta defensa de la libertad de prensa se hiciera tan vehementemente en el año 1644; parece que es ahora, en nuestra época, cuando todo marcha miel sobre hojuelas, y sin embargo el texto de Milton mantiene una actualidad increíble.
Se trata de un texto difícil de leer y de entender, que requiere mucho tiempo, y en mi caso lecturas dobles e incluso triples en determinados momentos. Pero recomendable, sobre todo para alguien que como yo vive de la profesión periodística.
Acabo con otra cita del libro. Me parece tremendamente interesante porque Milton no sólo defiende la Libertad de Prensa sino que va más allá al apostar por la necesaria veracidad de los hechos, es decir, no basta con la verdad, sino que hay que verificarla.
"El acostumbrado a reflexionar sabe muy bien que nuestra fe y conocimientos aumentan cuando se ejercitan, de la misma manera que lo hacen nuestras extremidades y, en general, el organismo. En la Escritura se compara la Verdad con un manantial de aguas que fluyen; si las aguas no fluyen en perpetuo avance, se convierten en aguas podridas en la ciénaga del conformismo y de la rutina. Un hombre puede ser herético en lo que concierne a la Verdad; si el tal sujeto cree algo simplemente porque su pastor se lo dice, o la asamblea así lo decide, sin conocer otros motivos, la misma verdad que conserva, aun ateniéndose fielmente al dogma, puede convertirse en herejía".

domingo, 28 de julio de 2019

Un "El Rey León" espectacular

La historia de este nuevo "El Rey León" es prácticamente igual a la peli de dibujos con la que vibramos y nos emocionamos hace unos años. La gran diferencia está en que la versión actual está realizando usando la tecnología y los personajes parecen animales de verdad. Es increíble el grado de realismo que ofrece.
A mí, como la anterior, me ha gustado. Y se ve que a bastante gente porque el día que yo fui al cine se habían agotado las entradas a todas las sesiones disponibles en Jaén.

miércoles, 24 de julio de 2019

"Casi Imposible" es "Pretty woman" pero al revés

Me encanta Charlize Theron. Por eso no dudé en ir a ver Casi Imposible, en el cine de verano de Jaén, cuando me plantearon la posibilidad.
Ella, como siempre, está espectacular. Es la Secretaria de Estado del gobierno de Estados Unidos, y próxima candidata a la Presidencia. La historia enfrenta las exigencias de todo tipo de esa clase de vida (con sus ventajas y sus inconvenientes) con (las también ventajas e inconvenientes de) una vida normal. Esta vida alternativa la representa Seth Rogen, un amigo de la infancia de Theron, que el destino vuelve a unir.
Viene a ser una comedia romántica al estilo Pretty Woman, pero donde la poderosa es ella, y él asume el papel de don nadieLos responsables de la película no sólo no ocultan ese paralelismo sino que incluso lo fomentan porque uno de los momentos más interesantes lo vivimos con la sintonía de Pretty Woman como música principal.
Es entretenida, divertida, e incluso en algún momento hace el amago de realizar un alegato a favor de grandes ideales como, por ejemplo, el medio ambiente; pero lo cierto es que todo gira en torno al enfrentamiento de la vida complicada de ella, y la mucho más simple (o no) de él. 
¿Cuál se impondrá? Id a verla, pero ya os adelanto que ante el amor no hay barrera que se resista. 

martes, 16 de julio de 2019

Baricentro

El pasado domingo, leyendo el Evangelio del día, me topé con el siguiente texto: "(...) Esta parábola, en su relato sencillo y estimulante, indica un estilo de vida, cuyo baricentro no somos nosotros mismos, sino los demás (...)".
Entiendo que con baricentro se hace alusión al punto principal, central, más importante de algún argumento, en este caso, el de una parábola. Creo que el sentido del texto lo he cogido, pero lo que no entiendo es por qué utilizar la palabra baricentro, generando las dudas que puede generar al lector sobre su significado, en lugar de utilizar esos otros términos que os he indicado anteriormente, y cuyo sentido es el mismo -creo- que el de nuestra palabra protagonista. ¿Es que tiene algún matiz en su significado que justifica su uso? 
Para salir de dudas, como siempre, acudimos al RAE.

BARICENTRO: 1. m. Fís. Centro de gravedad.
2. m. Geom. Punto de intersección de las medianas de un triángulo.

Definitivamente baricentro significa lo que hemos intuido, y creo que el autor del texto se equivoca usándola donde lo ha hecho.

lunes, 15 de julio de 2019

Objetivo Bruselas (I): empezamos

Ya tengo fecha para lo que será mi maratón número 17. Al menos lo tengo todo previsto para que así sea, salvo que algún elemento inesperado me haga cambiar de planes. El próximo 6 de octubre estaré corriendo los 42,195 kilómetros por las calles de Bruselas.
Hace ya unos meses que realicé la inscripción, contraté vuelo y reservé hotel. Pero la aventura empieza hoy. En este lunes, 15 de julio, inicio mi plan de entrenamiento de 12 semanas cuya última etapa será el 6 de octubre de 2019 a las nueve de la mañana que es cuando está previsto el pistoletazo de salida.
Estas doce semanas representan habitualmente lo peor de cualquier maratón porque supondrá madrugones, trasnochar, compaginar los entrenamientos con la vida familiar, laboral, con las otras aficiones... Y sobre todo recorrer muchos kilómetros adecuando progresivamente el ritmo a la marca objetivo, y eso se resumen en tres palabras: sufrir, sufrir y sufrir. 
¿Que qué tiempo quiero hacer? Mi prioridad será bajar de las 3h30'00'', y a ser posible mejorar mi mejor tiempo que es de 3h25'10'' (Sevilla, año 2012).
Estos son los sentimientos y las esperanzas del primer día. A ver cómo estoy el último.

sábado, 13 de julio de 2019

"El Tesoro del Cisne Negro" es oro puro

Lo inicié ayer tarde para confirmar mi primera impresión, que la pinta era buena, y ya no pude parar; en dos horas aproximadamente lo había acabado. ¿Leerte un libro en un suspiro, casi sin enterarte, y sin poder dejarlo es señal de que te ha gustado? Pues eso.
El Tesoro del Cisne Negro (Roca, Paco y Corral, Guillermo. Astiberri Ediciones. Bilbao. 2018) ha sido para mí un placer multisentido... oro puro.
Hacía años, pero bastantes, que no leía un cómic, y el reencuentro me ha supuesto algo extraordinario. Fue con el cómic con el que me inicié en esto de la lectura, y regresar al formato ha revivido en mí recuerdos y momentos difíciles de igualar. No sé si el refranero, que siempre es sabio, tiene razón cuando dice aquello de que "Todo tiempo pasado fue mejor", pero lo cierto es que este libro me ha dado un plus de no sé qué... difícil, ya no de superar, sino siquiera de igualar. Creo que a partir de ahora los cultivaré de manera más asidua.
Al margen del elemento sentimental, El Tesoro del Cisne Negro es ¡un pedazo de libro!. Sus autores conforman lo que podíamos denominar una pareja mágica. Paco Roca es dibujante y autor de cómic, mientras que Guillermo Corral es diplomático y escritor. Corral se ha encargado del guión, mientras que Roca lo ha dibujado.
La obra recrea el largo desencuentro entre la compañía cazatesoros norteamericana Odyssey, que extrajo del fondo del mar el tesoro que transportaba el navío español Nuestra Señora de Las Mercedes, hundido en el Estrecho de Gibraltar en el año 1804, y que España recuperó en enero del año 2012 tras un largo y complicado proceso judicial de cinco años.
Guillermo Corral vivió en primera persona aquella historia, y ahora nos la presenta de manera magistral junto con Roca. Ya digo que la historia es buena, y aunque supongo que se habrá permitido alguna licencia y no todo lo que cuenta sucedió, yo he quedado hipnotizado desde el principio hasta el final, ¡¡porque vaya final!! Y es que no sólo nos cuenta los entresijos de cómo sucedió todo, dándole algún palito (o palaco) a la manera de hacer las cosas que tiene la política, o la burocracia, sino que nos complementa la trama principal con una historia de amor, otra de espionaje, hay momentos detectivescos... en fin, una auténtica aventura.
Si una historia buena la completas con el arte de la imagen (o al revés), obtenemos este genial El Tesoro del Cisne Negro. Y es que he quedado maravillado con los dibujos (permítaseme el término) de Paco Roca. El libro no sólo hay que leerlo con los bocadillos sino también escrutando cada viñeta porque todas y cada una de ellas aportan su granito de arena a la historia global. Me ha parecido genial ese cambio de tono de color que tienen páginas enteras cuando cambias del relato del libro a acontecimientos pasados, a un pasaje en el fondo del mar, o cuando los personajes se encuentran en la sala de control de un aeropuerto; o cuando el ajetreo de un trabajo intenso llevado a cabo durante horas se ve reflejado en una secuencia de viñetas ágiles, sin texto, que dan la sensación de fotograbas pasados a cámara rápida... Me ha encantado el uso del dibujo a modo de infografía del mejor periódico del mundo, o ese cambio drástico en el estilo cuando alguno de los personajes bucea en sus recuerdos.
Al final acabo con la sensación de haber visto una película, pero habiendo leído un libro.
No os lo podéis perder.

viernes, 12 de julio de 2019

Javi López "El Católico"

"Nunca me gustaron los libros que son recopilaciones de artículos de opinión que han sido publicados en los medios de comunicación durante un tiempo, y que en un momento dado el autor decide publicarlos en formato de libro". De esta forma inicié hace dos años y medio el catite dedicado a El pudor del macho alfa (López, Javier. Enfoques Educativos. Jaén. 2015), y de la misma manera comienzo mi parecer sobre Soy Católico ¿Pasa algo? Manual de Autodefensa Para Creyentes Vilipendiados (López, Javier. Enfoques Educativos. Jaén. 2013).
Y sigo recordando.
"Javi López, además de colega, es un magnífico escritor y periodista; así lo demuestra cada vez que se deja ver en los medios, y en ésta -su cuarta obra- (ya, quinta) vuelve a hacerlo. Pero entiendo que el artículo de opinión -no el suyo sino el de cualquiera- pierde gran parte de su fuerza cuando está fuera del contexto en el que se publicó. Eso es lo que ocurre aquí pues la ironía, los giros, la metáfora, la comparación que caracterizan los escritos de López perduran siempre, pero quedan despojados de su chispa cuando no recordamos exactamente el hecho que dio lugar a ellos".
En este libro Javi López no sólo saca pecho de su confesión religiosa sino que arremete contra los muchos ataques que, entiende, sufre su religión desde numerosos frentes y casi a todas horas. Para ello recopila los artículos que ha ido escribiendo a lo largo del tiempo en los que se ha defendido él y a los suyos de los tiros provenientes de lo que llama "perros flacos de la fe", "los grupos laicistas de presión", "la progresía", "el laicismo"... 
Yo, que me defino a la vieja usanza (católico, apostólico, romano...), reconozco que el libro se me hace pesado por momentos porque no veo tanta conspiración judeo-masónica, y si la hubiera, me cansa tanta densidad temática. Si es que estos artículos son para leerlos poquito a poco, y no dándose un atracón (que es lo que yo he hecho) porque aunque sea del mejor manjar, acaba por dolernos la barriga. 
La segunda parte me la tomaré despacito: Soy Católico ¿algún problema? (López, Javier. Enfoques Educativos. Jaén. 2014).
Acabo con un último recuerdo de aquel catite del que os hablé al principio:
"Nunca he ocultado mi debilidad por la forma de escribir de Javi: es un artista de la pluma. Siempre tan complejo y tan sencillo a la vez; dando lija -y de la buena- pero con la sensación de que te está contando un chiste. Defensor de sus principios contra viento y marea, pese a que le puesta costar casi todo".
P.D.: tengo ganas de leerte otra novela.

jueves, 11 de julio de 2019

Toy Story 4: otra más

Toy Story 4 es la cuarta entrega de esta saga con la que han crecido muchos niños y niñas, y que se ha convertido en un fenómeno fans que sigue teniendo gran tirón.
He ido a verla por descarte (no había otra), y acabé confirmando que era buena elección haberse quedado en casa haciendo otra cosa.
La película viene a ser una historia más de los juguetes, con la llegada de un nuevo miembro a la manada, y donde los guionistas tratan de inculcar valores importantes como la lealtad, el amor, la amistad, el trabajo en equipo, el desprendimiento.... Lo que ocurre es que -pasa en las anteriores- de nada de eso se enteran los niños sino los padres. Nuevamente hay dos públicos para la película: los peques que se quedan con los chistecillos, la aventura, las risas y los colores..... y los sufridos mayores que van de acompañantes y acaban siendo bombardeados por una intencionalidad que no va con ellos.
No es recomendable salvo que seas un ferviente seguidor. ¿Ya me contaréis si aguantáis hasta el final? Me refiero al final, final? Yo sí lo hice.

miércoles, 10 de julio de 2019

Objetivo Jaén (y III): la crónica


Acabada con éxito mi participación en el II Maratón en pista "Ciudad de Jaén". Hablo lógicamente de éxito particular porque las 3 horas 49 minutos y 35 segundos que empleé en recorrer los 42,195 kilómetros (para más señas, 105 vueltas y media a la pista de atletismo de "La Salobreja") no van a ningún sitio... bueno, a ningún sitio que no sea mi propio ranking, y como para mí eso es lo que cuenta, me permito la licencia de utilizar el término éxito.
Desde que en cierta ocasión sufrí en mis carnes aquel dicho maratoniano que aconseja no perderle el respeto al maratón porque, si lo haces, te golpeará con fuerza, tenía miedo a volver a caer. Lo digo porque mi preparación para participar en esta carrera que tuvo lugar el pasado domingo, 7 de julio, no era la que hubiera deseado, pero eso no quiere decir que le hubiera perdido el respeto. Es más, venía de la mayor preparación que he realizado en mi vida para afrontar, el pasado mayo, los 101 kilómetros de Ronda; lo que ocurre es que acabé tan tocado, que el mes y medio que tenía de margen para el Maratón de Jaén no fue como lo había planificado. No obstante, decidido a iniciar la prueba con el único objetivo de acabarla (asumiendo el riesgo de que iba a ser la peor marca de mi vida en la distancia), allí estaba yo, en La Salobreja, a las seis y media de la mañana: media hora antes del momento fijado para la salida.
Me acosté temprano la noche anterior para estar desayunando a las cinco de la mañana. Aunque costó dormirse y también despertarse, casi más difícil fue desayunar a esas horas y sin ganas. Pero había que hacerlo.
En la pista el ambiente era el de las grandes ocasiones porque... ¡¡Se iba a celebrar un maratón!! La organización fue brillante, y la salida se dio a las siete de la mañana, tal y como estaba previsto. Había que evitar el error de la edición anterior en la que, por unas causas u otras, comenzamos con unos 40 minutos de retraso, y el sol abrasador de agosto nos machacó después. No se quería que volviera a ocurrir, y no ocurrió.
Yo empecé tranquilo, controlando mucho, y procurando que el ritmo de mi Garmin 310 no marcase menos de entre 5'00'' y 5'10'' por kilómetro; lógicamente, tampoco más. El GPS no va bien en la pista -al parecer se vuelve loco con tantas vueltas-, pero tengo controlado que lo que marca es unos 10 segundos más rápido de la velocidad real a la que voy. Por tanto, ese ritmo de reloj significaba ir a una velocidad real de entre 5'10'' y 5'20'' por kilómetro. Esa era la idea.


En las primeras vueltas hay un poco de desconcierto porque no sabes dónde te vas a situar, y si vas a correr junto a algún grupo. La propia carrera me unió a Juanlo, un madrileño de origen marteño que venía de correr en Tokio el último de los Seis Majors (¡¡Qué envidia!!). Hablamos de eso y de un millón de cosas más porque el ritmo era bueno para los dos, y casi sin darnos cuenta hicimos la media maratón.
Yo gestionaba bien mis geles, las sales minerales, las pastillas de sal, y sobre todo la hidratación: había que beber mucha agua. En ocasiones me apetecía apretar más porque iban a buen ritmo y hablando todo el rato. Pero sé de buena tinta que el maratón empieza en el kilómetro 30, y todavía faltaban casi 10 kilómetros. De todas formas, todo fue lo mismo de bien no ya hasta el 30 sino hasta casi el 37. Incluso unos kilómetros antes Juanlo no había aguantado el ritmo y se descolgó algo. 
Con esas buenas sensaciones y el buen tiempo que llevaba sabía que ya no pincharía porque la meta estaba a la vuelta de unas vueltas: iba a concluir mi maratón número 16 por debajo de las cuatro horas, como todos los anteriores.
Fueron esos últimos cinco kilómetros los que sí me pesaron en las piernas. La falta de tiradas largas recientes empezaba a pasar factura, y fui bajando el ritmo en algún kilómetro hasta incluso unos segundos más lento de los seis minutos. No había problema. El objetivo era acabar, y lo iba a hacer mejor de lo previsto. Juanlo me adelantó -creo- en un par de ocasiones pero dándome ánimos. ¡¡Qué gran tipo!! (Nos hemos emplazado para la Carrera del Melón en el año 2020. Este año no puede).


Como digo, al final feliz y contento porque sumo un maratón más con un tiempo decente.
No quisiera acabar sin dar la enhorabuena a dos compañeros de club, de la Asociación Deportiva Maratón Jaén. Me refiero a Leo y Juan Antonio. Eligieron Jaén para hacer su debut en maratón, con el plus de esfuerzo que requiere correr los más de 42 kilómetros en una pista de atletismo. Pero ellos son grandes y lo consiguieron. ¡¡Ese es el rumbo!!
Y por último, felicitar nuevamente a la organización en general y a Juan José Amate en particular porque ha sido un gustazo correr el maratón en la pista. Se han mejorado cosas de la edición anterior, me he sentido muy cómodo, arropado, cuidado... Me gustó tanto que el año que viene buscadme por allí que allí estaré.

lunes, 8 de julio de 2019

¿Es posible un mundo sin The Beatles?

¿Es posible un mundo sin The Beatles? Eso es lo que plantea la película Yesterday. ¿Cómo lo hace? Pues de una manera original.
El mundo sufre un apagón eléctrico durante unos segundos. En principio no ha pasado nada para nuestro protagonista, un músico que intenta sin suerte abrirse paso en lo que es su pasión. Pero pronto detecta algo raro: nadie parece conocer a The Beatles ni sus canciones; es como si nunca hubieran existido.
Una vez que confirma algo tan extraño ve en ello una  señal para que alcance su meta: puede abrirse paso en el mundo de la música cantando las canciones de los chicos de Liverpool que sólo él conoce en todo el planeta. Y ahí se lanza a la conquista del mundo, aunque no sin problemas.
La película viene a ser una nueva confirmación del sueño americano, es decir, si persigues tu sueño y trabajas duro para ello, seguro que lo consigues porque la vida te ofrecerá una oportunidad cuando menos te lo esperes. Cierto que en esta historia el golpe de suerte que recibe el protagonista es más bien un milagro, pero el mensaje está ahí. También encontramos amor, crítica a la industria musical, humor...
Igualmente creo que hay conexión con Rocketman y con Bohemian Rhapsody. En las tres películas vemos cómo alguien alcanza el éxito, la fama, dinero... y sin embargo ese camino no le lleva a la felicidad. ¿Dónde encontrarla? Quizá no haya que buscar muy lejos porque puede que siempre haya estado a nuestro lado, pero por una cosa o por otra no la hemos visto o ella no nos ha visto a nosotros.
Quien busque la historia de la vida de The Beatles, al modo de las dos películas de Queen y Elton John, que no vaya a ver Yesterday. Ciertamente se entrona la música de una de las mejores bandas de la historia de la música, pero no recrea la historia de sus miembros. 
Por acabar con el título de este catite, no soy yo quien pueda decidir si el mundo es posible sin The Beatles porque nunca los seguí de manera intensa. Entiendo que el planeta tierra no se detendría ni se destruiría, pero seguro que sería, por lo menos, de otra manera.
No obstante, y para salir de dudas, os animo a ir al cine y disfrutar de la película. Yo lo hice.

sábado, 6 de julio de 2019

Objetivo Jaén (II): alea iacta est

En apenas 17 horas estaremos tomando la salida en el II Maratón en pista "Ciudad de Jaén". Mañana me pierdo los Sanfermines porque a las siete de la mañana está previsto el pistoletazo inicial en la pista "Ángel Cortés" de La Salobreja. 
Por delante, 105 vueltas y media a la pista de 400 metros. Ahí es nada.
Ya el año pasado participé y paré el crono en poco más de 3h56', es decir, el peor tiempo de mi vida en un maratón. En esta ocasión creo que lo empeoraré porque no lo he preparado específicamente sino que opté por formar parte de esta iniciativa desde la creencia de que si los de aquí no apoyamos lo que aquí se hace, después no nos podemos quejar.
Por eso, me planteo la carrera -que es mi maratón número 16- sin objetivo de tiempo y con la única meta de acabarlo. Esto no quiere decir que no haya entrenado; sí lo he hecho, y mucho, especialmente porque en el pasado mes de mayo corrí los 101 kilómetros de Ronda, y hasta llegar ahí realicé el que quizá haya sido mejor entrenamiento de mi vida. Precisamente en eso confío, en tener la base suficiente como para acabar bien mañana. Cierto es que tras Ronda estuve dos semanas sin hacer nada, y desde entonces las salidas que he realizado han sido sin demasiada calidad en términos generales; pero con un poquito de cabeza (que me haga mantener hasta la media maratón el ritmo adecuado), más cabeza todavía (que me lleve "bien" hasta el kilómetro 30), y algo de sufrimiento en los diez últimos kilómetros, puedo coronar lo que sería mi maratón número 16. Y es que sin sufrimiento nunca hay éxito, o al menos no lo aprecias como tal.
El pasado jueves realicé las últimas series, y fueron bien. Por otra parte, tanto ayer viernes como hoy sábado han sido jornadas de descanso; esta tarde será de más descanso aún, y por la noche a la cama hay que ir tempranito porque a las cinco de la mañana del domingo hay que estar desayunando. A ver si el dorsal 48 trae suerte.
Lo dicho: alea iacta est.