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lunes, 6 de julio de 2020

Ennio Morricone en Bar La Quisca de Higuera de Calatrava


A media mañana de ayer fui a tomar café, en mi pueblo (Higuera de Calatrava), a Bar La Quisca. 
En la calle hacía un calor insoportable, de ahí que me llevé el periódico para pasar un rato agradable de lectura con mi sólo con hielo y al amparo del aire acondicionado.
A Paco, el dueño del bar, no le gusta poner las noticias, ni siquiera cualquier otro programa de televisión. Se ha aficionado a crear con el móvil listas de vídeos musicales, y las reproduce en el televisor para deleite de la clientela. 
Ayer, mientras leía el periódico y tomaba mi café de espaldas a la tele, sonaron temas míticos de Los Chichos y Los Chunguitos. Reconozco que al escuchar los primeros acordes no pude evitar dirigir la mirada hacia la televisión porque me trasladé al pasado, y recordé momentos muy queridos. ¡Qué época aquella!
Pronto regresé a la lectura, y las canciones iban sonando una detrás de otra. Las tenía como banda sonora de fondo y no les daba importancia hasta que, de repente, aprecié que el tercio había cambiado. De Los Chichos y Los Chunguitos se había pasado a la banda sonora de la película El bueno, el feo y el el malo. 
¡¡¿¿Está empezando la película??!! Ahí sí que di un salto de sorpresa, me di la vuelta a ver qué pasaba... y comprobé que una orquesta sinfónica, acompañada de coro y muchos más elementos no habituales, interpretaba la banda sonora de una película que no he visto nunca, que tengo muchísimas ganas de disfrutar, y cuyo DVD está encima de mi mesa desde hace meses, pero que desgraciadamente no puedo visionar porque mi reproductor no funciona.
No pude apartar la mirada de la televisión durante los poco más de seis minutos que duró la interpretación. Mi sorpresa aumentaba a medida que avanzaba la canción, y creo que hasta estaba con la boca abierta... aunque no lo recuerdo porque me encontraba casi hipnotizado.
Una interpretación alucinante, y una situación también increíble.

The Danish National Symphony Orchestra



Arriba os dejo el vídeo que después (hoy) he buscado en casa para que lo viera mi familia, y he vuelto a alucinar. ¡Me encanta la chavala de la pistola en la oreja!.
Se trata de un directo de The Danish National Symphony Orchestra que podéis encontrar en youtube, así como las interpretaciones de otras muchas bandas sonoras de películas, a cuál más increíble.
Si ayer aluciné con la situación, hoy he quedado más sorprendido todavía cuando me he enterado de la muerte de Ennio Morricone, el autor de esa música y de otras tantas míticas coplillas que le han convertido en un auténtico maestro de la Historia de la Música.
Ayer, Bar La Quisca le hizo un particular y quizá inesperado homenaje.
Descanse En Paz.

jueves, 18 de mayo de 2017

Espectáculo Apache


Hace tiempo que quería asistir a un concierto del grupo "Apache", y por fin pude hacerlo el pasado sábado en las fiestas del barrio de "Expansión Norte", de Jaén capital.
¡¡IM-PRE-SIO-NAN-TE!!
Tras lo que viví esa noche me arrepiento aún más de no haberlo hecho antes porque son todo un espectáculo.
Para resumir el concierto me quedo con lo que me dijo mi esposa durante uno de los temas que cantaban: "es como si la música se metiese dentro de ti y la sintieras como tuya".
Supongo que no todo el mundo vivirá de igual forma un concierto de Apache, pero allí había desde gente jovencita, hasta madurita, con vestimentas de vaqueros y camisetas sport a trajes impolutos de chaqueta y corbata. Y es que la buena música no tiene fronteras. Y eso es lo que hace "Apache": buenísima música.
Cierto que no son temas propios sino versiones de algunos de los mejores grupos que ha dado la historia, pero eso mismo tiene su valor: atreverse con auténticos mitos, y hacerlo chapeau.
En este catite no soy objetivo, ni tampoco pretendo serlo. Sobre todo porque veo lo que hace "Apache" desde mi punto de vista. El de una persona cuya edad le hace contemporánea a las canciones que conforman el repertorio del grupo, música que me lleva a momentos tremendamente felices de mi pasado, y si no lo fueron en su día, al menos yo los recuerdo con especial añoranza y felicidad. Es música de mi época, algo que hoy día es difícil, muy difícil, de encontrar, donde lo importante no es únicamente la letra sino también el sonido; un sonido que por sí solo te transmite un algo difícil de explicar. Una música que te hace disfrutar porque también ves disfrutar a quienes te la están ofreciendo. Un cantante, un grupo sin sentimiento no es nada. "Apache" derrocha emoción en cada nota. De hecho, es esta música la que te permite hacerlo, con momentos de protagonismo para cada miembro del grupo: el bajo, la batería, la percusión, el teclado... Todos transmiten su emoción al personal haciendo lo que mejor saben hacer: música.
Ya digo que todos son de diez, aunque quisiera hacer un mención especial de Luismi, el vocalista, porque parece una persona de otro planeta dados los registros que es capaz de asumir. Y otra mención al guitarrista, Juan Carlos; me dejó perplejo la naturalidad, la humildad, la tranquilidad, lo fácil que hace lo que hace. Es digno de subir a los altares un tipo que hace arte sin alardear de ello, desde su rinconcito, casi escondido, y asumiendo un segundo, un tercer o un cuarto plano como si la cosa no fuera con él; menos mal que allí había gente que entendía de eso, y le reclamaron y le vitorearon y le aplaudieron... y él no tuvo más remedio que dirigirse a ellos en alguno de sus solos para darles las gracias. Lo hizo -el agradecimiento- simplemente tocando pero con una sonrisa en la boca dirigida hacia ellos. No sé cómo será como persona, pero como guitarrista es un artista.
Durante las dos horas y pico de concierto hay tiempo para bailar, para cantar, para emocionarse, para saltar, para reír, llorar, para abrazarse a alguien, para que te abracen... para disfrutar.
El valor de las cosas no está únicamente en hacerlas, en este caso, hacerlas bien, muy bien. Para mí es más importante todavía el intentar un reto tan bestial como hace "Apache" cada vez que sube a un escenario: atreverse con los mitos. ¡Olé!
Gracias por lo del sábado. Y no me despido porque nos veremos en más de una ocasión -seguro- por esos conciertos de dioses.
PD.- Me encantaría ver un día a "Apache" en mi pueblo, Higuera de Calatrava. No me perdería por nada del mundo el momento en el que interpretaran el "Money for nothing" de los "Dire Straits", dedicado a Willy; y éste, "Willy", en mitad de la pista y ya algo pasadito haciendo su genial imitación de Mark Knopfler. Un reto. A ver si lo conseguimos.
PD2.- Os dejo arriba el Mix de Queen que suele poner en escena Apache. Lo hizo el pasado sábado en Jaén, me encantó, y como digo arriba es un vídeo de una actuación en Roquetas de Mar hace unos años.