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lunes, 20 de julio de 2026

Alatriste, un corsario ejemplar de Levante

De este modo quedaron todos ellos, (...) en espera de la resurrección de la carne; (...) Y hasta ese día lejano seguirán allí, inmóviles junto al mar donde a tan alto precio vendieron sus vidas, riñendo por la codicia del oro y los botines; pero también por su patria, por su Dios y por su rey, que todo cuenta. Durmiendo el largo sueño honrado del que gozan los hombres valientes.

En estas líneas queda resumido Corsarios de Levante. Las aventuras del capitán Alatriste (Pérez-Reverte, Arturo. Círculo de Lectores. 2006. Barcelona). ¡Creo!

Íñigo de Balboa nos cuenta una nueva aventura junto a su inseparable mentor, el capitán Alatriste. En esta ocasión embarcados por los mares de Levante dando buena cuenta de los infieles y, en ocasiones, de quien hiciera falta, por España, por supuesto, pero también por sus maltrechas economías.

Unas veces dando, otras recibiendo, pero siempre con el honor por delante, ese que tan poco se lleva y se entiende hoy día, pero que en aquellos años de principios del siglo XVII lo era todo, o casi.

Vuelvo a Alatriste inesperadamente

Desde el primer libro me encantó Alatriste. Los tengo todos. Y cuando hace unos meses salió Misión en París no tardé en tenerlo pronto entre mis manos. Sin embargo, al hojear los libros anteriores, todos magníficamente ordenados en una balda de mi biblioteca, vi con sorpresa que no había leído las dos últimas entregas previas a Misión en París. ¡¡No me lo puedo creer!!

No podía leer esta última entrega sin haber leído las dos que le precedían. Me puse manos a la obra con este Corsarios de Levante, y dentro de dos lecturas llegará El puente de los Asesinos. 

Quería disfrutar con esta aventura en París, y me he encontrado con dos ocasiones más con las que volver a vibrar con Alatriste. Digo bien: vibrar. Porque se me ponen los pelos de punta cada vez que me adentro en las páginas de la saga.

Igual soy un tonto iluso, pero me encanta conocer aquellos años oscuros para la soldadesca y la ciudadanía, pero gloriosos para nuestro país. ¡Qué paradoja que quienes pasaban necesidades no dudaban en jugarse la vida por honor, patria, Dios...! Así era y me parece ES-PEC-TA-CU-LAR porque vivimos en una época donde tenemos casi de todo menos ideales. Es decir, todo lo contrario que la época de Alatriste.

Magistral, Pérez-Reverte

¡Qué gozada y alucine el dominio que Pérez-Reverte demuestra del lenguaje de la época! En cada línea queda patente la labor previa investigadora que requiere un libro de este tipo... si el autor quiere ser creíble. Pérez-Reverte lo consigue de manera extraordinaria.

Pero no sólo me deja boquiabierto este aspecto sino también el dominio de los términos marineros que queda patente en cada párrafo. En ocasiones parece que estoy leyendo algo en un idioma diferente al mío porque no me entero de nada. Jejejeje. 

Me encantar Pérez-Reverte desde su época de periodista, y me siguió encantando como escritor. 

Por cierto, en las últimas páginas del libro, esas que están en blanco, sigo anotando las impresiones que me van surgiendo. También preguntas que me gustaría hacerle a Pérez-Reverte. ¿Podré hacérselas
alguna vez?

lunes, 13 de octubre de 2025

Regreso a la Ética de Savater

¿Habéis leído algún libro más de una vez? Yo no suelo hacerlo, aunque también os confieso que hay un ramillete de títulos a los que vuelvo de vez en cuando. Es lo que me pasa con Ética para Amador (Savater, Fernando. Ediciones Ariel. 18ª edición. 19993. Barcelona).

El libro llegó a mis manos en el año 1994, con motivo de mi cumpleaños, regalo de una buena amiga (por cierto, con una magnifica dedicatoria... incumplida), y casi a modo de juego por el nombre del título y del mío.
Como podéis apreciar, suelo leerlo en la época del año que más tiempo tengo: verano. Y, por tanto, en la que puedo dedicar parte de ese tiempo a repetir cosas; en este caso, leer libros ya leídos.
¿Sabéis qué os digo? Que nunca me he arrepentido de haberlo releído; siempre encuentro cosas nuevas.

De lectura obligada

En tiempos como los que corren, marcados por las prisas y el relativismo, Ética para Amador debería formar parte de un listado de títulos que fuesen de lectura obligada para todos. Sí, lectura obligada para todos. Es complicado vivir la vida, no existe un manual que poder seguir, pero con textos como este podemos encontrar una salida digna a algunas de las muchas situaciones complicadas que se nos presentan.
No quiero ponerme profundo pero....
  • ¿Qué pensáis que es la ética?
  • ¿Es lo mismo que la moral?
  • ¿Es bueno ser egoísta?
  • ¿Hacemos mal si nos damos la buena vida?
  • ¿Hay que ponerse en en lugar del otro?
  • ¿Es posible una ética aplicada a la política? ¿Y una política sin ética?
Fernando Savater afronta estas y otras muchas cuestiones de una manera sencilla, con un lenguaje muy asequible (de hecho, el libro está dedicado a su hijo adolescente Amador), usando ejemplos tremendamente clarificantes, y con el objetivo de echar una mano a su hijo en "el arte de vivir" una vida en la que está empezando.
No creáis que Savater se pone intenso, altamente filosófico, hablando como si de Dios se tratase.... ¡¡que va!! Es tremendamente humano porque, de no ser así, sería imposible evangelizar.
Acabo con una frase que me ha encantado, y que quizá nos de una idea de lo que podemos encontrar en el libro: 
"¿El sentido de la vida? Primero, procurar no fallar; luego, procurar fallar sin desfallecer"

¿Entrevistaré alguna vez a Savater?

Por cierto, y tal y como hice con David Uclés y con Carlos Del Amor, a medida que avanzaba en la lectura, iba tomando notas por si algún día puedo entrevistar a Savater (para hablar de su libro) en ese podcast sobre libros y cultura que a lo mejor pongo en marcha.
Ya veremos.

lunes, 29 de septiembre de 2025

Hay que leer Emocionarte, pese a su mala edición

Carlos del Amor es un maestro en la construcción de historias cortas. Emocionarte. La doble vida de los cuadros  (Del Amor, Carlos. Espasa. 2021. Barcelona. 9ª edición) es un claro ejemplo de ello. Además, creo que este libro aúna dos de los ámbitos en los que Del Amor se desenvuelve como pez en el agua: cultura y piezas para televisión.

La estructura del libro se repite idéntica en todos y cada uno de los 35 capítulos de que consta la obra, es decir, en los 35 cuadros a los que se aproxima Del Amor: un cuadro, una historia real, y una historia inventada. El resultado es una maravilla.

Supongo que sabéis que Carlos del Amor es un periodista de RTVE especializado en Cultura. Quizá por eso nos propone un acercamiento a 35 cuadros donde encontramos un poco de todo. Para mí hay conocidos -cuadros y pintores- como algunos nombres de los que desconocía su existencia. 

El cuadro existe. El pintor, también. Y aquí aparecen reflejados los dos. Ambos elementos me atraen por mi continuo afán de aprender. Pero lo más interesante es esa historia inventada en la que Del Amor se recrea en cada capítulo. Unas veces fantasea en torno al cuadro, otras veces sobre el pintor, en ocasiones en relación a ambos, y hay incluso historias sobre los personajes que protagonizan el cuadro.

No sé vosotros, pero a mí me encanta imaginar historias sobre lo que hay a mi alrededor. Cuando estoy esperando a alguien, o sentado bajo la sombrilla de la playa, o cuando voy dando un paseo, como viajero en un autobús o tren... son situaciones en las que no hago nada y suelo centrarme en las personas que me rodean. Las miro y según su imagen, su forma de actuar, de moverse, de su compañía... imagino cuál es su profesión, si son pareja o amigos, si llora por un desengaño amoroso, si está feliz porque ha encontrado trabajo... Esto lo hago a menudo, y me encanta. En el fondo, creo que es lo que hace Del Amor en este libro.

Ese es el enganche que tiene Emocionarte: la maestría de Del Amor en sacar punta a las cosas.

Por cierto, no he leído el libro del tirón. No. Cada día, un capítulo... un cuadro, un pintor, una historia. Para saborearlo mejor. Y porque cada cuadro me llevaba a otro del autor, y éste, en ocasiones, a otro... y el pintor a otro pintor, o a su pareja... Sí. Capítulos cortos que yo he agrandado mientras disfrutaba. Así da gusto leer.

"Debes" del libro

Me gusta Emocionarte y os recomiendo su lectura. Pero también reconozco que tiene algunos errores que no entiendo.

Por ejemplo. Es inaceptable una edición tan deficiente para un libro en el que la reproducción gráfica, de cuadros es la base fundamental. Muchos de los cuadros no se ven con nitidez. De hecho, hay casos en los que no entiendo alguna indicación de Carlos del Amor porque no se aprecia por la mala calidad de la imagen.

Os reconozco que he leído el libro con otro artilugio digital al lado para buscar el cuadro protagonista y tener su reproducción con la calidad necesaria. Incluso hay algunos cuadros que no parecen ser el que son por la mala reproducción que tienen. Insisto. No entiendo que una editorial como Espasa haga una edición tan deficiente.

Por otra parte, y a modo de sugerencia, el cuadro debería ser lo primero con lo que se topase el lector. La imagen de lo que se va a hablar, que va a protagonizar el capítulo. Yo, al menos, lo he echado de menos. Y antes de leer nada, primero buscaba el cuadro, le echaba un vistazo, y después me ponía a leer.


Carlos del Amor, un referente 

No sé si es demasiado grueso lo que voy a decir, pero para mí Carlos del Amor es un referente periodístico. Su trabajo en televisión me parece buenísimo, tanto en informativos como en los diferentes programas que ha realizado. Por ello busqué su primer libro, y el segundo, y el tercero, y éste el cuarto. Es lo que he leído hasta ahora y, como ya he dicho en ocasiones anteriores, sigue faltándome una gran novela de Del Amor. 

Me gustó El año sin verano aunque me chirrió el final; no me enamoró Confabulación; mientras que La vida a veces y Emocionarte no son dos grandes historias sino las recopilaciones de pequeñas historias. 

Retratarte. Cuando cada mirada es una historia (el quinto libro del autor) viene a ser una continuación de Emocionarte. No lo he leído... todavía. 

Sí le tengo muchas ganas a su última creación: Una dama desconocida. ¿Será esta la novela que espero de Del Amor? Confío en no tardar mucho en salir de dudas.


lunes, 4 de agosto de 2025

Me he "bebido" la península de Uclés

Conocí a David Uclés, el autor de La península de las casas vacías (Uclés, David. Siruela Nuevos Tiempos. 2024. Madrid. 16ª edición), en la Feria del Libro de Jaén del año 2024.

Un tipo peculiar, con su inseparable gorra y un historión personal detrás. Pero no nos llamó especialmente la atención más allá de que tuvo un ramillete de lectores que acudió a que les firmara el ejemplar de su libro.

Eso ocurrió en mayo del año 2024, y en mayo de 2025 David Uclés regresó a la Feria del Libro de Jaén pero ya como pregonero. ¿Y eso? Pues porque sin saber muy bien la razón, en noviembre del año 2024 algo ocurrió, y Uclés y su península dieron el pelotazo: lleva 17 ediciones y más de 100.000 ejemplares vendidos, y a día de hoy suma 35 semanas consecutivas en las listas de los 10 libros de ficción más vendidos de nuestro país.

Era el pregonero, es decir, no iba a firmar libros, y sin embargo fue el autor que más firmó durante la Feria. El aforo de más de cien butacas fue ampliamente desbordado, y tras su intervención, estuvo casi dos horas atendiendo a sus seguidores. 

¿Qué ha pasado del año pasado a este? ¿Por qué un libro desconocido ha pasado a ser el más vendido? Cualquiera sabe.

Entro en La península de las casas vacías

Yo llevaba meses atrancado leyendo a Nietzsche, y...

  • ...ante la posibilidad de tener tan cerca al escritor de moda en España
  • ...teniendo en cuenta que era de Jaén
  • ...que el año anterior había pasado sin pena ni gloria por la Feria
  • ...que se había convertido en un fenómeno de masas
  • ...y que las críticas apuntaban a que era un magnifico ejemplo de realismo mágico (mi libro de cabecera, el que más me ha gustado de siempre, es Cien años de soledad)
Opté por aparcar a Nietzsche, adquirir la obra de Uclés y comprobar en primera persona si era un libro tan bueno como decían los números o si por el contrario se trata de artificio.

Dedicatoria que me hizo David Uclés.
Empecé a leer el libro el mismo día que lo compré: 9 de mayo de 2025. Pero el trabajo y los múltiples líos que tuve esas semanas me imposibilitaban encontrar tiempo suficiente como para dedicarle cada día un buen rato.

Así estuve, leyendo poco y cuando podía, hasta que han llegado las vacaciones. Literalmente me he bebido La península de las casas vacías. De las casi 700 páginas que tiene, me he leído algo más de 500 en cinco o seis días. ¿Quiere eso decir algo? Creo que sí.

Tengo que reconocer que empiezo a leer el libro predispuesto a que me guste porque:
  • Me sorprende lo mucho y bien que hablan de él (Iñaki Gabilondo, Joaquín Sabina, Susana Santaolalla o Ian Gibson, entre otros)
  • Me gusta que un escritor jienense haga tanto ruido 
  • Me encanta que sea una novela de realismo mágico porque, como os he dicho antes, Cien años de soledad es uno de mis libros de cabecera
  • He conocido personalmente al autor, era un escritor más, y ahora está en lo más alto de la pirámide. Me hace ilusión 

Cosas que me gustan y que no

Las expectativas con muy altas. ¿Se cumplirán?

La verdad es que la cosa empieza bien porque de lo primero que nos encontramos es el árbol genealógico de la familia protagonista, el mapa de Iberia (el país donde se desarrolla la acción), y al final también vemos un mapa de Jándula (el pueblo donde residen los protagonistas). Es decir, algo muy pero que muy parecido a Cien años de soledad.

Todo esto, unido al estilo de realismo mágico que, en ocasiones, parece surrealismo por las cosas tan..., tan..., tan... ???... inverosímiles que nos cuenta, nos recuerda al bueno de Gabo. Sin embargo, no os preocupéis que no hace falta estudiar nombres, lugares, regiones... hay que dedicarse a leer el libro y todo se entiende perfectamente. No encontramos elementos enrevesados que nos obliguen consultar los elementos gráficos que nos ofrece el lector.

David Uclés nos cuenta la historia de la familia de Odisto, con toda su crudeza y todo su realismo mágico, que se ve truncada bruscamente por la Guerra Civil española. Todo sucede de manera muy rápida porque los capítulos son muy cortos, de pocas páginas, aunque entre ellos el autor nos ofrece otro tipo de texto que, si bien no son capítulos de la historia, sí ayudan a entender el contexto. Aunque, en ocasiones, no sabría muy bien deciros qué son y para qué sirven. De hecho, me genera cierto desconcierto porque... no es que me pierda, sino que quedo descolocado ante unos textos casi surrealistas y poco entendibles.

Al empezar, no me gustaba que la temática fuese la Guerra Civil española porque es casi imposible no posicionarse, y eso me provoca rechazo. Entiendo que es muy difícil no posicionarse, y sin embargo creo que Uclés lo ha conseguido o, al menos, se ha acercado mucho. No nos habla de una guerra de ganadores y perdedores sino de un conflicto donde todos pierden incluso cuando creen que han ganado. Y no sólo pierden quienes querían la guerra sino también aquellos que se han visto envueltos en ella.

Y es que resulta imposible que nadie gane en una guerra donde los hermanos se matan entre sí sin saber la razón. Hay capítulos sublimes que ponen la piel de gallina, y que ejemplifican precisamente esto: todos pierden.

Me parece magistral la forma en la que Uclés entremezcla las historias anónimas de los personajes con los hechos históricos. Aunque las metáforas que usa en varias ocasiones me resultan incomprensibles, tanto que ya tengo una lista de preguntas que me gustaría hacerle en una hipotética entrevista que tuviera la posibilidad de realizarle. Me las reservo para mí por si consiguiera hacerla. En ese caso, tranquilos que os la haría llegar.

Me resulta impagable encontrar varias referencias a mi pueblo: Higuera de Calatrava. Sí, Higuera aparece claramente en dos ocasiones, aunque creo que también en una tercera. Se lo preguntaré.

Creo que el libro merece la pena. Es una gran historia, y no lo digo yo, lo dice mi inconsciente que ha hecho que sacrifique muchas horas de baño en la playa por la lectura a la sombra de una sombrilla. ¡¡¡Qué gozada que te enganche un libro!!!

lunes, 2 de junio de 2025

Aparco a Nietzsche

Definitivamente dejo de leer El Anticristo (Nietzsche, Friedrich. Alianza Editorial. 1998. Madrid). Aparco el libro.

Os reconozco que me ha costado horrores dejar de leerlo. De hecho, y si no recuerdo mal, no lo he hecho prácticamente nunca porque siempre he intentado, siempre intento dar una nueva oportunidad al autor y a su obra. 

Cierto que esta conversación sobre dejar de leer, o no, un libro que se te atraviesa la he tenido en numerosas ocasiones, pero me he mantenido en mis trece, y he dado de lado a consejos como... "hay tanto que leer, y tan poco tiempo en esta vida, que si no te atrae un libro, déjalo y coge otro".

El Anticristo me llegó como recomendación de alguien que ya me había dado títulos de libros que ni sabia que existían, y tras hacerle caso me alegré de haberlo leído. Por ello, inicié con ganas mi primera obra de Nietzsche. Pero la cosa se torció pronto, prácticamente desde el principio.

Empecé a leerlo el 26 de octubre de 2024, y a fecha de hoy, 2 de junio de 2025, llevo 54 páginas que me han costado horrores. Por eso, lo dejo.

No os voy a hacer más consideraciones sobre las razones, lo que me ha ido pareciendo el libro, qué me ha transmitido... lo dejo para cuando me lo lea. Sí, sí, porque quiero retomarlo en otra ocasión, más adelante, y a ver si entonces hay más suerte.

Por lo pronto, pasa a la estantería de "libros por leer" y ya os contaré cuando lo retome.


lunes, 19 de agosto de 2024

Lo primero de Pérez Galdós

Seguramente si os pregunto qué habéis leído o qué conocéis de Benito Pérez Galdós, la mayor parte de vosotros destacará los Episodios Nacionales. Yo también lo habría hecho. Pero... ¿Algo más? ¿Os suena alguna otra obra? Por cierto.... ¿Habéis leído los Episodios Nacionales?

Jejejeje. A mí me pasa lo mismo.

Pero, de la misma forma casual que suelen pasar muchas cosas, y ante las que no hay explicación, en cierta ocasión me llegó referencia a Galdós por dos vías:

  • En un programa de radio entrevistaban a una persona (creo que era mujer) que había escrito una biografía sobre él con motivo del centenario de su muerte (año 2020). Y hablaba maravillas de Galdós que, entre lo que más me llamó la atención -y recuerdo-, dijo que era un autor infravalorado, que su obra estaba a la altura de los grandes escritores españoles y mundiales de todos los tiempos, y sin embargo su nombre no sonaba tanto como el de otros importantes escritores.
  • RTVE anunció la proyección en RTVE Play de la película 'Prim, el asesinato de la calle del Turco'. ¿Sabéis quién es uno de los principales personajes de la película?: un joven y activo periodista llamado Benito Pérez Galdós.

Por todo esto, y dado que nunca había leído nada de Galdós, decidí hacerlo. Pero no iba a iniciarme en su obra por lo más famoso sino que opté por empezar por el principio, es decir, buscar su primera novela y, de gustarme, seguir por la siguiente, y la siguiente...

La Fontana de Oro

Tras analizar su bibliografía descubrí que su primera novela fue La Fontana de Oro (Pérez Galdós, Benito. Club Internacional del Libro. 2020. Barcelona), y me puse a buscar un ejemplar, a papel, y a ser posible de segunda mano. Lo conseguí tras una larga y ardua búsqueda, y he tardado en leer el libro... ¡¡¡UN AÑO!!!

¡¡¿¿Un año para leer 307 páginas de libro??!! La verdad es que me ha costado porque es de lectura difícil. Sí porque, dado que la trama transcurre en los primeros años del siglo XIX en Madrid, el lenguaje es tremendamente culto y enrevesado. ¿Habéis visto algún capítulo de la serie La Promesa? A mí me llamó la atención desde el principio lo bien que hablan todos, y no me refiero únicamente a un español muy castellano, sino al alto nivel de su vocabulario y expresiones. Da igual que hable uno de los señores que cualquier criada, todos hablan con una gran cultura. ¿De verdad que eso era así?

Pues lo mismo ocurre con La Fontana de Oro: el cultísimo vocabulario de sus protagonistas, da igual que hable un noble o el más anónimo de los ciudadanos, todos tienen un nivelazo. Y ello obliga a leer despacio, sosegado, intentando entender lo que se dice (que en ocasiones es casi imposible)... Lo dicho, un año de lectura.

Como digo, la historia tiene varias tramas, desde la amorosa entre dos de los protagonistas, hasta la siempre atractiva intriga palaciega y política donde los liberales de la época intentan imponerse al Rey gobernante, mientras que éste medra para afianzar su autoridad. Entre medias encontramos a varios personajes inocentes que, sin saberlo, son manipulados por unos y por otros para conseguir sus objetivos.

Tengo que decir que, aunque costó arrancar, una vez enfrascado en la lectura, le coges el gustillo y acabas saboreando esta primera obra de Pérez Galdós. 

Ya estoy localizando la siguiente, aunque no la abordaré de manera inmediata. Antes hay ya otros títulos designados.

domingo, 6 de agosto de 2023

Imprescindible la Ética de Savater

Si hace unos días os reconocía lo mucho que me había costado leer La sombra del Padre, ha ocurrido todo lo contrario con Ética para Amador (Savater, Fernando. Ediciones Ariel. 18ª edición. 1993. Barcelona). En apenas cuatro ratos me he bebido, otra vez, uno de los libros que tengo entre mis preferidos.
Y digo otra vez porque es la cuarta ocasión que lo leo: agosto de 2007, agosto de 2009, agosto de 2019 y julio de 2023. 
Lo descubrí casi de broma, por eso de que va dirigido a mí, o a alguien que se llama como yo, y lo hice mío. Y con eso de la coña del nombre, cayó en mis manos a modo de regalo por un cumpleaños. Desde entonces recurro a él de vez en cuando porque me encantó y me sigue encantado. Cada vez que lo leo descubro algo nuevo.
Savater dedica el libro a su hijo Amador, y con estas páginas intenta ofrecerle una aproximación a la ética y a la moral. Una tarea difícil tratándose de dos cosas recias y más teniendo en cuenta que su destinatario es un adolescente estudiante de bachiller. 
Sin embargo, el libro es toda una delicia. Permite entender qué es la ética de una manera fácil y sencilla, a través de ejemplos de la vida cotidiana de cada uno de nosotros, y con historias fáciles y entendibles sacadas de elementos tan atractivos como las películas Ciudadano Kane, Frankestein o El Club de los poetas muertos, o los libros La Ilíada o Robinson Crusoe.
Savater demuestra tener gran paciencia y tiento para no aburrir a su hijo (y al lector) en un tema tan -a priori- tedioso como puede ser la ética. Y consigue captar nuestra atención desde el principio, a la vez que de sus palabras hace que nos planteemos cosas como:
  • ¿Para qué sirven los humanos?
  • La importancia de la libertad
  • ¿Es lícito "darse la buena vida?
  • Confía en tí mismo, en la inteligencia 
Se trata de un libro imprescindible, y yo diría que incluso de lectura obligada, no ya para adolescentes sino para cualquier persona que quiera conocer un poco más a cerca de sí mismo, de su entorno, de su especie, de la importancia de saber por qué hacemos las cosas, para qué, con qué finalidad. Por supuesto, partiendo de la base de que somos humanos y no otra cosa, y eso lo condiciona -o debería- todo. 
Es un libro que... te hace pensar. Y eso es todo un logro.

jueves, 27 de julio de 2023

Ha costado leer a José de Nazaret

No ha sido fácil leer La sombra del Padre. Historia de José de Nazaret (Dobraczynski, Jan. Arcaduz. Ediciones Palabra. 24ª edición. Madrid. 2021).

Os reconozco que, de no haber sido porque se trató de un regalo especial de una persona especial que ya no está entre nosotros, no lo habría leído. Y he tenido que poner esfuerzo para acabarlo. Igual no es problema del libro sino mío, o que no era el momento para afrontar su lectura. Pero, ha costado.

Se trata de una historia novelada de un personaje histórico del que se conoce poco. Y esa fue una de las razones que me llevó a emprender la lectura del libro: conocer algo más de una persona de la que no ha trascendido mucho. Sin embargo, aprendemos de él pocas cosas nuevas; me refiero a elementos históricos derivados de estudios científicos, teorías de expertos, o análisis rigurosos y minuciosos de textos originales. Dobracynski se limita a recrearse en lo buena persona que era José, religioso, bondadoso, caritativo... algo que queda más en el plano subjetivo que en el científico.

No obstante, y sin perder de vista el punto de vista histórico, sí nos aproxima a la forma de vida de las gentes de aquella época, de las intrigas palaciegas, de algunas de sus costumbres... y este es uno de los pocos elementos que salvo de la historia.

También debo reconocer que la lectura de este libro es especial porque tanto el final como la mayoría de los hechos que recrea ya los conocemos, y eso hace que vayamos pasando páginas de manera diferente a la de cualquier otra obra. No obstante, sí me ha resultado muy interesante la huida de Belén hacia Egipto de José, Miriam (no entiendo por qué es Miriam y no María) y Jesús; hay momentos de gran enganche de la historia, así como con la llegada de los Reyes de Oriente al "portal de Belén".

Tenía gran interés en saber cómo se abordaría la concepción de Jesús; el repudio de José a la Virgen, y cómo caló en la sociedad del momento que ocurriera algo así; o la adoración de los Reyes Magos. El resultado creo sinceramente que es más subjetivo que científico, y eso hace que la obra pierda.

lunes, 12 de septiembre de 2022

El origen de los EREs de Andalucía

Hace ya algún tiempo que el asunto de los EREs de Andalucía está en la agenda periodística de nuestro país. Es raro el día en el que no aparece alguna noticia en periódicos, radios, televisiones, etc.

Ya fue un caso con gran trascendencia durante la fase judicial, interés que ahora se ha reavivado tanto con la sentencia como con el posible indulto a algunos de los condenados.

Quiero creer que todo el que habla sobre el asunto está bien informado, pero me temo que hay muchas lagunas. Por eso, porque es necesario conocer bien algo para poder hablar sobre ello, os quiero recomendar un libro que es básico para conocer qué es esto de los EREs, su origen, su desarrollo, sus interioridades, su proceso...

Me estoy refiriendo al libro Caso ERE. Las entrañas de la corrupción institucional en Andalucía. Escrito por el periodista jienense Juan Esteban Poveda, es una obra fundamental si quieres entender el asunto. 

No, no se trata de un libro publicado ahora sino que salió a la luz en el año 2017. Yo lo leí en su día, y su contenido fue objeto de un catite de la época. 

Por eso mismo, porque lo leí y me pareció una obra imprescindible, os recomiendo leerla. Acudid a vuestra librería de barrio para adquirir un ejemplar, o en su defecto debajo os dejo el enlace para poder adquirirlo.

lunes, 9 de agosto de 2021

Política, las cloacas y periodismo

Siempre suelo tomar notas a medida que leo un libro, pero en esta ocasión no ha habido tiempo; en apenas unos días he acabado con El Candidato (Abad, Nacho. La Esfera de los Libros. Madrid. 2020). Ha sido empezar y casi acabar; de hecho, tuve que dosificarme al final para que lectura durase un poquito más.

Queda claro no sólo que me ha gustado sino que me ha tenido casi absorto durante el tiempo que el libro ha estado entre mis manos. Incluso el resto del día andaba haciendo cábalas intentando averiguar quién era el culpable, las causas de esto o aquello, o qué había detrás de todo.

Lázaro es un empresario de éxito que decide entrar en política para optar a ser presidente del Gobierno de España. Cuando todo apunta a que su partido (de ideología verde) entrará con fuerza en el Congreso de los Diputados, Lázaro es acusado de una violación ocurrida hace diez años; y además, la mujer presuntamente violada es asesinada tras desvelar el escándalo.

Una policía, Esther, y una periodista, Silvia, son quienes nos guían por esta turbulenta historia que el autor define como thriller político, pero donde se mezcla la política, la mala política, con las cloacas que tanto protagonismo han tenido en nuestro país en los últimos años, y con el periodismo... 

Reconozco que en un primer momento me atrajo El Candidato por su autor, un periodista conocido cuyas opiniones y actuaciones no han pasado desapercibidas. Pero finalmente opté por adquirirlo porque hablaba de periodismo. De hecho, es la parte que más me ha gustado de la historia porque enfrenta el buen periodismo, el que a todos nos gusta, el ideal, el que ha mantiene a raya al resto de poderes, especialmente al político... con el periodismo que se vende al mejor postor, el que sólo busca ganar dinero a toda costa independientemente del propio periodismo. Hablamos de la veracidad, de la investigación, del rigor, de la profesionalidad... frente al clientelismo, la tergiversación, la manipulación, la mentira... ese que tanto daño ha hecho y hace a la profesión más bonita del mundo.

Si hiciéramos una encuesta estoy seguro de que todos nos situaríamos en el bando del buen periodismo, pero la realidad va por otro camino. Así es porque el periodismo bueno no siempre paga la hipoteca, las facturas de la luz y el agua, o la cuenta del supermercado. Y llegado ese momento, cuando hay que elegir entre principios y comer, ahí la decisión es mucho más difícil.

Nacho Abad, no podía ser de otra forma, se decanta a favor del buen periodismo en El Candidato, aunque más que una conclusión es un punto de partida para un debate de mucho más calado y que daría, especialmente en la actualidad, no para un libro sino para una enciclopedia de aquellas que usábamos quienes llevamos 25 años enrolados en la profesión.

miércoles, 16 de junio de 2021

Regresando a leer

 ¡Qué alegría volver a leer!

Ese fue mi primer pensamiento tras pasar las páginas iniciales de El regreso del Catón (Asensi, Matilde. Editorial Planeta. Colección Booknet. Barcelona. 2017).

Venía de dos experiencias (una con Bertrand Russell y otra con Julio Llamazares) nada positivas, y el reencuentro con Ottavia, Farag y Kaspar ha sido... ES-PEC-TA-CU-LAR. Más que leer, he devorado las casi 600 páginas de esta segunda parte de El último Catón. Durante toda la obra he estado enganchadísimo, y nunca he leído el tiempo que tenía previsto sino bastante más porque me resultaba imposible parar. Tanto que en más de una ocasión me he obligado a dejarlo porque tenía un millón de cosas que hacer, y cuando tenía el libro en mis manos me metía tanto en la historia que lo demás no importaba. 

Ottavia, Farag y Kaspar se embarcan en una nueva aventura en la que deberán descubrir si Jesucristo murió realmente y no resucitó. ¿Será cierto que sus restos y los de toda su familia están ocultos en algún lugar del mundo? 

La obra es apasionante. La continua aparición de elementos históricos, o no; las dudas que surgen, directamente o entre líneas, ante algunas de las cosas que suceden; las luchas internas de algunos personajes y los secretos que parecen ocultar... mantienen al lector atentísimo a todo cuanto acontece en todo momento porque un simple parpadeo puede hacer que se te despiste un detalle que puede ser fundamental. No hay momento para la tregua, y tanto la historia principal como las secundarias con las que Asensi va alternando el punto de interés están gestionadas con maestría.

Me temo que no habrá tercera entrega, pero sería una delicia.

Por cierto, he reafirmado una vez más aquella teoría del doctor José María Sillero que decía: hay tanto por leer y tan poco tiempo en esta vida que cuando no disfrutas con un libro, hay que dejarlo y pasar a otro. La lectura de El regreso del Catón ha sido increíble de principio a fin, un disfrute continuo, por lo que debo intentar (reconozco que me cuesta aparcar un libro empezado) aplicar la teoría de Sillero en lugar de dar excesivas oportunidades que no llevan a ningún sitio. 

lunes, 5 de abril de 2021

Me resulta imposible Bertrand Russell

Me ha vuelto a pasar. Lo siento pero me resulta imposible dejar la lectura de un libro cuando se me atraganta. ¡¡Mira que he dicho veces que iba a aplicar la filosofía de José María Sillero ("hay tanto que leer y tan poco tiempo en esta vida")!! Pero... nada.

Mi desencuentro ha sido en esta ocasión con Por qué no soy Cristiano (Russell, Bertrand. Edhasa. Barcelona. 2001).

El libro llegó a mis manos el verano pasado junto con otros nueve títulos. Provenían de la biblioteca de mi vecino el filósofo, con quien tantos e intensos debates mantengo dentro del juego mutuo de cuestionárnoslo todo intentando hacer ver la luz al otro. Ya se ha convertido en un clásico que, derivada de nuestras charlas estivales, se presente en mi casa con un buen tocho de libros, algunos pedidos por mí, y otros de su propia cosecha.

Por qué no soy Cristiano era del segundo bloque, y al verlo me resultó tremendamente atractivo por lo que de reto suponía. Yo soy católico practicante, y ahí choco frontalmente con el filósofo. Por eso, encontrar este título entre sus recomendaciones me parecía divertido porque suponía continuar uno de nuestros debates pero de otra manera.

No he podido pasar de la página 167

Ante de empezar el libro me empapé de su autor, y me resultó bastante interesante. Lo que leí de él acrecentó mi interés por el libro. Me apetecía someter mis creencias religiosas a una revisión de alto nivel. "A ver qué sale", pensé.

Desde el primer momento detecté que la obra iba a ser difícil, pero mi interés por ello se acrecentaba cuando leía cosas como que el libro se escribió ante los peligros que suponía el que la religión "entre" o "controle" ámbitos que no debería. No me parecía mala la reflexión, e incluso podría estar de acuerdo con ella, pero lo que me chirriaba era que, para demostrar la maldad de la religión, utilice ejemplos derivados de la lectura al pie de la letra de textos sagrados.

Quizá el problema de Russell esté en que habla de una religión "teórica" que no conozco. No digo que no existiera, que hiciera mucho mal en épocas pasadas, pero me parece inadecuado y erróneo mirar el pasado con los ojos del presente (y no me refiero únicamente en este tema sino en cualquier ámbito de la vida. Cristóbal Colón podría ser un ejemplo tremendamente clarificador).

Los textos que conforman Por qué no soy Cristiano se escribieron a principios del siglo XX, por lo que creo que está desfasado o mejor dicho, presenta una religión que no es la actual o, al menos, la que yo entiendo. Por tanto, las conclusiones que podamos sacar de ahí estarán siempre viciadas. Además, para cuestionar la religión (que Russell considera radical) el autor se sitúa en una posición totalmente opuesta, es decir, también radical. Y eso nunca es bueno.

Empecé a leer el libro el pasado octubre, y tras vencer mil y una tentaciones de dejarlo, me veo obligado a hacerlo. En seis meses he leído, mal leído más bien, 167 páginas. Me parece innecesario continuar porque, además del tiempo perdido, estoy perdiendo el interés por leer.

No es mi intención cuestionar ni la obra ni las ideas de Russell. Simplemente expreso mi impotencia para aproximarme a sus posicionamientos. Seguramente el problema no sea él sino mi limitación intelectual para entenderle; pero ante eso, al menos por ahora, poco puedo hacer.

lunes, 26 de octubre de 2020

Nunca llueve a gusto de todos

La manida frase que da título a este catite es de aplicación directa al último libro que he leído. No ha sido de mi agrado, ni mucho menos, La lluvia amarilla (Llamazares, Julio. Seix Barral. Barcelona. 1988).

No es normal dedicar dos meses a leer un libro de 159 páginas. Cuando eso ocurre es porque no ha habido conexión entre el escritor (su obra, su historia...) y el lector. Me he propuesto en numerosas ocasiones dejar de leer un libro si no me engancha, pero una vez más he sido incapaz. Lo empecé... y hasta que lo he acabado. Me ha costado, y mucho.

Quizá no era el momento para afrontar una historia de tanta reflexión, pero cuando alguien me lo recomendó (y ha acertado prácticamente siempre), pensé que había que darle una oportunidad. Lo he hecho. 

La lluvia amarilla relata la historia de Andrés, el último habitante de Ainielle, una aldea perdida en la España profunda del pirineo aragonés. La reflexión y la descripción son constantes a lo largo de toda la obra, tanto que han llegado a desesperarme. 

Andrés se ha quedado sólo, con la única compañía de su perra. Todos los demás habitantes de Ainielle han muerto o se han marchado. Él tiene a gala ser el último defensor de la memoria del pueblo, aunque no sabemos muy bien si la ha protegido o la ha perdido: tanto la de Ainielle como la suya propia.

Si decidís echarle un vistazo, os recomiendo adquirirlo en el comercio local, en la librería de vuestro barrio. 

No obstante, aquí tenéis otra opción:


sábado, 22 de agosto de 2020

¿Somos libres o estamos controlados a través de los medios de comunicación?

"La propaganda es a la democracia lo que la cachiporra al estado totalitario". Esta frase resume perfectamente el contenido de Cómo nos venden la moto. (Chomsky, Noam; y Ramonet, Ignacio. Icaria Editorial-Más Madera. Barcelona. 2ª edición 1996).
Los autores vienen a defender que, pese a creer que estamos en una sociedad democrática, la realidad es muy distinta. Las élites económicas lo dominan todo, también a los políticos y a la ciudadanía. Bailamos la música que ellos marcan. Lo hacen a través del control de la información, del marketing, de las técnicas de persuasión, de la propaganda...
El libro es una obra cortita, de apenas 100 páginas, donde encontramos dos capítulos: el escrito por Chomsky, y el de Ramonet. Se lee en dos tardes.

Noam Chomsky

El título del capítulo de Chomsky es muy ilustrativo: "El control de los medios de comunicación". Viene a ser una visión apocalíptica de nuestra sociedad al considerar que está formada por individuos manejados completamente por esas élites que históricamente han impuesto sus ideas. La propaganda se inventó para ello, así como las relaciones públicas y, por supuesto, los medios de comunicación, cuyo control es fundamental. 
Así, nos imponen la realidad que les interesa, y nosotros, la ciudadanía, ni nos enteramos.

Ignacio Ramonet

El capítulo de Ramonet tiene como título "Pensamiento único y nuevos amos del mundo". Como podéis imaginar, está en la misma línea que el anterior, y parte de la base de que nos imponen el llamado pensamiento único; ese que, pese a creerlo nuestro, es impuesto. Tanto, que cuando alguien osa rebelarse, no son los dirigentes quienes lo aplacan sino nosotros mismos al estar convencidos hasta las trancas.
Resulta llamativo cuando Ramonet habla de "armas de control social" para referirse a esas herramientas con las que las élites económicas nos controlan y manipulan. Los medios de comunicación representan una de las armas más poderosas, de ahí que haya una batalla brutal por su control.

El juego de traer el pasado al presente

El libro está repleto de ejemplos (económicos, bélicos, políticos, etc) para sostener las teorías que defiende. Y ello lo hace especialmente atractivo porque se escribió en el año 1995 (la edición que he leído es de 1996). Quiero decir que en esa época aún no se había producido el boom de los medios de comunicación a través de internet, con el brutal desarrollo de las redes sociales, y la bestial concentración de medios en todo el mundo. 
Con esas claves, mientras leía, jugaba a intentar traer a la actualidad esas teorías de hace 25 años, lo que me ha proporcionado no pocas sonrisas.
Si los autores se escandalizaban entonces por el acopio de medios de comunicación por parte de grandes empresas de otros sectores...
  • ¿Qué opinarán de la situación actual donde eso se ha multiplicado por mil?
  • ¿Seguirán siendo pesimistas porque las nuevas tecnologías han consolidado el poder de las élites, o creerán que el desarrollo tecnológico ha traído la democratización a la democracia?
  • ¿Nos siguen vendiendo la moto? 
  • ¿Nos la han vendido antes?
Tremendamente interesante el debate, y especialmente esos argumentos de hace 25 años. ¿Serán todavía actuales?
El gran valor del libro está precisamente en eso, en el debate que provoca y propone.

Animaos y echadle un vistazo. Os recomiendo adquirirlo en el comercio local, en la librería de vuestro barrio.

No obstante, aquí tenéis otra opción:

martes, 18 de agosto de 2020

Indignación masiva

Hace unos meses escuché una entrevista en RNE que me resultó muy interesante. El protagonista era un periodista, al parecer experto en temas de espionaje en nuestro país.

Llevaba más de una década detrás de una investigación que ahora veía la luz a modo de novela. La entrevista se justificaba en la presentación del libro en cuestión.  Se trataba de un amplio, extenso y concienzudo trabajo sobre los espías que España envió a Irak antes y después de la invasión del año 2003. 

El periodista explicaba que como fruto de su investigación quedaba claro que los espías no fueron enviados en las mejores condiciones posibles, y que su reenvío (una vez habían regresado a España, y se produjo la invasión) fue una barbaridad. De hecho, murieron ocho de los nueve miembros del CNI protagonistas del libro.

La investigación periodística había sido ardua y laboriosa, y sin embargo no había conseguido todos los elementos de la historia debido a las muchas trabas encontradas en el camino. Por ello, por las lagunas que había para presentar el trabajo como algo científico, optó por la fórmula de la novela: un libro en el que las partes no contrastadas serían noveladas intentando ser lo más fiel posible a lo que podía haber pasado.

Eso es lo que encontramos en Destrucción Masiva. Nuestro hombre en Bagdad. (Rueda, Fernando. Roca Editorial. Barcelona. 2020).

Encontramos eso y también la confirmación de que los funcionarios españoles hicieron un excelente trabajo al constatar que el régimen de Sadam Husein ni tenía armas de destrucción masiva, ni mantenía relación alguna con Bin Laden. Otra cosa es que el gobierno español encabezado por José María Aznar no tuviera en cuenta sus informes, y optara por la invasión creyendo las teorías y las pruebas de norteamericanos y británicos.

Además, de haber hecho las cosas de forma adecuada, se podrían haber evitado las ocho muertes de los espías españoles que no cometieron más delito que hacer bien, muy bien, su trabajo.

Tengo que reconocer que no me gusta la trama de la novela. De hecho, en condiciones normales hubiera abandonado el libro en las primeras páginas, pero el hecho de ser una historia real no sólo te engancha sino que hace que se te pongan los pelos de punta en todo momento.... los pelos y también la indignación. Sientes incredulidad ante el abandono de los funcionarios españoles por parte del gobierno de mi país, y resulta desgarrador -y más indignante aún- el relato de los asesinatos. No tengo palabras para describir las sensaciones producidas por el encuentro de algunos familiares con uno de los cadáveres. Reprimo las lágrimas a duras penas.

Con este tipo de libros me doy cuenta de que no son periodistas únicamente quienes escriben en un periódico o trabajan en una radio o una televisión. Esto también es periodismo.

Se trata de un libro de obligada lectura por lo que cuenta y por lo que significa. Os recomiendo adquirirlo en el comercio local, en vuestra librería de barrio. 

No obstante, aquí tenéis otra opción:

domingo, 9 de agosto de 2020

Decepcionante final de “La lápida templaria”

No sólo no me ha gustado sino que incluso me ha irritado. Me molesta que una historia tan currada, tan elaborada, acabe siendo pasto de la Providencia.
La lápida templaria (Wilcox, Nicholas. Planeta. Barcelona. 1996) es un libro que me recomendaron hace años, y que siempre he tenido en mi lista de “por leer”. Incluso lo he regalado en alguna ocasión, y su destinataria no sólo acabó encantada sino que me dijo que a mí me encantaría.
La verdad es que ha sido así, he disfrutado muchísimo a lo largo de sus más de 500 páginas, hasta que llegó el final.
Pío Expósito es un ex-cura jienense que se ve sorprendido en la lejanía por la muerte de su tío. Una persona religiosa que en los últimos años de su vida optó por frecuentar asuntos exotéricos. Extrañado, Pío decide averiguar qué pasó para que su tío se involucrara tan de lleno en esas historias tan impropias de él. Y ello le lleva a enrolarse en una interesantísima búsqueda de la lápida templaria relacionada con la Mesa de Salomón.

Me gusta

  • Gran parte de la historia transcurre en Jaén, y eso me engancha. 
  • Pero también en los pueblos de la provincia, entre ellos los de la Orden de Calatrava, algo que me engancha más porque el mío, mi pueblo, está entre ellos.
  • La trama se desarrolla muy al estilo de El código Da Vinci, tirando de historias y leyendas, quizá unas más ciertas que otras; investigando el pasado y el presente; uniendo cabos de aquí y de allá; siguiendo las posibles verdades de antiguas órdenes, o sociedades, o como queramos llamarles (en este caso, Los Templarios, Los Calatravos, y de quién sabe más); no puede faltar la presencia del malo de la película que busca quedarse con el tesoro aprovechando las investigaciones y trabajos de nuestros protagonistas.


No me gusta

  • El autor se pierde en enormes e innecesarias descripciones de casi todo, incluidas las vidas y andanzas de los personajes que van apareciendo. Llega a exasperarme.
  • Resulta un tanto liosa la historia que explica la Mesa de Salomón.
  • De una investigación doméstica que ocupa la mitad del libro aproximadamente, se pasa a una multioperacion internacional que no me cuadra. Pierdo el interés con tanto espía, que recupero cuando regresan los detectives jienenses.
  • El final resulta horroroso. ¿Cómo se puede trabajar tanto y tan bien una historia para acabarla de manera tan fallida? 

A pesar de los elementos negativos, creo que es un libro recomendable. Lo que no entiendo es la razón por la que no se ha hecho ya la película.

miércoles, 8 de julio de 2020

Voltaire y la necesidad de no apartar la mirada de los clásicos

No recuerdo de dónde o de quién me llegó el consejo, pero la lectura de Cándido y otros cuentos (Voltaire. Alianza Editorial. Traducción de Antonio Espina. Madrid. Quinta Reimpresión. 2007) ha sido tremendamente gratificante.
El objetivo era leer Cándido, pero la edición que he manejado también contenía Memnón o la sabiduría humana, Micromegas, Historia de los viajes de Escarmentado, Cándido o el optimismo, y El hombre de los cuarenta escudos. Se trata de otros cuentos de François Marie Arouet, verdadero nombre de Voltaire; y ya puestos, los he leído. 
Todos estos cuentos van en la línea transgresora y rebelde que marcó la vida de su autor, y que tantos problemas le causaron. Pero, pese a todo y siendo fiel a sus ideas, siguió adelante. Hoy día se le considera un inspirador de la Revolución Francesa y de la Revolución Norteamericana... y en estas obras queda claro el por qué.
Voltaire era pesimista ante la realidad social europea que le tocó vivir, de ahí que pese a sus ideas y acciones para intentar cambiarla, se da por vencido y cree que es mejor que cada individuo se centre en "cuidar su huerta" para procurar ser feliz antes que aspirar a objetivos más ambiciosos porque resulta imposible.
Pese a ello, que es una idea constante en estos cuentos, él al menos lucha contra esas tendencias e ideas generales que rechaza. Es decir, Voltaire es rebelde pero pesimista a la vez. Así lo encontramos en frases como:
  • "Te quejas de lo que tienes, pero es lo mejor que puedes encontrar"
  • "¡Cuán cierto es que el viajar ilustra!"
  • "...se halle donde se halle, el hombre no hace más que sufrir.."
Podrás estar de acuerdo o en desacuerdo con Voltaire, pero está claro que fue un perfecto analista de la sociedad en la que le tocó vivir, y que -si nos abstraemos en el tiempo- sus pensamientos son perfectamente aplicables a la sociedad actual. En algunos casos quedo boquiabierto porque parecería que el francés fuera un contemporáneo del siglo XXI.
Totalmente recomendable la lectura de estos cuentos, así como la fórmula de alternar libros actuales con los clásicos. Yo lo he hecho últimamente con John Steinbeck, Maquiavelo, Gabriel García Márquez o Miguel de Unamuno, entre otros, y lo voy a seguir haciendo.

martes, 16 de junio de 2020

La ilusión de un director iluso

El libro está dedicado
"Para los futuros periodistas", y cuando al autor, en una entrevista en Público, le preguntan si "¿No habrá truncado la vocación de algún estudiante?", la respuesta es clara: "Es mejor que lleguen al oficio con un golpe de realidad y con una dosis de lo que se van a encontrar".
Es precisamente eso, la derrota de los ideales periodísticos, lo que menos me gusta de El Director (Jiménez, David. Libros del KO. Madrid. 2019).
La verdad es que, una vez leído, resulta imprescindible para todo tipo de periodistas: aspirantes, nuevos, viejos... y también para quienes no lo son.
Jiménez entró como becario en el diario El Mundo a los 23 años de edad; tras algún tiempo ocupó durante 20 años la corresponsalía del periódico en Asia, y después (en el año 2015) le llegó la oportunidad de ser el director de su empresa de toda la vida. 
En El Director cuenta esa experiencia de apenas un año -hasta que fue cesado- en la que intentó poner en marcha el proyecto de periódico que le habían aceptado, pero que finalmente no le permitieron.
Jiménez habla de un máster acelerado en rivalidades, traiciones, tramas, engaños en su misma empresa, a la vez que nos ofrece una visión apocalíptica del periodismo español donde los medios de comunicación se deben más a los favores del poder económico (y también político) que a su compromiso para con sus lectores.
Él, como todo autor que se precie, se retrata como el bueno de la película. Hay quien me ha dicho que no lo fue tanto. No lo sé. Supongo que será así, que cometería más errores y sería más cabroncete de los que reconoce, pero también estoy seguro de que no publica todo lo malo -o lo más malo- de cuanto vivió. Por ello, quizá El Director sea un buen término medio de cómo está la cosa.
Me lo he merendado en apenas dos tardes, y resulta tan atractivo como, en ocasiones, increíble. Por momentos me da la sensación de estar viendo una película como tantas que he disfrutado de periodistas por lo surrealista de algunas de las cosas que cuenta. Pero rápido te das cuenta de que no es ficción, de que es la pura, dura y cruda realidad... y te llevas las manos a la cabeza.
Mi experiencia profesional apenas es un granito de arena al lado de la montaña vivida por Jiménez, pero pese a ello, y por lo sufrido en primera persona, me creo el relato de El Director. Y me da rabia, mucha rabia, porque el periodismo, sus valores, sus principios... salen perdiendo. Y yo quiero que ganen. 
¡¡Joder!! Me hubiera gustado un final feliz. 
¿Por qué no ganan, David? Quizá porque es el mundo real y no el País de las Maravillas.
Pues... ¿sabes qué te digo? Que me resisto a dar por perdida la batalla.
Déjame ser iluso porque... "Uno no haría nada interesante en la vida si no creyera, de vez en cuando, en las falsas promesas de otros hombres". ¿Te suena?

viernes, 29 de mayo de 2020

Uno de esos libros imprescindibles para llevarse a una isla desierta

He vuelto a experimentar aquel dicho que incita a leer lo que realmente te gusta, y a dar de lado aquello que no te llena por mucho que lo intentes: Hay tanto que leer y tan poco tiempo en esta vida...
No es necesario que te digan si un libro te gusta. Tú mismo lo detectas cuando estás deseando tenerlo entre tus manos; cuando se te pasan las horas sin que te apetezca dejarlo por hoy; cuando vives su historia como si fuese algo real; cuando la intriga te lleva a tenerlo en tu mente gran parte del día; cuando te aproximas al final y, para evitar que se acabe porque te encantaría que tuviera mil páginas más, ralentizas su lectura y lo dejas antes de lo previsto para tener un día más...
Así es como me ha tenido en las últimas semanas El último catón (Asensi, Matilde. Plaza & Janés Editores. Barcelona. 2001. 32ª edición 2004).
Nunca antes había leído a Matilde Asensi, y he devorado esta obra casi por casualidad. Estaba entre un lote de lecturas aconsejadas por un amigo, que un buen día, tras el pasado verano, me dejó en casa incluyendo algunos títulos que yo tenía en mi lista de Libros por leer.
Me dijo que era uno de esos libros imprescindibles para llevarse a una isla desierta, idea que ahora comparto completamente.
Si te gustó El código Da Vinci, esta historia te encantará. Sigue el estilo de la obra de Dan Brown, pero creo que está mucho más elaborado todo.
Una monja investigadora del Archivo Secreto del Vaticano, el capitán de la Guardia Suiza vaticana, y un profesor-arqueólogo de Alejandría son los encargados de investigar los robos que se están produciendo en todo el mundo de las reliquias de la Vera Cruz en la que fue crucificado Jesucristo. 
Una aventura que les lleva a recorrer siete ciudades (Roma, Antioquía, Rávena, Atenas, Jerusalén, Constantinopla y Alejandría), teniendo siempre como referencia la Divina Comedia, de Dante Alighieri, y por supuesto acudiendo constantemente a la Historia. Y es que en la Historia y en la Divina Comedia encontrarán las pistas necesarias para superar las siete pruebas a las que deben enfrentarse, una por cada uno de los siete pecados capitales.
La obra te engancha desde el principio, te mantiene en constante tensión, y si bien la trama inicial resulta excelente, el lector queda igualmente atrapado en las historias secundarias que acaban finalmente fusionándose en una sola.
Las referencias históricas, teorías, leyendas... son innumerables y apasionantes. Alguna parece increíble, pero no pierdo el tiempo en comprobarlas; igual que ante un espectáculo de magia, me dedico a disfrutar de la ilusión en lugar de sufrir por no encontrar dónde está el truco.
Libro imprescindible del que me he enterado hay una segunda parte. Os aseguro que ya la estoy buscando.