miércoles, 14 de diciembre de 2016

Cumpleaños Feliz

Tal día como hoy, pero hace nueve años, echaba a andar El Catite. Lo que hasta ese momento había sido un espacio radiofónico de opinión, (para sobrevivir) daba el salto a la red de redes mediante lo que en aquel tiempo era la caña de España: un blog.
Hoy día el blog está en clara inferioridad si lo comparamos con otras opciones que han ido surgiendo con el paso del tiempo y el desarrollo de las comunicaciones: Facebook, Twitter, Instagram... A pesar de ello nosotros hemos querido mantener abierta esta ventana desde la que se ofrece una visión muy personal sobre... la vida.
Atletismo, medios de comunicación, cine, libros, sensaciones, dinerillo, amigos... son algunos de los temas que hemos tratado, y que pretendemo seguir desarrollando.
Gracias por estar ahí.
Vamos a por la mayoría de edad.
 

jueves, 8 de diciembre de 2016

Echar unas risas

 Esta mañana escuchaba en un programa de radio, en la sección de cine, algo así como que "hay películas que no aportan nada trascendental para la humanidad, pero... hay que ir al cine". Algo así es Villaviciosa de al Lado. Quien espere un mensaje profundo, no lo va a encontrar. Pero también es importante pasar un buen rato, divertirse, evadirse de los problemas que nos genera el día a día. Eso sí que lo tenemos, y por tanto se trata de una poderosa razón para ir a verla.
Villaviciosa de al Lado es un pueblo ejemplo de la España profunda en la que toca el primer premio de la lotería de Navidad. El problema es que el Gordo lo ha vendido el club de alterne de la localidad, es decir, quien tiene alguna participación es porque ha usado los servicios que ofrece la empresa, y eso no está bien visto. Los poseedores de las papeletas (todos hombres) buscan algún plan para ir a cobrar su premio, pero las mujeres montan guardia en la puerta del Club para comprobar que sus maridos no les han sido infieles.
Esa es la trama básica de la película que tiende a enredarse con situaciones inesperadas donde lo que se busca es hacer pasar un buen rato al espectador, pero que también ofrece una crítica ácida de nuestra España actual marcada por la doble moral, por la corrupción, por el guardar las apariencias... Nombres como Carmen Machi, Leo Harlem o Arturo Valls forman parte de una panda de protagonistas de esta película tremendamente española.

domingo, 27 de noviembre de 2016

100 metrazos

 Dani Rovira, el protagonista de la película 100 metros, decía hace unas semanas en El Hormiguero -era en una entrevista precisamente por el estreno de la cinta- que tras este trabajo se había dado cuenta de que hay gente en este mundo y en esta vida que juega la partida con la mitad de la baraja, mientras que otros tenemos todas las cartas.
Éste me parece un magnífico resumen de una película basada en hechos reales, y en la que a un joven de 30 años le detectan esclerosis múltiple. Tras asumir lo mejor que puede este durísimo golpe, le hace frente a la enfermedad asumiendo el reto de participar en un Ironman (una de las pruebas deportivas más duras que existen, y que consiste en realizar casi 4 kilómetros nadando en aguas abiertas, 180 kms en bicicleta, y 42,1 kms corriendo).
Creo que todos hemos oído hablar de este enfermedad, pero realmente no sabemos en qué consiste; pues bien, aquí no sólo nos enteramos sino que entendemos lo duro que resulta una incidencia tan brusca en una vida que creíamos tener controlada. En un segundo puede cambiar todo, y entonces lo más simple -de antes- es ahora casi un reto imposible de conseguir.
Ramón -que así se llama el protagonista- lucha denodadamente contra la esclerosis en un claro intento de realizar una vida lo más normalizada posible, y eso cuesta horrores. Su objetivo -el Ironman- no es sólo suyo sino también de su mujer y de su entrenador (su suegro).
Película durísima pero también muy necesaria de ver para que se nos quite tanta tontería que tenemos, aunque no es menos cierto que nadie escarmienta en cabeza ajena.
Además de un tremendo ejemplo de superación, es un canto a la solidaridad, a la amistad, a la familia... en definitiva, a lo que SÍ es realmente importante en nuestra vida, y que no sabemos si lo tenemos, o no, hasta que lo necesitamos.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Desconcierto extraterrestre

Hace un ratillo que he salido del cine de ver La llamada, y no he podido resistirme a escribir estas líneas nada más llegar a casa porque estoy ciertamente desconcertado. Y por las caras que han puesto mis colegas de sala, y los comentarios escuchados, creo que no he sido el único.
En este momento, tras haber visto la película y estar dándole bastantes vueltas, reconozco que no sé de qué va.
La historia es simple. Un grupo de naves extraterrestres se posa sobre diferentes puntos del planeta, y en cada lugar los gobiernos intentan contactar con ellos. No desvelaré si finalmente hay guerra entre terrícolas y visitantes, ni tampoco quién la gana -en el supuesto de que la hubiera-, pero sí os aseguro que la película no es de extraterrestres. Creedme; de veras; los extraterrestres son simplemente un elemento más, una herramienta para contarnos algo que, insisto, no sé qué es.
Hace tiempo que una película no me daba tanto que pensar. Fijaos hasta qué punto que en estos momentos siento la necesidad de volver a verla. Creo que lo haré, pero antes buscaré información sobre ella, críticas, artículos, comentarios... a ver si encuentro algo de luz.
Se trata de una película diferente; rara, comentaba alguien de la sala; y donde el tiempo parece ser la clave. 
Prometo volver.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Fútbol para todas las edades

 Luigi Garlando es un periodista deportivo italiano que con la serie Gol y Súper Gol ha centrado su obra en los lectores infantiles y juveniles. Se trata de unas series bastantes exitosas, uno de cuyos componentes llegó a mí de la mano de mi hija de 12 años.
Este Súper Gol ¡Cómo entrenan los cracks! es una especie de diario de un equipo de fútbol llamado Los Cebolletas. Al parecer, son muy buenos, y aquí nos cuentan sus secretos. 
Alternando escritura e ilustraciones (casi como en un cómic), resulta una lectura bastante amena a lo largo de sus nueve capítulos precedidos por la bienvenida que nos da el capitán, y acabando con la despedida, también del capitán.
El libro es una descripción de todos los puestos que hay en un equipo de fútbol (portero, defensa, centrocampista...), ocupando cada uno de ellos un capítulo, y dejando para el final el centrarse en otros elementos como los tiros libres, el juego limpio o las equipaciones.
Ya digo que se trata de una escritura bastante simple pero que engancha a los chavales.
Cada capítulo comienza con una caricatura de las personas que ocupan en el equipo la posición sobre la que se va a hablar. Sigue lo que denomina "cebo historia" consistente en algo que le pasó al equipo en alguna excursión, reunión, concentración... que en principio nada tiene que ver con el fútbol, pero que siempre acaba teniendo relación; continúa con una descripción de las funciones del puesto en cuestión donde encontramos consejos, ejercicios de entrenamiento, etc. Y llegamos a la parte final de cada capítulo con una receta de cocina; un repaso a grandes futbolistas famosos en esa posición; y con anécdotas y chistes en relación al portero, al defensa, al centrocampista....
Ya digo que se trata de una lectura simple y por ello fácil y rápida para lectores de corta edad. Su éxito quizá radique en eso, y también en las muchas ilustraciones que recoge, y por supuesto en la habilidad que tiene Garlando para tener al lector siempre enganchado porque son muchos los elementos con los que lo atrae. Atracción para niños, pero también para adultos, porque yo me he quedado gratamente sorprendido con datos como que al principio del fútbol no había árbitros, y poco a poco se fue forjando esta figura tal y como la concemos ahora. ¿Os imagináis un partido de fútbol actual sin árbitros? Pues al principio era así.
Otra. ¿Sabéis que los primeros futbolistas saltaban al terreno de juego con sombrero, pajarita y tirantes?. Pues es cierto. ¿A que resulta atractivo?
Lectura recomendable para chavales y chavalas, y también para adultos sabiendo lo que tenemos entre manos.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Un monstruo ante el que estar preparados

Hace unos días estuve en el cine viendo Un monstruo viene a verme. Quiero empezar diciendo que, de haber sabido de qué iba, hubiera optado por otro título. Esto no quiere decir que la película sea mala. Ni mucho menos. Pero entiendo que es fundamental conocer su temática antes de comprar la entrada porque, de lo contrario, te puedes llevar una sorpresa. Como me pasó a mí.
Por eso os aviso de que se trata de la historia de un niño de diez o doce años de edad cuya madre tiene cáncer. El niño es el protagonista: sus miedos, su cansancio, sus temores, su impotencia, su rebeldía, el amor a su madre, su hartazgo de casi todo... y su monstruo.
Decía antes que hubiera preferido no ir a ver esta película porque no me apetece sufrir en el cine; o, al menos, con temáticas de este tipo. 
La historia no es en absoluto novedosa, aunque quizá sí el modo de afrontar la situación: un monstruo viene a aconsejarnos. 
Película de mucho llorar y de esas que te hacen pensar, replantearte muchas cosas. Es aconsejable invertir, de vez en cuando, los cinco euros de la entrada en removernos la conciencia aunque sólo sea un poquito. Pero, ya digo, hay que ir preparados.

domingo, 9 de octubre de 2016

Objetivo Estocolmo (I): empezando otra aventura

No sé si me he venido demasiado arriba con las buenas sensaciones tenidas y vividas en el reciente Maratón de Zaragoza, pero ya estoy inscrito en el Maratón de Estocolmo 2017.
Con casi nueve meses de antelación empiezo a planificar lo que será, a día de hoy, mi maratón número 13 en total, y mi cuarto internacional. 
Será el próximo 3 de junio de 2017, y hoy -9 de octubre de 2016- ya tengo dorsal (estoy esperando conocer el número) y hotel. El avión es cuestión de días. 
No sé si os lo creeréis, pero ya tengo ganas de que llegue, aunque también me apetece empezar los entrenos porque mi intención es disfrutar de todo. Por cierto, si me lesiono, como ya me ha preguntado alguien, también pienso ir. Me tendré que sacrificar. ¡¡¡Jejeje!!! 
Os iré contando.

sábado, 8 de octubre de 2016

Objetivo Zaragoza (y III): volviendo a disfrutar


Tremendamente gratificante el haber participado en el maratón de Zaragoza. Iba con muchísimo miedo, y me ha servido para volver a disfrutar corriendo.
Los problemas de fascitis que he tenido a lo largo del último año me han impedido participar en algún maratón que tenía previsto, y poder cumplir mi intención de poder hacer dos maratones al año. Tras superar esas cuestiones físicas decidí abordar el reto de los 42k; el elegido fue Zaragoza, y en él tendría -de acabarlo- mi 12ª participación.
A ello me puse, y llegado el gran día tuve muchas dudas. Otro problema en el pie, malas sensaciones en las dos plantas (¿otra vez fascitis?), un entrenamiento inadecuado por esos achaques que suelen salir de vez en cuando, y por la vorágine del día a día.... digo que todo esto provocaron que no llegara al 25 de septiembre con las mejores sensaciones y en la mejor de las condiciones.
Por ello, me fijé un objetivo modesto: hacer 3h45', es decir, a 5'20'' el kilómetro. Eso es lo que dije, aunque en el fondo debo reconocer que siempre barajaba la opción de retirarme y no acabar.
Dado mi objetivo, y que mi cuñado -el granaíno- tampoco se iba a exigir mucho y su intención era hacer 3h30' (en su mejor momento ha bajado de las tres horas), me convenció de que fuéramos juntos unos kilómetros al ritmo de 5'00''. No estaba yo muy por la labor, pero acepté en un primer momento, y después seguí a ese ritmo por lo bien y cómodo que me sentía.
Fueron 12 los kilómetros que corrimos juntos. No sólo estaba yo genial sino que íbamos todo el rato charlando y gastando bromas a quienes nos encontrábamos en el recorrido. En el kilómetro 12 mi cuñado apretó un poquito, y yo me quedé en los cinco minutos. Ya digo que las sensaciones eran magníficas, me sentía muy bien, seguía yo charlando y haciendo bromas con el resto de corredores a los que iba adelantando. Y eso me daba más ánimos: pese a ir a un ritmo no demasiado alto (5'00''), iba adelantando a gente, y nadie me pasaba a mí.
A pesar de todo, de que iba disfrutando como hacía tiempo que no lo hacía, seguía siendo muy conservador porque la experiencia me dice que el maratón empieza en el kilómetro 30. 
Pasé la media a 5'00'', y el 22, el 23, el 24... ¡Qué miedo me daba el 30!. Pues nada, llegó al 30 a un ritmo de 5'00'' y no pasó nada. Ni en el 31, ni en el 32.... en fin, todo muy bien.
Ya en el 35 noté que las piernas se me empezaban a poner un poco rígidas por la falta de entrenamiento y la ausencia de tiradas largas en mi preparación. Lo afronté con tranquilidad, bajé el ritmo un minuto, y ya a acabar porque había disfrutado como casi no recordaba.
El no poder seguir el ritmo de cinco no me supuso ninguna frustración porque sabía por lo que era. Me fue mucho más positivo el comprobar que ya controlaba -y muy bien- el consumo de sales y geles porque si en maratones anteriores me había deshidratado, en esta ocasión todo fue también muy bien.
Al final, 3h40'06 (oficial 3h40'17'')'' que si bien no pude el 3h30' pretendido por mi cuñado (el hizo 3h27'), rebajé la meta fijada de 3h45', y sobre todo ni asomo del peligro de la retirada.
Contentísimo por las sensaciones, por haber vuelto a sentir la alegría en el correr cuando casi se me había olvidado, especialmente durante los duros entrenamientos.
Por cierto, magnífico viaje donde me encantó que los cuatro que fuimos participamos en la carrera. Mi cuñado y yo, en la media; mi esposa y mi cuñada, en los diez kilómetros. Ellas debutaban en una prueba así pese a que ya hemos hecho muchos viajes juntos, y ojalá decidan repetirlo porque la sensación de grupo es inmejorable.
Grande Zaragoza. Nos vemos en Sevilla.            

viernes, 23 de septiembre de 2016

Objetivo Zaragoza (II): alea iacta est

A las ocho y media de la mañana de este domingo, 25 de septiembre de 2016 (y si no pasa nada) estaré tomando la salida del maratón de Zaragoza. Hace meses que tomamos (mi cuñado el granaíno y yo) la decisión de participar en él, y aquí estoy apenas día y medio antes del momento deseado.
El pasado cuatro de julio empecé un plan de entrenamiento que concluirá pasado mañana. Han sido doce semanas en las que he recorrido 558 kilómetros, prácticamente la totalidad de ellos de entrenos, aunque también ha habido alguna carrera de competición oficial que he compaginado con el plan. También le he dado la puntilla a un par de pares de zapatillas.
Mi idea inicial era intentar mejorar mi mejor marca (3h25'10'', Sevilla, año 2012), pero el salir de una lesión (fascitis plantar) de casi un año, y con la aparición también de varios problemas en este tiempo han hecho que aborde la carrera con el simple objetivo de disfrutar. Como me conozco, no sé si seré capaz de hacerlo y olvidarme de competir duramente contra los 42.195 metros; por la cuenta que me trae, debo ser mentalmente fuerte y conseguirlo porque como les declare la guerra llevo todas las de perder... y por paliza.
El domingo saldremos de dudas. Ojalá pueda contaros que he acabado mi maratón número 12. 
Alea iacta est.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

San Isidro 2016 de Higuera de Calatrava



El pasado 15 de mayo se celebró, como cada año, San Isidro Labrador. En Higuera de Calatrava tuvimos una vez más nuestra querida romería. Ondajaén Televisión ofreció varias informaciones sobre la celebración del Patrón de los Agricultores en diversos puntos de la provincia. Aquí tenéis el reportaje sobre Higuera.

sábado, 27 de agosto de 2016

1.700 kms después

El añito que me he pasado recuperándome de una fascitis (aún sigo teniendo cuidado) ha hecho que descuide algunas buenas costumbres atléticas que tenía, y por eso hoy quiero retomar algo. Hablo de dedicar unas líneas a esas imprescindibles (aunque para algunos no tanto) compañeras de correrías como son las zapatillas.
Hace algún tiempo jubilé un par de pares que me han dado bastantes satisfacciones.
Comprar unas "K-Swiss Keahou II" fue un experimento. Siempre adquiría las mismas marcas, y aunque me iba bien con ellas, en algún sitio escuché que era bueno cambiar de marca para que el pie no se adaptara siempre al mismo tipo de diseño. Era bueno, por tanto, cambiar de modelos y marcas, y eso es lo que hice.
La verdad es que me fue bien porque con ellas estuve un año y siete meses. Las reservé para usarlas sólo en competición, y con ellas disfruté y sufrí los maratones de Valencia 2013, Sevilla 2014 y Murcia 2014. También participé en cinco medias maratones y un sin fin de carreras de menor distancia. Satisfecho con haber recorrido con mis "K-Swiss Keahou II" un total de 771,090 kilómetros. A los profanos les indico que en la foto son las que tienen un tono de color azul.
Pero para que se puedan reservas unas zapatillas únicamente para competir es necesario tener otras que las machachas en los rodajes diarios, y que por tanto tienen mucha menos vida. Eso es precisamente para lo que utilicé unas "Saucony Jazz 16" (tono rojo). Fijaos qué curioso porque sólo las tuve diez meses pero recorrí con ellas 933,689 kilómetros. También cumplieron su misión: aguantar los duros entrenos. 
Ya digo que me fue bien con las dos, consiguiendo buenos resultados en aquello para las que las había comprado. Saucony es una garantía, y sigo confiando en ellas. K-Swiss está menos extendida, y es más difícil encontrarlas -y baratas-; no he vuelto a tener otras.

jueves, 18 de agosto de 2016

Para suicidarse el escuadrón entero


¡Lavín qué bodrio de película!
Me habían dicho que era mala, pero no me imaginaba que lo llegara a ser tanto.
No tiene ni pies ni cabeza.
Aconsejable no verla. Ni siquiera en la tele.
Tampoco merece la pena emplear más tiempo en hablar de ella.

domingo, 31 de julio de 2016

Magia de la güena, güena

Tenía ganas de que me agradara Ahora me ves 2, pero en mi interior sentía que era difícil que la segunda parte de una película fuera buena. Lo comprobé hace unos días con Independence Day: Contraataque, y si recordáis, os lo conté.
Fui al cine con cierta sensación de frustración, sobre todo porque la primera parte de estos magos me dejó bastante satisfecho. Ya digo, quería que fuera buena, pero me temía lo peor.
Tras un inicio titubeante y donde parecía que la cosa sería como en la primera peli de la saga (los protagonistas siempre se salen con la suya), la historia dio un giro importante. La victoria le iba a salir cara a los cinco jinetes porque el asunto se les tuerce, y de qué manera. Sin embargo, ese elemento es uno de los que empezó a darme pistas de que esta segunda parte podía romper la tradición, y tenía pinta de ser buena.
A partir de ahí, y siempre con el trasfondo de la lucha de los buenos contra los malos, la historia va dando giros continuos que te impiden ver con claridad qué está pasando, y qué va a pasar. En ocasiones crees que el bueno se convierte en malo, y el malo en bueno; después lo dudas, y más tarde parece que vuelve a ser así. Un lío que resulta interesante.
En fin, juegos continuos del argumento con respecto al espectador que dan una dimensión bastante atractiva. Si a ello le unimos el componente sorprendente de la magia (pero magia de la güena, güena), resulta que la película cumple mis espectativas.
Si vas a verla -creo que merece la pena- debes estar siempre abierto a la sorpresa. Hasta el final. Tanto es así, que con lo que ocurre en esta segunda parte se cambia casi por completo la percepción que teníamos de la primera.
Por cierto, habrá tercera parte.
P.D. Tuve la suerte de ir a ver la película con un mago. Hay cosas que le gustaron, y otras que no tanto. Yo, si os parece, me quedo con lo positivo. Al parecer, la terminología utilizada al hablar de magia, y algunos de los trucos más espectaculares que se realizan en la película tienen muchísimo rigor. Por algo -si no recuerdo mal- David Copperfield es co-productor.