jueves, 9 de julio de 2009

Vuelta a la familia

Decía el otro día... alguien que los tres cánceres de nuestra sociedad actual son la familia, la política, y los ideales nacionalistas.
No sé si la política y los ideales nacionalistas son tan malos como un cáncer, pero no sólo excluyo a la familia de ese grupo sino que además reivindico su necesidad. Creo que es precisamente la distancia que se viene marcando de un tiempo a esta parte con la familia y con lo que representa -no se lleva, está pasado de moda... se dice y se proclama- lo que está llevando a esta sociedad y a los individuos que la conformamos a un punto ilógico.
Cierto que resulta complicado y difícil mantener las relaciones con personas mayores cuyos pensamientos son de un siglo pasado. Tampoco es fácil entender que mocosos que no levantan un palmo del suelo pidan y exijan lo que a nosotros ni se nos pasó por la cabeza pedir y exigir hasta que casi nos casamos y nos marchamos de casa. Cierto que es más difícil organizar un modelo de vida diaria donde sólo me incluyo yo -y mi compañero/a y mis hijos, si acaso- y nadie más, que tener en cuenta en nuestras miles de preocupaciones diarias a los padres, a los abuelos, a los hermanos... Si es que no tenemos tiempo... No tenemos para eso, pero sí para gastarlo en un millón de cositas de las que se podría prescindir (o, al menos, posponer) perfectamente.
Al final estamos creando una sociedad del individualismo donde el YO egoísta, por lo bien que nos sienta, se antepone a todo... Bueno, a todo en los momentos buenos porque cuando nos pasa algo jodido, bien rápido que acudimos a que nos den calor los nuestros. ¿Y sabéis qué es lo mejor de todo? Que esos mismos a los que no hacemos ni puñetero caso casi nunca, siempre están ahí cuando nos hacen faltan.
Una lástima que no aprendamos de nuestra propia experiencia, y eso que, como dice aquel viejo proverbio chino, nadie escarmienta en cabeza ajena. Pues ni así.

2 comentarios :

pasaia dijo...

Más bien los cánceres serían la religión, la familia y el nacionalismo... La religión por su opresión-represión, la familia por su carga obligatoria-contractual y el nacionalismo por los odios tan estúpidos que genera. Respeto tu alegato familiar, el religioso y nacionalista pocan defensa tienen ;)

Amador dijo...

Tienes razón. Siento no haberlo recordado tal cual, aunque creo que el discurso no varía si donde hablo de "política" colocamos el término "religión".
Heartly regards