jueves, 28 de enero de 2021

Ciscar (otra vez)

Leyendo en twitter a Arturo Pérez-Reverte, me ha llamado la atención el uso de la palabra cisco. No tengo ni idea de su significado en el contexto en el que la he encontrado. En otros sí, pero aquí no. Os dejo una captura del tweet, y un enlace al original:


Pulsar AQUÍ para acceder al tweet original. 

Tras releer en varias ocasiones el texto sigo sin saber qué quiere decir cisco aunque sí tengo claro que es un verbo. Se me ocurre una cosa, pero me parece fuerte, muy fuerte. Aunque con Pérez-Reverte nunca se sabe... o sí, no sé

En fin. Como hago siempre en estos casos, recurro al RAE para salir de dudas, y mi sorpresa llega cuando caigo en que no es la primera vez que ciscar es motivo de mi curiosidad. En el año 2018 fue protagonista de otro catite.

Si queréis saber qué significa, aquí os dejo el enlace a lo que publiqué en aquella ocasión: CISCAR.

lunes, 25 de enero de 2021

El Activa Jaén o el timo del cocido sin pringá


Ayer os prometí que hoy recordaría una efeméride que ha pasado desapercibida, y aquí la tenéis. Por cierto, no se trata de un olvido nuevo ya que nunca nadie la ha recordado para destacarla y ponerse la medalla. Y eso ya indica algo, ¿no creéis?

Fue el 17 de enero del año 2006 cuando el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, visitó Jaén en un gran acto político-gastronómico para anunciar la llegada de una lluvia de millones que iban a salvar la maltrecha situación de la provincia de Jaén: el Plan Jaén Siglo XXI, conocido popularmente como Activa Jaén.

Se comprometió la llegada de 1.200 millones de euros que en los próximos años iban a permitir que Jaén redujera el evidente retraso en prácticamente todos los ámbitos que tenía en relación con el resto de territorios de España. Esos 1.200 millones de euros después fueron más de boquilla (el papel, que es muy sufrido), y su importancia radicaba en el hecho de que iban a ser 1.200 millones además de las inversiones que ya destinaban anualmente a Jaén el gobierno de España y de la Junta de Andalucía. Incluso se creó una página web en la que ir recogiendo los proyectos que se iban desarrollando.

Sin embargo, todo fue un timo. Pese a que no había administración y persona próxima a Zapatero que no proclamara a los cuatro vientos las bonanzas del Activa Jaén, el dinero nunca llegó.

Es cierto que se hicieron muchas casos bajo el nombre del Activa Jaén, pero nunca fue con la llegada de dinero extra, sino que las mismas partidas que antes llegaban del Gobierno central y de la Junta de Andalucía, ahora se reordenaban y bautizaban con el nombre de Activa Jaén.

Un cocido sin pringá no es cocido

Es como si cada día me como un simple y triste plato de garbanzos con tres patatas, y alguien me dice que ya no voy a pasar más hambre, que desde el día siguiente él se va a encargar de que el cocido tenga todos los avíos propios de la pringá: chorizo, morcilla, tocino, carne...

Pero al día siguiente, en el momento de sentarme a la mesa, y cuando abro los cinco paquetes que me ha enviado mi benefactor, descubro que en uno hay garbanzos, en los otros tres una patata en cada uno de ellos, y en el quinto el mismo trozo de pan que me comía cada día.

Zapatero anunció el Plan Jaén Siglo XXI pero consumó el Timo Jaén Siglo XXI. Tanto es así, que nunca nadie se atrevió a demostrar que, gracias al Activa Jaén, la provincia recibió más dinero del que venía llegando. Nadie lo hizo porque nunca llegaron los avíos del cocido, y los jienenses tuvimos que seguir tragando el mismo plato de garbanzos de siempre.

Hasta el 17 de enero de 2022.

domingo, 24 de enero de 2021

Marcos Gutiérrez, un principiante al lado de Julio Millán


Es difícil que a un jienense le pase desapercibido cada año el día 16 de enero, y si ese jienense es aficionado al atletismo, el olvido parece imposible. Una carrera como la San Antón, en mi opinión la segunda mejor de España, te mantiene en vilo todo el año, y cuando llega su fecha resulta toda una explosión de emoción.

Por eso mismo, porque cada 16 de enero lo tenemos los jienenses casi grabado a fuego, es por lo que tampoco olvido ese suceso que viví el 16 de enero pero del año 2003. Inolvidable.

Realizando mis labores como periodista, me dirigí junto a mi compañero operador de cámara Cristóbal Macías, a una rueda de prensa que ofrecía ese día en la sede local del PSOE de Jaén Marcos Gutiérrez Melgarejo. Era el candidato socialista a la alcaldía en las elecciones municipales previstas para unos meses después. Todo se desarrollaba con normalidad hasta que Cristóbal y yo fuimos expulsados del lugar por la responsable de prensa a quien su jefe le había ordenado que nos echara.

Al parecer, a Marcos Gutiérrez no le gustaba lo que se decía de él en Ondajaén RTV (la que era, es y será siempre mi empresa), y como buen demócrata, abogado para más inri, y en el contexto de unas elecciones municipales en las que él se presentaba como el mejor para dirigir los designios de la ciudad y sus habitantes... tuvo el bonito gesto de echar de una rueda de prensa a dos periodistas de la radiotelevisión municipal.

Cada año rememoro aquel momento con el objetivo de que no quede en el olvido, y así ayudar a que su recuerdo impida que vuelva a repetirse. En aquel entonces, y durante todos los años posteriores, me pareció una barbaridad lo sucedido, al igual que a algunos compañeros de profesión y alguna entidad profesional que condenó el acto de Melgarejo. Me sorprendió que no generara más críticas una acción tan reprobable y reprochable, aunque lo achaqué a que nos pilló a todos por sorpresa porque era algo que no solía ocurrir, y de ahí que las reacciones hubieran sido tan tibias.

Por cierto, que un señor con este borrón en su currículo fue posteriormente ascendido -tras su derrota en las elecciones municipales-, y se integró como miembro del Consejo Consultivo de Andalucía. ¡¡Increíble!!... pero cierto


Julio Millán, gran heredero de Marcos Gutiérrez

Con el paso de los años, y con cada recuerdo, acrecentaba mi creencia en que algo así no volvería a ocurrir, y si sucedía tenía la total seguridad de que la prensa y el resto de instituciones y colectivos se volcarían en masa en defensa de la libertad de expresión y en contra de un gesto tan antidemocrático como aquel.

Pero estaba tremendamente equivocado. No es que después se haya echado a algún periodista de una rueda de prensa. La cosa ha sido mucho peor porque...

  • ...se intentó impedir con un fuerte despliegue de Policía Local que los periodistas de Ondajaén asistieran a una rueda de prensa del Ayuntamiento de Jaén, y ello mientras el resto de periodistas allí presentes no dijo nada en contra.
  • ...se le ha pegado fuego a la radiotelevisión municipal Ondajaén sin que nadie exija información sobre las gestiones que se realizan para descubrir al autor.
  • ...se ha cerrado Ondajaén usando como excusa ese incendio que casi no quemó nada.
  • ...se ha suprimido el servicio de radiotelevisión en el momento en el que más falta hacía: la crisis generada por el Covid-19.
  • ...se ha despedido a 51 de los 52 trabajadores de Ondajaén a través de un ERE que aún está pendiente de sentencia judicial, y después de haberlo intentado a través de un ERTE y otro ERE que no salieron adelante por ser declarados ilegales.

El responsable de esta situación es el actual alcalde de Jaén, Julio Millán, y no ha pasado nada. Quiero decir, que un alcalde y un equipo de gobierno intentan un ERTE ilegal, después un ERE ilegal, y finalmente otro ERE (pendiente de resolución judicial)... y todo ello en el contexto de un ataque brutal al artículo 20 de la Constitución Española, y se pueden ir de rositas porque nadie le pide que rinda cuentas.

Marcos Gutiérrez me pareció un ogro en aquel 16 de enero de 2003. Sin embargo, ahora me parece un principiante al lado de Julio Millán.

Así nos fue, así nos va y así nos seguirá yendo a los periodistas mientras sigamos permitiéndolo. Yo me resisto a ello. Y por ello, entre otras cosas, seguiré recordando cada año aquel 16 de enero de 2003. Fecha a la que añado el 6 de agosto de 2019.

Habitualmente recuerdo esta efeméride cada 16 de enero. Este año he retrasado el recordatorio unos días para hacerlo coincidir hoy, 24 de enero, con el patrón de los periodistas: San Francisco de Sales. A ver si nos echa una mano, que en la situación que vivimos, toda ayuda es poca.

Por cierto, mañana os recordaré otra efeméride de estos días que también ha pasado desapercibida.

sábado, 26 de diciembre de 2020

Cumpleaños Feliz


Estamos de cumpleaños. De cumpleaños feliz. Fue el pasado 14 de diciembre cuando este blog (El Catite) cumplió 13 años.

Tras más de 110.000 visitas y 839 (con esta) publicaciones, aquí seguimos 13 años y unos días después. Y mi intención es seguir estando.

Siempre resulta grato que alguien lea lo que escribes, pero con muchos de los catites publicados la aceptación ha sido mucho mayor de la esperada. Y eso te anima a seguir haciendo lo que tanto te apasiona: escribir. Escribir de esto y de aquello, unas veces más personal y otras de manera más contundente, pero siempre sobre lo que interesa.

En este 2021 habrá cambios, y cambios recios, en El Catite especialmente de tipo formal, aunque también de contenidos. Ya los iréis viendo y -espero- disfrutando.

El Catite empezó casi por casualidad, motivado por la ausencia de un lugar en el que largar, y aquí sigue. Gracias a vosotros. Por eso... Muchas Gracias.

Nos seguiremos viendo por aquí y, quizá, por algún sitio más.

viernes, 6 de noviembre de 2020

Mi primera nómina del paro, gracias a Julio Millán

Hoy he cobrado mi primera nómina procedente del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Es la primera vez en mi vida que estoy en el paro desde que logré mi Licenciatura en Periodismo en el año 1996. Y la sensación es... rara.

No fue fácil apostar por la vía de los estudios en una familia humilde, muy humilde, de la Andalucía rural y profunda de principios de la década de los años 70. La situación general no era fácil, pero la particular no lo hacía mejor si hablamos de una mujer que se queda viuda a los 35 años de edad, sin empleo y sin recursos, y teniendo a su cargo a dos hijos de 7 (un servidor) y 3 años.

Con mucho esfuerzo, trabajo y sacrificio, y con una inolvidable e impagable ayuda del entorno familiar, alcancé mi sueño: SER PERIODISTA. De ahí que tuve sensaciones indescriptibles al encontrar trabajo antes incluso de acabar la carrera. Después me enteré que Paulo Coelho defiende que el Universo conspira para que cada uno alcance su Leyenda Personal. ¿Estaría hablando de mí?

Desde aquel año 1996 he sido tremendamente feliz trabajando en lo que me apasiona, sin olvidar por supuesto momentos de complicación, pero sin los cuales el Periodismo no podría existir. Después de casi un cuarto de siglo periodisteando en lo privado y en lo público, mi trayectoria profesional se ve parada en seco. Julio Millán, el actual alcalde de Jaén, ha decidido despedirme

Desde la dificultad de mi actual situación quiero decir que siempre he entendido que un dirigente público está para tomar decisiones. Ese es su trabajo: tomar decisiones en beneficio de lo común. De ahí que no le ponga ni un pero al despido colectivo que ha llevado a cabo Julio Millán de las 51 personas que proveníamos de la radiotelevisión municipal de Jaén, Ondajaén, y que ahora estábamos en el Servicio de Comunicación del Ayuntamiento de Jaén. Será la Justicia quien hable.

Acepto el guante lanzado por Millán, y no rehúso asumir las consecuencias:

  • Si la Justicia dice que el despido es legal, aceptaré mi derrota, y me marcharé a casa para lamer mis heridas, y empezar de nuevo desde cero. 
  • Si la Justicia dice que el despido es ilegal, disfrutaré de la victoria y me regodearé en sus beneficios.

Es decir, un servidor, como haría cualquier caballero que se precie, acepta con honor asumir en primera persona el dolor de la derrota o la felicidad de la victoria.

Lo que no me parece justo es que Julio Millán no haga lo mismoEs decir, el próximo 26 de noviembre se celebrará en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), con sede en Granada, el juicio por nuestro despido, y pueden pasar dos cosas:

  • Si la Justicia sentencia despido procedente, Julio Millán se pondrá la medalla y proclamará a los cuatro vientos lo buen alcalde y gestor que es. Él será el triunfador.
  • Si la Justicia sentencia despido nulo o improcedente, los trabajadores seremos readmitidos, y el Ayuntamiento de Jaén habrá tirado a la basura los casi 5 millones de euros que Julio Millán ha empleado en todo este proceso. Julio Millán será el perdedor, pero los 5 millones de euros no los pagará él como máximo responsable de este despropósito y mala gestión, sino el Ayuntamiento de Jaén, es decir, todos los jienenses.

No sé a vosotros, pero a mí no me parece justo. Si vamos a jugar a esto porque a Julio Millán así le ha venido en gana, a todos se nos deben aplicar las mismas reglas. Por tanto, Julio Millán y todos los concejales que, con sus votos en los plenos, han permitido la brutal persecución y cacería contra mí y mis 50 compañeros, deberían pagar a escote los 5 millones de euros malgastados de los escasos fondos del Ayuntamiento de Jaén.

El 26 de noviembre, o unos días después, veremos qué ocurre. Aunque todo apunta a que, pase lo que pase, Millán caerá de pie. No debería ser así. Yo, al menos, lo voy a intentar.

lunes, 26 de octubre de 2020

Nunca llueve a gusto de todos

La manida frase que da título a este catite es de aplicación directa al último libro que he leído. No ha sido de mi agrado, ni mucho menos, La lluvia amarilla (Llamazares, Julio. Seix Barral. Barcelona. 1988).

No es normal dedicar dos meses a leer un libro de 159 páginas. Cuando eso ocurre es porque no ha habido conexión entre el escritor (su obra, su historia...) y el lector. Me he propuesto en numerosas ocasiones dejar de leer un libro si no me engancha, pero una vez más he sido incapaz. Lo empecé... y hasta que lo he acabado. Me ha costado, y mucho.

Quizá no era el momento para afrontar una historia de tanta reflexión, pero cuando alguien me lo recomendó (y ha acertado prácticamente siempre), pensé que había que darle una oportunidad. Lo he hecho. 

La lluvia amarilla relata la historia de Andrés, el último habitante de Ainielle, una aldea perdida en la España profunda del pirineo aragonés. La reflexión y la descripción son constantes a lo largo de toda la obra, tanto que han llegado a desesperarme. 

Andrés se ha quedado sólo, con la única compañía de su perra. Todos los demás habitantes de Ainielle han muerto o se han marchado. Él tiene a gala ser el último defensor de la memoria del pueblo, aunque no sabemos muy bien si la ha protegido o la ha perdido: tanto la de Ainielle como la suya propia.

Si decidís echarle un vistazo, os recomiendo adquirirlo en el comercio local, en la librería de vuestro barrio. 

No obstante, aquí tenéis otra opción:


sábado, 22 de agosto de 2020

¿Somos libres o estamos controlados a través de los medios de comunicación?

"La propaganda es a la democracia lo que la cachiporra al estado totalitario". Esta frase resume perfectamente el contenido de Cómo nos venden la moto. (Chomsky, Noam; y Ramonet, Ignacio. Icaria Editorial-Más Madera. Barcelona. 2ª edición 1996).
Los autores vienen a defender que, pese a creer que estamos en una sociedad democrática, la realidad es muy distinta. Las élites económicas lo dominan todo, también a los políticos y a la ciudadanía. Bailamos la música que ellos marcan. Lo hacen a través del control de la información, del marketing, de las técnicas de persuasión, de la propaganda...
El libro es una obra cortita, de apenas 100 páginas, donde encontramos dos capítulos: el escrito por Chomsky, y el de Ramonet. Se lee en dos tardes.

Noam Chomsky

El título del capítulo de Chomsky es muy ilustrativo: "El control de los medios de comunicación". Viene a ser una visión apocalíptica de nuestra sociedad al considerar que está formada por individuos manejados completamente por esas élites que históricamente han impuesto sus ideas. La propaganda se inventó para ello, así como las relaciones públicas y, por supuesto, los medios de comunicación, cuyo control es fundamental. 
Así, nos imponen la realidad que les interesa, y nosotros, la ciudadanía, ni nos enteramos.

Ignacio Ramonet

El capítulo de Ramonet tiene como título "Pensamiento único y nuevos amos del mundo". Como podéis imaginar, está en la misma línea que el anterior, y parte de la base de que nos imponen el llamado pensamiento único; ese que, pese a creerlo nuestro, es impuesto. Tanto, que cuando alguien osa rebelarse, no son los dirigentes quienes lo aplacan sino nosotros mismos al estar convencidos hasta las trancas.
Resulta llamativo cuando Ramonet habla de "armas de control social" para referirse a esas herramientas con las que las élites económicas nos controlan y manipulan. Los medios de comunicación representan una de las armas más poderosas, de ahí que haya una batalla brutal por su control.

El juego de traer el pasado al presente

El libro está repleto de ejemplos (económicos, bélicos, políticos, etc) para sostener las teorías que defiende. Y ello lo hace especialmente atractivo porque se escribió en el año 1995 (la edición que he leído es de 1996). Quiero decir que en esa época aún no se había producido el boom de los medios de comunicación a través de internet, con el brutal desarrollo de las redes sociales, y la bestial concentración de medios en todo el mundo. 
Con esas claves, mientras leía, jugaba a intentar traer a la actualidad esas teorías de hace 25 años, lo que me ha proporcionado no pocas sonrisas.
Si los autores se escandalizaban entonces por el acopio de medios de comunicación por parte de grandes empresas de otros sectores...
  • ¿Qué opinarán de la situación actual donde eso se ha multiplicado por mil?
  • ¿Seguirán siendo pesimistas porque las nuevas tecnologías han consolidado el poder de las élites, o creerán que el desarrollo tecnológico ha traído la democratización a la democracia?
  • ¿Nos siguen vendiendo la moto? 
  • ¿Nos la han vendido antes?
Tremendamente interesante el debate, y especialmente esos argumentos de hace 25 años. ¿Serán todavía actuales?
El gran valor del libro está precisamente en eso, en el debate que provoca y propone.

Animaos y echadle un vistazo. Os recomiendo adquirirlo en el comercio local, en la librería de vuestro barrio.

No obstante, aquí tenéis otra opción:

viernes, 21 de agosto de 2020

Nuevos mundos nacidos de grandes cambios. Ojalá


No es por la covid-19, que también. Es por esas muchas ocasiones en las que nuestra vida parece que se acaba. Algo nos sacude con tanta fuerza que no vemos luz al final del túnel.

Esos terremotos nos ayudan o, mejor, nos obligan a dar un paso que, de otra forma, habríamos evitado. Como consecuencia no sólo superamos el momento de crisis sino que alcanzamos otro de felicidad.

Muchas grandes citas no tienen autor conocido, y ese es el caso de la que nos ocupa. Desde hoy tendrá presencia en la cabecera de este blog una magnífica frase anónima que dice lo siguiente:

 “Los grandes cambios 

siempre vienen acompañados 

de una fuerte sacudida. 

No es el fin del mundo. 

Es el inicio de uno nuevo”. 

Confío en que se siga cumpliendo porque me va a hacer falta.

martes, 18 de agosto de 2020

Indignación masiva

Hace unos meses escuché una entrevista en RNE que me resultó muy interesante. El protagonista era un periodista, al parecer experto en temas de espionaje en nuestro país.

Llevaba más de una década detrás de una investigación que ahora veía la luz a modo de novela. La entrevista se justificaba en la presentación del libro en cuestión.  Se trataba de un amplio, extenso y concienzudo trabajo sobre los espías que España envió a Irak antes y después de la invasión del año 2003

El periodista explicaba que como fruto de su investigación quedaba claro que los espías no fueron enviados en las mejores condiciones posibles, y que su reenvío (una vez habían regresado a España, y se produjo la invasión) fue una barbaridad. De hecho, murieron ocho de los nueve miembros del CNI protagonistas del libro.

La investigación periodística había sido ardua y laboriosa, y sin embargo no había conseguido todos los elementos de la historia debido a las muchas trabas encontradas en el camino. Por ello, por las lagunas que había para presentar el trabajo como algo científico, optó por la fórmula de la novela: un libro en el que las partes no contrastadas serían noveladas intentando ser lo más fiel posible a lo que podía haber pasado.

Eso es lo que encontramos en Destrucción Masiva. Nuestro hombre en Bagdad. (Rueda, Fernando. Roca Editorial. Barcelona. 2020).

Encontramos eso y también la confirmación de que los funcionarios españoles hicieron un excelente trabajo al constatar que el régimen de Sadam Husein ni tenía armas de destrucción masiva, ni mantenía relación alguna con Bin Laden. Otra cosa es que el gobierno español encabezado por José María Aznar no tuviera en cuenta sus informes, y optara por la invasión creyendo las teorías y las pruebas de norteamericanos y británicos.

Además, de haber hecho las cosas de forma adecuada, se podrían haber evitado las ocho muertes de los espías españoles que no cometieron más delito que hacer bien, muy bien, su trabajo.

Tengo que reconocer que no me gusta la trama de la novela. De hecho, en condiciones normales hubiera abandonado el libro en las primeras páginas, pero el hecho de ser una historia real no sólo te engancha sino que hace que se te pongan los pelos de punta en todo momento.... los pelos y también la indignación. Sientes incredulidad ante el abandono de los funcionarios españoles por parte del gobierno de mi país, y resulta desgarrador -y más indignante aún- el relato de los asesinatos. No tengo palabras para describir las sensaciones producidas por el encuentro de algunos familiares con uno de los cadáveres. Reprimo las lágrimas a duras penas.

Con este tipo de libros me doy cuenta de que no son periodistas únicamente quienes escriben en un periódico o trabajan en una radio o una televisión. Esto también es periodismo.

Se trata de un libro de obligada lectura por lo que cuenta y por lo que significa. Os recomiendo adquirirlo en el comercio local, en vuestra librería de barrio. 

No obstante, aquí tenéis otra opción:

domingo, 9 de agosto de 2020

Decepcionante final de “La lápida templaria”

No sólo no me ha gustado sino que incluso me ha irritado. Me molesta que una historia tan currada, tan elaborada, acabe siendo pasto de la Providencia.
La lápida templaria (Wilcox, Nicholas. Planeta. Barcelona. 1996) es un libro que me recomendaron hace años, y que siempre he tenido en mi lista de “por leer”. Incluso lo he regalado en alguna ocasión, y su destinataria no sólo acabó encantada sino que me dijo que a mí me encantaría.
La verdad es que ha sido así, he disfrutado muchísimo a lo largo de sus más de 500 páginas, hasta que llegó el final.
Pío Expósito es un ex-cura jienense que se ve sorprendido en la lejanía por la muerte de su tío. Una persona religiosa que en los últimos años de su vida optó por frecuentar asuntos exotéricos. Extrañado, Pío decide averiguar qué pasó para que su tío se involucrara tan de lleno en esas historias tan impropias de él. Y ello le lleva a enrolarse en una interesantísima búsqueda de la lápida templaria relacionada con la Mesa de Salomón.

Me gusta

  • Gran parte de la historia transcurre en Jaén, y eso me engancha. 
  • Pero también en los pueblos de la provincia, entre ellos los de la Orden de Calatrava, algo que me engancha más porque el mío, mi pueblo, está entre ellos.
  • La trama se desarrolla muy al estilo de El código Da Vinci, tirando de historias y leyendas, quizá unas más ciertas que otras; investigando el pasado y el presente; uniendo cabos de aquí y de allá; siguiendo las posibles verdades de antiguas órdenes, o sociedades, o como queramos llamarles (en este caso, Los Templarios, Los Calatravos, y de quién sabe más); no puede faltar la presencia del malo de la película que busca quedarse con el tesoro aprovechando las investigaciones y trabajos de nuestros protagonistas.


No me gusta

  • El autor se pierde en enormes e innecesarias descripciones de casi todo, incluidas las vidas y andanzas de los personajes que van apareciendo. Llega a exasperarme.
  • Resulta un tanto liosa la historia que explica la Mesa de Salomón.
  • De una investigación doméstica que ocupa la mitad del libro aproximadamente, se pasa a una multioperacion internacional que no me cuadra. Pierdo el interés con tanto espía, que recupero cuando regresan los detectives jienenses.
  • El final resulta horroroso. ¿Cómo se puede trabajar tanto y tan bien una historia para acabarla de manera tan fallida? 

A pesar de los elementos negativos, creo que es un libro recomendable. Lo que no entiendo es la razón por la que no se ha hecho ya la película.