
FOTO DE J. DIOS ORTIZ. ¡GRACIAS!
En la tarde de ayer se consumó el principio del fin de Onda Jaén Radio Televisión como medio público de comunicación. Si el pasado viernes, 29 de mayo de 2009, era el Consejo de Administración de la Sociedad Municipal de Comunicación e Imagen (SOMUCISA), nombre administrativo de la cadena, quien daba el visto bueno a la venta de parte de su capital al sector privado, ayer martes, 2 de junio de 2009, era la Junta General de Accionistas de Somucisa (esto es, el pleno) la que secundaba la iniciativa.
Poco a poco iremos hablando, largo y tendido, de todo el proceso que se acaba de iniciar. Pero hoy quisiera llamar la atención sobre alguna duda que me surge ante lo dicho por los dueños de la empresa prácticamente desde que asumieron el poder, aunque especialmente en los últimos días, y de manera más específica durante el debate del pleno de ayer, donde estuvieron presentes parte de los trabajadores de la empresa para mostrar su rechazo a la privatización de la cadena. Me refiero, en concreto, a la ya especie de cancioncilla que no se hartan de repetir/argumentar indicando el ruinón que es Onda Jaén. Y, sinceramente, creo que a día de hoy quien dice eso no está moralmente habilitado para hablar así. Me explico.
Entiendo que un empresario, ya sea público o privado, no tenga más remedio que cerrar su empresa tras mil y un intentos fallidos de reflotarla a base de aplicar políticas de austeridad en el gasto, invertir lo justo, aumentar los ingresos al máximo, etc, etc, etc. Pero éste no es el caso de los dueños de Onda Jaén. No seré yo quien discuta que los gastos fijos anuales de la empresa -siendo el personal el capítulo más abultado- son excesivos y seguramente muy difíciles de cubrir. Insisto, cierto. Pero en estos casi dos años de gestión en Onda Jaén, ¿qué han hecho estos empresarios públicos para intentar reflotar la empresa?
A mí me vienen a la cabeza algunas acciones como despedir a un conductor que cobraba 900 euros al mes para sustituirlo por la contratación de taxis que han facturado entre 3.000 y 4.000 euros al mes.
Otra medida que recuerdo es el haber prohibido al único comercial de la empresa que venda publicidad, cuando su trabajo es precisamente ese, vender publicidad.
También resulta llamativa la decisión de reducir casi a la mínima expresión la programación propia tanto en la televisión como en la radio, pero especialmente en la radio, repitiendo hasta la saciedad programas antiguos y diseñando una parrilla cuya intención parece ser la de perder audiencia en lugar de ganarla.
Sí entiendo que se ha apostado por dos programas que, imagino porque no conocemos la existencia de estudios de audiencia al respecto, son de los más seguidos por los ciudadanos de cuantos programas se ofrecen hoy día en la provincia de Jaén. Me refiero a la emisión en directo de los plenos del ayuntamiento, y de los partidos de fútbol del Real Jaén. Pero resulta, digámoslo así, curioso que dos programas de máxima audiencia no cuenten ni con un solo anuncio publicitario... salvo el último partido del Real Jaén frente a la Ponferradina en el que parece que alguien se tomó un poquito en serio su trabajo.
¿Ruinón? Seguramente, pero quizá más motivado por una mala gestión intencionada cuyo objetivo podría haber sido, desde un principio, tener argumentos para poder justificar lo que ahora se hace.
Por cierto, ¿sabéis cuántas veces ha estado el consejero delegado de la empresa en sus instalaciones desde que hace más de un año asumiera el cargo de presidente del Consejo de Administración?: ¡¡¡UNA!!!
En la tarde de ayer se consumó el principio del fin de Onda Jaén Radio Televisión como medio público de comunicación. Si el pasado viernes, 29 de mayo de 2009, era el Consejo de Administración de la Sociedad Municipal de Comunicación e Imagen (SOMUCISA), nombre administrativo de la cadena, quien daba el visto bueno a la venta de parte de su capital al sector privado, ayer martes, 2 de junio de 2009, era la Junta General de Accionistas de Somucisa (esto es, el pleno) la que secundaba la iniciativa.
Poco a poco iremos hablando, largo y tendido, de todo el proceso que se acaba de iniciar. Pero hoy quisiera llamar la atención sobre alguna duda que me surge ante lo dicho por los dueños de la empresa prácticamente desde que asumieron el poder, aunque especialmente en los últimos días, y de manera más específica durante el debate del pleno de ayer, donde estuvieron presentes parte de los trabajadores de la empresa para mostrar su rechazo a la privatización de la cadena. Me refiero, en concreto, a la ya especie de cancioncilla que no se hartan de repetir/argumentar indicando el ruinón que es Onda Jaén. Y, sinceramente, creo que a día de hoy quien dice eso no está moralmente habilitado para hablar así. Me explico.
Entiendo que un empresario, ya sea público o privado, no tenga más remedio que cerrar su empresa tras mil y un intentos fallidos de reflotarla a base de aplicar políticas de austeridad en el gasto, invertir lo justo, aumentar los ingresos al máximo, etc, etc, etc. Pero éste no es el caso de los dueños de Onda Jaén. No seré yo quien discuta que los gastos fijos anuales de la empresa -siendo el personal el capítulo más abultado- son excesivos y seguramente muy difíciles de cubrir. Insisto, cierto. Pero en estos casi dos años de gestión en Onda Jaén, ¿qué han hecho estos empresarios públicos para intentar reflotar la empresa?
A mí me vienen a la cabeza algunas acciones como despedir a un conductor que cobraba 900 euros al mes para sustituirlo por la contratación de taxis que han facturado entre 3.000 y 4.000 euros al mes.
Otra medida que recuerdo es el haber prohibido al único comercial de la empresa que venda publicidad, cuando su trabajo es precisamente ese, vender publicidad.
También resulta llamativa la decisión de reducir casi a la mínima expresión la programación propia tanto en la televisión como en la radio, pero especialmente en la radio, repitiendo hasta la saciedad programas antiguos y diseñando una parrilla cuya intención parece ser la de perder audiencia en lugar de ganarla.
Sí entiendo que se ha apostado por dos programas que, imagino porque no conocemos la existencia de estudios de audiencia al respecto, son de los más seguidos por los ciudadanos de cuantos programas se ofrecen hoy día en la provincia de Jaén. Me refiero a la emisión en directo de los plenos del ayuntamiento, y de los partidos de fútbol del Real Jaén. Pero resulta, digámoslo así, curioso que dos programas de máxima audiencia no cuenten ni con un solo anuncio publicitario... salvo el último partido del Real Jaén frente a la Ponferradina en el que parece que alguien se tomó un poquito en serio su trabajo.
¿Ruinón? Seguramente, pero quizá más motivado por una mala gestión intencionada cuyo objetivo podría haber sido, desde un principio, tener argumentos para poder justificar lo que ahora se hace.
Por cierto, ¿sabéis cuántas veces ha estado el consejero delegado de la empresa en sus instalaciones desde que hace más de un año asumiera el cargo de presidente del Consejo de Administración?: ¡¡¡UNA!!!


