domingo, 31 de marzo de 2013

Sigo disfrutando

Con la saga Los hijos de la tierra me está pasando lo mismo que me ocurre con aquellas series que me enganchan: quiero que acaben, pero cuando acaban sigo deseando más. Es, creo, el mejor dato de que me gusta esto que leo.
Cristina fue quien me invitó a iniciar la lectura con el primero de los -entonces- cinco libros de que constaba la serie, y después siempre he confiado en su buen criterio. Y por ello le doy las gracias una vez más.
Ayla, la protagonista, es ya para mí algo más que un simple personaje de ficción; por alguna razón creo que se ha convertido en una especie de amor platónico por lo mucho que representa y lo mucho más que me he ido identificando con ella desde que la conocí cuando (ella) tan solo tenía cinco años, y tras haber ido creciendo a su lado hasta la treintena que peina ahora.
En El clan del oso cavernario fueron 569 páginas; en El valle de los caballos, 621; en Los cazadores de mamuts la cosa se alargó a 778 páginas; y Las llanuras del tránsito nos deleitó con la friolera de 959 páginas. Como véis, la relación ha sido intensa, culminando ahora con Los refugios de piedra (Jean M. Auel. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005. 856 págs).
Como digo, la protagonista de la saga es una niña, Ayla, que con cinco años es recogida por una clan diferente a quien la crió una vez que toda su familia murió en un terremoto. Sus venturas y desventuras van enganchando al lector a lo largo de cuatro libros donde la rebelión de Ayla va marcando su futuro; se rebela contra lo establecido y eso le crea, lógicamente, más problemas que beneficios.
No os diré más de lo pasado para animaros a que leáis la saga; si lo hacéis, seguro que disfrutaréis como yo cuando al llegar a esta quinta estación Ayla y su querido Jondalar regresan al pueblo de él para unirse en matrimonio y formar una familia. La cosa suena así de fácil, aunque se ve continuamente envuelta en elementos mucho más complejos en los que Ayla se mantiene fiel a su ser: rebelión contra lo que no entiende, pese a quien pese, y comprensión con los más débiles injustamente tratados.
Sigo rechazando las ingentes cantidades de páginas que la autora dedica a describir situaciones, paisajes, profesiones, construcciones... Soy más partidario de la acción, de que pasen cosas, pero en esta colección es el peaje que tengo que pagar.
Tampoco me gusta demasiado el que se recuerden tantas cosas ocurridas en libros anteriores, pero entiendo que es casi obligado para que aquel que no los ha leído pueda contextualizar las diferentes situaciones que se van sucediendo; en cualquier caso, ese regreso al pasado es aquí mucho menor que en libros anteriores.
Creo que este quinto libro no solo no defrauda sino que, al dejar el final abierto así como numerosas incógnicas por solucionar, sabemos que aún queda, al menos, otro fascículo por llegar. Y mi suerte es que hace meses que está en el mercado. Se trata de La tierra de las cuevas pintadas que, como os podéis imaginar, en un tiempo no demasiado lejano, sino más bien todo lo contrario, estaré hincándole el diente.
¿Sabéis qué?. Creo que al final quedaré defraudado. Es tanto lo que espero que casi con total seguridad mis expectativas no quedarán satisfechas. Ya os contaré.

sábado, 30 de marzo de 2013

El cuento mejorado

Supongo que todos conocéis el cuento de "Jack y las habichuelas mágicas". Pues bien, en "Jack el caza gigantes" es precisamente eso lo que encontramos: una versión del cuento. Lo que ocurre es que se trata de un remake a mejor, y no como hace algunos meses ocurrió con Blancanieves.
Tenemos a Jack, las habichuelas mágicas y los gigantes, pero además está la típica historia de amor imposible que acaba como debe acabar en todo cuento que se precie; lucha contra gigantes y también contra traidores; amistad, honor, compromiso, principios, valores... y numerosos toques de humor que contribuyen a hacer realmente entretenida una película que es bastante mejor de lo que me esperaba.
Aunque su calificación indica que es para mayores de siete años, como suele ocurrir en este tipo de películas se trata de algo para toda la familia pues si bien a los peques les resulta tremendamente entretenida, también a los mayores.... Bueno, entretenida y más cosas.
En definitiva: recomendable.

lunes, 25 de febrero de 2013

Simple pero difícil

La Iglesia Católica de la que forma parte, creo que os he dicho en más de una ocasión que tiene muchas cosas que mejorar, aunque también considero que cuenta con determinadas "ideas" -llamémosle así- con las que estamos de acuerdo sin necesidad de compartir el ideal religioso.
Lo que hoy nos propone Lucas (6, 36-38) es una de ellas:
"Dijo Jesús a sus discípulos: sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará; os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros".
Simple pero difícil a la vez.

domingo, 10 de febrero de 2013

Otra de aniversarios olvidados

Hay que ver la mala memoria que tienen algunos. Bueno, mala memoria cuando interesa, porque cuando... también interesa somos auténticos linces.
He dejado pasar alguna semana (casi un mes) para ver si es que había sido un lapsus temporae, pero veo que no. Definitivamente se ha olvidado o se quiere mantener en el olvido.
Ocurrió el pasado 17 de enero del año 2006. El entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, venía a Jaén y mantenía un comidón con empresarios y representantes de las fuerzas vivas de la provincia para anunciar la creación y puesta en marcha de un chollaco para Jaén. El denominado "Plan Activa Jaén Siglo XXI". 
Se definía algo así como la llegada de un aluvión de millones de euros para que la provincia de Jaén, una de las más atrasadas de España, creciera por encima del ritmo del resto de territorios españoles con el objetivo de que a la vuelta de unos años alcanzara a quienes le llevaban ventaja.
El Activa surgió con muchas sombras, con muchas cuestiones que algunos no nos cansábamos de plantear, pero que nunca tuvieron respuesta por parte de sus padres-impulsores-defensores-amantes-sostenes.
Hoy, siete años y algunas semanas después nadie ha festejado el nacimiento de algo que, según se proclamó a los cinco vientos, era la hostia para los jienenses. Es más, el Activa está en el más absoluto de los olvidos. De vez en cuando aparece por ahí algún que otro puntazo, pero ni la sombra de lo que se se quiso que fuera.
Igual sería ahora momento de hacer balance porque los plazos fijados para su ejecución no sólo están sobrepasados, sino que se llegó incluso a anunciar una segunda parte, que también debería estar concluida. 
Algunos cuestionamos en su día, y aún seguimos haciéndolo, que el Activa fuera lo que se dijo que iba a ser. Me refiero a la primera parte; en la segunda, ni entro.
Siete años y unas semanas después, y sin entrar en más valoraciones, vuelvo a hacer la pregunta que planteé durante mil y una veces sin encontrar respuesta: ¿Los millones de euros con que se dotó al Activa era dinero extra que llegaría a la provincia, además de las inversiones públicas que venían realizándose anualmente, o era simplemente el dinero de siempre pero que se aglutinaba bajo un único epígrafe?.
Ya digo que en su día nadie me respondió. Hoy igual es más fácil: hayamos la media de lo invertido hasta ese año 2006, y lo comparamos con lo invertido a partir de entonces.
¿Alguien se atreve a hacer las cuentas?. Yo lo voy a intentar, y cuando tenga los resultados os los cuento. 
Así podremos salir de dudas sobre ante qué estábamos: ¿Activa Jaén Siglo XXI ó Timo Jaén Siglo XXI?

lunes, 21 de enero de 2013

Diez años después es bueno recordarlo

El pasado miércoles fue su aniversario. Sí, me estoy refiriendo al 16 de enero, pero no a la carrera de San Antón. No.
Pero precisamente porque ocurrió en una fecha tan señalada para los jienenses en general, y para los atletas en particular, es por lo que nunca se me olvida. Aunque también por más cosas, claro está.
Hablo de aquella gloriosa acción del entonces candidato del PSOE de Jaén a la alcaldía de la capital. Marcos Gutiérrez Melgarejo no tuvo el más mínimo reparo en echar a un servidor -y al cámara que formaba equipo conmigo- de una rueda de prensa convocada por el candidato. Al parecer no le gustaba Ondajaén RTV, y "para poca salud, ninguna", supongo que pensaría. A la puta calle.
Hombre, la verdad es que no fue tan brusco. Es más, ni siquiera tuvo el valor de aparecer por la sala de prensa y largarnos él personalmente. Lo hizo a través de su jefa de prensa.
Sí, sí. Esto ocurrió en Jaén, en concreto en la sede que el PSOE tenía en aquellos días muy cerquita de la Puerta Barrera. Y, lo peor, en plena campaña electoral.
Manda huevos que un candidato a alcalde echara de su rueda de prensa al equipo de la radiotelevisión municipal.
Aunque peor fue -a mi criterio- el poco acto de protesta que tuvo entre los medios de comunicación. Algunos sí que se mojaron; otros optaron por casi simbólicas notas de prensa; y la gran mayoría calló.ç
¿Os imagináis que algo así ocurriera en nuestros días?. ¡¡Arde Troya!!. O quizá no. La verdad es que sería interesante que ocurriera para ver quién era capaz de salir en la foto. Mucho me temo que dependería del color del demócrata.
Hace unas semanas, cuando sucedió el affaire entre el Viva Jaén y el alcalde de Jaén, me acordaba mucho de lo que ocurrió aquel 16 de enero del año 2003. ¡Qué diferencia!, ¿verdad?.
Pues eso.
Por cierto. No me canso de recordar el asunto porque dicen que quien olvida su pasado está condenado a repetirlo. Y lo hago, más que por mí, que también, por el alcaldable.

viernes, 11 de enero de 2013

Esto no es lo que era

En el cine se suele decir que segundas partes nunca fueron buenas. Se trata de una máxima que parece cumplirse casi siempre; y digo casi porque encontramos algunas gloriosas excepciones como The Godfather, Star Wars, y alguna más. Pero ya digo que es poco habitual pues lo normal es lo contrario, esto es, que la segunda parte de una película no sólo no supere a la primera, sino que incluso su nivel deje mucho que desear.
Pues si una segunda parte es mala, qué decir de una película que es la segunda parte de la tercera película de una trilogía... es decir, que realmente se trata de la quinta parte de una serie. Pues eso, que no sólo es mala sino más bien malísima.
Me estoy refiriendo a Amanecer 2. Sí, esa de vampiros, hombres lobos, y entre medias una muchacha que parece menos de este mundo que los otros raros protagonistas porque da a entender que está más pallá que pacá.
Reconozco que me he visto las cinco películas, y pagando. Únicamente ha merecido la pena para comprobar directamente la poca valía de la serie pese a que haya batido muchos records de taquilla. Esta quinta parte es quizá la peor de todas porque resulta empalagosa, lenta (lentísima), no pasa prácticamente nada, casi plana pues sólo sorprende el elemento final; y con las interpretaciones de algunos de actores que más podrían dedicarse a otra cosa, o retomar sus estudios de arte dramático. 
Sólo salvo a Alice... ¡¡¡me encanta esa chavala!!!.
Esta última aventura ha sido tan desastrosa para mí, que hasta el público me ha decepcionado. Digo esto porque en películas anteriores, sobre todo en la segunda, valía la pena pagar la entrada por el simple hecho de vivir la reacción de un sin fin de chavalitas adolestences cuando salía por vez primera el vampiro pajizo. Su suspiro, al unísimo, lo invadía todo. Lo dicho, impagable vivirlo. Pero esta vez apenas si había fans al uso. Y no sólo eso, sino que creo que los jubilados superaban a las adolescentes.
Esto ya no es lo que era. Si lo sé, no voy.

viernes, 4 de enero de 2013

Puto trabajo

En estos días jodidos de aceituna, con un esfuerzo físico diario que te deja tocado al final del jornal, y con momentos complicados como esos en los que te parece que tienes principio de congelación en los dedos de las manos... digo que en circunstancias así me acuerdo de quien no tiene trabajo (aunque sea duro como este), pero también de esos otros -muchos- que tienen uno con ciertos niveles de comodidad, y que sin embargo la queja y el lamento parecen ser su deporte favorito.
Muy recientemente he tenido conocimiento de una empresa muy cercana, quizá la más, donde la mayoría de los trabajadores las ha pasado putas en Navidad como consecuencia del hacer -del mal hacer- de unos pocos llamados compañeros. La cosa se desarrolla en un contexto de este tipo donde, con la que cae, algunos parezcan no enterarse del frío que se puede pasar a la intemperie.
Cierto que cada cual está en su derecho de reclamar lo que considere justo, aunque también hay que ser consciente de que la libertad de uno acaba cuando empieza la del otro. Es decir, comprendo y respeto tus guerras, pero cuidado, mucho cuidado, con los daños colaterales que puedas generar porque a lo peor algún tiro de esos perdidos acaba haciéndole pupa al mismo que lo generó.
En más de una empresa que conozco igual debería haber una nueva sección: cuadrilla de aceituna. Igual el día que te toque ponerte el mono entiendes que no es tan trágico desayunar a las once de la mañana en lugar de las nueve, como a ti te gustaría, pero que un día tienes que cambiar el horario por culpa del punto trabajo.


martes, 1 de enero de 2013

Más presente

No voy a complicarme demasiado la vida. Me refiero a la hora de fijarme objetivos y propósitos de cara al 13 que acaba de comenzar. Lo tengo claro desde hace unas semanas, quizá desde algo más de un mes. Este año... sólo una cosa: mi intención es vivir más el presente. 
Habitualmente nos embarcamos en mil y una aventura, con intenciones nobles, muy nobles, tremendamente nobles, pero quizá olvidando alguna cosa también muy importante. Digo que empezamos este o aquel proyecto buscando siempre el bienestar futuro de los nuestros: hogar, hijos, familia, amigos de verdad... en fin, trabajar duro hoy en pos de un mejor mañana. ¡Qué os voy a contar que vosotros no sepáis!. Creo que llevo toda mi vida así. Cierto que me ha ido bien, razonablemente bien, en algunos aspectos, pero como el ritmo autoimpuesto hace años es el que he pretendido seguir manteniendo, y no consigo abarcar con garantías todo aquello que inicio, me doy cuenta de que algo falla aquí. 
Uno peina ya los cuarenta -con menos canas de las que me gustaría; quien me conoce, lo sabe-, es decir, tiene cierta experiencia en bastantes ámbitos. De ahí que la escala de prioridades tienda a amoldarse a ese pasado vivido que, en función de ratos buenos y de ratos malos, te indica cuál debe ser el camino a seguir ahora.
Debo reconocer que hasta hace dos telediarios yo seguía poniendo en marcha más historias, pero el asunto me ha desbordado completamente... como nunca. Por eso, al llegar al límite, he parado, y tras analizar tranquilamente la situación, llego a la conclusión de que como siga pensando en el futuro me voy a perder por completo el presente. Y el hoy ya no vuelve. ¡¡Seguro!!.
Por eso, mi prioridad este 13 va a ser amarrar lo que tengo a mi alcance, vivirlo con intensidad, unas veces llorando y otras riendo, pero haciéndolo ahora porque después ya sera tarde.
De referencia tendré siempre el pasado, y de reojillo iré controlando el futuro, pero ante todo me he dado cuenta (perdonad la perogrullada, pero es que para mí es un descubrimiento) soy ciudadano del 13, hoy; mañana, del 14, y después del 15, y del 16...
A ver cómo se me da. El 31 de diciembre os cuento.
Salud para todos porque, teniendo de eso, el resto... nos lo curramos.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Sorpresa

La sorpresa es mía, y no de mí para vosotros. Y la verdad es que ha sido negativa. ¿Cómo es posible que un tipo que tiene un blog no se meta en él durante más de dos meses?. Pues eso es lo que le ha ocurrido a un servidor.
Cierto que en este tiempo he (y estoy) volcado en otros proyectos, algunos de ellos también del ámbito de las redes sociales, o al menos del ciberespacio; cierto que las cuestiones laborales absorben cada vez más; cierto que la vida familiar es una prioridad; cierto que otro tipo de aspectos relacionados con el ocio, la formación, etc exige mucho tiempo y dedicación... Pero nada de esto sirve como excusa para justificar la falta de actividad en una publicación de este tipo, y aún de ningún otro.
Sobre todo cuando estamos a punto de celebrar nuestro cumpleaños, y más aún cuando hay personas que siguen interesándose por él, por lo que allí aparece, regańándome por el abandono, e incluso haciendo comentarios que he tardado meses en publicar simplemente por la falta de atención que le he tenido a El Catite en los últimos tiempos.
Hoy me he vuelto a animar, y me propongo firmemente que esto no vuelva a pasar. Antes muerto que sencillo, es decir, para esto, más vale cerrarlo.
Perdón a todos, y también gracias. El Catite returns!!!.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Entretenida y poco más

Una pareja de arqueólogos/científicos descubre en varias partes del mundo los dibujos que hacían en las paredes de sus cuevas los miembros de civilizaciones que han pasado por la tierra a lo largo de la Historia. En todas ellas, y a pesar de estar tan distantes en el tiempo (varios miles de años) que es imposible que coincidieran, encuentran un mismo elemento: un hombre muy alto indicando con su mano en dirección a una especie de sistema solar con varios planetas.
Estos científicos creen que son los creadores de la especie humana, que nos han visitado a lo largo de nuestra Historia, y que en cada visita nos han dicho que les busquemos en ese lugar.
Este es el argumento de Prometheus. Bueno, más bien el inicio, porque a partir de aquí nos cuenta la película el viaje de unos humanos muy avanzados (la acción se desarrolla casi en el año 2100) que parten en busca de su creador.
El argumento ya es de por sí enrevesado, aunque hay que reconocer también que llamativo. Además, la película se vende como la precuela de la saga Alien; y aunque el bichito aparece, su presencia es más que testimonial que otra cosa, y vendría a estar sólo para justificar ese dato: que a partir de aquí existe Alien.
Volviendo a Prometheus, hay que reconocer que es entretenida, resulta incluso intrigante mientras va desvelando todo eso que os cuento al principio, y también mientras la expedición llega al planeta en cuestión y encuentran... algo. Lógicamente no os diré el qué, pero algo encuentran, como todos preveemos antes incluso de entrar en la sala. Además, tratándose del origen de Alien, también podemos imaginar que muy bueno del todo quizá no sea.
No vamos a decir que la película es excesivamente fantasiosa porque, con ese argumento, es lo que menos se le puede criticar; y tampoco el que algunas de las cosas que pasan están más que forzadas, pero es que su misión es básicamente entretener y poco más: acción, tiros, aventura, imaginación... y aunque intenta provocar en el espectador cierto debate sobre quién creó a la especie humana, no lo consigue.
Por cierto, al final... no hay final... o sí?. Está cantada, al menos, una segunda parte.