jueves, 21 de julio de 2016

Peleados con Dios

Es perfectamente entendible, y hasta lógico, que cuando se nos va un ser querido estemos en guerra con el mundo. No paramos de plantearnos preguntas. ¿Por qué? ¿No podía haber sido otro? ¿Con la cantidad de cabrones que hay por ahí, le ha tenido que tocar a él?...
Son cuestiones de las que sinceramente no creo que esperemos respuesta. Es más, dudo que sepamos a quién se las estamos planteando.
En esas andamos desde anoche. Se nos ha ido un gran tipo.
No nos toca a nosotros decidir quién tiene que morir y quién vivir, pero cuando hablamos de una persona que se nos marcha con 46 años, dejando mujer y dos hijos (una a punto de iniciar su propia vida, y otro con la adolescencia recién superada), y que su paso de la enfermedad al más allá apenas si ha durado año y medio... digo que con estas consideraciones sí tenemos al menos el derecho a quejarnos, el derecho al pataleo. ¿No crees que te lo has llevado demasiado pronto?
Para su mujer ha sido un golpe durísimo. Y no es el primero que recibe este maldito 2016. Hace unos días, cuando no había más opción que esperar la llegada de lo inevitable, ella reconocía estar peleada con Dios.
Además de conocernos de toda la vida y tener vínculos familiares, con Juanjo he compartido dos de los momentos más importantes de mi vida: un accidente de tráfico y una romería.
El accidente fue hace años, jodido, pero como consecuencia de que ocurrió mi vida se encauzó en todos los sentidos por un camino que me ha llevado hasta donde hoy me encuentro: familia, vivencias, experiencias, sinsabores, alegrías, amigos... No lo cambio por nada. Por nada. Es más, de poder viajar en el tiempo y tener la capacidad de que no ocurriera, no lo evitaría.
La romería fue hace dos meses. Jamás experimenté otra mejor; ni en los dos días de fiesta ni durante las muchas jornadas de prepativos marcadas -y marcados todos- por la puñetera enfermedad. ¡Viva San Isidro!... aunque en estos momentos no estoy tan seguro.
¡Qué ganas de vivir hasta el último momento! Y siempre poniendo la mejor de las caras para hacerle más llevaderos los días y la situación a quienes le rodeaban sabiendo que ellos se quedaban y que él se marchaba.
Hoy no solo ella sino todos estamos peleados con Dios.

miércoles, 20 de julio de 2016

Segundas partes...

Supongo que todos conocéis el dicho cinematográfico (que cada vez se aplica a más ámbitos de la vida) que indica que segundas partes nunca fueron buenas. Pues Independence Day: Contraataque es una segunda parte.
Cierto que a lo largo de la historia ha habido excepciones en esta máxima como, por ejemplo, El Padrino, pero no es el caso.
Si Independence Day tuvo un gran éxito por Will Smith y una trama que, aunque no original (extraterrestres invandiendo la tierra), sí que tenía su punto de entretenimiento, esta segunda parte es claramente infumable. Más propia de esperar para ver cuando la emitan por televisión.
Con los antecedentes de la primera parte de la película, este segundo acto empieza en un planeta tierra poco creíble donde echamos de menos a Smith que ha sido sustituido por su hijo -en la película- que ni de lejos resulta tan cautivador. Es más, los guionistas han creado una rivalidad entre el hijo de Smith y su amigo-rival que tampoco acaba de convencer, y donde este segundo personaje tiene más empaque que el llamado a ser el sucesor del protagonista de la primera parte.
Además, echamos de menos a otros de los protagonistas de aquella primera película. Algunos ni aparecen -como es el caso de Will Smith-, mientras que otros están y se esfuman en un visto y no visto que resulta poco entendible. Quizá sean los que sí tienen cierto recorrido de la primera parte quienes sostienen algo esta secuela en la que los extraterrestres vienen a vengarse de la derrota anterior, pero donde los terrícolas tienen una ayuda inesperada.
La trama es casi idéntica a la anterior, con algún matiz, pero se echa de menos algo más de originalidad. Y lo que extraña hasta más no poder son esas continuas casualidades que siempren van beneficiando a los buenos, y machacando a los malos.
Os podéis imaginar el final, aunque tampoco podemos cantar victoria porque esto no se acaba aquí. Habrá tercera parte.

jueves, 14 de julio de 2016

Un poquito menos secreta

Desde que en el instituto (ha llovido bastante) nos pusieron un día, en clase, la película El hombre que pudo reinar he estado interesado en la masonería. Imagino que despertó mi curiosidad ese halo de misterio que encierra la Orden, pero por unas cosas o por otras nunca di ni siquiera el paso de aproximarme a ella a través de libros, escritos, documentales, películas, etc.
Cuando conocí la existencia de Los secretos de la masoría en Jaén. Doscientos años de implantación y persecución de la orden secreta (Luis Miguel Sánchez Tostado y José Manuel Higueras Lorite. Liberman. Jaén. 2013) vi el cielo abierto (¡¡jejeje!!). Parece que el universo conspiraba (como diría Coelho) no sólo para que diera mis primeros pasos en torno a la masonería, sino que además lo haría conociendo su historia en la provincia de Jaén.
Empecé a leer el libro el 8 de agosto del año 2014. Lo acabé ayer, 13 de julio de 2016. ¿Es mucho? La verdad es que sí. Demasiado. Pero es que se trata de una obra tan completa que supera con mucho lo que yo buscaba. 
Soy incapaz de empezar un libro y no acabarlo -aunque es algo que ya está cambiando-, y eso es lo que me ocurrió con este. Tras unas primeras páginas excelentes sobre historia y entresijos de la masonería, los autores desarrollan un estudio tan pormenorizado de la Orden en nuestra provincia, que para lo que yo quería era demasiado tedioso. Una y otra vez retomaba la lectura, pero me resultaba tan apático que al final opté por saltarme tanto detalle de nombres, logias, años, etc, y entonces sí encontré lo que buscaba: una primera aproximación a la masonería que me va a servir, sin lugar a dudas, como trampolín a otras obras en las que pueda profundizar más sobre ella.
No tiene precio lo que nos ofrecen Sánchez Tostado e Higueras Lorite sobre los masones jienenses y las logias de la provincia a lo largo de la historia. Creo que en un futuro me serán tremendamente útiles estos datos que ahora he obviado porque, como digo, no eran lo que yo buscaba en este momento.
Aconsejo encarecidamente la lectura de un libro que nos hace menos secreta una organización tan discreta como es la masonería. Pero, ya digo, hacedlo sabiendo que, al margen de una aproximación general a la Orden, tenéis un estudio tan preciso y puntilloso sobre la masonería en nuestra provincia, que más que una obra para leer es un manual para consultar.

martes, 5 de julio de 2016

Objetivo Zaragoza (I): empezamos mal

Zaragoza es, desde ayer, mi nuevo reto. Espero cruzar la meta el próximo 25 de septiembre en lo que será mi 12º maratón.
Digo que desde ayer es mi objetivo porque ayer empezó mi plan de preparación específica de 12 semanas que concluirá el día de la carrera. Lo que pasa es que la cosa no ha tenido el inicio esperado. En lugar de comenzar con el entrenamiento previsto lo hice con una visita al fisio. Llevo varias semanas intentando recuperar algo la forma tras bastante tiempo de actividad limitada a causa de una lesión, y eso me ha provocado unas molestias en el isquio. 
Ayer, cita con Manos Mágicas Pili que, como siempre, ha funcionado. Hoy he trotado un ratito, y las molestias casi han desaparecido. Confío en que el viernes, en la segunda sesión, me dé el ok y pueda seguir la preparación (o, mejor dicho, empezar) como marca el plan.
Tengo ganas de que llegue el 25 de septiembre para reencontrarme con el maratón. Y es que se me está resistiendo el que será mi número doce. Debería haber sido el de Ciudad Real en los meses finales del año pasado, pero la fascitis no me lo permitió. La alternativa era Sevilla (febrero de este año) pero tampoco llegué. A ver si a la tercera va la vencida, y por lo menos acabo dignamente.
Sí, ese es mi pensamiento a día de hoy: acabar. Ya habrá tiempo de intentar hacer alguna marca concreta porque ahora lo principal es superar el problema en el isquio (¡quién los inventaría!), y después comprobar las sensaciones que me generan los entrenos de las próximas doce semanas.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Un honor



Fue todo un honor pregonar, el pasado domingo, 13 de marzo, la Semana Santa 2016 de Higuera de Calatrava. 
El pregonero del año 2015 (el primero de la historia reciente del pueblo), Jesús Morales Quesada, me dio paso. Y al final, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno (cuyo hermano mayor es Manuel Velasco), y el párroco de Higuera, Jesús Millán, me hicieron entrega de una placa conmemorativa que ya guardo como oro en paño.
Aquí tenéis la grabación de cómo fue el pregón. Es un montaje casero; espero que haya quedado bien.

jueves, 11 de febrero de 2016

Sorprendido ante el Viva Jaén

Leo asombrado en Viva Jaén lo siguiente: Lo único que le faltaba a la rueda de prensa que los exconcejales de Ciudadanos dieron ayer en el Ayuntamiento era a la televisión municipal poniendo el micrófono a las preguntas que hacían los compañeros periodistas de otros medios. Ver para creer.
Aparece en el periódico del pasado martes, justo al día siguiente de que se produjera la comparecencia informativa a la que se refiere. El texto lo encontramos en las páginas de opinión, sin firma de nadie, en una columna denominada El infiltrado, por lo que entiendo que es algo aplicable a la línea editorial del propio medio de comunicación. 
No creo que en esas cuatro líneas de opinión se esté desaprobando el que Ondajaén -la Radio Televisión Municipal de Jaén- decidiera emitir en directo la rueda de prensa; me remito a la trascendencia nacional que tuvo el asunto. Supongo que ese Ver para creer final va dirigido a la desaprobación que supone para el periódico que en esa retransmisión en directo se recogieran las preguntas que hacían los periodistas allí presentes que pertenecían a otros medios, y no al que estaba emitiendo el evento.
Puedo entender que a alguien le de cierto pudor o vergüenza ese entrar en directo en una televisión, o que se sienta incómodo por lo poco habituado que estamos a estas cosas, pero salvada esa consideración personal, no veo nada descabellado, sino todo lo contrario, lo de emitir todas las preguntas que allí se realizaron. Para defender mi tesis voy a utilizar solo dos argumentos:
Uno.- He preguntado, y puedo confirmar que el redactor de Ondajaén explicó antes del inicio de la rueda de prensa a todos los presentes lo que tenía previsto realizar. Era lógicamente pidiendo permiso para hacerlo, y con el objetivo de evitar el posible malestar de alguno de los presentes. No solo nadie dijo nada en contra, sino que de manera natural los compañeros de manera generalizada pedían el micrófono de Ondajaén a la hora de plantear sus preguntas.
Y dos.- Me sorprende que alguien se sorprenda de esta forma de actuar porque estamos hartos de verlo todos los días en prácticamente todos los medios de comunicación. Ocurre SIEMPRE que alguna televisión emite en directo la rueda de prensa posterior al consejo de ministros, o en las comparecencias de presidentes, primeros ministros, etc tras algún tipo de reunión, encuentro, cumbre, etc. La cadena que emite la rueda de prensa también recoge las preguntas de todos los periodistas, independientemente de que quien se dirige al político de turno sea su trabajador, o no. Y lo mismo ocurre en las ruedas de prensa de los entrenadores tras los partidos de fútbol -que suelen emitir las emisoras de radio-... Y es lo que todos los días nos encontramos al leer el periódico, ver la televisión o escuchar la radio: porque cuando cualquier persona (político, empresario, sindicalista, deportista, actor, responsable cultural...) ofrece una rueda de prensa, todas las radios, televisiones, medios digitales, periódicos (también Viva Jaén) no se limitan a informar de lo que el entrevistado de turno ha contestado únicamente a su periodista, sino que recogen las respuestas que considera más interesantes, independientemente de que las preguntas las hiciera el periodista de la casa, o no.
Cada vez que profundizo más en el asunto aumenta mi sorpresa ante la consideración de Viva Jaén. 
Este affaire quizá sea un ejemplo de que el periodismo y quienes lo conformamos somos especiales. O de que nos encontramos aún en la España profunda comunicativa.

domingo, 17 de enero de 2016

Martos Gutiérrez y... Zapatero

No. No se me ha olvidado. Lo que pasa es que ayer no tuve tiempo de escribir del asunto porque estuve muy liado entre la aceituna y la San Antón.
Me refiero a que ayer fue 16 de enero, y por tanto se celebraba un cumpleaños. Sí. Ayer hizo 13 años que el entonces candidato del PSOE a la alcaldía de Jaén, Marcos Gutiérrez Melgarejo, impidió que tanto yo como mi compañero operador de cámara cubriéramos una rueda de prensa que iba a ofrecer como alcaldable. 
Al parecer no le gustaba lo que alguien de Ondajaén -mi empresa entonces... y hoy- decía de él, y por eso optó por cortar por lo sano, y echarnos del lugar donde había convocado su comparecencia pública.
Hace 13 años pero no se me olvida. Sobre todo por el día que fue: el de la carrera de San Antón. Y, en segundo lugar, por el gesto tan feo -quiero ahorrarme otros calificativos quizá más apropiados pero menos elegantes- que hizo un aspirante a dirigente político contra uno de los derechos más importantes de cualquier sociedad democrática: el derecho a la información.
Por cierto. Esa onomástica es de ayer. Pero la de hoy también es buena. Tal día como hoy (17 de enero) pero del año 2006 (hoy cumple diez años) el entonces presidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, vino a Jaén a presentarnos el Plan Activa Jaén Siglo XXI, o a mi entender, el Timo Jaén Siglo XXI.
Hoy, pasados los años, se ve más timo que nunca.
En fin. Me gusta recordarlo por aquello de que "quien olvida su pasado está condenado a repetirlo".

sábado, 26 de septiembre de 2015

Una visita más que inoportuna

Me volvió a fallar el olfato.
Ha habido muchas veces en las que he ido al cine sabiendo que lo que iba a ver sería malo, pero en esta ocasión me equivoqué. La Visita tenía muy buena pinta, y ha resultado ser bastante mala.
Debo reconocer que me enganchó el trailer, y me esperaba algo así como Sexto Sentido: ¡¡ni de lejos!!
Una mujer se marchó de su casa hace 25 años fugándose con un hombre mayor y con la desaprobación de sus padres. Después de tantos años sin hablarse con sus progenitores, son ellos quienes se ponen en contacto con ella para pedirle que les deje ver a sus nietos, un niño y una niña que jamás tuvieron contacto con sus abuelos.
Y esa es la historia. La visita de una semana que hacen estos nietos a sus abuelos desconocidos. Unos abuelos que parece que tienen algún problema mental que poco a poco se va acrecentando. Los niños lo van padeciendo con la duda de si es algo grave, o simplemente normal dentro de personas de edad tan avanzada.
La película te marea un poquito desde el momento en el que todo gira en torno al documental que la nieta realiza de la visita a sus abuelos: todo lo vemos a través del objetivo de la cámara de la niña.
Ya digo que lo que parecía una buena historia acaba siendo algo bastante malo que concluye como tú te has imaginado desde un primer momento, pero que no quieres creer que será así porque, de serlo -finalmente lo es-, resultaría decepcionante por la simpleza del mismo.
Aconsejable no verla.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Para mayores que encanta a los niños

¿Qué creéis que es más importante en el desarrollo de cualquier persona: ira, asco, alegría, miedo o tristeza? Pues esos cinco elementos son los que protagonizan Del revés (Inside Out), una película de dibujos muy divertidos, que encanta a los niños pero que es para mayores.
La trama nos presenta a esos cinco elementos como conductores de la mente de cualquier individuo, y que a la postre marca su personalidad. Nos ofrece el proceso de maduración desde que una niña nace hasta que va creciendo tanto física como mentalmente.
El planteamiento es una especie de pelea -o quizá sea más adecuado decir intercambio de opiniones, en ocasiones tremendamente encontradas- entre esos cinco elementos para conducir la vida de la pequeña Riley. Se suceden una serie de aventuras donde cada elemento trata de imponerse a los demás, y según destaque uno u otro Riley está triste, alegre, enfadada, con miedo...
Seguramente ninguno de los niños que acude a una sala de cine para ver esta película se aproxima ni de lejos a este asunto, sino que queda en el simple disfrute de unos dibujitos que enganchan desde el principio. 
Eso hace que sea una película para ellos, los peques, y también para los papás porque en la disyuntiva de saber cuál es -de los cinco- el más importante (todos apostamos por uno, seguro), acabamos llevándonos una sorpresa.
Aconsejable verla.

martes, 1 de septiembre de 2015

Aprender de "la Dama del candil"

Hace ya un tiempo que vengo leyendo un libro sobre personajes históricos. Son muchos a los que me he aproximado ya, prácticamente de todos los colores, pero el de hoy es el que más me ha llamado la atención. Se trata de Florence Nightingale, conocida como "la Dama del candil".
Nacida en una familia británica aristocrática en 1820, desde muy joven decidió ser enfermera; pero lo tuvo difícil tanto por su posición social -estaba mal visto- como por el hecho de ser mujer -qué os voy a contar-.
Sin embargo, lo consiguió finalmente, y su primer destino fue un hospital del ejército británico en Turquía durante la guerra de Crimea. "Las condiciones que encontró eran infernales: cloacas rebosantes, montones de ratas e insectos en las salas, y muchos más soldados fallecidos a causa de enfermedades que por las heridas en el campo de batalla. Suministrando agua corriente y comida fresca a los heridos, y manteniendo la limpieza del hospital, Nightingale consiguió realizar unas mejoras espectaculares. Cuando llegó al hospital la tasa de mortalidad ascendía al 60% de los pacientes. Cuando se marchó era del 2%".
Gran ejemplo el de la apodada "la Dama del candil" -os animo a buscar la razón- en lo que a perseverancia y pelea por una idea se refiere, pero también por conseguir grandes logros a partir de cosas tremendamente simples. 
En un momento como este, recién llegados de las vacaciones y con los ánimos por las nubes configurando objetivos para el próximo curso, se nos va la olla. El querer hacer cosas no solo no es malo sino que es tremendamente positivo, pero de ahí a las agendas que nos montamos va un mundo. De hecho, en este exceso de planificación podemos encontrar el causante de que al final no consigamos lo que buscamos.
En lugar de tanta ambición tanto en la meta como en los medios a utilizar, si seguimos el ejemplo de Nightingale, su apuesta por lo sencillo, igual nos va mejor.
Yo lo voy a intentar. ¡¡Uff!!