jueves, 3 de octubre de 2019

Objetivo Bruselas (II): Alea iacta est

Ya está todo el pescado vendido. El próximo domingo, 6 de octubre, realizaré lo que será mi maratón número 17. A las nueve de la mañana tomaré la salida en el maratón de Bruselas.
Será la última etapa del plan de entrenamiento que empecé el pasado 15 de julio. El inicio fue con muchas ganas y ánimos (pulsa AQUÍ para recordarlo), pero 12 semanas después la cosa ha cambiado. Un resfriado que cogí a finales de julio y solté casi a principios de septiembre (36 días, ahí es nada), y algún problemilla que ha surgido en el trabajo hace que tanto la preparación física como la mental no sean las mejores para afrontar el gran reto.
Las circunstancias han hecho que modifique mis planes, y si en un primer momento la intención era bajar de 3h30, y a ser posible mejorar mi mejor marca en la distancia que está en 3h25'10'', a día de hoy me conformo con no superar las 4 horas. No es por nada; simplemente porque hasta ahora he acabado todos los maratones que he iniciado, y además nunca he tardado más de 4 horas en recorrer los 42.195 metros. Ese será pues el objetivo.
La idea es disfrutar tanto de la competición como del viaje. Quizá la carrera no llegue en el mejor momento, pero a lo mejor tampoco es tan malo. Viendo los vientos que corren, igual viene bien desconectar por unas jornadas del quehacer diario porque en el horizonte se vislumbran grandes e importantes batallas que librar.
Alea iacta est.

Desesperadamente lenta en la trama y en la acción

En Ad Astra, Brad Pitt es uno de los mejores astronautas que existen en una sociedad situada en un futuro lejano de nuestro planeta. Por ello, y por algo más, recibe el encargo de viajar en misión secreta hasta los confines del sistema solar. Allí podría estar su padre  (desaparecido y dado por muerto hace años) todavía con vida, que en su día fue el responsable de una ambiciosa misión espacial con la que se perdió el contacto.
Pitt debe encontrar a su progenitor (interpretado por Tommy Lee Jones), y resolver un misterio del pasado que podría estar poniendo en grave riesgo la vida actual en la Tierra.
Aunque la simple presencia de estos dos protagonistas hace pensar que la película tiene buena pinta, una vez que la has visto te cambia la idea. Así es porque la historia se desarrolla de una manera desesperadamente lenta, que exaspera por momentos, y no ya únicamente por la acción sino también la trama. 
Lo que podría haber sido una interesante película de ciencia ficción espacial se convierte en una continua duda existencial de Brad Pitt sobre quién es, qué es, qué fue, en qué puede convertirse, la relación amor-odio con su padre, con su profesión, con quienes le rodean y le importan... Y todo ello aderezado con una pizca de conciencia medioambiental.
Más de dos horas de cinta donde se piensa más que se actúa, y en un contexto espacial tremendamente lento hace que la película sea mucho menos de lo que se espera de ella. 

lunes, 30 de septiembre de 2019

Descubriendo a Unamuno

No tengo muy claro si Amenábar, en Mientras dure la guerra, nos habla de la Guerra Civil española, de Miguel de Unamuno, o de la condición humana.
A mí particularmente me ha sorprendido la figura de Unamuno. No conocía esta faceta del escritor, y aunque ya veo que la versión que ofrece la cinta de su figura no está exenta de polémica, para mí ha sido todo un descubrimiento. De hecho, voy a investigar sobre su figura. 
¿Quién no tiene en casa un ejemplar de San Manuel Bueno mártir?... Pues eso. Lo que ocurre es que yo lo consideraba como uno de los grandes autores de nuestra historia, pero desconocía el que hubiera sido objeto de discordia por los bandos enfrentados en la guerra. Karra Elejalde está genial, no porque lo haga más o menos bien, sino porque lo teníamos encasillado en historias de humor, y tras ver su GENIAL interpretación, me quedo con la boca abierta. En este tipo de cosas, en la capacidad de asumir registros tan diferentes, es donde se pulsa el verdadero valor de un actor.
En relación a la propia Guerra Civil, entiendo que es complicado para cualquiera aproximarse desde la objetividad, y que el resultado sea una historia imparcial. Aquí los malos son los nacionales, los militares que se rebelan, quienes pegan, detienen y matan a la inocente población. El director parece tenerlo claro en este sentido, aunque en el desarrollo real de la película también nos transmite sus dudas; y lo hace a través del discurso, de la permanente duda en la que se mantiene Unamuno, y que exterioriza en los eternos debates con sus compañeros de café y tertulia.
Aunque hoy día está mal vista aquella persona que cambia su opinión en relación a un tema, recuerdo que hace un tiempo, un sociólogo reconocía que lo normal es lo contrario, es decir, variar la opinión porque por algo tenemos intelecto. Y es el raciocinio lo que nos permite analizar las cosas, los hechos, las situaciones, las ideas... y determinar en cada momento si son blanco, negro o alguno de los muchos tonos de grises que puede haber. Unamuno parece ser un ejemplo de esta teoría, de lo que debería ser normal en la condición humana (según ese sociólogo), y que sin embargo el sentir general la considera anormal.
El tercer elemento que encontramos en Mientras dure la guerra es algo ya conocido: Franco llegó a ser Generalísimo casi por casualidad. Bueno, de chiripa al principio porque fueron las circunstancias lo que llevaron a este militar bobalicón (así lo retrata Amenábar) a situarse al frente de los militares que se rebelaron contra la República. Aunque una vez allí, sí que tuvo claro lo que tenía que hacer -y vaya si lo hizo- para perpetuarse.
Creo que la película es muy recomendable, incluso para los más jóvenes para que aprendan algo sobre esa parte tan importante de nuestra historia pasada que, por lo que vemos en el día a día, parece estar condenada a acompañarnos, y no sabemos hasta cuándo.
Para acabar, quiero destacar la interpretación que Eduard Fernández hace de Millán-Astray. Una auténtica pasada.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Uebos

Desde que empecé a escribir sobre las palabras que me voy encontrando en mi día a día (en libros, periódicos, televisión, radio, tradición oral...), y cuyo significado desconocía, me he llevado numerosas sorpresas, pero quizá la de hoy se la más destacada.
Fue en la noche del pasado sábado cuando, en un nuevo concurso de La 1 de TVE, se preguntaba a los participantes si sabían el significado de la palabra uebos.  
No. No se trataba de ningún error. Sin "h" y con "b". El presentador, al resolver la cuestión, dijo que se trataba de "cosa necesaria", o algo así. 
Pese a ello, no entendía el significado, por lo que lo he buscado en el RAE, y esto es lo que he encontrado:

UEBOS: m. desus. Necesidad, cosa necesaria. Uebos me es. Uebos nos es. Uebos de lidiar.


Lo reconozco. No acabo de entender el significado de la palabra, o cómo usarla. Por ello, profundizo algo más y acudo a la Fundéu. Ante la consulta realizada por un usuario, esta es la respuesta:
Lo apropiado es manda huevos, por antiestético que resulte, y lo mismo se aplica a por huevos. Para bien o para mal, son expresiones vulgares y este hecho no lo cambia otra grafía. El Diccionario del español actual, de Seco, registra ambas expresiones precisamente escritas así, no manda uebos ni por uebos, y la RAE lo confirma en su cuenta de Twitter.
La palabra uebos, también escrita huebos, es en efecto un arcaísmo del que no queda vestigio alguno en la actualidad y que significa ‘necesidad, cosa necesaria’, más específicamente para cosas de las que se carece. Se utilizaba en giros como ser uebos (‘ser necesario’), para huebos del dicho monasterio(‘para las cosas necesarias del monasterio dicho’), uebos me es (‘me es necesario’) o el que menciona de la lidia. De ahí se interpreta que manda uebos es algo así como ‘la necesidad obliga’.
Es preciso señalar que por huevos se usa con el sentido de ‘sin motivo aparente, porque sí’, y que manda huevos sirve para comentar algo que se considera negativo y que es sorprendente o llamativo, por lo que en cierto modo se aplican a cosas que no son necesarias, sino más bien al contrario.
La homofonía con huevos es mera coincidencia, pero se aprovecha para intentar hacer más respetables las expresiones malsonantes. Incluso si la justificación que da fuera cierta (tampoco nosotros hemos encontrado registro histórico alguno que la avale), en la actualidad claramente se refiere a los genitales masculinos, con variantes como manda cojones y manda narices (así como tiene huevostiene cojones y tiene narices). Hay que añadir que el Cid, en contra de lo que se afirma en algunos sitios, no usa en ningún momento la expresión por (h)uebos.
No es un caso muy distinto de hostia, que a veces se escribe impropiamente ostia en su sentido vulgar de ‘golpe o bofetada’ para que no se identifique con la oblea que se consagra en la misa.

Por avanzar un poquito más en este nuevo descubrimiento que he realizado, buceo en google, y encuentro una página cuya información me resulta interesante. Se trata de "definicionde.org". Y esto es lo que recoge sobre uebos

Origen de la palabra Uebos

Aunque en principio se puede pensar que Uebos es un error ortográfico, lo cierto es que se trata de un arcaísmo que debe su razón etimológica a la palabra latina opus y que incluso se puede encontrar como parte del castellano antiguo.
El origen de la palabra Uebos se debe a una evolución del latín opus diptongando la breve tónica en ue y son utilizando en la intervocálica, siendo los anteriores cambios bastante comunes en los voluntarismos.

¿Por qué Uebos no es un error ortográfico?

Como se ha mencionado, es una evolución del lenguaje que aunque ya se trata de un arcaísmo, sí que existe. Ha caído en desuso, pero sigue siendo una expresión frecuente dentro del ámbito judicial.Dentro del ámbito judicial existe la expresión que incluye la palabra, pero como consecuencia del desconocimiento sobre la existencia de la palabra Uebos en el español, se ha entendido y escrito como “manda huevos” de manera equivocada y en muchas ocasiones.

Uso de la palabra Uebos en el ámbito judicial

A manera de una expresión exclamativo, es bastante común que se diga “manda huevos” “manda uebos” como una suerte de evolución de la frase en latín mandat opus, con la que se quiere dar a entender que “la necesidad obliga”, como un elemento clave al momento de elaborar la argumentación judicial si existió una prueba o un argumento contundente que obligaba de manera indefectible a que los hechos fuesen vistos de una manera y actuar en consecuencia con ello.

Uso de la palabra Huevos en vez de Uebos

Con el tiempo las personas identificaron estas expresiones y en particular el vocablo uebos no con los huevos de las aves, sino con los testículos, pues de forma literaria, los testículos se han identificado con tesón y empecinamiento imparable.
A partir de lo anterior la expresión manda uebos se vio transformada en manda huevos e incluso en algunas situaciones se dice directamente manda cojones.
Acabamos así la aproximación a una de las palabras más interesantes de cuantas hemos tratado.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Absenta

Leyendo un texto sobre Vicent van Gogh, encuentro que, tras trasladarse a París en el año 1886, el holandés "... realizó uno tras otro cuadros clásicos a un ritmo enloquecido, alimentado, al mismo tiempo, por la absenta y una inestabilidad mental incipiente...".
Supongo que la absenta será algún tipo de enfermedad mental de las que tanto se habla que afectaron a este genial pintor.
Para salir de dudas, como siempre, acudimos al RAE.

ABSENTA: 1. f. ajenjo (II bebida alcohólica).

Esta vez la intuición nos ha fallado. Parece ser una bebida alcohólica, pero abundemos más en el significado de ajenjo.

AJENJO: 1. m. Planta perenne de la familia de las compuestas, como de un metro de altura, bien vestida de ramas y hojas un poco felpudas, blanquecinas y de un verde claro, amarga, algo aromática y de uso medicinal.
2. m. Bebida alcohólica elaborada con ajenjo y otras hierbas aromáticas.
3. m. p. us. Bebida amarga elaborada con ajenjo. U. m. en sent. fig.

Pues se confirma. En nuestro contexto, se trata de una bebida alcohólica.

lunes, 2 de septiembre de 2019

Repaso a algunas instrucciones para la vida

En los tiempos que corren es complicado hablar de ética porque da la sensación de que los principios y los valores están menos de moda que nunca, y lo que prima es todo lo contrario. Por eso, por recargar un poco las pilas, he acudido a Ética para Amador (Savater, Fernando. Editorial Ariel. Barcelona. 1991. 18ª edición. 1993).
Tampoco pretendía aproximarme a un un gran y sesudo tratado, y por ello me decanté por esta obra. No es desconocida para mí, sino que ya la había leído en dos ocasiones, y ésta (la tercera) ha llegado, sin buscarlo, diez años después (exactamente) que la anterior.
Savater escribe este libro pensando en su hijo Amador. Prentende hablarle de ética, de libertad, de saber vivir..., en definitiva, de la vida; y para ello no busca grandes referencias de autores clásicos, o modernos, referencias históricas o ejemplos a seguir por toda la humanidad. No. Fernando Savater tira de experiencia, de su propia vida, de la de su hijo, de cuanto ocurre a su alrededor, a nuestro alrededor... y todo ello buscando continuamente ejemplos cotidianos que puede protagonizar cualquier familia corriente que podamos conocer.
Savater lo deja claro al principio, y avisa de que éste no es un libro de ética, para no engañar a nadie. Y asegura que "su objetivo no es fabricar ciudadanos bienpensantes (ni mucho menos malpensados) sino estimular el desarrollo de librepensadores).
Dirigido a adolescentes, como su hijo, quizá sea un buen comienzo para que esos chichos y chicas que están en la antesala de ser adultos, y por tanto de empezar a tomar decisiones, tengan algún tipo de ayuda a la hora de afrontar los retos que les va a ir poniendo en sus narices la vida, esa a la que tantas ganas tienen de salir, y de la que tan poca idea tienen.
La vida es compleja, mucho, sobre todo para los humanos, y eso es lo que intenta hacer el autor: hacérselo ver a quienes la tienen entera por delante.
Por todo esto yo recurro de vez en cuando a sus páginas, a releerlas, y siempre que lo he hecho he aprendido algo.
Es cortito, se lee fácil, y te sirve para reflexionar. Con esto quiero decir que, además de para jóvenes, también nos viene bien a todos; por lo menos, a modo repaso.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Echar unas risas con Santiago Segura

Al cine no podemos pedirle siempre grandes mensajes, temas de trascendencia, o argumentos en torno a asuntos de interés mundial. El humor no tiene tanta importancia, o quizá sí. Pero lo cierto es que resulta necesario reírse, sobre todo en momentos o épocas de dificultad.
Eso es lo que he buscado en Padre no hay más que uno, y la verdad es que lo he encontrado.
Es una película ideal para echarse unas risas, y aunque vea a Santiago Segura demasiado plano durante toda la historia, el objetivo global se consigue.
Una madre agobiada por las tareas domésticas (donde los hijos son el principal peso) y laborales, se marcha sola al viaje que había organizado con su marido por el aniversario de ambos. Es él (Santiago Segura) quien le lanza el reto de que será capaz de ocuparse de todo (casa, niños y trabajo) mientras ella se relaja durante una semana de lujo en unas vacaciones de ensueño.
La película es un continuo ir y venir de situaciones que pueden suceder a cualquier familia española, pero donde la forma en que las resuelve el padre incitan a la risa continua.
Lo dicho, una película para pasar un buen rato.


viernes, 30 de agosto de 2019

Emilio Lara hipnotiza con el lenguaje

Hace algún tiempo, por casualidad, escuché una entrevista en una emisora de radio nacional; era a un escritor que había publicado un libro sobre la cruzada que iniciaron en el año 1212 miles de niños para rescatar Jerusalén. Me quedé enganchado tanto por el discurso del entrevistado como por las buenas formas (y fondo) de la entrevistadora. El colmo llegó cuando aclararon que el escritor era de Jaén: Emilio Lara.
Le conté la historia a mi compañera Marisi. Mi intención era descubrirle esa brillante mente -así me pareció a mí- que teníamos en Jaén, para que la entrevistara en el magazine que ella conducía en Ondajaén Televisión. Pero llegaba tarde. Emilio Lara era un colaborador habitual del programa. De hecho, había prometido que todos los libros que publicase tendría en Ondajaén su parada inicial; al parecer, así lo había hecho con su primer libro, y le había ido muy bien.
Me quedé con la boca abierta, y conté la nueva historia en casa. Se rieron de mí. Emilio Lara no era un desconocido sino todo lo contrario. Era esa fantástico profesor de Historia que mi hijo tenía en el instituto. Me había hablado infinidad de veces de lo bueno que era, de lo bien que le caía a toda la clase, de lo mucho que aprendían con él, del modelo que representaba para todos lo alumnos... y también me habían dicho que era escritor.
Como no creo en las casualidades, y menos cuando hay tantas a la vez, era obligado leerlo. En lugar de empezar por su primer libro, lo he hecho con el que acaba de publicar: Tiempos de Esperanza (Lara, Emilio. Edhasa. Barcelona. 2019).
El libro no tiene una trama única, sino cuatro. Cuatro historias que se desarrollan de manera autónoma, pero con algún elemento que las enlaza de manera puntual, y que al final pueden coincidir, o no, pero donde sus protagonistas viven situaciones muy diferentes en un mismo contexto histórico.
Por un lado tenemos a ese pastorcillo, Esteban, que lidera la cruzada de niños para rescatar los Santos Lugares.
Raquel es la protagonista de otro de los hilos. Judía perseguida, va en busca de su marido para intentar volver su vida a la normalidad. En el camino encuentra a otra mujer en su misma situación, Esther, y juntas viven esta aventura en la que les va la vida.
Francesco es un sacerdote muy cercano al Papa y con mucha influencia sobre Su Santidad; precisamente por ello tiene a la curia en su contra. Pero en sus principios está hacer el bien por encima de la política; y aunque eso le acarrea algún problema, también se lleva alguna inesperada sorpresa marcada por la complejidad.
Cerramos la presentación de nuestros protagonistas con Muhammad al-Nasir, el califa asentado en Sevilla que pretende conquistar todo territorio que se interponga en su camino hasta llegar a Roma, someter al Vaticano, y hacer de sus fuentes un abrevadero para sus caballos.
Como podréis imaginar empecé la lectura del libro con una doble predisposición positiva: primero, por lo que os he contado al principio, y segundo, porque me gusta mucho la novela histórica.
El desarrollo de la trama, o las tramas, me resulta lento al principio; creo que van pasando pocas cosas, o al menos no suceden al ritmo que a yo prefiero. Pero esa falta de celeridad la suplo con el interés que despierta el ir de un escenario a otro de una manera rápida porque los capítulos son muy cortos.
A medida que avanza la lectura me va enganchando, y llega un punto en el que estás deseando que lleguen los finales. Que llegan.
Debo reconocer que no me gustan los excesos en la descripción, y sin embargo Emilio Lara se regocija en ese arte: no sólo descripciones de lugares, sino de situaciones, de personajes, estados de ánimo, vestimentas... En algún momento llego a desesperarme por tanto y tan alto nivel de precisión, pero también os reconozco que Lara hipnotiza con el lenguaje; tiene un dominio de cada palabra, y una precisión en su uso (tanto de manera individual como asociada a otra o a una idea), que en numerosas ocasiones he quedado con la boca abierta, maravillado ante la descripción de olores que parezco estar oliendo; de situaciones que parezco estar viviendo; de sentimientos que parezco estar viviendo; de pensamientos que parece sean míos.
Es mi primera incursión en la obra de Emilio Lara, y ya os avanzo que no será la última.

domingo, 25 de agosto de 2019

Carta a Julio Millán

Señor Alcalde de Jaén: 
Ondajaén no fue nunca Ondajaén sino Tele PP y Tele PSOE-IU. Así lo quisieron los políticos.
La radiotelevisión municipal de Jaén fue concebida como un arma política con la que atizarle al contrincante, y así ha sido utilizada durante sus 19 años de vida. Lo hizo el PP cuando gobernó el ayuntamiento, y lo hicieron PSOE e IU cuando gobernaron el ayuntamiento. Pese a que los de la oposición se quejaban de los ataques desmedidos recibidos desde un medio público, cuando intercambiaban los papeles y eran ellos  quienes gobernaban, hacían lo mismo que antes criticaron. Por eso mismo, ni unos ni otros pueden quejarse: Ondajaén ha sido lo que los políticos querían que fuera.
Aunque esos zascas de unos contra otros, y de otros contra unos no era la realidad global de Ondajaén. Eso ocurría en el mundo paralelo en el que parece que viven muchos políticos y dirigentes públicos; están todo el día hablando de sí mismos y para ellos mismos, entrando en dinámicas que no hacen más que retroalimentar esa otra realidad en la que se encuentran sin darse cuenta de que la mayor parte de lo que dicen y hacen no interesa al ciudadano de a pie.
Un concejal del ayuntamiento de Jaén, tras cuatro años gobernando, decidió no repetir. Yo le hice para Ondajaén una de las últimas entrevistas que concedió. No recuerdo el tema por el que acudimos a su despacho, pero lo cierto es que antes de que empezase a hablarnos a la cámara y al micrófono nos reconoció el alivio que sentía por regresar a su vida normal. Me dijo algo así como que "por fin voy a poder volver a leer el Marca y el As todos los días. Estoy harto de levantarme cada mañana y acudir al periódico para ver qué hemos dicho unos de otros. Esto que contamos los políticos cada día en los medios de comunicación es sólo para nosotros; hablamos de nosotros mismos, y nos dirigimos a nosotros mismos. ¡¡A la gente esto no le interesa lo más mínimo!!. Pero no nos damos cuenta".
Ondajaén ha tenido siempre un componente político, pero afortunadamente ha sido una parte mínima del total que ofrecía. Y en esa otra parte, el Marca y el As a la que se refería el concejal, ha sido la que ha hecho grande a la radiotelevisión municipal de la ciudad de Jaén.
A lo largo de estos 19 años la parrilla de Ondajaén ha tenido programas de caza, de olivar, de salud, de conventos, de fortalezas, o de humor. La música siempre ha estado ahí, tanto las últimas tendencias como la clásica; se ha recordado a los años 80, y otros programas han hablado de tecnología. No ha faltado el cine, los libros, los toros, o programas dirigidos a colectivos sociales, vecinales, ong´s, colegios profesionales, entidades que atienden a personas con otras capacidades, a los barrios de Jaén, o a quienes hacen posible (monitores y alumnos) la Universidad Popular Municipal.
El Real Jaén ha tenido siempre un espacio propio, de carácter semanal, que cada temporada ha sido uno de los principales referentes para los aficionados. El Jaén Paraíso Interior Fútbol Sala siempre tuvo a su lado a la radiotelvisión municipal, tanto en la información diaria como en un espacio semanal donde se ha analizado la actualidad del equipo. Ambos, tanto Real Jaén como Jaén FS, han tenido repercusión a nivel nacional e internacional porque en cada emisión se recibían mensajes de jienenses que viven lejos de Jaén, y se informaban de lo que ocurrían a sus equipos a través de Ondajaén.
Los deportes minoritarios y las categorías modestas de grandes disciplinas como el fútbol también han sido protagonistas en Ondajaén, así como tantos y tantos colectivos de todo tipo que siempre tenían abierta la puerta a su participación en los magazines que tanto de radio como de televisión han formado parte de la programación de Ondajaén cada temporada.
No podemos olvidar esos programas especiales, con retransmisiones en directo, dedicados a la Feria de San Lucas, a la Navidad, a la San Antón, a la Semana Santa, a Expoliva, a la Virgen de la Capilla, o a las cabalgatas de las diferentes fiestas de la ciudad.
Señor Alcalde de Jaén, le reconozco que en Ondajaén no todo se ha hecho bien; es más, hay elementos -sobre todo ese componente político al que antes me refería- que resulta necesario corregir y, si me apura, eliminar. Representan el lado oscuro de una radiotelevisión que resulta injusto juzgar únicamente por ese dato, y no por esa otra gran parte, mucho mayor que la primera, donde la vocación de SERVICIO PÚBLICO ha sido más que evidente. Prueba de ello la encontramos en la ingente cantidad de colectivos, entidades, instituciones, y personas a nivel individual que nos han mandado sus mensajes de apoyo desde que se incendiaran nuestras instalaciones. Hasta nosotros, los propios trabajadores, nos hemos visto desbordados por esa inmensa ola de cariño.
Por todo ello, señor Alcalde de Jaén, le invito a que no pase a la historia como el dirigente que acabó con la única radiotelevisión pública de Jaén, dejando a la ciudad en una nueva desventaja con respecto al resto de las capitales andaluzas. Ya hay muchas, y esta sería otro suma y sigue.
Si parte de un servicio no funciona, la lógica indica que lo adecuado es reparar lo averiado, pero seguir potenciando lo que sí va bien. Porque acabar con un TODO justificado en que PARTE presenta desajustes tiene otras lecturas, y casi todas malas.
Hoy, 25 de agosto, ya se va a producir un hecho histórico. Ondajaén Radio no emitirá el partido de liga que disputa el Real Jaén. Es la primera vez que ocurre en 19 años. Ondajaén siempre ha emitido esos encuentros dentro de su función de servicio público, es decir, lo público está porque lo privado no está; y lo privado no está porque no le es rentable económicamente hablando. Esa es la sustancia de un servicio público, ofrecer a los ciudadanos algo que de otra forma no pueden conseguir.
Hoy es el Real Jaén; mañana, la Feria de San Lucas; después, la San Antón; llegará la Semana Santa... 
Señor Alcalde de Jaén, Julio Millán, en su mano está.

viernes, 2 de agosto de 2019

Defendiendo la libertad de prensa en el año 1644

El diario El Mundo publicó en el año 2011 una colección de libros de bolsillo bajo el título genérico "Los clásicos del pensamiento libre". Se trató de obras importantes de autores importantes que no deben quedar en el olvido por la trascedencia que tuvieron, y aún hoy tienen en muchos casos, para el desarrollo de las sociedades.
Yo adquirí aquellos libros con la intención de ir leyéndolos poco a poco. Estos días, ocho años después, he acabado el primero: Areopagítica. Discurso sobre la libertad de prensa (Milton, John. Ciro Ediciones. Madrid. 2011).
Oí o leí sobre él en algún lugar; lo recomendaban encarecidamente, y como a mí me sonaba que estaba en esa biblioteca culta de una de mi estanterías, allí lo busqué, lo encontré, y decidí iniciarlo. 
Milton es un famoso poeta y autor inglés del siglo XVII. Este ensayo fue una intervención suya ante el parlamento británico en el año 1644 para mostrarles a sus señorías su opinión contraria a la intención que tenían de imponer la censura previa en los libros; es decir, determinados funcionarios determinarían si los libros a publicar en Inglaterra eran adecuados, o no.
Milton hace un impresionante alegato a favor de la libertad de impresión, y por extensión de opinión y de prensa; y lo hace de manera cultísima, con gran elegancia, y destacando las contradicciones en que caería la acción censora si finalmente se llevara a cabo.
Como ejemplo, os extracto uno de los argumentos utilizados por Milton: "Si todo acto, bueno o malo, de un hombre maduro tuviera que ser sometido a permiso o mandato o a cualquier forma de presión, ¿cómo podría distinguirse la virtud del hombre mismo, qué elogio merecerían los que hacen el bien y qué mérito se atribuiría a quienes se mantienen sobrios, justos o castos? Se quejan mucho de la divina providencia por haber tenido que cargar con la culpa de Adán; así es de necia su lengua. Cuando Dios dota al hombre de razón, lo hace libre de escoger, que eso es lo que hace la razón, escoger. Si no fuera así, Adán hubiera sido un mero Adán mecánico, un Adán como los muñecos de los títeres".
Me llama la atención que esta defensa de la libertad de prensa se hiciera tan vehementemente en el año 1644; parece que es ahora, en nuestra época, cuando todo marcha miel sobre hojuelas, y sin embargo el texto de Milton mantiene una actualidad increíble.
Se trata de un texto difícil de leer y de entender, que requiere mucho tiempo, y en mi caso lecturas dobles e incluso triples en determinados momentos. Pero recomendable, sobre todo para alguien que como yo vive de la profesión periodística.
Acabo con otra cita del libro. Me parece tremendamente interesante porque Milton no sólo defiende la Libertad de Prensa sino que va más allá al apostar por la necesaria veracidad de los hechos, es decir, no basta con la verdad, sino que hay que verificarla.
"El acostumbrado a reflexionar sabe muy bien que nuestra fe y conocimientos aumentan cuando se ejercitan, de la misma manera que lo hacen nuestras extremidades y, en general, el organismo. En la Escritura se compara la Verdad con un manantial de aguas que fluyen; si las aguas no fluyen en perpetuo avance, se convierten en aguas podridas en la ciénaga del conformismo y de la rutina. Un hombre puede ser herético en lo que concierne a la Verdad; si el tal sujeto cree algo simplemente porque su pastor se lo dice, o la asamblea así lo decide, sin conocer otros motivos, la misma verdad que conserva, aun ateniéndose fielmente al dogma, puede convertirse en herejía".