domingo, 18 de abril de 2010

Opto por el egoísmo frente al dolor de corazón

No sé qué es, pero estoy convencido de que en torno al Real Jaén está pasando últimamente algo extraño. Ya me ocurrió el domingo pasado, en mi vuelta al estado tras tres meses de ausencia aceitunera, y me ha vuelto a suceder hoy. Me refiero al hecho objetivo de que el equipo esté no sólo arriba sino a falta de tan sólo un punto para meterse matemáticamente en liguilla de ascenso, y sin embargo la comunión entre equipo y afición no es la que debería.
Yo me siento un poco en fuera de juego porque no acabo de entender el por qué de esta historia. Y lo detecto en el mucho, muchísimo en algunos casos, malestar que existe entre algunos aficionados -no caeré en el error de generalizar- con la actitud de algunos miembros del bloque deportivo del club. No cabe duda de que la afición -generalizando- está con el equipo -también generalizando-, de ahí las muchas ovaciones que se llevan los jugadores cuando son sustituidos, y la plantilla al completo al empezar y acabar los partidos.
Sin embargo, esa unión público-equipo tiene importantes matices cuando hablamos de determinadas personas que conforman la parte deportiva del club. Y, como digo, no acabo de entenderlo. Cierto que tanto el entrenador como algunos jugadores se podían haber ahorrado algunas cosas que han dicho últimamente porque sirven para poco -positivo-, pero de ahí a sentirse tan molesto como para pedir casi que rueden cabezas me parece que va un abismo.
Yo reconozco está perplejo ante tal situación. Quizá en estas cuestiones del fútbol y los sentimientos-amores a unos colores no se pueda ser demasiado materialista y sí más romántico, pero dados los muchos chascos que nos hemos llevado desde hace años, tengo claro que el objetivo principal y prioritario es ganar y sumar puntos. El buen juego ya llegará, y si no, no pasa nada mientras no nos falten los puntos. Por ello creo firmemente que si a Álvaro Cervera hubiera que hacerle algo en Jaén, eso debería ser un monumento como la copa de un pino. No entiendo que sean justas las actitudes que se están tomando tanto con él como con sus jugadores pues nadie daba un duro por ellos aquel nefasto día en el que Terrazas se marchó -CAGÁNDOLA-; el sentimiento generalizado era que un año más se escapaba no ya el ascenso sino la liguilla, y que ojalá no descendamos. Pues bien, unos meses después no sólo no se desciende sino que la liguilla está casi asegurada, el primer puesto tampoco está descartado, y el juego del equipo es bastante solvente.
¿De verdad que estamos tan dolidos como para decir lo que se está diciendo a pesar de los números de este equipo? Quizá sea porque yo soy, en este asunto, tremendamente egoísta, pero me la traen floja los dimes y diretes mientras los resultados sean estos.
Lo decía antes con Terrazas, y lo digo ahora con Cervera.

martes, 13 de abril de 2010

Sentimiento "uva morada"

Ayer experimenté directamente el sentimiento uva morada. Sí, sí, el de aquella a la que su prima, la uva verde, le dice "respira, respira, respira...".
Todo sucedió cuando tras más de tres meses sin practicar atletismo de manera regular estaba empezando a coger un poquito la forma, seguir con cierta periodicidad la rutina de rodar cuatro días a la semana e ir dos días al gimnasio... lo dicho, lo habitual para participar en las carreras que se van organizando en esos pueblos de Dios, y que concluiría con la asistencia a un maratón en el último trimestre del año (aún no me he decidido por ninguno. Tengo varios en cartera, y las zapatillas compradas).
Decía que cuando estaba acomodándome a esto del correr tras el largo descanso que ha significado una eterna campaña de recogida de aceituna, voy y me tuerzo el tobillo. Y no fue ni entrenando, ni haciendo series, ni en una carrera, ni jugando al fútbol... nada de eso. Ocurrió el sábado mientras paseaba por el campo. Lo peor no es lo del esguince, sino que al día siguiente tenía previsto participar en la media maratón de Castro del Río (Córdoba). Lo que más me dolió en el momento del traspies no fue el crujido que sentí sino el saber que todo volvería a ralentizarse, y, sobre todo, el no poder correr al día siguiente.
Como soy un tipo previsor, y dado que en los últimos días había sentido las piernas muy cargadas, ya había reservado cita, para el lunes, con LA FISIO para un masaje de descarga. Tras lo del esguince, mantuve la consulta y pensé que sería ella quien decidiría si me hacía el masaje o finalmente me trataría el tobillo. Yo, lo reconozco, tenía la esperanza de que optara por el masaje ya que el esguince parecía leve pues podía andar sin problemas, con alguna molestia, pero sin cojear ni nada, y un pequeñísimo dolor más que llevadero.
Pero rápidamente mi gozo quedó en un pozo. En cuanto se lo dije, y sin dudarlo ni por un momento, me dijo que "eso hay que tratarlo" ya que no era tan leve como yo pensaba sino, otra vez, un grado dos pues así lo indicaba el derrame que ya se había hecho presente por ambas partes del tobillo, y una inflamación que hacía que el propio tobillo se perdiera a la vista. Tengo que reconocer que en cuanto me lo dijo se me puso el cuerpo malo, y con razón porque después llegó lo que me imaginaba.
Más que un parto, o un potro de tortura china me sentía como Águila Roja cuando lo detuvo el comisario y le torturaba a latigazo limpio para sacarle una confesión. Seguramente alguien pensará que estoy exagerando, pero no es más que la pura realidad. ¡Qué jodido es esto de recuperar un esguince!. Aunque Pili no hacía más que darme conversación para que tuviera la mente ocupada y no me acordara del dolor, en ocasiones era tan insoportable que hasta se me olvidaba respirar.... como a la uva morada.
Al final el sufrimiento, como en tantos otros contextos, volvió a merecer la pena, la inflamación casi desapareció, del derrame no quedó más que un pequeño rastro... y en unos días volveré a estar corriendo.

viernes, 9 de abril de 2010

Halagos raros, aunque merecidos, para Onda Jaén

Resulta tremendamente interesante el sentimiento de amor/odio que parece generar la radio televisión municipal, Onda Jaén, en algunas personas. Digo esto porque los mismos que llevan años cuestionando su propia existencia, y de manera más intensa ahora que no sólo tocan poder sino que además son quienes la conducen, digo que esos mismos que despotrican de ella históricamente no han dudado en ponerse la medalla de lo que representa uno de los mayores éxitos que cada año consigue Onda Jaén: las retransmisiones de la Semana Santa.
¡Que fuerte que no nos sonrojemos poniendo una vela a Dios y otra al diablo, y además públicamente!.
Aunque no queda ahí la cosa. No contentos con apropiarse, como digo, la medalla del éxito, se opta además por airearlo -ese éxito- a los cuatro vientos con la puesta en marcha de su aparato propagandístico que, lógicamente, ha entrado sin contemplaciones a apoyar a sus jefes. Aunque se hace de manera muy cuidadosa, esto es, publicando artículos donde se pone por las nubes estas retransmisiones de la Semana Santa pero sin decir que se han realizado a través de Onda Jaén. ¿Que os parece raro? A mí también, pero así mismito ha sido.
Son halagos raros porque llegan de quienes siempre han machacado duramente a la radio televisión municipal, pero imagino que para no dar el cante demasiado, le dicen que lo ha hecho muy bien pero sin decir que ha sido ella. Es un poco rizar el rizo, aunque un elemento totalmente clarificador de lo que es hoy día la realidad de los políticos y de los medios de comunicación en la provincia de Jaén.
Con estas retransmisiones de Semana Santa Onda Jaén ha demostrado, una año más -porque ya son bastantes en los que se ha hecho lo mismo que este año, aunque no se diga- qué es el servicio público que, lógicamente, debe tener un coste que asuma lo público porque, de no ser así, nadie lo haría. ¿Que el coste es elevado? A día de hoy, sin lugar a dudas. Lo que pasa es que quienes en estos momentos tienen la responsabilidad de gobernar la radio y la televisión municipal no sólo no hacen nada para conseguir una gestión ordenada sino que su objetivo parece ser pisarle el cuello para que no levante cabeza y que con ejemplos de grandísimo trabajo como el de la Semana Santa la gente pueda pensar que su existencia no sólo es deseable sino necesaria.


lunes, 5 de abril de 2010

Semanas Santas muy diferentes

Leía yo el otro día cómo alguien definía las tres formas en las que es posible acercarse a la Semana Santa.
1.- Hay quien lo hace desde la fe, como creyente, manifestando públicamente su creencia.
2.- También hay quien la vive desde la duda. Y eso no tiene por qué ser malo. Es más, en ocasiones es positivo y enriquecedor por cuanto la reflexión sobre algún tema nos lleva a reafirmarnos en algún planteamiento -y eso es bueno- o a desecharlo definitivamente y tranquilizar nuestro espíritu -y eso también es bueno-.
3.- Hay personas que viven tanta procesión y acto religioso desde la más absoluta de las incredulidades pero disfrutando, y mucho, de un auténtico espectáculo de plasticidad y riqueza cultural difícil de igualar; y que además tiene como efecto colateral la llegada de divisas.

Creo que todos podemos integrarnos en alguno de esos tres montones que vendría a representar la realidad de la Semana Santa actual. En unos lugares -como en la cofradía de Nuestro Padre Jesús, en Jaén capital- cuentan con más de 700 promitentes (costaleros) para que los cuatro pasos puedan realizar la estación de penitencia (algunos pueblos de la provincia tienen menos habitantes), y en otros sitios hay santos y vírgenes que se quedan sin salir de la iglesia por falta de costaleros.
Unos lo suspenden todo para ser fiel a su cita con su Virgen o Cristo, mientras otros aprovechan las vacaciones para marchar a la playa, a la sierra, o a esta y aquella ciudad.
Es lo que hay. Y punto. El objetivo común debe ser la huida de radicalismos en cualquiera de las direcciones que puedan plantearse. Que cada uno actúe según su conciencia. Sin imponer pero sí siendo respetado. Esa es la madre del cordero, y ahí ¡parece mentira! MI iglesia -yo soy católico y practicante activo- necesita algún paso hacia delante. O quizá más de uno.

jueves, 1 de abril de 2010

Se agradece

Quienes contamos nuestras idas al cine por estrenos de películas infantiles agradecemos que llegue algo como Cómo entrenar a tu dragón. Cierto que el inicio es más que previsible, al igual que el final (éste incluso pasteloso), pero al menos pasas un rato entretenido pues la película no sólo te ofrece una historia que seguir sino también numerosos mensajes internos sobre la amistad, el honor e incluso las relaciones entre padre e hijo que, se presentan de manera tan clara pensando lógicamente en el público asistente, que te calan casi sin quererlo.
Si a todo ellos unimos el plus de animación e interés que supone el últimamente tan de moda 3D, mejor que mejor.
Lo peor, los 8,5 euros que hubo que pagar de entrada; teniendo en cuenta que éramos cuatro, los 34 euros resultantes escuecen un poquito porque casi nos dan para sacar un carnet de socio del Real Jaén para el próximo año. Y es que aunque se enfade Rafa Rus, esto del cine resulta caro.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Doble rasero... o no

Cuando te alejas, aunque sea por pocos días, de tu rutina diaria pierdes un poco la perspectiva de determinados asuntos; o quizá es que los enfocas desde una óptica diferente influido, indudablemente por las limitaciones que impone la distancia.
Lo cierto es que estos días en los que estoy fuera de Jaén intento seguir enganchado -informativamente hablando- al mundo; tanto al más cercano como a aquel que nos queda más lejos. Y de todo lo que he visto, que no ha sido demasiado porque la nueva rutina impone exigencias que limitan el tiempo para aquellos que en la normalidad son casi prioritarios.... decía que de todo lo que he visto me ha llamado poderosamente la atención que en las informaciones referentes al ex presidente del Gobierno de Baleares, Jaime Matas, siempre se le apostilla con el título de ex ministro de Aznar. Ciertamente Matas fue ministro con José María Aznar, pero me planteo la duda de si eso se utiliza como información realmente relevante para el caso que nos ocupa estas semanas -su presunta acción corrupta-, o si se trata simplemente de un nuevo intento de asociar algo negativo -la corrupción- al ex presidente Aznar.
No me extraña que esas cosas se hagan desde determinados medios de comunicación, pero sí me ha asombrado que también se haga desde RTVE. Y lo digo porque, insisto, me resulta llamativo que se actúe así aquí y, sin embargo, nadie diga/haya dicho/haya recordado que Luis Roldán -recientemente en libertad total y sin que hayan aparecido los 15 millones de euros de los fondos reservados que presuntamente ayudó a hacer desaparecer- fue el director general de la Guardia Civil del gobierno del ex presidente Felipe González.
Dos casos similares pero que son abordados de manera diferente. ¿Digo bien, o me equivoco?

domingo, 21 de marzo de 2010

Carta al dueño de Sanex

Estimado Señor:
Hace algunas semanas me enteré por los medios de comunicación de la patraña ideada por su empresa para ganar más dinero a costa de engañar a sus clientes. Sobre la marcha tuve la intención de escribirle esta carta, pero ante la creencia de que no serviría para nada no lo he hecho hasta ahora pues, aunque sigo convencido que su utilidad final será la misma que pensé en su día, a lo mejor sí tiene alguna consecuencia.
Quiero decirle que le ha salido el tiro por la culata con eso de ponerse de acuerdo con su competencia para reducir de 750 a 700 ml el contenido de sus botes de gel de baño, pero manteniendo el mismo precio, y consiguiendo así un incremento de los beneficios de su empresa. De ahí que me parezca bien que las autoridades les hayan cascao una multilla de 300 millones de euros... chica me parece, pero bueno.
Con esa sanción imagino que el negocio no le habrá salido tan redondo como pretendía. Pero es que opino sinceramente que ahí no acabarán sus malos números, por lo menos en lo que a mí respecta. Me explico.
No sé si ustedes habrán ganado mucho dinero con un cliente como yo, que en los últimos 20 años sólo he consumido productos de su marca; pero sí le aseguro que ya no va a ganar más. Ayer compré mi primer bote de gel de baño marca no Sanex, y tengo bicheado otras marcas de desodorante, loción de afeitar, etcétera... todo ello dentro de mi boicot absoluto a la compra de productos de su empresa.
Ojalá muchos más sigan mi ejemplo, y eso le lleve a usted a plantearse muchas cosas. Cosas como esa que indica que Si no cuidas a tus clientes, otros lo harán por ti (eso es lo que le ocurre ya conmigo... y no sé si con alguien más, pero ojalá que sí).
Me despido disculpándome por no poder decirle que lo siento, pero a cambio sí que le recordaré alguna moraleja que se obtiene de casi cualquier película que podamos ver en el cine o la televisión: Los malos siempre pierden.

jueves, 11 de marzo de 2010

Erratas sospechosas

¡Mira que va a dar que hablar el acto de presentación del libro de la Asociación de la Prensa de Jaén! Y lo hace por lo que allí se dijo, y los comentarios posteriores que se derivan de ello, sobre todo en charlas informales en el día a día de los periodistas.
Yo quiero llamar hoy la atención sobre algo que resulta sorprendente, que ya se dijo -denunció- en aquel acto, ante lo que algunos sintieron cierto escepticismo -por no decir total-, y que sin embargo sucede tal y como se apuntó. Me estoy refiriendo a la denuncia que hizo Javi López sobre la persecución a que está siendo sometido por determinadas administraciones; regímenes diría yo. Era y es por su pasado -y presente- de periodista combativo contra el poder, de ahí que ese poder lo considere un actor incómodo y vaya a por él.
Decía el bueno de Javi que, en esta vida imposible que están intentando hacerle, entre las triquiñuelas que utilizaban era el no mandarle las notas de prensa del día a día, o el suprimirle de las agendas de comunicación que anualmente se editan, y donde aparecen los medios de comunicación de cada provincia. Resultaría llamativo el que algo así ocurriese teniendo en cuenta que Javi es el corresponsal en las provincias de Jaén y Granada de un periódico tan importante como ABC.
Pues bien, estos días ha caído en mis manos la Agenda de la Comunicación de Andalucía, correspondiente al año 2010, que ha editado la Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía. Era obligada la consulta, y lo cierto es que Javi López no aparece. Sí se recoge el periódico ABC en el resto de provincias, así como otros como El País, la SER, etc, tanto en Jaén como en el resto de Andalucía, pero ni rastro de Javi López. Quiero creer que se trata de una errata, aunque es más bien una excusa para no admitir lo que tiene toda la pinta de ser una práctica más propia de épocas pasadas en este país.
Pero si miramos un poquito más, también nos damos cuenta de que, por ejemplo, tampoco aparece en Jaén Onda Jaén, ni como radio ni como televisión. Sí podemos encontrar en Almería las famosísimas emisoras Radiolula o Radio Filabres; o en Córdoba, Radio Una o Radio Posadas; o en Granada, Radio Iliberis; o en Málaga, Radio Pizarra... y así podríamos seguir durante un ratito. Pero lo dejamos aquí con la duda de ¿quién pasará al tipo responsable de la elaboración de esta guía los medios de comunicación que hay en cada provincia?

viernes, 5 de marzo de 2010

Periodistas hablan sobre periodismo... y más cosas

periodista@buscatelavida.com (APJ. 2009). Ese es el título que la Asociación de la Prensa de Jaén ha elegido para publicar el libro que, por segundo año consecutivo, pone en el mercado con las colaboraciones de los asociados. Título que, de tener en cuenta el subtítulo (Una mirada crítica al periodismo de Jaén), nos presenta a las claras la temática de la que se ha querido impregnar en esta ocasión la publicación.
Me parece acertado la indicación previa del tema sobre el que deben girar los trabajos, al igual que entiendo muy apropiado la utilización en la portada de una fotografía alusiva a aquello de lo que el lector se encontrará en el interior.
Al margen de la reducción en el número de artículos (35 frente a los 43 del año anterior), y a alguna ausencia sobre la que alguien me ha hablado pero que aún no he llegado a identificar, el libro en general me ha gustado por eso de convertirse en un interesante foro de debate sobre mi profesión, y en una época que no es la mejor. Admiro la valentía de algunos por decir lo que dicen. Me sorprendo por lo que dicen otros, a pesar de su trayectoria. Y rechazo los posicionamientos de otros por contar las cosas... a medias. En cualquier caso, felicidades a todos porque en la variedad está el gusto.
Sí quisiera, como ya hice con el anterior libro, dedicar algunas líneas a algunos de los artículos que lo conforman.
Ginés.- Comparto su defensa de la importancia del corresponsal, aunque creo que no sólo éste sino el trabajador en general es el principal activo de cualquier empresa. Y mucho más en los medios de comunicación. ¡Qué mucho y qué poco sabemos de eso en Jaén!
Pilar.- No he encontrado lo que esperaba. Quizá ha intentado escribir con los pies en el suelo, cuando su hábitat natural es la luna.
Mateas.- Claro ejemplo de periodista público comprometida. Te aseguro que hay a quien le hubiera gustado poder firmar un texto así, pero como él no puede, tienes que hacerlo tú.
Jorge Pastor.- Alguien dijo en el acto de presentación de este libro que A mejores periodistas, mejores políticos. Jorge es un ejemplo de lo primero. Me falta constatar lo segundo.
César.- Demasiado encriptado.
Asensio.- Diagnóstico impecable de la enfermedad; también la curación teórica de la enfermedad, pero no decimos cómo curar un virus tan letal como la mezcla Política-Periodismo; unos intereses tan fuertes que superan, con mucho, al periodista.
Cepedello.- Altísima calidad (que baja un poquito al final). Denuncia sin denunciar, dando pie a la reflexión pero sin hacerlo directamente. Debería prodigar más su escribir.
Mª José Álvarez.- Más que de un problema del periodismo, lo de discernir entre lo que es importante y lo que no se trata de un problema de la sociedad, aliñado con una pizca -o un mucho- de feminismo sin sentido.
Agudo.- Ingenioso. Juega con el lenguaje, también con el fondo. Gran artículo.
Ortega.- Al igual que otros en este libro, describe con brillantez la realidad de la profesión, y llega a las mismas conclusiones: el periodista es quien tiene la última palabra, por tanto si se siente acosado, debe irse honestamente. Entiendo, Ortega, que así es la teoría, pero en la práctica hay que pagar las facturas de gas, teléfono, luz... Asunto complicado pues.
De la Torre.- Yo también aplaudo a los gabinetes de prensa. Ellos no hacen más que facilitar nuestro trabajo; el problema es del periodista cómodo.
Quintana.- Las caricaturas tienen como función el retrato de la realidad exagerando alguno de sus aspectos. Así, llevando al límite éste o aquel elemento, se llama la atención sobre lo que el autor quiere. No sabía que Rafa era tan experto caricaturista. Creo sinceramente que pone todos los puntos sobre las íes.
J. L. Plaza.- Me sorprende negativamente Juan Luis en su artículo. Entiendo que algo así pudiera escribirlo alguien ajeno a los medios de comunicación, pero no una persona de dentro. Y es que aborda el asunto de una manera tan tangencial que creo sinceramente que casi por pura coincidencia se podría parecer a lo que realmente sucede en el periodismo jienense. Ataca a unos -quizá por envidia-, vilipendia a otros -ciertamente poco afortunados en su gestión, pero el valor hay al menos que reconocerlo-, y de un tercer grupo dice lo bonito y oculta las miserias -quizá porque le interesa-. El colmo llega con decir todo lo que dice de la mayoría-, y ni siquiera se moja con otros, en las mismas circunstancias que los anteriores y a los que criticó, pero que a los que ahora decide salvar de la quema desde un principio -quizá porque también le interesa-. Lo dicho, defraudado quedo.
Medina.- Divide a tu adversario y vencerás -vieja estrategia-. Tomás se ha dado cuenta, lo dice, y apela a la unidad. Pero no una unidad cualquiera, sino comprometida, y ello exige mirar críticamente hacia fuera pero también hacia dentro. ¿Seremos capaces?.
Armenteros.- Esa es la clave: informar honestamente. Tan fácil y tan complicado a la vez.
Juande Valverde.- Me encanta el título: La respuesta no está en el viento. La solución a tantos males la encontraremos siempre en la mano de los propios periodistas.



miércoles, 3 de marzo de 2010

Abstenerse de ir

La primera parte, esto es, Arthur y los Minimoy, no está nada mal tanto por la historia en sí como por la mezcla de personajes reales y dibujitos. Por eso, cuando en mi casa se debatía qué película ver esta semana -decisión limitada a las películas infantiles, por supuesto- no me pareció mal Arthur y la venganza de Maltazard. Y la verdad es que, incluso ya en la sala y con la película empezada, no me pareció desacertada la elección porque era más o menos lo esperado: una nueva aventura de Arthur en el mundo de los Minimoy, con el malvado Maltazard de por medio. Lo que pasa es que tras algo más de hora y media de película llega el final sin que haya pasado prácticamente nada, con la historia a medias, e invitándonos los propios personajes a ver una tercera parte. Y no era yo el único sorprendido sino que todos los presentes, tanto padres como pequeños, nos preguntábamos unos a otros si realmente se había acabado o era una broma del director.
Pues sí, la cosa había llegado a The End, y ya sólo quedaba esperar que llegue a la cartelera la tercera parte.
Lucía, mi hija de cinco años, llegó a la conclusión de que han hecho una película tan larga que no se puede ver de una vez; por eso la han dividido en dos. Guillermo, mi hijo de ocho años, dice que hay que ir a ver la tercera parte porque como en la segunda no ha pasado nada, seguro que en la siguiente pasan muchísimas cosas.
Mi consejo es abstenerse de ir. No veía algo tan malo desde Bambi 2, y mira que he visto!!