lunes, 6 de abril de 2020

Octava carta de un trabajador de Ondajaén a Julio Millán

Julio Millán, alcalde de Jaén.

Excelentísimo Señor (siga entendiéndose como fórmula de cortesía) Julio Millán, Alcalde de Jaén:
Hoy es un lunes especial, no porque sea Lunes Santo sino porque es 6 de abril. Se cumplen ocho meses del incendio intencionado que, afortunadamente y gracias a la rápida intervención de los bomberos, asoló únicamente dos despachos de las instalaciones de Ondajaén RTV; sin embargo usted lo ha considerado como "siniestro total", y es lo que utiliza para llevar a cabo el cierre de la cadena y el intento (aún no conseguido) de despido de sus 46 trabajadores, yo entre ellos.
Fíjese si ha pasado tiempo, y pese a que usted ha llevado a cabo el cierre de Ondajaén, el cese de las emisiones de la radio y de la televisión, la anulación del Servicio Municipal de Comunicación (aprobado en pleno), y ese doble intento de despido de 46 empleados municipales... digo que pese a todo lo que usted ha hecho, aún no ha presentado ni un solo argumento, ni uno, que pueda justificar objetivamente todas estas decisiones, y por supuesto respaldado con los informes correspondientes. No hay nada. Se trata de una decisión tomada claramente por partidismo político.
Hasta ahora le he mostrado en varias ocasiones mi preocupación porque usted no esté actuando en este caso como un gestor ejemplar, y así sigo pensándolo, aunque mi sensación va incrementándose con las nuevas decisiones que usted va tomando. No se entiende de otro modo el hecho de que Ondajaén Televisión pudiera estar estos días emitiendo por su canal habitual de TDT las procesiones de Jaén del año 2019, con "coste cero" para el Ayuntamiento, y sin embargo usted ha decidido que eso no ocurra. Sí lo han propiciado numerosos alcaldes de pueblos y ciudades de Andalucía con el objetivo de que, ya que el coronavirus ha impedido que haya Semana Santa, por lo menos los ciudadanos puedan encontrar cierto consuelo a esta ausencia en el recuerdo de Semanas de Pasión pasadas.
¿Por qué ellos sí entienden que se trata de algo bueno para sus ciudadanos, y usted no? Si le digo la verdad, no lo entiendo. Bueno, sí, sí que lo entiendo, para qué nos vamos a engañar.
¿Sabe lo que he estado haciendo para preparar esta octava carta que le envío? Me he visto (revisto, para ser más exactos) el discurso que usted pronunció el día que fue investido Alcalde de Jaén.
Son 14 minutos y 34 segundos sabrosísimos, por cierto retransmitidos en directo por Ondajaén RTV. 
En ese primer acto como alcalde de la ciudad dijo usted que "No hay mayor honor que representar a los ciudadanos". Si me permite, yo le matizaría que los ciudadanos no le han elegido para que les represente sino para que les gobierne... BIEN, o al menos intentarlo. ¿Cree usted que cerrar Ondajaén RTV es una decisión de buen gobierno, es algo que mejora la vida de los ciudadanos que usted administra?
También tuvo palabras, ese día, para los empleados municipales. Les dijo que encontrarían en usted a una persona "dialogante, abierta y comprometida a escuchar siempre". Los trabajadores de Ondajaén, que TODAVÍA somos empleados municipales, hemos buscado a ese Julio Millán, pero no lo hemos encontrado.
Si interesante le parece esto que le he recordado de cuanto usted dijo aquel día de importantes declaraciones de intenciones, seguramente se quede con la boca abierta, como me he quedado yo, al escuchar lo que dijo de los medios de comunicación. Esto se lo traigo contado por usted mismo, para que no piense que tergiverso sus palabras:



¿Lo de cerrar Ondajaén, acabar con las emisiones de la radio y la televisión, incluso aniquilar en un pleno el Servicio de Comunicación Municipal, e intentar despedir a los 46 trabajadores de la cadena es compatible con lo que usted dice en ese vídeo que acabo de mostrarle?
Acabo repitiendo las palabras con las que usted concluyó el discurso de aquel importante día de su vida y de la de todos los jienenses. Recurrió usted a Juego de Tronos (me consta que es fan de la serie), y utilizó las siguientes palabras pronunciadas por Tyrion Lannister:  "¿Qué une al pueblo? ¿Las huestes, el oro, las banderas?... Las historias. No hay nada más poderoso en el mundo que una buena historia?". Y tras esta cita, concluyó usted su intervención diciendo "Os animo a todos y a todas, a los vecinos de Jaén a avanzar, a escribirla juntos. A realizar la historia más bonita, más ilusionante y apasionada que podamos hacer juntos. Estoy seguro que podemos hacerla, que la vamos a hacer por nuestra ciudad, por sus gentes y por las generaciones que la heredarán".
Al escucharle estas palabras me he acordado de esas otras que dijo otro gran aficionado de Juego de Tronos. Me refiero al actual vicepresidente del gobierno, Pablo Iglesias. Fue el pasado 7 de enero, en el Congreso de los Diputados, cuando se celebraba la tercera jornada de la sesión de investidura de Pedro Sánchez. Iglesias, en las palabras finales de su intervención, se dirigió a Sánchez y le dijo "Pedro, no nos van a atacar por lo que hagamos; nos van a atacar por lo que somos".
No se preocupe, señor alcalde, que usted no va a tener el problema de Iglesias o de Sánchez, porque a usted le van a juzgar por lo que haga y no por lo que es.
Rectifique, aún está a tiempo.

domingo, 5 de abril de 2020

Una obra ETERNA

Llevo toda la vida teniendo un mal concepto de Maquiavelo, y utilizando el adjetivo "maquiavélico" en sentido negativo. Pues esto ha cambiado de manera radical desde que acabo de leer El Príncipe (Maquiavelo, Nicolás. Evergreen. Barcelona. 2007).
Me parece una obra maestra, que va más allá del contexto histórico en el que se escribió, que trasciende épocas pero también ámbitos de aplicación porque no creo que su desarrollo deba limitarse al hacer del Príncipe, entendido éste como (según encontramos en la Introducción, obra de Cary Nederman) "... el gobierno de una única persona, un hombre por lo general, si bien era aplicable también a reinas y otras mujeres en posesión de poder". 
Pero -seguimos con la Introducción- no se trata de un Príncipe cualquiera sino tocado por "... la virtù (palabra que podría traducirse al español actual como 'talento', 'capacidad', 'habilidad' o 'competencia', pero no como 'virtud' en su acepción ética), un rasgo de la personalidad que requiere una flexibilidad moral rara vez al alcance de la psicología humana. El gobernante dotado de virtù no podía permitirse el lujo de certidumbres o probidades morales".
Nicolás Maquiavelo nació en Florencia el 3 de mayo del año 1469. Pensador político, destacó especialmente en la vida pública a partir del año 1498 al ser nombrado segundo canciller de la república de Florencia. Él ya había sido uno de los defensores de la constitución republicana de que se había dotado Florencia en el año 1494, una vez que la familia Medici se vio obligada a abandonar el poder. 
Maquiavelo destacó a partir de entonces y durante 14 años por su frenética actividad diplomática, algo que se truncó radicalmente con la vuelta de los Medici en el año 1512. Maquiavelo cayó con el régimen, fue depuesto y condenado a una especie de exilio interior. Llegó a ser encarcelado y torturado, y finalmente se retiró a su granja a las afueras de Florencia donde se volcó en la actividad literaria.
En este contexto de una vida venida a menos, y según se deduce de las muchas cartas que escribió, Maquiavelo se dedicó de manera constante a intentar regresar al servicio activo del Gobierno de Florencia.
El Príncipe, según alguna teoría que ha hecho fortuna, sería una acción más para conseguir su objetivo; el libro estaba pensado para ganarse la confianza de los Medici, de ahí que Maquiavelo lo dirija, en la dedicatoria, "al Magnífico Lorenzo de Medici", cabeza en aquel momento de la rama florentina de los Medici.
El propio autor define su obra como "un librito" con el que pretendía "debatir en qué consiste una principalidad, cuántas clases existen, cómo se obtienen, cómo se mantienen y cómo se pierden".
Maquiavelo parte de que el objetivo del Príncipe es siempre conservar su Estado, y a partir de ahí describe lo que debe hacer, y también evitar, para lograrlo. 
Mussolini definió El Príncipe como un "vademecum para estadistas", y seguramente así sea porque las lecciones que cualquier dirigente o aspirante a dirigir recibe son impagables. Yo iría más allá, y creo que se trata de un auténtico tratado sobre política, pero también sobre la vida. Aunque la época y el contexto histórico -y personal de Maquiavelo- hacen que a primera vista sea una guía para el arte de la guerra, si miramos el sentido de cada idea más allá de lo que dicen las palabras, encontramos una guía imprescindible para recorrer cualquier ámbito laboral, familiar, personal, profesional, empresarial, etc.
Maquiavelo no nos aboca irremediablemente al uso de las malas artes, simplemente nos muestras las que hay (las malas y también las buenas) y explica el uso que hay que darle a cada una de ellas para alcanzar el objetivo deseado: conseguir y mantener el poder. A partir de ahí, del conocimiento, cada uno es dueño de sus actos y por supuesto heredero de sus consecuencias. 
Os pongo varios ejemplos:
1.- Maquiavelo habla de varios tipos de tropas que puede utilizar el Príncipe: mercenarias (pagadas), auxiliares (otro Príncipe nos presta su apoyo) y propias. Su conclusión es que más vale perder con tus tropas que con las de otro.
2.- "... ofreciéndose David a Saúl para combatir contra Goliat, héroe de los filisteos, el rey lo armó con sus propias armas para darle valor; pero David, tras ponérselas, las rechazó diciendo que con ellas no se podía valer por sí mismo y que quería hacer frente al enemigo con su propia honda y su propio cuchillo". La conclusión de Maquiavelo es que "En fin, las armas de otro o te vienen grandes o te pesan o te oprimen".

El libro está plagado de ejemplos tan sabrosos como estos, de ahí que me haya fascinado de tal forma que está ya entre mis referentes; algo que conlleva obligadas relecturas.

viernes, 3 de abril de 2020

Grande Saramago

Sólo he leído un libro de José Saramago (PULSAR AQUÍ), y además recientemente. Sólo uno pero me ha descubierto a un gran autor al que me apetece continuar leyendo.
Estos días, esta situación extraña e histórica que vivimos han hecho que me acuerde de esa historia: Ensayo sobre la ceguera.
No es que Saramago reproduzca lo que estamos viviendo en estos momentos en el mundo, pero se aproxima. Lo suyo es mucho más extremo, pero en lo que sí podemos encontrar paralelismo es en el hecho de que situaciones límite hacen que se manifieste lo peor de la condición humana, pero también lo mejor.
Si no lo habéis leído, os lo aconsejo. Y mientras tanto os dejo esta frase que desde hoy, y durante los próximos días, ocupará la cabecera de este blog, extraída del libro: "Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos. Ciegos que, viendo, no ven".
Reflexión de profundo calado que es aplicable a muchos más ámbitos de los que nos podría parecer.

miércoles, 1 de abril de 2020

¿Podemos aparcar los coches en los "párquines"?

Parquin, en singular, y párquines, en plural, son nuestras palabras protagonistas de hoy.
Todo viene porque ayer leí el siguiente tweet en la cuenta del Ayuntamiento de Jaén: "#Epassa, la empresa pública de aparcamientos, recuerda los nuevos horarios de apertura de los párquines de los mercados municipales".
Conociendo, como conozco, a la persona que lleva las redes sociales municipales, me extrañó semejante error porque párquines no es correcto, vaya, que no existe. No obstante, y para cerciorarme, acudí al RAE y encontré lo siguiente: 

"Aviso: La palabra parquin no está en el Diccionario. La entrada que se muestra a continuación podría estar relacionada: parqui (parquis)".

Confirmada mi apreciación, publiqué un comentario al tweet dando cuenta del error, y cuál fue mi sorpresa cuando otro lector me enmienda la plana diciéndome que sí es correcto. Me remite al Diccionario Panhispánico de Dudas, también de la Real Academia Española, indicándome la recomendación allí recogida. 
Debo reconocer que no daba crédito, y por ello acudo a la referencia; allí encuentro lo siguiente:

Parquin. Adaptación gráfica propuesta para la voz inglesa parking, "lugar destinado al aparcamiento de automóviles". Su plural debe ser párquines. Aunque, por su extensión, se admite el uso del anglicismo adaptado, se recomienda usar con preferencia voces españolas de sentido equivalente como aparcamiento.

Es decir, aunque se recomienda el uso de aparcamiento, es correcta la utilización de parquin y párquines.
¿Sabéis lo que os digo? Que por cosas como estas es por lo que realizo este tipo de artículos.
¡Me encanta!

lunes, 30 de marzo de 2020

Séptima carta de un trabajador de Ondajaén a Julio Millán


Excelentísimo Señor (siga entendiéndose como fórmula de cortesía) Julio Millán, Alcalde de Jaén:
El caballero que aparece en la fotografía de arriba se llama Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Es el presidente del Gobierno de España, y por tanto, su presidente. Aunque en relación con usted es algo más porque también ocupa el puesto de Secretario General del PSOE de España, por lo que es su secretario general dada la doble condición que usted tiene como militante socialista (al menos de carnet) y como Secretario General de la Agrupación Local del PSOE de la ciudad de Jaén.
No sé si vio usted la rueda de prensa que Pedro Sánchez ofreció ayer. Fue para informar de las nuevas restricciones que se iban a llevar a cabo en nuestro país como consecuencia del coronavirus. Desde hoy sólo pueden trabajar las personas que prestan sus servicios en actividades consideradas como básicas. Entre ellas se encuentran los medios de comunicación. Sánchez los definió textualmente como "una actividad esencial".
Quería significarle estas palabras de Pedro Sánchez porque pensaba que usted opinaba lo contrario. Sin embargo, veo con sorpresa que estoy equivocado, según la edición -también ayer- de Diario Jaén. El periódico ofrece una entrevista suya, cuya fotografía reproduzco abajo, al igual que una de las preguntas, junto con la respuesta que usted dió.



No salgo de mi asombro porque yo pensaba que usted tenía una opinión contraria a la de Pedro Sánchez, y resulta que no, que es la misma. Coincido con usted en el papel fundamental que juega la información. Lo que no entiendo es, si usted piensa así, ¿por qué cerró Ondajaén RTV y la mantiene cerrada? ¿Es este un caso claro de haz lo que yo digo pero no lo que yo hago? A mí me chirría, qué quiere que le diga, y cuando el decir una cosa y hacer la contraria viene de un responsable público... tiene varios nombres que de tan obvios no se los voy a recordar.
Estos días podemos ver de manera habitual datos publicados en diferentes medios de comunicación sobre cómo ha crecido de manera muy importante el consumo de televisión. Ondajaén en este contexto, ya se lo he dicho en cartas anteriores y ahora le insisto, podría llevar a la máxima expresión su función de servicio público que nadie más realiza porque no hay otro canal municipal en la ciudad de Jaén.
Los ciudadanos quieren informarse de cuanto ocurre en el mundo, pero cada vez más centran sus miradas a sus entornos más cercanos, y ahí no está Ondajaén desde el pasado 6 de agosto de 2019 porque usted lo ha decidido así.
Le muestro otro ejemplo de ese interés ciudadano por lo próximo. Abajo tiene al tweet publicado hace unos días por el programa de Canal Sur TV, Andalucía Directo. Se refiere a la emisión del 26 de marzo, la cual se convirtió en la más vista de la temporada con una media de medio millón de espectadores, y casi un millón de espectadores que vieron el programa en algún momento (más información AQUÍ).


Me consta, señor Julio Millán, su preocupación e interés por mantener informados a los jienenses de las medidas que lleva a cabo el Ayuntamiento de Jaén, algo que está canalizando a través de las cuentas de twitter del consistorio. No seré yo quien se lo reproche, porque es una iniciativa interesante, el problema está en que tiene inactivo un medio mucho más potente como es Ondajaén. 
Las redes sociales funcionan aunque no tanto como a usted le gustaría, de ahí que además de twitter, haya decidido utilizar también whatsapp. Sí, sí, el ayuntamiento de Jaén informando a sus vecinos con whatsapp. Debo reconocerle que cuando me lo dijeron no me lo creí, pero resulta que es cierto.
Los actos del presente no suelen verse en su dimensión real hasta que se analizan en el futuro con la perspectiva de los años. Ojalá rectifique con Ondajaén, aún está a tiempo, y las páginas con las que usted contribuya a la Historia no tengan finalmente la mala pinta que ahora se vislumbra.

viernes, 27 de marzo de 2020

Todo mi apoyo a los trabajadores de Diario Jaén

Diario Jaén anunció ayer, a través de la información publicada en el periódico del día que aparece en la fotografía de arriba, que como consecuencia del coronavirus, va a realizar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) a sus trabajadores.
Al parecer, la drástica reducción de la actividad económica en nuestro país por la pandemia ha hecho que la empresa vea reducidos de manera importante los ingresos por publicidad, la anulación de suscripciones, y la reducción de venta de ejemplares por el cierre de puntos de venta; y ello le obliga a tomar esta drástica decisión.
En Ondajaén RTV somos expertos en ERTE´s (despido temporal) y ERE´s (despido definitivo) injustos. El primero quedó en nada, pero el segundo aún pende sobre nuestras cabezas. De todas formas, y aunque los trabajadores de Ondajaén tenemos experiencia en estas cuestiones, los de Diario Jaén han sido golpeados más duramente porque, si no me equivoco, este será el tercer ERTE que sufren en los últimos años.
Nosotros lo hemos pasado y lo estamos pasando bastante mal. Estas situaciones resultan aún más duras cuando las afrontas casi sin que lleguen apoyos esperados como son los de tu propio gremio. Por eso mismo, porque entiendo perfectamente lo mal que lo tienen que estar pasándolo mis compañeros de profesión de Diario Jaén, desde aquí quiero transmitirles mi total respaldo y solidaridad.
Cierto que no son los únicos que estos días sufren un ERTE a causa del dichoso COVID-19, y por supuesto a todos los afectados de Jaén y de España les transmito mi apoyo, pero creo que resulta entendible que mis palabras tengan un destinatario especial en estos colegas que, insisto, sufren el tercer ERTE en los últimos años.
Cuando cae un medio de comunicación, la sociedad en la que se enclava pierde en todos los sentidos. El momento actual está demostrando lo importante que resultan los medios de comunicación porque la información es, ha sido y será siempre la mejor arma contra cualquier enemigo. Que caiga, aunque sea temporalmente y parcialmente, Diario Jaén va a suponer un empobrecimiento de la ciudad y de la provincia de Jaén.
Todo mi ánimo hacia los trabajadores, y que tengan por seguro que entre todos vamos a conseguir salir adelante de la peor situación que se ha vivido en la historia reciente de este planeta en un momento de "no guerra".
Acabo con el deseo de que la difícil situación económica de Diario Jaén no se deje caer íntegra y únicamente sobre los hombros de los currantes.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Volver al periodismo

Viñeta de El Roto, publicada en El País el pasado 23 de marzo

Hace ya unos años que los medios de comunicación a nivel mundial analizan, estudian, debaten... por dónde pasa su futuro y también su presente. 
¿Ha muerto el papel? ¿La radio se rendirá al podcast? ¿Es obligada la presencia en redes sociales? ¿La versión digital del medio debe basarse en la gratuidad, o hay que cobrar? ¿Las radios deben emitir contenido audiovisual en la web; las televisiones, entrevistas radiofónicas; y los periódicos, un poco de todo? ¿Hay que adaptar la forma y también el contenido del medio a la pantalla del ordenador, a la televisión, a la tablet, al smartphone...? ¿Es suficiente con una versión web del medio?
El debate es intenso porque del resultado depende que los medios vivan o mueran. De ahí que haya numerosas conclusiones, muchas de ellas contradictorias entre sí, y por ello cada uno apuesta y experimenta con la vía que entiende mejor. Es difícil, muy difícil, determinar quién tiene razón, sobre todo porque no hay una fórmula que esté sobresaliendo sobre las demás, y por tanto el debate sigue más abierto que nunca.
He leído bastante al respecto sin ni siquiera vislumbrar por dónde pueden ir los tiros, sin embargo el dichoso coronavirus me ha generado una reflexión: ¿podría ser que el presente y el futuro del periodismo estuvieran en volver al periodismo?
Me explico.
Todos reconocemos hoy día que el peligro del coronavirus se minusvaloró desde todos los ámbitos, también el periodístico. No hay que recordar ejemplos, bastantes, de periodistas diciendo más o menos que esto era poco más que una gripe, y que la alarma que se estaba generando en otros países, y las medidas adoptadas, eran excesivas y desproporcionadas.
¿Por qué dijimos eso los periodistas? Creo que porque dimos credibilidad a lo que nos dijeron las autoridades, y eso va contra una de las definiciones que más me gusta de cuantas he oído sobre lo que es periodismo: molestar al poder.
En esta cuestión -hablo en términos generales, que no se me ofenda nadie, por favor- no sólo no se ha molestado al poder sino que se ha sido condescendiente con él. Se han dado por buenos datos y consideraciones oficiales que a lo mejor deberían haber sido testadas. 
En este momento quiero hacer dos puntualizaciones. UNA. Dar veracidad a lo que decían las autoridades españolas o europeas buscando, por ejemplo, que alguien de China (siendo la realidad de China la que es) lo corroborara resulta extremadamente complicado; pero no os quedéis con el ejemplo sino con la esencia que hay detrás de él. Y DOS. El periodista no es el culpable de esta situación sino una víctima más porque en su día a día debe afrontar mil y una batallas innecesarias; si ya es complicado ofrecer a su editor algo diferente a la generalidad, la cosa se pone más difícil cuando ese mismo periodista debe competir con miles, decenas de miles, cientos de miles... de "ciudadanos-periodistas" que acceden a la profesión por la vía rápida, es decir, subiendo este vídeo, aquella foto o ese otro audio a una red social, y se ha hecho viral. Al periodista le resulta imposible hacer bien su trabajo por lo frenética que se ha convertido la sociedad actual, donde se apuesta por ser el primero en dar la noticia... y eso hace que muchas veces sea imposible tratarla con la profundidad que debería.
Hace unas semanas estuvo en Jaén Edith Rodríguez, corresponsal y relatora en España de Reporteros sin Fronteras. Durante el acto en el que ella participó como ponente (yo estaba entre el público) uno de los asistentes le planteó su disconformidad con que en los últimos tiempos se empiece a cobrar al usuario por acceder a las versiones digitales de los periódicos. Decía este ciudadano que con ello se podría estar impidiendo el acceso de la información a todo el mundo, y que esa barrera económica podría desembocar en que sólo la élite económica de un país estuviera bien informada.
Edith le respondió que a ella no sólo no le parecía mal que se cobrase sino que creía que podría ser lo correcto. Basaba su opinión, más o menos, en que es una realidad en nuestra sociedad que pagamos por aquello que consideramos de importancia, o de calidad, o de prestigio. En un mundo -venía a decir Edith- en el que nos invaden las noticias falsas por todos lados, donde cada vez tienes más dudas sobre si lo que te llega es verdad, ¿por qué no pagar por un producto de calidad que sabes que se ha trabajado de manera adecuada, y donde lo que te cuentan está contrastado?
Concluía Edith su idea apuntando que quizá fuese bueno y necesario que, ante tantos seudo medios de comunicación, surgiesen otros de prestigio, demandados por la ciudadanía -aunque sea pagando-, que triunfen, y así el resto se vea obligado a seguir su modelo porque es lo que pide el cliente.
Dejemos de lado el coronavirus y pensemos en la declaración de este alcalde, de aquel presidente de diputación, de ese otro consejero, de cualquier empresario, dirigente vecinal... el periodista necesita tiempo y recursos para hacer su trabajo, para hacer periodismo. Quizá ahí esté el futuro de la profesión y del sector. Creo sinceramente que esto lo sabe el periodista, pero también hace falta que se entere su empresa editora.
O todos metemos el hombro o esto coge un rumbo muy distinto al que debería, ese por el que desgraciadamente va.

lunes, 23 de marzo de 2020

Sexta carta de un trabajador de Ondajaén a Julio Millán

Excelentísimo Señor (siga entendiéndose como fórmula de cortesía) Julio Millán, Alcalde de Jaén:
Esta semana quisiera insistir en lo que ya le planteé en mi anterior carta. Y es que no entiendo, a ver si usted me lo pudiera aclarar, que con la que está cayendo siga manteniendo cerrada la radiotelevisión municipal Ondajaén.
El coronavirus ha motivado por parte de los gobiernos y de organismos supranacionales la adopción de medidas excepcionales a nivel mundial, y en esa toma de decisiones se ha considerado a los medios de comunicación como servicios básicos y fundamentales. Así lo recoge, por ejemplo, el decreto aprobado en este sentido por el presidente del gobierno de nuestro país, y también jefe suyo por cuanto dirige el partido político al que usted pertenece.
No entiendo que Pedro Sánchez, presidente de España, decrete la importancia máxima en este momento de los medios de comunicación, y usted Julio Millán, alcalde de Jaén, mantenga cerrada Ondajaén RTV.
Pero su forma de actuar, señor Millán, no va contra lo que hace Sánchez, quien dentro del uso de los medios de comunicación utiliza de manera tremendamente importante la televisión (quizá porque es el medio más masivo, el que más llega a la ciudadanía) haciendo ahí sus comparecencias públicas, y la de sus ministros y resto de personas que dirigen esta batalla contra el Covid-19. La importancia de la televisión, como medio para llegar e informar a la ciudadanía, no es exclusiva del presidente del gobierno sino también de los presidentes de las comunidades autónomas, y de todos aquellos responsables públicos y privados que tienen acceso a algún canal.
Fíjese, señor Alcalde de Jaén, que hasta Radio Televisión Española (RTVE) ha puesto hoy en marcha una campaña llamada "Aprendemos en casa" consistente en ofrecer cinco horas diarias de la programación de sus canales Clan y La 2 para ofrecer formación a estudiantes de 6 a 16 años. Se trata de una iniciativa que se lleva a cabo junto con el Ministerio de Educación "para facilitar la educación desde la televisión pública durante el tiempo que duren las medidas de aislamiento para contener el coronavirus", según concretan.
No sé si usted se habrá enterado de la medida. Por si así fuera, aquí le dejo el enlace para que pueda conocerla.


Me parece una medida fantástica porque se trata de potenciar el servicio público de un medio público en un momento tremendamente difícil. Algo que no se hace para conseguir rentabilidad económica, sino por rentabilidad social. Ese es el valor de los medios públicos, incluida Ondajaén RTV.
Los medios públicos, sostenidos con dinero público, llegan donde no lo hace lo privado porque una empresa busca ganar dinero, y eso no se consigue con acciones como esta. Ahí está la rentabilidad de los medios de comunicación públicos, y del resto de servicios públicos en general. Algo que al parecer usted no entiende.
Aunque, permítame que se lo transmita, tengo la sensación de que usted sí es conocedor de todo esto, pero no da su brazo a torcer porque su sectarismo político -que antepone al interés público- se lo impide. Así, al menos, lo deduzco del hecho de que usted mantenga cerrada Ondajaén y sin embargo utilice el lenguaje y las formas audiovisuales para intentar hacer llegar a los ciudadanos las medidas que va tomando su gobierno local por el coronavirus. Lo que ocurre es que ese mensaje lo gestiona a través de canales de mucha menor potencia que la televisión: las redes sociales del ayuntamiento.
Le concreto.


En este enlace de arriba está el mensaje a través de twitter que usted ofreció a los jienenses. Fue para pedir responsabilidad, y transmitir la necesidad de que la ciudadanía cumpla las medidas tomadas por las autoridades. Reproducciones registradas en cuatro días: 1.500.


En este enlace de arriba está el mensaje que una de sus manos derechas, María Cantos, ofreció a los jienenses. Se trataba de sensibilizar a la ciudadanía sobre la necesidad de estar en casa, y de ánimo a quienes trabajaban en servicios fundamentales. Reproducciones registradas en cuatro días: 1.100.


En este enlace de arriba está el mensaje ofrecido por el Patronato de Asuntos Sociales, en lenguaje de signos, dirigido a la comunidad sorda de la ciudad. También para informar de medidas que les afectaba en relación a la crisis del coronavirus. Reproducciones registradas en 10 días: 1.300.


En este enlace de arriba está el mensaje ofrecido por María Cantos y la presidenta de la Asociación de Comerciantes del Mercado de San Francisco informando que los mercados municipales permanecerían abiertos. Reproducciones registradas en 10 días: 886.


En este enlace de arriba está el mensaje que usted ofreció a los jienenses. Fue para explicar las importantes medidas de cierre de servicios y espacios municipales como consecuencia del coronavirus. Reproducciones registradas en 10 días: 2.900.

En estos cinco vídeos podemos comprobar con claridad cómo usted apuesta por hacer televisión pero a través de twitter. El resultado es evidente: una repercusión ínfima en comparación a las cifras que se hubieran obtenido si esos mismos mensajes se hubiesen ofrecido a través de Ondajaén RTV. 
Se lo demuestro con dos datos. 
UNO. Estos cinco vídeos, emitidos a través de las tan apreciadas y valoradas hoy día redes sociales, han tenido 7.686 reproducciones. ¿Cree usted que ha sido efectiva su política de comunicación teniendo en cuenta que la ciudad de Jaén tiene 115.000 habitantes de censo, y en torno a 145.000 habitantes de hecho?
DOS. El último estudio de audiencia realizado de Ondajaén Radio data de septiembre del año 2007 (hace 13 años). En aquella fecha la emisora estaba realizando sus primeras temporadas con una programación estable, y era "seguida habitualmente por 36.710 personas del área" de influencia del municipio de Jaén (insisto en que era una emisora casi recién creada, y emitiendo en una ciudad en la que existían otras emisoras con muchos años de trayectoria), y "por 89.638 personas del área" de la provincia de Jaén (teniendo en cuenta que el dial de Ondajaén sólo se escuchaba en la ciudad de Jaén y en las poblaciones de su área de influencia ya que se trataba de una radio local).

¿Se imagina usted el volumen de oyentes que podía tener hoy día Ondajaén Radio con la posibilidad de ofrecer 24 horas de información local en un contexto de máximo interés ciudadano por conocer lo que ocurre en su entorno más cercano, y donde el resto de emisoras cada vez tienen más reducido el tiempo que pueden dedicar a lo local?
Haga esa misma operación, y trasládela a Ondajaén Televisión, la única emisora de televisión existente en la ciudad. La incidencia sería brutal.
Con esto no quiero decirle que haga usted mal en usar la redes sociales para comunicarse con sus convecinos, todo lo contrario. Hace usted bien, y entiendo que debe seguir haciéndolo. Lo que no entiendo es que mantenga cerrado un medio de comunicación tan importante como sería hoy día Ondajaén RTV.
Es como si usted fuera el manijero de una cuadrilla de aceituna compuesta por 18 jornaleros. Para ir del cortijo al tajo puede usar el tractor (en el que pueden viajar el tractorista y un acompañante) o dos todoterrenos de 9 plazas cada uno..., y usted finalmente opta por el tractor. 
Señor Alcalde de Jaén, se lo pido una vez más: rectifique. Aún está a tiempo.

sábado, 21 de marzo de 2020

En el Día de la Poesía, mi única creación

Hoy, 21 de marzo, es el Día Mundial de la Poesía. Lo he intentado pero no acabo de cogerle el gusto. 
En esta fecha siempre me acuerdo de la única poesía que he escrito en mi vida. Me costó mucho trabajo y bastantes días de dedicación. Al final lo conseguí teniendo a alguien como objetivo y también como protagonista.
Son las 14 líneas que más me ha costado crear en toda mi vida. Las releo una vez al año, hoy, y una vez al año os las recuerdo.    


Soneto a Cristina

¿Es fuerte un heart roto, mujer? Sorprende.
Noches en vela ante el vivir pasado,
días en vela ante el venir soñado.
Busca porqués. Duerme. Por fin lo entiende.

¿Es fuerte un puño de mujer? Depende.
Tonto el pegar para vengar: cansado,
estéril porque siempre fue viciado
el más cercano. Callas, haces... ¡¡¡Duende!!!.

Moteada no a mi gusto, jaca flaca,
no te conozco pero sí te canto
atreviéndome a darte algún mensaje.

Conduce siempre tú. Bien sabes, tiaca,
más vales. Haz un sayo de tu manto

pero no pierdas nunca el norte oleaje.

Antífona

No se si es un término habitual de textos religiosos, pero me ha llamado la atención la palabra “Antífona”. La he encontrado en un folleto en el que se recoge la “Novena a San José”.
Como podéis ver en la fotografía de abajo, nuestra protagonista de hoy se encuentra en la parte final de la novena, dando pie al texto que debe leer el creyente.


No tengo ni idea cuál es su significado, pero quizá pueda ser un término para definir la parte final de un texto.
Como siempre, y para salir de dudas, recurrimos al RAE. Encontramos lo siguiente:

ANTÍFONA: 1. f. Breve pasaje, tomado por lo común de la Sagrada Escritura, que canta o reza antes y después de los salmos y de los cánticos en las horas canónicas, y guarda relación con el oficio propio del día.
2. f. coloq. desus. Nalgas (porciones carnosas y redondeadas).

La primera acepción es la nuestra.