martes 28 de febrero de 2012

PE-LI-CU-LÓN!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Tengo que reconocer que me ha costado bastante ir a ver The Artist. Dudé hasta el último momento porque nunca me ha gustado dejarme llevar por las modas, y de esta película no sólo se ha hablado muy bien, sino que el otro día le dieron un porrón de oscars. Pero fue mi primera intención en cuanto oí hablar de ella, y cuando antes de ayer tuve la ocasión de ir al cine, barajé varias posibilidades; pero por cuestiones que no vienen al caso, todas las opciones se fueron cayendo por una cosa o por otra. ¿Señal divina?. No lo sé, pero lo cierto es que era casi la única hora a la que podía ir al cine esa tarde. Estaba claro, The Artist era la elegida.
Se habla de homenaje al cine de siempre, tanto por la realización de la película en sí -en blanco y negro, y muda-, como por su argumento. Pero yo no llego a tanto, sobre todo porque nunca he visto ese tipo de cine más allá de cuatro secuencias aisladas en programas recopilatorios de televisión.
No es una historia original, ni mucho menos. Incluso en ocasiones parece casi una burla a ese cine mítico, aunque después entiendo que de lo que se trata es de ser lo más fiel posible a él. Los actores principales también son desconocidos -al menos para mí-. Pero a pesar de esto salí encantado. Lo del blanco y negro no me importa. El hecho de ser cine mudo tampoco es una dificultad; es más, se trata de una de las cosas que más me ha gustado porque eso hace que el director -o alguien- potencie más otras formas de transmitir al espectador, de transmitir sentimientos, información, argumentos, situaciones... que todo el mundo entiende porque se trata del lenguaje más universal: el gesto, la expresividad... Y esto es algo diferente en comparación con el cine actual. Diferencia que me ha gustado.
Se trata básicamente de una historia de amor, pero también de orgullo, de ambición, de dinero, de la eterna historia de lo viejo que se resiste a dejar paso a lo nuevo, de la lealtad, incluso la devoción... y al final triunfa.... lo que triunfa. Id a verla porque es un peliculón.

lunes 27 de febrero de 2012

¿Por qué no vino Loquillo?

Finalmente Loquillo no dio el concierto que tenía previsto en Jaén para el pasado viernes, 24 de febrero. La suspensión de la actuación se debió, oficialmente, a que su guitarrista se estaba resintiendo de una operación de muñeca -que le hicieron hace ¡¡¡casi un año!!!-, y eso le obligaba a guardar cierto reposo. De ahí que el 24 no actuara en Jaén, pero sí el 23 en Málaga, y el 25 de Almería.
Ya digo que la versión oficial no es la razón verdadera. O, al menos, no es creíble.
Por ahí se comenta, se ha comentado, e incluso se ha publicado, que la causa cierta era que las taquillas de los teatros de la ciudad estaban embargadas por orden judicial y debido a una deuda anterior. Creedme si os digo que esa tampoco es la razón verdadera, y no lo es simplemente porque las entradas no se vendían por taquilla.
¿Por qué no vino entonces Loquillo a Jaén?.
Causa hay. Otra cosa es que algún día la sepamos... todos.

domingo 26 de febrero de 2012

Objetivo Sevilla (VII): la foto

Ha tardado pero, al fin, llega. Aquí tenéis la prueba de que participé en el maratón de Sevilla, de que llegué a la meta, y de que lo hice en un tiempo, para mí, de escándalo.
Sevilla es mucho Sevilla. Ahí ha estado la clave... entre otras cosas.

lunes 20 de febrero de 2012

Objetivo Sevilla (VI): ¡¡¡MILAGRO!!!

Para que luego haya gente que diga que los milagros no existen. Yo vi uno ayer, en Sevilla. En el maratón. Y para más inri, se obró en mí mismo.
Y es que de no existir los milagros, lo que me ocurrió en la carrera tiene difícil explicación. Sabéis que llevado por la euforia del Maratón de Valencia (pasado mes de noviembre) donde no sólo bajé de las 3h30' (mi gran objetivo) en los 42,195 kilómetros sino que lo hice con solvencia al parar el reloj en 3h26'08''... digo que llevado por esa euforia, me lié la manta a la cabeza y me apunté al Maratón de Valencia, que tuvo lugar ayer.
El problema no era correr dos maratones en apenas tres meses, cuando yo suelo correr un maratón al año. Lo complicado estaba en que, tras Valencia, mi entrenamiento ha sido básicamente aceitunero, es decir, simplemente no he corrido porque los fines de semana me iba a la aceituna. Cierto que como este año la recogida ha acabado antes de lo habitual, he tenido unas semanillas para hacer unas tiradas más o menos largas, pero las sensaciones no eran ni mucho menos buenas cuando, después de un entreno de 28 kms, casi me da un infarto.
Acudí a Sevilla más por cabezonería que por otra cosa, y aunque yo decía que mi objetivo era bajar, por segunda vez en mi vida, de 3h30', en el fondo sabía que iba a ser casi imposible. De ahí que para mis adentros lo que pretendía era simplemente pasármelo bien corriendo mi primer maratón en una de las ciudades que más me gusta (es el sexto maratón de mi vida).
Sin embargo corrí bastante bien, me sentí muy cómodo, me encantó el recorrido, la gente animó muchísimo, yo no me dejé llevar por la euforia inicial y desde el primer momento mantuve el ritmo objetivo y al final, ya digo, ¡¡¡MILAGRO!!!. No me afectó el muro que tan duramente me golpeó hace dos años en Málaga (llegó en el kilómetro 25 y pase los últimos 17 kilómetros malísimos) o el año pasado en Valencia (llegó más tarde, en el km 37, y no sufrí tanto). No me vine abajo, mantuve el ritmo, y finalmente bajé mi mejor marca al llegar a meta con un marca real de 3h24'57'' y un tiempo oficial de 3h25'10''.
Estoy encantadísimo. Y las zapatillas, las NB 1080, también cumplieron a la perfección.
Por cierto, desde aquí un saludo a mi cuñao, el granaíno, que por primera vez en su vida -y eso sí que es joío- ha bajado de 3h00'.

miércoles 15 de febrero de 2012

100 programas 100

Hoy hemos celebrado en Onda Jaén Radio cumpleprograma. Tal mañana como hoy, pero de hace 100 días, 100 días laborales, echaba a andar “Buenos días, Jaén”. Es la propuesta de información matutina que cada jornada hace la radio pública de Jaén. Tres horas de información, entrevistas, opinión, música…. Un poquito de casi todo en torno a lo más cercano y, por tanto, representa lo que más le interesa a los jienenses y, como consecuencia, también a nosotros.

Hasta ahora todo el mundo ha tenido cabida en este espacio. Todo el que ha querido, porque también debo reconocer que algunas personas-colectivos-instituciones han preferido no estar ante los micrófonos de Onda Jaén Radio. Es su decisión. Nosotros la respetamos, no la compartimos, pero que cada cual haga de su capa un sayo. Al menos nunca podrán decir que se les cerraron las puertas de la radio pública.

Lo dijimos el primer día, y aún hoy lo seguimos manteniendo. Procuramos hacer una radio pública a la altura de lo que debe ser: servicio público y pluralidad. Y esperamos no defraudar a nuestros oyentes porque su decepción es también nuestro fracaso.

100 programas de esta nueva temporada. Igual a alguien le parece poco; y ciertamente lo sería en condiciones normales. Pero hay que tener en cuenta que hubo una época en la que esta propuesta fue aniquilada. Razones habría detrás, no lo dudo, pero entiendo que erróneas de todas todas. Por eso 100 ante la inmensidad del universo es realmente poco, una migaja, pero si la alternativa es el silencio, el "cien" suena como música celestial.

Ojalá dure.

sábado 11 de febrero de 2012

Objetivo Sevilla (V): las zapas

Finalmente me he comprado unas zapatillas nuevas para correr el próximo domingo, 19 de febrero, el maratón de Sevilla. No lo tenía pensado. Mi idea era utilizar las Brooks Laungt (que habitualmente utilizo en las competiciones hasta media maratón) que son buenísimas, aunque dudo de su efectividad en la distancia de los 42,195 kilómetros. Mi cuñao el granaíno corrió con ellas, hace unos meses, el maratón de Lisboa y le fue bien, de ahí que mi intención fuera contar con ellas para, además, ahorrar un dinerillo porque... ¡¡estamos en crisis!!.
Tomada esa decisión, sí preveía comprarme unas nuevas para el maratón de Amsterdam (próximo octubre), pero sin prisas. Esperar una buena oferta, y con tranquilidad. Pero es que la oferta llegó hace unos días, y además de la mano de una de mis marcas preferidas, si no la más: New Balance. Para más inri, se trataba del modelo que yo ansiaba desde hace ya tiempo, y que por cuestiones financieras (son muy caras) no había podido adquirir. Pues bien, encontré las NB1080 rebajadas de un precio inicial de 144,90 libras a 38 libras, con gastos de envío gratis. ¡¡Chollazo!!.
Debo reconocer que la cosa no es exactamente así. Mi número costaba 144,90 libras, pero medio número más bajaba hasta las 38 libras (poco menos de 45 euros)... por lo que la cosa estaba clara.
El lunes me llegaron, y el mismo lunes empecé a rodar con ellas porque para el maratón falta una semana, y debo amoldarlas a mis pies, o mis pies amoldarlos a ellas.
La llegada de las zapas incrementan mis ganas de afrontar la carrera. Y es que siempre me ha ido muy bien con esta marca y este modelo. A excepción de mi debut en la distancia (Ciudad Real 2003, con unas Asics) y el pasado maratón de Valencia 2011 (Brooks Glycerin), siempre las he usado al correr los 42,195 kms en prueba oficial: NB 1061 en San Sebastián 2008, NB 1062 en Florencia 2009, y NB 1063 en Málaga 2010.
Os adjunto una foto para que comprobéis lo bonitas que son.

martes 7 de febrero de 2012

Objetivo Sevilla (IV): buenas sensaciones

En esto del correr pasa como en la vida misma, es decir, un día estás fatal y al siguiente hecho un toro. Si hace dos domingos casi la palmo de la panzá de correr que me pegué, este último domingo acabé pletórico cuando mi participación en los diez kilómetros de Armilla -primera prueba del Gran Premio Diputación de Granada- se culminó con una media de 4,09 minutos por kilómetro. Mi mejor marca, y además con cierta solvencia. Incluso hay otros puntos interesantes que me sirven para subir la moral tales como que sólo me ganaron tres mujeres, o que quedé entre el 15% de los primeros llegados a meta.
Esto hace que afronte estas dos semanas previas al maratón (Sevilla, 19 febrero) con muchos ánimos porque me he demostrado a mí mismo que es posible. Ahora sólo falta rematar el tema con entrenamientos dimensionados y más o menos constantes, con otro día clave en este domingo donde haré a un ritmo tranquilo unos 20 kilómetros.
En ese momento ya estará todo decidido, y sólo restará ponerme en manos de Pili, mi fisio, para que me deje listo pal tostaero con una masaje de descarga... de escándalo. Ya tengo día y hora.
A pesar de todo, lo de correr un maratón sin prácticamente preparación me sigue pareciendo una locura; pero, como digo, a pesar de ello y cuando aún no he corrido el de Sevilla, ya estoy planteando otro, e incluso otros, para este año.
Ya os iré contando.

jueves 2 de febrero de 2012

Loquillo estará en Jaén, o no

La presencia de Loquillo en Jaén el próximo 24 de febrero está siendo cuestionada en determinados ámbitos. El concierto -en el Teatro Infanta Leonor- fue anunciado por el Ayuntamiento hace algunos días, pero la acción judicial por la que se embargan las taquillas de Darymelia e Infanta Leonor -por una deuda del anterior concejal a una promotora- ha hecho que algunos duden de la actuación en la ciudad, e incluso hay quien da por seguro que no estará.
Hoy mismo he realizado varias gestiones, y los resultados son claros. En el Ayuntamiento no entran a valorar siquiera la no presencia de Loquillo; dan por seguro que estará porque nadie se ha manifestado en otro sentido. En la empresa Manuel Puentes -promotora del concierto- dicen lo mismo que en el Ayuntamiento. En Riss Music Producciones, responsable de la gira por Andalucía, dicen no saber nada del asunto, y dan por hecho que Loquillo estará. Desde Antípodas Producciones, la responsable del rockero, ni siquiera entrar a valorar el rumor. Loquillo no tiene por qué no estar.
Está claro, ¿no?. Pues eso.
Ahora bien. Tampoco es mentira que en el calendario de conciertos de Loquillo, en su WEB OFICIAL, el día 24 de febrero está libre. Jaén no aparece.

lunes 30 de enero de 2012

Objetivo Sevilla (III): jamacuco al canto

Desde que decidí acudir al maratón de Sevilla (próximo 19 de febrero) vengo diciendo que es un atrevimiento. Y lo pienso simplemente porque voy a participar casi sin entrenamiento. La única preparación será lo que me quede de lo mucho que troté para el pasado maratón de Valencia (27 de noviembre de 2011), los buenos jornales de aceituna que he echado estas navidades, y el poco más de un mes en el que voy a hacer lo que pueda para llegar con cierta solvencia.
Pues bien. Para ayer domingo tenía un plan cojonudo. Las mujeres al mercadillo de Toxiria, y mi cuñao el granaíno y yo a recorrar 28 kilómetros por la Vía Verde, dirección Martos.
Era y es la única tirada larga que haré antes del maratón (mi cuñao sí se lo está currando. De hecho, irá en mayo a los 101 kilómetros de Ronda). Por eso era importante tener buenas sensaciones. Pero lo cosechado fue todo lo contrario. La cosa fue bien, muy bien, hasta el kilómetro 24. En dirección Martos -llegamos hasta casi Alcaudete- hicimos ritmos de 4'40'' e incluso menos, y en la vuelta támbién mateníamos el tipo con el objetivo de bajar de 5' el kilómetro en todo el entrenamiento. Y así lo conseguí hasta el kilómetro 24. En ese momento mi cuaño aceleró para acabar a un ritmo más alto, con vistas a la buena marca que él pretende: bajar de las tres horas los 42,195 kilómetros. Yo qudé solo con poco camino por recorrer por delante, y cierto margen para alcanzar lo deseado. Pero no sólo no pude, sino que al final casi la palmo. Acabé con las piernas totalmente agarrotadas, sintiendo una tremenda falta de líquido y alimento, y sin poder reaccionar aunque sabe Dios que lo intenté. Fue, como decimos en mi pueblo, un jamacuco en toda regla.
Cierto que casi los últimos diez kilómetros fueron cuesta arriba; que no bebí más de 0,3 litros de agua de una botellita y un solo gel reponedor; cierto que tuvimos casi todo el tiempo viento en contra que resultaba, además de molesto, jodidísimo.... y seguramente todo eso influyó, pero yo no sólo acabé fatal físicamente sino que con malas sensaciones en el seso.
Al final la marca no fue tan mala: una media de 5'02'' por kilómetros; y ello a pesar de que el kilómetro 28 lo recorrí en casi 7'30''.
Teniendo en cuenta todo esto..... la cosa pinta mal, pero como a lo largo de la Historia, poco o nada se ha escrito bueno de cobardes, esta misma mañana me he comprado unas zapatillas para los rodajes más cortos, he decidido con qué otras correré la prueba, y he retomado mis citas en el gimnasio.
Por mi parte no va a ser. Ya veremos.

viernes 27 de enero de 2012

¿Hice bien?

Llevo dándole vueltas durante toda la semana a un asunto que no consigo quitarme de la cabeza. Me ocurrió el pasado domingo, día 15 de enero. Estaba preparando el programa de radio de Onda Jaén (Buenos días, Jaén), y contacté con un señor para preguntarle si quería ser el protagonista de nuestra sección diaria La llamada de la tierra. Se trata de que el sector primario tenga presencia, cada día, en el programa a través de textimonios en directo de agricultores, ganaderos, pescadores, estudiosos, organizaciones agrarias,.... que están ya a esa hora en el tajo o a punto de irse.
Pues bien, en esta ocasión habíamos pensado en la posibilidad de entrevistar a una persona que, según me dice alguien que le conoce, aliña muy bien los caracoles. En esta época hay muchos caracoles, y este tipo de cosas siempre queda simpático (ya entrevistamos en su día a un hombre que aliñaba aceitunas, o a una mujer que hacía ese día la matanza).
Pues bien, me pongo en contacto con él vía telefónica, le expongo el asunto, y lo primero que hace es preguntarme que cuánto le voy a pagar. Pensé que era broma y, para seguirle el juego, le dije que era algo más simpático y curioso que otra cosa, como ya hicimos con aceitunas, matanza, etc, etc, etc. Pero no, no iba en broma. Me hablaba totalmente en serio. Era su receta y, si la contaba, quería que le pagasen por ello.
Le dijo que muchas gracias por su atención, y que otra vez sería. ¿Hice bien, o debí haberle ofrecido algo?

domingo 22 de enero de 2012

Objetivo Sevilla (II): a un mes

Poco menos de un mes falta para mi primer maratón del año. Será en Sevilla el próximo 19 de febrero, festividad de San Agatón.
No sé finalmente qué pasará; ni siquiera si podré acabar la carrera, porque lo que ha empezado como un experimento, va a ser realmente un experimento. Correr un maratón sin apenas entrenar. Y es que si para el maratón de Valencia (27 noviembre 2011) me preparé tanto en calidad como en cantidad (me pateé unos 1.000 kilómetros), para este de Sevilla la cosa va a andar realmente corta. A día de hoy tan sólo he podido correr cinco días, aunque también es cierto que el tute que me he dado en la aceituna..... ¿servirá?. Espero que sí porque de lo contrario, me veo en el coche escoba.
Hoy he rodado 18 kilómetros, y aunque he corrido bien, a día de hoy no sé si seré capaz de recorrer los 42.195 metros. Del tiempo, mejor ni hablar. El próximo domingo haré una tirada más larga (en torno a 30 kilómetros) porque es el único día que tengo para ello; ya empiezo a participar en el Premio Diputación de Granada, y se me acaba el margen para entrenar al margen de la competición.
Fijaos la improvisación, que no tengo ni zapatillas para el maratón.
Pero por todo esto mismamente es un experimento. A ver si la preparación para el anterior maratón dura. Hay quien defiende que sí porque recuerdo que hace unos años, en la salida del maratón de Florencia, conocí a un madrileño que nunca preparaba los maratones, y en ese mes -allá por noviembre- ya había corrido en el año 10 maratones, es decir, uno al mes.
Al menos, ese ejemplo, ánimos me da. Ya veremos si después la esperanza no se torna en tragedia.

miércoles 18 de enero de 2012

Otro no-cumpleaños

Hoy quiero manifestaros mi sorpresa por algo que ocurrió ayer. O, mejor dicho, por algo que no ocurrió ayer. Y es que el que se nos pase a nosotros un cumpleaños, si se trata de alguien que no sea ni amigo ni familiar, podría tener un pase; pero que se les pase a los padres de la criatura, sí resulta más preocupante. Me explico.
Ayer se cumplió el aniversario de algo. De una cosa importante, muy importante –dijeron en su día-, y que sin embargo ha pasado desapercibida en su sexto aniversario.
Me estoy refiriendo al 17 de enero del año 2006. Ese día nació el Plan Activa Jaén. Y fue el mismísimo presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien lo presentó aquí, en Jaén, en la capital, en la Casería de las Palmeras (para más señas), en lo que fue su primera visita oficial a Jaén.
Se le llamó en aquel momento Plan Jaén Siglo XXI, y fue aprobado por el Consejo de Ministros tres días después, esto es, el 20 de enero de 2006.
¿Es normal que un día como este pase desapercibido?.... ¿Tan desapercibido?
Debo reconocer que mi intención era hablar del cumpleaños ayer mismo, en su día de fiesta. Pero al comprobar que ningún medio de comunicación se había hecho eco de la efeméride, decidí dejar pasar el día para ver si alguien lo recordaba. Pues nada. Ni medios de comunicación, ni responsables públicos y políticos, ni siquiera los mismos padres del homenajeado, esto es, Gobierno central, Junta de Andalucía y Diputación provincial.
Lo más llamativo no es que nadie se acuerde de un plan que anunció -en un primer momento porque luego se incrementó- la nada desdeñable inversión inicial de 1.200 millones de euros para el periodo 2006-2010. Lo más grave es que estamos en 2012, por lo que contamos ya con la perspectiva suficiente como para poder destacar lo bueno que ha sido para la provincia tirando de índices de desarrollo, crecimiento, empleo, etc, etc, etc. Es decir, quien lo parió podía ya..., incluso desde hace algún tiempo, haberse puesto medallas al amparo de los éxitos cosechados. Sin embargo no sólo no ha sido así, sino que nadie reclama ahora la paternidad, ni hace gala de ella.
¿Quizá nadie se ha acordado porque no se trató más que de un fiasco? Un servidor, en su día, defendió la teoría de que era un timo. A día de hoy aún sigo pensándolo. Y cosas como esta, la del olvido, ¿creéis que me dan la razón?

martes 17 de enero de 2012

Aniversario de un error de bulto

Dice el siempre sabio refranero que “Quien olvida su pasado está condenado a repetirlo”. Se refiere, lógicamente a cosas negativas que hicimos en el pasado, y que no debemos perder de vista para no caer nuevamente en el error. Aunque también sabemos que el hombre es muy dado a ello, “a tropezar dos veces en la misma piedra”... me refiero.
Hoy quisiera hablar de un asunto que ocurrió hace unos años, que ya no me gustó en su momento, y que año tras año lo recuerdo en su aniversario para que no se repita.
Fue hace nueve años. En concreto, el 16 de enero del año 2003. Este que les habla acudía, con un operador de cámara compañero de Onda Jaén, a cubrir una rueda de prensa. Era una comparecencia del candidato del Partido Socialista a la alcaldía de la capital. Estábamos en plena campaña electoral, y Marcos Gutiérrez aspiraba a ser el alcalde. Sin embargo, ese día dio un paso no demasiado positivo. El alcaldable no permitió que el equipo de Onda Jaén se quedara en la sede socialista local para cubrir su rueda de prensa. Se nos echó, amablemente, eso sí, pero se nos echó a través de su responsable de prensa.
Aquel día muy pocos reaccionaron de una manera adecuada a una agresión dictatorial tan brutal contra la libertad de expresión, y contra el derecho a recibir y emitir información. Algunos sí. Y desde aquí, y a pesar de que ha pasado mucho tiempo, una vez más les doy las gracias. Ellos lo saben.
No estuvo fino, ni mucho menos, Marcos Gutiérrez. Seguramente reconoció después su error, y ya con eso podemos darnos todos satisfechos. Ojalá no vuelva a pasar.
Mejor, mucho mejor, para todos.

jueves 12 de enero de 2012

Objetivo Amsterdam (I): sigue la rebelión

Ya lo hice al principio de año con ese desayuno alpujarreño, y sigo en mis trece.... mientras pueda. Me refiero a mi pelea particular con este jodido 2012, que desde todos los sitios nos lo ponen como el auténtico hombre del saco moderno, y contra el que me estoy rebelando porque no creo que haya que dejarlo todo en manos del destino; nosotros también tenemos algo -mucho- que decir sobre nuestro propio futuro.
Pues bien, he vuelto a hacer una especie de locura. En lugar de correr un maratón por año, en esta ocasión tengo previsto participar en dos. Si ayer os anunciaba mi inscripción en el Maratón de Sevilla que tendrá lugar el próximo 19 de febrero, ayer mismo hacía también firme mi participación en el Maratón de Amsterdam (21 de octubre).
Pero no sólo he pagado los 60 euros del ala que exige la confirmación de la participación, sino que incluso he reservado y pagado el vuelo. En los próximos días confío en hacer lo propio con algún hotel que no salga muy caro.
La carrera, en octubre. Las reservas, en enero. Si eso no es rebelión, con las perspectivas tan negras, o rojas, que se presentan ante nosotros, que venga Dios y lo vea.
En Sevilla iré a probar un maratón sin prácticamente entrenamiento. Amsterdam, sin embargo, será el gran objetivo de la temporada que ya os iré desgranando en próximos catites.
Espero que tanta rebelión no me lleve a donde van a parar la mayor parte de los seguidores de este tipo de movimientos: al cementerio (aunque sea metafóricamente).

miércoles 11 de enero de 2012

Objetivo Sevilla (I): el experimento

No sé si finalmente me arrepentiré, pero ya le he puesto nombre a lo que será -si no pasa nada- mi sexto maratón. El próximo 19 de febrero participaré en el de Sevilla. Ahí es nada.
Debo reconocer que no lo he pensado en demasía, quizá llevado por la euforia nacida del buen resultado conseguido en Valencia hace un par de meses. Mi objetivo era bajar de tres horas y media, y al final logré parar el crono en 3h 26' 08''. Lo dicho, objetivo conseguido y con solvencia. Por eso, porque ya he logrado lo que quería, ahora voy a hacer una especie de experimento. Correré Sevilla prácticamente sin entrenar porque desde Valencia apenas si he corrido dos o tres días. Aunque, eso sí, en la aceituna me he hartado de ir de un lado a otro.
El experimento realmente no consistirá en eso, porque aunque el entreno es más bien corto, algo entiendo que me quedará de la preparación realizada para Valencia, y como ya he acabado la aceituna, me queda un poquito más de un mes para ponerme a tono.
El segundo punto del experimento es que en Valencia me sentí tan bien, que no sé muy bien qué hubiera pasado si en lugar de ir retenido en la primera media maratón, hubiera ido un poquito más rápido. A lo mejor la marca sería ahora mejor, o quizá me podría haber hundido al final por el exceso de ritmo inicial. Ya digo que no lo sé. Pues eso es precisamente lo que voy a hacer, o voy a intentar hacer: ir un poco más rápido al principio, y a ver a dónde llego.
Si el tiempo es mejor, pues mejor. Y si no consigo llegar, pues no pasa nada; a disfrutar porque el objetivo de la temporada ya está conseguido, y a disfrutar de los kilómetros que queden.
Pues, nada. Nuevo reto, y nueva serie de catites. A ver cómo acabamos.