viernes, 21 de agosto de 2020

Nuevos mundos nacidos de grandes cambios. Ojalá


No es por la covid-19, que también. Es por esas muchas ocasiones en las que nuestra vida parece que se acaba. Algo nos sacude con tanta fuerza que no vemos luz al final del túnel.

Esos terremotos nos ayudan o, mejor, nos obligan a dar un paso que, de otra forma, habríamos evitado. Como consecuencia no sólo superamos el momento de crisis sino que alcanzamos otro de felicidad.

Muchas grandes citas no tienen autor conocido, y ese es el caso de la que nos ocupa. Desde hoy tendrá presencia en la cabecera de este blog una magnífica frase anónima que dice lo siguiente:

 “Los grandes cambios 

siempre vienen acompañados 

de una fuerte sacudida. 

No es el fin del mundo. 

Es el inicio de uno nuevo”. 

Confío en que se siga cumpliendo porque me va a hacer falta.

martes, 18 de agosto de 2020

Indignación masiva

Hace unos meses escuché una entrevista en RNE que me resultó muy interesante. El protagonista era un periodista, al parecer experto en temas de espionaje en nuestro país.

Llevaba más de una década detrás de una investigación que ahora veía la luz a modo de novela. La entrevista se justificaba en la presentación del libro en cuestión.  Se trataba de un amplio, extenso y concienzudo trabajo sobre los espías que España envió a Irak antes y después de la invasión del año 2003

El periodista explicaba que como fruto de su investigación quedaba claro que los espías no fueron enviados en las mejores condiciones posibles, y que su reenvío (una vez habían regresado a España, y se produjo la invasión) fue una barbaridad. De hecho, murieron ocho de los nueve miembros del CNI protagonistas del libro.

La investigación periodística había sido ardua y laboriosa, y sin embargo no había conseguido todos los elementos de la historia debido a las muchas trabas encontradas en el camino. Por ello, por las lagunas que había para presentar el trabajo como algo científico, optó por la fórmula de la novela: un libro en el que las partes no contrastadas serían noveladas intentando ser lo más fiel posible a lo que podía haber pasado.

Eso es lo que encontramos en Destrucción Masiva. Nuestro hombre en Bagdad. (Rueda, Fernando. Roca Editorial. Barcelona. 2020).

Encontramos eso y también la confirmación de que los funcionarios españoles hicieron un excelente trabajo al constatar que el régimen de Sadam Husein ni tenía armas de destrucción masiva, ni mantenía relación alguna con Bin Laden. Otra cosa es que el gobierno español encabezado por José María Aznar no tuviera en cuenta sus informes, y optara por la invasión creyendo las teorías y las pruebas de norteamericanos y británicos.

Además, de haber hecho las cosas de forma adecuada, se podrían haber evitado las ocho muertes de los espías españoles que no cometieron más delito que hacer bien, muy bien, su trabajo.

Tengo que reconocer que no me gusta la trama de la novela. De hecho, en condiciones normales hubiera abandonado el libro en las primeras páginas, pero el hecho de ser una historia real no sólo te engancha sino que hace que se te pongan los pelos de punta en todo momento.... los pelos y también la indignación. Sientes incredulidad ante el abandono de los funcionarios españoles por parte del gobierno de mi país, y resulta desgarrador -y más indignante aún- el relato de los asesinatos. No tengo palabras para describir las sensaciones producidas por el encuentro de algunos familiares con uno de los cadáveres. Reprimo las lágrimas a duras penas.

Con este tipo de libros me doy cuenta de que no son periodistas únicamente quienes escriben en un periódico o trabajan en una radio o una televisión. Esto también es periodismo.

Se trata de un libro de obligada lectura por lo que cuenta y por lo que significa. Os recomiendo adquirirlo en el comercio local, en vuestra librería de barrio. 

No obstante, aquí tenéis otra opción:

domingo, 9 de agosto de 2020

Decepcionante final de “La lápida templaria”

No sólo no me ha gustado sino que incluso me ha irritado. Me molesta que una historia tan currada, tan elaborada, acabe siendo pasto de la Providencia.
La lápida templaria (Wilcox, Nicholas. Planeta. Barcelona. 1996) es un libro que me recomendaron hace años, y que siempre he tenido en mi lista de “por leer”. Incluso lo he regalado en alguna ocasión, y su destinataria no sólo acabó encantada sino que me dijo que a mí me encantaría.
La verdad es que ha sido así, he disfrutado muchísimo a lo largo de sus más de 500 páginas, hasta que llegó el final.
Pío Expósito es un ex-cura jienense que se ve sorprendido en la lejanía por la muerte de su tío. Una persona religiosa que en los últimos años de su vida optó por frecuentar asuntos exotéricos. Extrañado, Pío decide averiguar qué pasó para que su tío se involucrara tan de lleno en esas historias tan impropias de él. Y ello le lleva a enrolarse en una interesantísima búsqueda de la lápida templaria relacionada con la Mesa de Salomón.

Me gusta

  • Gran parte de la historia transcurre en Jaén, y eso me engancha. 
  • Pero también en los pueblos de la provincia, entre ellos los de la Orden de Calatrava, algo que me engancha más porque el mío, mi pueblo, está entre ellos.
  • La trama se desarrolla muy al estilo de El código Da Vinci, tirando de historias y leyendas, quizá unas más ciertas que otras; investigando el pasado y el presente; uniendo cabos de aquí y de allá; siguiendo las posibles verdades de antiguas órdenes, o sociedades, o como queramos llamarles (en este caso, Los Templarios, Los Calatravos, y de quién sabe más); no puede faltar la presencia del malo de la película que busca quedarse con el tesoro aprovechando las investigaciones y trabajos de nuestros protagonistas.


No me gusta

  • El autor se pierde en enormes e innecesarias descripciones de casi todo, incluidas las vidas y andanzas de los personajes que van apareciendo. Llega a exasperarme.
  • Resulta un tanto liosa la historia que explica la Mesa de Salomón.
  • De una investigación doméstica que ocupa la mitad del libro aproximadamente, se pasa a una multioperacion internacional que no me cuadra. Pierdo el interés con tanto espía, que recupero cuando regresan los detectives jienenses.
  • El final resulta horroroso. ¿Cómo se puede trabajar tanto y tan bien una historia para acabarla de manera tan fallida? 

A pesar de los elementos negativos, creo que es un libro recomendable. Lo que no entiendo es la razón por la que no se ha hecho ya la película.

viernes, 24 de julio de 2020

El ala hipócrita de PSOE y C´s


Da la sensación de que las "alas hipócritas" de PSOE y C´s en Jaén son las que más fuerza tienen a nivel interno, las que mandan. Me refiero a esos llamados políticos o gestores públicos que dicen una cosa pero hacen la opuesta.
El último ejemplo lo encontramos estos días en el caso de dos Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) de la provincia de Jaén.
  1. El Grupo Parlamentario de Ciudadanos en Andalucía ha presentado una Proposición No de Ley (así lo recoge Europa Press) en el Parlamento Andaluz en defensa de los 78 trabajadores y trabajadoras de La Carolina a los que la empresa Comdata Group quiere aplicarl un ERE. La empresa tiene casi 500 empleados en diferentes instalaciones, y pretende despedir a los 78 mencionados. La portavoz de la Comisión de Empleo de Ciudadanos en el Parlamento, Mónica Moreno (fotografía de arriba), hace una defensa de estos trabajadores en particular, y del empleo en general recordando que Jaén "es una de las provincias con mayor índice de desempleo y despoblación". Así lo recoge Europa Press.
  2. El PSOE de Jaén ha hecho lo mismo: una PNL a favor de los trabajadores de Comdata y en contra del ERE. En este caso ha sido la Coordinadora del Grupo Parlamentario Socialista, Ángeles Férriz (fotografía de abajo), la encargada de hacer la defensa del empleo y de los trabajadores con argumentos de grueso calibre. Podéis comprobarlo en la propia web del PSOE de Jaén.

Me parece increíble la situación porque estos mismos que se manifiestas contundentemente contra el ERE de Comdata están aplicando un ERE en el Ayuntamiento de Jaén:
  • Ángeles Ferriz, a través del alcalde socialista de Jaén, Julio Millán, lleva un año intentando despedir a los 52 trabajadores municipales del Servicio de Comunicación (antigua Ondajaén).
  • Mónica Moreno, a través de su concejal "ciudadana" María Cantos, socia del gobierno socialista, apoya y alienta a Julio Millán en el ERE.

Un ERTE y dos ERES

Pero la cosa no queda ahí porque además del ERE presentado el pasado viernes por el gobierno PSOE-C´s en el Ayuntamiento de Jaén, antes ya presentaron un ERTE (en agosto de 2019) y otro ERE (en diciembre de 2019), ambos declarados ilegales por la autoridad laboral. De ahí que ahora vayan a por el segundo ERE.

Esta forma de actuar tiene, cuando menos, la definición de hipócrita. Es decir, pensar o decir una cosa, y hacer la opuesta. ¿Políticos? No: malos políticos.
Lo peor de todo es que lo hacen sin sonrojarse siquiera. Con una mano levantan la bandera de defensa del empleo y de 78 trabajadores, y con la otra mano están firmando el despido de 52 trabajadores.
A mí se me ocurren muchos otros adjetivos, pero dejo que los pongáis vosotros.

lunes, 13 de julio de 2020

¿Padorno enmienda la plana a Julio Millán... y a sí mismo?


Me veo en la obligación moral de aplaudir al concejal de Mantenimiento Urbano e Infraestructuras del Ayuntamiento de Jaén, (Francisco) Javier Padorno
Una nota de prensa emitida ayer por el consistorio informaba de que "20 empresas han concurrido a la licitación de los 13 lotes del primer contrato de suministro de materiales por valor de 750.000 euros que ha elaborado el Ayuntamiento de Jaén y que ya está en fase de adjudicación".
La nota, recogiendo palabras del concejal, sigue diciendo que "Se trata de un contrato esencial en la gestión municipal cotidiana por cuanto permite a los operarios de esta área disponer de material básico para proceder a la conservación de elementos del mobiliario urbano. De esta manera, contar con hierro, cemento, ladrillos, tornillería, madera e incluso herramientas, entre otros componentes, nos permite intervenir en calles y plazas con mucha mayor celeridad que lo que se hacía antes"
Lo importante de este contrato radica en que la concejalía de Mantenimiento Urbano, una de las más queridas y apreciadas por la ciudadanía, podrá llevar a cabo su trabajo de manera constante, cosa que, al parecer y según el concejal, no era posible.
Y ¿por qué no era posible?
Estas son algunas de las razones que esgrime Padorno, recogidos textualmente de la nota de prensa:
  1. Padorno recuerda que durante los dos últimos mandatos el PP ha recurrido constantemente a empresas de fuera que cobraban precios "difícilmente asumibles y algunos de muy difícil y comprometida justificación" por el Ayuntamiento tanto en materiales como en mano de obra, "mientras los operarios de Mantenimiento Urbano del Ayuntamiento no disponían de carga de trabajo por no tener material e, incluso, equipos de protección individual". 
  2. "Se pagaba dos veces por los trabajadores: a los de las empresas y a los trabajadores municipales a los que no se les proveía de instrumentos para poder trabajar".
  3. El edil indica que "se ha trabajado durante meses para que con este contrato de materiales no haya por un lado dilación en los arreglos que nos piden los vecinos ni por el otro se lastre al Ayuntamiento con más deuda por externalizar un trabajo para el que hay grandes profesionales en el Consistorio", destaca el edil. 
  4. "Forma parte de la dignidad en el trabajo y el reconocimiento profesional que también hemos querido dar a estos empleados municipales de un área que parece que el anterior equipo de Gobierno del PP quería desmantelar cuando había reducido a la mínima expresión su trabajo", remarca. 
  5. "Todo parece indicar que el PP quería que esta área, que debería ser el motivo de orgullo de un Ayuntamiento, desapareciera sumida en la insignificancia", asevera (Padorno).

¿Padorno contra Julio Millán por el caso Ondajaén?

¿Está, con estas declaraciones, el concejal de Mantenimiento Urbano criticando lo que ha hecho y está haciendo el alcalde, Julio Millán, su jefe, en el caso Ondajaén?
Lo digo porque (comparar estos cinco puntos con los cinco puntos de arriba):
  1. Julio Millán ha recurrido constantemente a empresas de fuera para realizar tareas y trabajos que ha venido haciendo la plantilla de Ondajaén durante los últimos 18 años, mientras los operarios de Ondajaén no disponían de carga de trabajo (estaban y estamos en nuestras casas cobrando sin trabajar desde el pasado 6 de agosto de 2019).
  2. Se pagaba (y se paga) dos veces por los trabajadores: a los de las empresas y a los trabajadores municipales a los que no se les proveía (ni se les provee, de hecho, se les han quitado los que existían y se podían utilizar) de instrumentos para poder trabajar.
  3. Se ha lastrado al Ayuntamiento con más deuda por externalizar un trabajo para el que hay grandes profesionales en el Consistorio.
  4. Es un hecho que el actual equipo de gobierno del PSOE-CIUDADANOS quiere desmantelar este área (Ondajaén) ¿quitando la dignidad en el trabajo y el reconocimiento profesional?.
  5. Todo parece indicar que el PSOE-CIUDADANOS quería y quiere que esta área desapareciera sumida en la insignificancia.

¿Padorno contra Padorno por el caso Ondajaén?

¿Está, con estas declaraciones, el concejal de Mantenimiento Urbano criticándose a sí mismo por lo que ha hecho y está haciendo en el caso Ondajaén?
Lo digo porque Padorno, como concejal socialista e integrante del Equipo de Gobierno PSOE-C´s, ha votado todas y cada una de las decisiones tomadas en torno a Ondajáen, las cuales van en contra de todo lo que el propio concejal defiende en la nota de prensa con la que empezábamos este catite.
No sé quién dijo aquello de que "afortunadamente la vida te da numerosas oportunidades para que demuestres con hechos lo que proclamas de palabra" (o algo así). Y en el caso que nos ocupa no es para nada aseado defender unos principios y valores, criticar a quien practicó los contrarios, pero a la hora de actuar, llevar a cabo aquello que criticamos.
La verdad es que no entiendo nada. Bueno, lo cierto es que LO ENTIENDO TODO. No sé si Padorno también.

viernes, 10 de julio de 2020

Veo este nuevo Hombre Invisible

Quería haberla visto hace meses, pero el confinamiento por el covid-19 lo impidó. Ahora, en cuanto las salas han vuelto a abrir, la nueva versión de El hombre invisible ha sido mi primera opción, y la verdad es que me ha gustado bastante.
Siempre tengo curiosidad por comprobar cómo se versiona de manera interesantes clásicos como el que nos ocupa, y en esta ocasión creo que el acierto está en no buscar elementos extravagantes para atraer la atención y justificar la nueva película. De hecho, el hombre invisible es un elemento secundario en la historia, y la trama principal es algo tan de actualidad como la violencia de género.
Los autores de la historia han sabido combinar perfectamente bien esos dos elementos, a los que les añaden un clima de terror psicológico que te mantiene en tensión durante toda la cinta, así como otros subtemas como la amistad llevada al límite, o las siempre tormentosas relaciones familiares.

Historia vieja, historia nueva

Cecilia intenta rehacer su vida cuando consigue escapar de las garras de un novio maltratador. El daño sufrido ha sido tanto, que pese a estar ya lejos de él, no se atreve ni a salir a la puerta de la calle. Su situación se ve aliviada cuando recibe la noticia de que su ex se ha suicidado, pero Cecilia empieza a sufrir situaciones extrañas que le llevan a pensar que él sigue estando vivo.
Ahí empieza el nudo de la historia en la que Cecilia se debate entre si está realmente loca, o si le ataca su ex novio que ha logrado hacerse invisible (otra locura).
Maltrato más allá de la muerte, con una víctima doblemente victimizada, y que es ella misma la que debe encontrar la salida a la pesadilla que está viviendo. O asume el valor para afrontarlo, o jamás podrá salir de ahí, entre otras cosas porque el entorno tampoco ayuda pese a la presunta sensibilidad que existe hoy día en torno a este tema. ¿Lo conseguirá?
La solución... id al cine.

miércoles, 8 de julio de 2020

Voltaire y la necesidad de no apartar la mirada de los clásicos

No recuerdo de dónde o de quién me llegó el consejo, pero la lectura de Cándido y otros cuentos (Voltaire. Alianza Editorial. Traducción de Antonio Espina. Madrid. Quinta Reimpresión. 2007) ha sido tremendamente gratificante.
El objetivo era leer Cándido, pero la edición que he manejado también contenía Memnón o la sabiduría humana, Micromegas, Historia de los viajes de Escarmentado, Cándido o el optimismo, y El hombre de los cuarenta escudos. Se trata de otros cuentos de François Marie Arouet, verdadero nombre de Voltaire; y ya puestos, los he leído. 
Todos estos cuentos van en la línea transgresora y rebelde que marcó la vida de su autor, y que tantos problemas le causaron. Pero, pese a todo y siendo fiel a sus ideas, siguió adelante. Hoy día se le considera un inspirador de la Revolución Francesa y de la Revolución Norteamericana... y en estas obras queda claro el por qué.
Voltaire era pesimista ante la realidad social europea que le tocó vivir, de ahí que pese a sus ideas y acciones para intentar cambiarla, se da por vencido y cree que es mejor que cada individuo se centre en "cuidar su huerta" para procurar ser feliz antes que aspirar a objetivos más ambiciosos porque resulta imposible.
Pese a ello, que es una idea constante en estos cuentos, él al menos lucha contra esas tendencias e ideas generales que rechaza. Es decir, Voltaire es rebelde pero pesimista a la vez. Así lo encontramos en frases como:
  • "Te quejas de lo que tienes, pero es lo mejor que puedes encontrar"
  • "¡Cuán cierto es que el viajar ilustra!"
  • "...se halle donde se halle, el hombre no hace más que sufrir.."
Podrás estar de acuerdo o en desacuerdo con Voltaire, pero está claro que fue un perfecto analista de la sociedad en la que le tocó vivir, y que -si nos abstraemos en el tiempo- sus pensamientos son perfectamente aplicables a la sociedad actual. En algunos casos quedo boquiabierto porque parecería que el francés fuera un contemporáneo del siglo XXI.
Totalmente recomendable la lectura de estos cuentos, así como la fórmula de alternar libros actuales con los clásicos. Yo lo he hecho últimamente con John Steinbeck, Maquiavelo, Gabriel García Márquez o Miguel de Unamuno, entre otros, y lo voy a seguir haciendo.

lunes, 6 de julio de 2020

Ennio Morricone en Bar La Quisca de Higuera de Calatrava


A media mañana de ayer fui a tomar café, en mi pueblo (Higuera de Calatrava), a Bar La Quisca
En la calle hacía un calor insoportable, de ahí que me llevé el periódico para pasar un rato agradable de lectura con mi sólo con hielo y al amparo del aire acondicionado.
A Paco, el dueño del bar, no le gusta poner las noticias, ni siquiera cualquier otro programa de televisión. Se ha aficionado a crear con el móvil listas de vídeos musicales, y las reproduce en el televisor para deleite de la clientela. 
Ayer, mientras leía el periódico y tomaba mi café de espaldas a la tele, sonaron temas míticos de Los Chichos y Los Chunguitos. Reconozco que al escuchar los primeros acordes no pude evitar dirigir la mirada hacia la televisión porque me trasladé al pasado, y recordé momentos muy queridos. ¡Qué época aquella!
Pronto regresé a la lectura, y las canciones iban sonando una detrás de otra. Las tenía como banda sonora de fondo y no les daba importancia hasta que, de repente, aprecié que el tercio había cambiado. De Los Chichos y Los Chunguitos se había pasado a la banda sonora de la película El bueno, el feo y el el malo
¡¡¿¿Está empezando la película??!! Ahí sí que di un salto de sorpresa, me di la vuelta a ver qué pasaba... y comprobé que una orquesta sinfónica, acompañada de coro y muchos más elementos no habituales, interpretaba la banda sonora de una película que no he visto nunca, que tengo muchísimas ganas de disfrutar, y cuyo DVD está encima de mi mesa desde hace meses, pero que desgraciadamente no puedo visionar porque mi reproductor no funciona.
No pude apartar la mirada de la televisión durante los poco más de seis minutos que duró la interpretación. Mi sorpresa aumentaba a medida que avanzaba la canción, y creo que hasta estaba con la boca abierta... aunque no lo recuerdo porque me encontraba casi hipnotizado.
Una interpretación alucinante, y una situación también increíble.

The Danish National Symphony Orchestra



Arriba os dejo el vídeo que después (hoy) he buscado en casa para que lo viera mi familia, y he vuelto a alucinar. ¡Me encanta la chavala de la pistola en la oreja!.
Se trata de un directo de The Danish National Symphony Orchestra que podéis encontrar en youtube, así como las interpretaciones de otras muchas bandas sonoras de películas, a cuál más increíble.
Si ayer aluciné con la situación, hoy he quedado más sorprendido todavía cuando me he enterado de la muerte de Ennio Morricone, el autor de esa música y de otras tantas míticas coplillas que le han convertido en un auténtico maestro de la Historia de la Música.
Ayer, Bar La Quisca le hizo un particular y quizá inesperado homenaje.
Descanse En Paz.

domingo, 5 de julio de 2020

¿Es moltorio o mortorio?

Hoy nos ha surgido la duda de si se dice moltorio o mortorio. Ha sido en un momento de tertulia variada cuando alguien planteó la cuestión. Hablamos de cuando acudimos al tanatorio para velar a una persona fallecida.
La situación ha sido casi esperpéntica porque unos se decantaban por una opción, y otros por otra. E incluso había quien, como yo, empezó apostando por moltorio, pero después me decanté por mortorio (al tener la r, y estar hablando de una persona que ha mueRto, quizá ésta tendría más sentido). 
Pero lo llamativo ha sido que ante una palabra tan simple no teníamos una respuesta clara.
La solución la hemos encontrado rápidamente en el RAE.

¡¡¿¿SABÉIS LO MEJOR??!!

Que no es correcta ninguna de las dos. Lo adecuado es...

MORTUORIO, RIA: 1.- adj. Perteneciente o relativo al muerto o a las honras fúnebres.
2.- m. Conjunto de preparativos y actos convenientes para enterrar a los muertos.
3.- m. coloq. Ál. Lugar en el cual hubo una población que desapareció por completo.

viernes, 3 de julio de 2020

¿Nos engañan o nos dejamos engañar?


¿Nos engañan o nos dejamos engañar?
Creo sinceramente que en muchas ocasiones, quizá en las ocasiones más importantes, nos dejamos engañar porque necesitamos un punto de apoyo para hacer o afrontar algo. Queremos hacerlo aunque la sensatez nos diga que podemos estrellarnos. Pero queremos hacerlo y para ello necesitamos una excusa, una razón, un algo para autojustificarnos. 
Al final, la cosa saldrá, o no, pero por lo menos lo hemos intentado... tal y como queríamos.
Por esto, desde hoy luce en la cabecera de El Catite una frase del periodista David Jiménez, encontrada en su libro "El director": "Uno no haría nada interesante en la vida si no creyera, de vez en cuando, en las falsas promesas de otros hombres".