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lunes, 22 de febrero de 2021

En el Día de la Radio seguía mudo el 106.0 de la FM


Me encanta la radio. Me apasiona.

Fue realizando un trabajo de investigación (para un asunto que no viene al caso) cuando me di cuenta de que mi vida había estado siempre ligada a la radio. Los recuerdos que conforman mi pasado, mi historia tienen un constante vínculo de unión a la radio. Y yo sin saberlo.

  • Recuerdo como si fuera ayer esas tardes de mi infancia, en el patio de la casa del pueblo, jugando a cualquier cosa mientras mi madre y mi abuela cosían, o hacían lana o ganchillo. Tardes soleadas de tareas domésticas en las que nunca, nunca faltaba, de fondo, el sonido de Elena Francis dando consejos.
  • En unos días se cumplirá el 40 aniversario del fallido golpe de estado de Tejero. Inolvidable aquella noche de insomnio de un niño de 9 años. Los habituales silencio y tranquilidad de lo nocturno fueron interrumpidos por los cuchicheos de los mayores, quizá temerosos, ante lo que sucedía en Madrid y no se sabía bien dónde más. Recuerdo que, pese a lo intempestivo de la hora, me interesé por lo que pasaba, pero me mandaron callar y a la cama. El único destello de certidumbre provenía del sonido de la radio que estuvo toda la noche encendida; yo afinaba el oído pero, pese a escuchar, no entendía nada.
  • Qué memorables aquellas tardes de domingo de fútbol. En la cámara (acepción número 7) de la casa había construido una tienda de campaña con una manta vieja y dos sillas. Tirado en el suelo, sobre un camastro, era el niño más feliz del mundo, linterna en mano, escuchando Carrusel Deportivo y comiendo lacasitos.
  • No entendería mi juventud sin aquellos despertares donde la alarma no era un ruido estridente sino el ON de la radio que empezaba a verter las noticias de la mañana vestidas con las ráfagas y cortinillas inolvidables de la Cadena Ser. O aquellas tardes con Sardá y el Señor Casamajor. O aquellas noches alargadas hasta la madrugada por culpa de un chavalín, llamado José Ramón De la Morena, que osaba hacerle la competencia al rey de las ondas deportivas.

Si tuviera que elegir los cuatro momentos más importantes de los 25 años de mi trayectoria profesional como periodista, dos son en la radio. UNO: imprescindible aquel partido de fútbol, en Segunda División B, en el Estadio de La Victoria entre Real Jaén y Torredonjimeno. Allí estaba yo, micro inalámbrico en mano, disfrutando como nadie a pie de campo. DOS: irrepetible aquella jornada electoral que empezamos a las ocho de la mañana y no concluyó hasta que tuvimos en directo, pasadas las doce de la noche, a quien ocuparía el sillón de la alcaldía de Jaén. ¡Qué día y qué equipo!

Día Mundial de la Radio

Por todo esto, porque amo la radio, tengo que dar las gracias a los compañeros que, un año más, unieron sus voces de diferentes emisoras para hacer un homenaje a la radio, y reivindicar su papel y su importancia.

Fu el pasado día 12 de febrero cuando la Diputación de Jaén acogió la emisión conjunta de Radio Jaén y Radio Linares (ambas de la Cadena SER), Onda Cero, Canal Sur Radio, COPE, Multimedia Jienense y Radio Nacional de España.

Todo un éxito ya que se ofreció el mismo contenido emitido por todos los diales para una audiencia de casi medio millón de oyentes. Compañeros, gracias por estar ahí y por seguir haciendo radio.

Cada vez menos radio local

No puedo acabar sin reconocer que en ese Día de la Radio tuve sentimientos de alegría, algunos de los cuales os he manifestado, pero también de tristeza. Tristeza porque...

  • ...el Día Mundial de la Radio se celebra el 13 de febrero, pero en Jaén se adelantó al día 12. ¿Sabéis por qué? Porque el 13 era sábado y en Jaén prácticamente ninguna emisora tiene programación local. Por tanto, hubo que realizar la celebración un día antes, y fijar la emisión en uno de los pocos y breves momentos del día en los que lo local prima frente a lo demás.
  • ...de las 7 emisoras presentes en el acto, no todas pudieron ofrecer el contenido por su dial. Simplemente porque prácticamente no tienen programación local; ni siquiera un día laboral.
¡Qué gran compañera de viaje la radio! ¡Y qué lástima que poco a poco la radio local vaya siendo aniquilada, esos contenidos más cercanos, más próximos... pero que cada vez tenemos más lejos... cuando los tenemos.



Ondajaén Radio sigue muda

¿Sabéis qué emisora apostó siempre en Jaén por lo local, llegando a tener hasta 24 horas al día de programación propia, de lunes a domingos? Sí, Ondajaén Radio (106.0 FM).
Jamás olvidaré aquello que me dijo el maestro Fernando Arévalo, cuando entendía que lo local estaba abocado a desaparecer, y veía las posibilidades de Ondajaén: "Chaval. Disfruta con lo que tenéis porque no sabes lo os durará".
¡Cuánta razón tenía!
Que no os cuenten milongas de que el servicio era deficitario, que no era una competencia propia de un ayuntamiento, o que había un exceso de trabajadores. Excusas y más excusas para justificar una decisión política.
Lo primero que hizo el actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Jaén fue decretar el cierre de la emisora e iniciar los trámites para la disolución del servicio. Después, una vez acallada la Radio (también la televisión), inició el despido del personal a través de varios ERTE´s y ERE que aún hoy (19 meses después) se encuentra en fase judicial.
La operación política es tan evidente que desde el equipo de gobierno se llegó a reconocer públicamente que si el Ayuntamiento perdía el ERE, su intención era reubicar a los trabajadores en otros servicios municipales pero que nunca se volvería a poner en marcha la emisora.
Por tanto...
  • ...ni problemas económicos
  • ...ni cuestión de competencia
  • ...ni gaitas 
Ondajaén era una cadena incómoda para el poder político, y no ha parado hasta que ha acabado con ella.
Cierto que en Sudamérica los periodistas pierden la vida; también en África, en Oriente Medio, en los países árabes... Y no hay nada más preciado que la vida. Pero en nuestro primer mundo no todo es color de rosa; la persecución al periodista también existe. La gran diferencia es que nosotros tenemos más armas para defendernos, otra cosa es que las usemos o queramos usarlas.
¡¡VIVA LA RADIO!!

lunes, 13 de febrero de 2023

Feliz Día de la Radio


Me encanta la radio.

Algunos de los mejores años de mi vida los he pasado haciendo radio. Ahora no puede ser, pero sigo escuchando radio como siempre he hecho, y eso también es hacer radio. Me encanta escuchar radio

La radio está herida de muerte.

Ese era uno de los comentarios más populares en nuestro país y prácticamente en todo el mundo cuando, a mediados del siglo XX, la televisión irrumpió con una fuerza brutal y puso patas arriba el sector de la comunicación. Y la creencia generalizada era que la televisión acabaría con la radio.

Hoy, casi un siglo después, la radio está herida de muerte.

Ahora son los podcasts y las nuevas formas de comunicar gracias a los avances tecnológicos y los nuevos medios de comunicación los que van a cargarse la radio. ¿Morirá la radio ahora o se repetirá la historia?

Me encanta la radio. Me gustaba de pequeño cuando la escuchaba; me gustaba de joven cuando la escuchaba; me gustaba de mayor cuando trabajaba en ella; me encanta ahora que la escucho. Las diferentes etapas de mi vida tienen asociada un momento radiofónico inolvidable. La radio siempre ha estado ahí, y yo siempre he estado al lado de la radio... y muchas veces no era consciente de ello.

No creo que el podcast vaya a acabar con la radio. Más bien creo que va a ser uno de los elementos que la refuercen, que la promocionen, que asegure su presente y su futuro.

Como ahora no puedo hacer radio de una manea profesional, mato el gusanillo haciendo podcasts. Y disfruto una barbaridad.

¡¡Viva la Radio!!

miércoles, 13 de febrero de 2019

En el Día de la Radio, radio local

Hoy, 13 de febrero, es un gran día: el Día de la Radio.
Desde hace ya algunas jornadas los medios de comunicación se hacen eco de esta efeméride; especialmente emisoras de radio, aunque el debate se extiende a todos los ámbitos. La tónica general es analizar el estado actual de la radio, e intentar adivinar o predecir por dónde pasa su futuro. Hay quien cuestiona, incluso, si tiene futuro.
La radio no se encuentra ni en mejor ni en peor posición que cualquier otro medio. Ante todos los medios tradicionales se presenta el reto de cómo asumir las nuevas tecnologías, los nuevos gustos de la población, sus nuevas formas de aproximarse a las noticias, a cuanto ocurre en su entorno (que cada vez es más amplio). Y en este punto la radio está, como mínimo, en igualdad de condiciones que los demás. Digo "como mínimo" porque podría encontrarse incluso en mejor posición que otros porque la radio es tan fácil de hacer, tan barata, y cada vez cuenta con tantas posibilidades gracias a los avances técnicos... que a lo mejor el futuro es suyo.
La clave está en adaptarse a los tiempos, pero eso ya lo ha hecho siempre. Sirva como ejemplo aquella época en la que todos auguraban su desaparición porque llegaba algo que se llamaba televisión. Fallaron las previsiones. Ahora existen otros peligros, pero igual no son tales, y en lugar de una amenaza se convierten en una ventaja.
Al margen de modas, tecnologías, tendencias... lo que siempre ha sido, es y será necesario en la radio son las historias. En la radio y en cualquier otro medio de comunicación. La historia es imprescindible poruque es lo que marca la diferencia entre quienes sobreviven y quienes caen: contar buenas historias.
Y quizá las mejores historias las encontremos en lo más próximo. Al ciudadano cada vez le importa más cuanto ocurre a su alrededor. Nos bombardean con noticias del resto del país o del mundo, y lo local queda marginado porque es costoso. Los periódicos y las televisiones, que en un tiempo apostaron por cuadernillos o programas regionales, han optado finalmente por reducirlos casi a su mínima expresión por razones exclusivamente de rentabilidad económica.
Esa tendencia también llegó a la radio, y sigue expandiéndose. Es más rentable en dineros tener a un redactor y un técnico en una sede central ofreciendo una programación nacional, que tener a 52 redactores y 52 técnicos ofreciendo la programación local en cada provincia. Las radios, que en el fondo son empresas, priman ese valor económico al otro, al local... y lo entiendo. Quizá son los medios públicos quienes deben cubrir ese espacio porque su origen y su fin no es ganar dinero sino ofrecer un servicio público. Es decir, llegar a donde no llega lo privado simplemente porque no es rentable. En este sentido, la radio quizá viva su peor época.
En días como este me acuerdo de Fernando Arévalo. Uno de los más grandes nombres que ha dado la radio de Jaén. Recuerdo cuando en aquellos tiempos en los que veía el declive de la radio local, un monstruo como él me miraba a mí, apenas un chavea que empezaba, y me reconocía la endivia que decía yo le provocaba. Su frase era algo así como que... "Cada vez me quitan más tiempo para hablar de Jaén, y vosotros, en Ondajaén, tenéis las 24 horas del día para hacer lo que queráis".
Qué razón tenía Fernando. Tanta que el tiempo no sólo se la ha quitado sino que la ha reforzado.
¡¡Viva la radio... también la local!!

jueves, 13 de febrero de 2020

En el Día de la Radio, radio local (un año más)

No, no soy original con el título. Es el mismo que utilicé el 13 de febrero de 2019 para hablar del Día Mundial de la Radio que se celebra hoy.
Lo repito porque entiendo que es necesario hacerlo. Y creo que lo es porque un año después la radio local sigue siendo la hermana pobre de ese medio tan necesario.
Hay quien cuestiona su salud, otros la dan por muerta en poco tiempo, he conocido versiones que la sitúan en los viejos medios de comunicación que no tienen futuro... Sin embargo yo la veo con tanta vida, o más, que siempre.
Ya se dijo que moriría la radio cuando llegó la televisión, y ahí la seguimos teniendo. Y creo sinceramente que la seguiremos teniendo.
Tiene retos, por supuesto, y quizá el más importante sea la adaptación a los avances tecnológicos, pero eso no es algo que afecte únicamente a la radio sino que es la gran asignatura pendiente de todos los medios de comunicación.
Algún estudio importante de algún organismo importante publicado recientemente indica que el futuro de los medios de comunicación pasa por lo local, por las pequeñas redacciones, por estar cerca del ciudadano contándole las historias que pasan en su entorno más cercano. Y en eso la radio no tiene nada que aprender de nadie, sino todo lo contrario. Es la única forma de diferenciarse de los demás, de ofrecer algo distinto a los grandes temas manidos de carácter nacional e internacional, que más que informar a la ciudadanía lo que provocan es hartazgo y aburrimiento.
Veo con tristeza que la radio local sigue siendo la gran marginada. Las grandes cadenas quitan cada vez más tiempo a las desconexiones locales para emitir en cadena desde puntos autonómicos o nacionales. Es más rentable, en lo económico, pero mucho menos rico en lo creativo. Pero, como dice el refrán, "donde manda don dinero no manda marinero"
Por eso, en un día como hoy sigo reivindicando la necesidad de apostar y potenciar la radio local. Y ahí pueden y deben jugar un papel vital las radios públicas. Ese componente de medio público es el que te permite ofrecer cosas interesantes pese a que no sean rentables desde un punto de vista económico. Que no se preocupe nadie que si algo es susceptible de generar dinero, ahí habrá siempre una empresa privada. Pero si la rentabilidad es social en lugar de verse reflejada en la cuenta corriente, o llega lo público o no llega nadie.
Para acabar, quisiera tener un recuerdo para Ondajaén Radio. La radio pública de Jaén dejó de emitir el 6 de agosto del año 2019. Un delincuente intentó callarla (también a la televisión) y casi lo consigue; su acción quemó únicamente dos despachos, pero tuvo suerte porque fue el alcalde de Jaén, el socialista Julio Millán, quien acabó su trabajo. El pirómano no logró provocar un fuego de la suficiente intensidad que acabara con todas las instalaciones de la cadena local, pero Millán finalizó su trabajo decidiendo el cierre de la radio y televisión municipal.
Hoy es un día alegre para quienes amamos un medio de comunicación cuyo día se celebra este 13 de febrero. Pero también triste porque un dial fue callado por razones políticas hace algo más de seis meses, y así sigue.
En el Día de la Radio, ¡¡Viva la Radio!! También Ondajaén.

sábado, 8 de mayo de 2010

Noche de transistores

Mi memoria guarda imborrables recuerdos de momentos pasados con la radio como protagonista. Jamás olvidaré la noche del golpe de Estado de Tejero -yo tenía nueve años-; en la cama, con mi madre, informándonos a través de la radio pero con el volumen bajito para que nadie se enterara.
Qué decir de aquellas tardes de verano, jugando en los soportales de la casa, mientras mi madre y mi abuela cosían a la vez que escuchaban a la Mula Francis.
Ahora hay mucha televisión para ver el fútbol, pero en mi infancia sólo era posible seguir los partidos por la radio. Yo hacía una especie de cabaña -con cuatro sillas y una manta- en la primera planta de la casa; con todo a oscuras, encendía la radio y escuchaba los partidos a la vez que me comía un buen puñado de lacasitos.
En mi época de estudiante universitario, y cuando todo el mundo era seguidor nocturno de José María García, yo me decanté por un tal José Ramón de la Morena. ¿A quién dices que escuchas?, me preguntaban los compañeros de clase. Finalmente también lo dejé porque se convirtió en lo mismo que criticaba, pero aquellas noches de radio-deporte-fútbol son imborrables.
Otro recuerdo que permanece fijo en mi mente es el de esas mañanas de aceituna que, con la lluvia como protagonista, no había que levantarse para ir al tajo. La secuencia era siempre la misma: encender la radio y escuchar la cadena SER. Al igual que hacía el domingo en el que la lluvia nos pillaba en el tajo. Estaba deseando llegar a casa para escuchar Carrusel Deportivo mientras me duchaba.
Hoy ha vuelto a ser una noche de transistores. Por mucho que la tele nos ofreciera un partido de fútbol y fuera indicando los marcadores en el resto de campos, la riqueza y viveza de la radio le ha ganado por goleada. No ha habido color.
Algún compañero de trabajo me contaba hace unas semanas que él no veía el fútbol en la tele. Aunque retransmitieran cualquier partido, él siempre prefiere la radio. Así lo he hecho siempre, y así sigo haciéndolo, me decía.
Qué razón tienes, Manolo. Momentos como el de hoy devuelven a la radio todo su valor y grandeza. O más que devolvérselo, hace que nosotros nos demos cuenta de ello.

lunes, 28 de julio de 2008

Un año y un mes después

Navegaba yo por el infinito mundo de internet cuando el primer artículo de un nuevo blog me recordó que era mi aniversario. Se cumplía precisamente ese día un año de mi cese como director de Onda Jaén Radio.

La memoria se me llenó de infinidad de recuerdos, de momentos buenos y malos, y hoy, un año y un mes después de aquello, me animo a escribir.

A lo largo de mi todavía corta carrera profesional (comenzó el 16 de mayo de 1996, ¡cómo olvidarlo!) tengo muy claramente marcados los dos momentos más gustosos de mi vida laboral. Uno, fue el hacer el micrófono inalámbrico para Onda Jaén Radio de un Real Jaén-Torredonjimeno en Segunda División B. Otro, el especial elecciones municipales –también de Onda Jaén Radio- del año 2007; inolvidables aquellas 17 horas casi ininterrumpidas de emisión con Manoli de compañera de micrófono desde los estudios, Bordal al control, Laura coordinando, Javi, Marta, Antonio y María Luisa pateándose la calle, y Fernando en la producción. Peazo trabajo, marcado por la profesionalidad y el servicio público -exigible a un medio público- desde el principio y hasta el final, no como otros, que se rajaron en cuanto vieron que su caballo no sería el ganador.

Esta retransmisión electoral fue, quizá, el colofón y despedida a dos años de trabajo en lo que ha sido la etapa profesional más satisfactoria de mi vida (excluyendo los últimos meses del Fujigolpe, claro). Así fue porque hicimos lo que quisimos. Teníamos, lógicamente, nuestras limitaciones y condicionantes, pero el equipo de gente que se sumó a mi objetivo de dignificar Onda Jaén Radio –condenada históricamente a ser la hermana pobre-, ciertamente lo consiguió. Todos tienen su parte de culpa de que se alcanzaran audiencias de 100.000 oyentes, ¡¡¡una barbaridad para un medio local en Jaén!!! (a pesar de que la competencia lo negara, como entiendo que es lógico, pero ahí están para demostrarlo los estudios realizados cada tres meses por una empresa que tiene entre su currículum ser la que más se acercó a los rarísimos resultados electorales de Cataluña con la irrupción de Ciutadans y el subidón de ERC).

Sin ese grupo humano –la plantilla, pero sin olvidar a los colaboradores-, hubiera sido imposible hacer de Onda Jaén Radio el medio de comunicación más oído de la provincia de Jaén. Gente comprometida con su trabajo y, sobre todo, con su profesión y con la tierra a la que el destino les llevó a pasar esos años. Nunca podré transmitirles mi agradecimiento por lo que hicieron en la medida que se merecen. Una vez más, GRACIAS.

Se hicieron cosas muy buenas, más propias de grandes medios de comunicación que de una radio local y de provincias, pero así pudo ser por el componente humano. Hubo, también hay que reconocerlo, meteduras de pata, pero eso es algo irremediable porque la única forma de no equivocarse es callarse... y esa palabra no estaba en nuestro diccionario. Otras situaciones había que asumirlas por los condicionantes propios de un medio de comunicación de este tipo; en su día las entendía como inamovibles, aunque hoy las hubiera hecho de otra manera pese a las consecuencias que ello hubiera generado.

En este tipo de cosas, y en cualquier ámbito de la vida, hay que tener muy presente el pasado, sobre todo, para no repetir lo mejorable, y sí optimizar el futuro rentabilizando la experiencia ya vivida. Ya lo dice un viejo proverbio chino: quien olvida su pasado, está condenado a repetirlo.

Siento no poder aplicar ahora la experiencia acumulada, pero estoy seguro de que habrá nuevas oportunidades para hacerlo. Y es que no se trata de algo que sólo pueda ser ejercido desde lo más alto del escalafón, pues ningún general proclamado héroe de guerra es nada sin los valientes tercios –en los de Flandes encontramos la máxima espresión- que se dejan la vida en el campo de batalla por una palabra tan poco de moda estos días como es el HONOR.

Hoy, un año y un mes después del final de aquella época, me siento más orgulloso que nunca. Orgulloso de lo que hice -de lo que hicimos- porque no sólo nadie lo había hecho mejor antes, sino que tampoco nadie lo ha hecho mejor después.

A la hora de analizar la gestión de alguien solemos ser muy críticos; así es porque cada persona tiene su propia teoría de cómo hacer las cosas y, por supuesto, resulta infinitamente mejor que la fórmula desarrollada por el otro. Lo que ocurre es que una cosa es la teoría, y otra muy diferente la práctica. De pico estamos todos muy bien, pero cuando tienes la oportunidad de aplicar tu propia medicina no te puedes quedar sólo en decir: lo que hiciste fue una mierda. No. Lo correcto –iba a decir otra cosa- es hacerlo tú mejor, y comparar mi mierda del pasado con tu pastel del presente. Y hoy por hoy, en Onda Jaén Radio, esos argumentos para rebatir esas teorías simplemente no existen.

Estos días Onda Jaén vive momentos de incertidumbre. Eso de estar jornada sí, jornada no en los papeles no resulta nada positivo. Confío en que algún día llega la normalidad a esta casa. Parece imposible porque lo habitual ha sido históricamente lo otro, pero ya dice un viejo proverbio chino que no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo aguante.

Una cosa que sí tengo clara es que yo jamás colaboraría a desmantelar mi empresa, ni aunque me hayan prometido la luna. Sería una traición, y las traiciones, a la larga, se pagan.

P.D. El diario El Mundo publicó el domingo, 20 de julio, en el cuadernillo de economía un amplio reportaje sobre el empresario Fernando Martín y su empresa Martinsa, una de las primeras grandes empresas afectadas por la crisis que vive el país. Ante el descalabro de la firma y de su propietario, el periódico afirma: “... el dueño de Martinsa, que aparecía en los medios como el mayor propietario de suelo de España, ha encontrado muy pocos apoyos entre la élite empresarial. ¿Por qué acudir al rescate de un hombre que siempre fue por libre, persiguiendo sus propios intereses? La traición no se perdona”. Al más puro estilo de la filosofía corleoniana.

jueves, 11 de marzo de 2010

Erratas sospechosas

¡Mira que va a dar que hablar el acto de presentación del libro de la Asociación de la Prensa de Jaén! Y lo hace por lo que allí se dijo, y los comentarios posteriores que se derivan de ello, sobre todo en charlas informales en el día a día de los periodistas.
Yo quiero llamar hoy la atención sobre algo que resulta sorprendente, que ya se dijo -denunció- en aquel acto, ante lo que algunos sintieron cierto escepticismo -por no decir total-, y que sin embargo sucede tal y como se apuntó. Me estoy refiriendo a la denuncia que hizo Javi López sobre la persecución a que está siendo sometido por determinadas administraciones; regímenes diría yo. Era y es por su pasado -y presente- de periodista combativo contra el poder, de ahí que ese poder lo considere un actor incómodo y vaya a por él.
Decía el bueno de Javi que, en esta vida imposible que están intentando hacerle, entre las triquiñuelas que utilizaban era el no mandarle las notas de prensa del día a día, o el suprimirle de las agendas de comunicación que anualmente se editan, y donde aparecen los medios de comunicación de cada provincia. Resultaría llamativo el que algo así ocurriese teniendo en cuenta que Javi es el corresponsal en las provincias de Jaén y Granada de un periódico tan importante como ABC.
Pues bien, estos días ha caído en mis manos la Agenda de la Comunicación de Andalucía, correspondiente al año 2010, que ha editado la Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía. Era obligada la consulta, y lo cierto es que Javi López no aparece. Sí se recoge el periódico ABC en el resto de provincias, así como otros como El País, la SER, etc, tanto en Jaén como en el resto de Andalucía, pero ni rastro de Javi López. Quiero creer que se trata de una errata, aunque es más bien una excusa para no admitir lo que tiene toda la pinta de ser una práctica más propia de épocas pasadas en este país.
Pero si miramos un poquito más, también nos damos cuenta de que, por ejemplo, tampoco aparece en Jaén Onda Jaén, ni como radio ni como televisión. Sí podemos encontrar en Almería las famosísimas emisoras Radiolula o Radio Filabres; o en Córdoba, Radio Una o Radio Posadas; o en Granada, Radio Iliberis; o en Málaga, Radio Pizarra... y así podríamos seguir durante un ratito. Pero lo dejamos aquí con la duda de ¿quién pasará al tipo responsable de la elaboración de esta guía los medios de comunicación que hay en cada provincia?

lunes, 19 de septiembre de 2011

El primer "Buenos Días, Jaén"

Onda Jaén ha puesto hoy en marcha su nueva programación en la radio y la televisión. Yo he tenido el honor de conducir, junto con Elena Pérez (en unos días Marta Barragán completará el equipo), el inicio de esta temporada en el programa de información matutino Buenos Días, Jaén, que se emite de 7'00 h a 10,30 h.
A continuación reproduzco lo que ha sido la declaración de intenciones de este programa en el día de su puesta de largo.
"Parece que fue ayer, pero no; fue antes, mucho. En concreto, un 29 de junio del año 2007.
En estos cuatro años, dos meses y 21 días ha llovido bastante. Han pasado muchas cosas. Entre otras, que ya no tienen el poder de decidir quienes aquel día (festividad de San Pedro y San Pablo) optaron por acabar con un modelo de radio (el que había) para dejar paso a otro tendente a la defunción.
Quizá por eso nosotros estamos aquí. O quizá no. Lo cierto es que hoy empieza en Onda Jaén Radio una nueva temporada.
Nuestra meta es clara: todo lo que conlleva una radio pública, un medio de comunicación público. Sus mandamientos están recogidos en la Constitución, concretamente en el artículo 20, aunque todo ello se reduce a un simple principio: hacer una radio de todos.
Ese es nuestro objetivo.
Lo vamos a intentar en firme. Y den por seguro que en el momento que veamos que no podemos hacerlo, no dudaremos ni un segundo en detener nuestra cabalgadura, poner pie en tierra, y dejar paso a otro jockey que lo haga... de otra forma.
Esta es nuestra declaración de intenciones. Un compromiso firme que asumismos públicamente para que quede constancia.
Pero como el movimiento se demuestra andando, vamos a ello".

miércoles, 28 de mayo de 2008

Me gusta Gabilondo

A finales de los 80 y principios de los 90 el Rey de la radio matinal en nuestro país era un tal Luis del Olmo, a quien prácticamente nunca he seguido; mientras, la noche estaba dominada –y de largo- por alguien llamado José María García, a quien tampoco tenía el gusto de conocer.

Mis preferencias al acostarme se decantaban por un tipo joven, de nuevo cuño, a quien muchos le auguraban un futuro negro, pero que a mí me gustaba escuchar –quizá porque casi siempre suelo optar por las causas perdidas o por las contracorrientes-, y que se llamaba, y se llama, José Ramón de la Morena. Al despertarme me sonaban muy bien gente como Julio César Iglesias o Antonio San José, aunque mi partebacalao personal era Iñaki Gabilondo.

Con el tiempo me reafirmé en mis gustos, especialmente en la época en la que para un universitario de periodismo era obligado escuchar la radio, ver la tele y leer los periódicos –internet llegaría después-.

Gabilondo era, no un crack, sino EL CRACK. Así fue durante años hasta que optó por el radicalismo. No sé si por convicción personal o por un dejarse llevar por la corriente dominante en los medios. Lo cierto es que la cagó. Eso me llevó a retirarme de su senda, y ya sólo nos unía un hilito.

Su llegada a la televisión fue de la mano del mismo sectarismo con el que dejó la radio, y además apostando por un telediario demasiado americano, excesivamente de autor, del que tenemos poca costumbre por estas latitudes. Todavía tengo en la retina lo de la ministra reportera.

Estos días me he vuelto a aproximar a Gabilondo para ver cómo iba. Y lo cierto es que me ha sorprendido.... muy gratamente. Quizá porque el tiempo lo cura todo, pero he de decir que el de Cuatro es el mejor informativo de la televisión española, con diferencia. Información a quemarropa a través de los asuntos que marcan la pauta de la actualidad de cualquier sociedad: política y economía. Periodismo muy interpretativo donde los profesionales de la información no sólo dicen lo que pasa, sino que también dan su versión de las cosas, mojándose, interpretando y sacando conclusiones.... con Iñaki a la cabeza. Nada de deportes, ni de ecos de sociedad, ni de historias así que tanta fortuna hacen en otros canales. Periodismo de autor, con intención, atrevido y, sobre todo, muy gratificante ante el aburrido monólogo al que estaba acostumbrado.

¿Sabéis qué...? Es la radio, la buena radio, llevada a la televisión. Lo malo es que hacer un producto así no está al alcance de cualquiera.

Me gusta Gabilondo.

miércoles, 15 de febrero de 2012

100 programas 100

Hoy hemos celebrado en Onda Jaén Radio cumpleprograma. Tal mañana como hoy, pero de hace 100 días, 100 días laborales, echaba a andar “Buenos días, Jaén”. Es la propuesta de información matutina que cada jornada hace la radio pública de Jaén. Tres horas de información, entrevistas, opinión, música…. Un poquito de casi todo en torno a lo más cercano y, por tanto, representa lo que más le interesa a los jienenses y, como consecuencia, también a nosotros.

Hasta ahora todo el mundo ha tenido cabida en este espacio. Todo el que ha querido, porque también debo reconocer que algunas personas-colectivos-instituciones han preferido no estar ante los micrófonos de Onda Jaén Radio. Es su decisión. Nosotros la respetamos, no la compartimos, pero que cada cual haga de su capa un sayo. Al menos nunca podrán decir que se les cerraron las puertas de la radio pública.

Lo dijimos el primer día, y aún hoy lo seguimos manteniendo. Procuramos hacer una radio pública a la altura de lo que debe ser: servicio público y pluralidad. Y esperamos no defraudar a nuestros oyentes porque su decepción es también nuestro fracaso.

100 programas de esta nueva temporada. Igual a alguien le parece poco; y ciertamente lo sería en condiciones normales. Pero hay que tener en cuenta que hubo una época en la que esta propuesta fue aniquilada. Razones habría detrás, no lo dudo, pero entiendo que erróneas de todas todas. Por eso 100 ante la inmensidad del universo es realmente poco, una migaja, pero si la alternativa es el silencio, el "cien" suena como música celestial.

Ojalá dure.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Así fueron las cosas, y así se confirma ahora

Hubo una época en la que en Onda Jaén RTV se apostaba por la televisión y por la radio. Ello significaba, entre otras cosas, que en determinadas ruedas de prensa o comparecencias públicas acudía un redactor para la televisión, y otro para la radio. Por aquella forma de actuar hubo quien fue criticado hasta la saciedad: que si era un despilfarro de dinero público, que si se estaba haciendo un mal uso de trabajadores municipales, que si no se sabía organizar el trabajo... Le dijeron de todo menos bonico.
Estos días he comprobado cómo la radio y la televisión pública regional (Canal Sur) no sólo envía de manera puntual a un redactor para la televisión y otro para la radio, sino que tras departir brevemente sobre el asunto con los compañeros, son ellos mismos quienes me confirman que es la forma de actuar SIEMPRE a la hora de abordar ahora el trabajo diario. Y nadie dice nada. Y me parece bien que nadie berree porque no sólo no hay que rechazar sino alabar y potenciar este tipo de formas de trabajar.
Con este tipo de cosas queda más que confirmado que las durísimas críticas
que se vertieron contra Onda Jaén no fueron laborales/económicas/organizativas... (como se decía) sino políticas. Politiquísimas diría yo.
Enhorabuena para Canal Sur.

lunes, 23 de marzo de 2020

Sexta carta de un trabajador de Ondajaén a Julio Millán

Excelentísimo Señor (siga entendiéndose como fórmula de cortesía) Julio Millán, Alcalde de Jaén:
Esta semana quisiera insistir en lo que ya le planteé en mi anterior carta. Y es que no entiendo, a ver si usted me lo pudiera aclarar, que con la que está cayendo siga manteniendo cerrada la radiotelevisión municipal Ondajaén.
El coronavirus ha motivado por parte de los gobiernos y de organismos supranacionales la adopción de medidas excepcionales a nivel mundial, y en esa toma de decisiones se ha considerado a los medios de comunicación como servicios básicos y fundamentales. Así lo recoge, por ejemplo, el decreto aprobado en este sentido por el presidente del gobierno de nuestro país, y también jefe suyo por cuanto dirige el partido político al que usted pertenece.
No entiendo que Pedro Sánchez, presidente de España, decrete la importancia máxima en este momento de los medios de comunicación, y usted Julio Millán, alcalde de Jaén, mantenga cerrada Ondajaén RTV.
Pero su forma de actuar, señor Millán, no va contra lo que hace Sánchez, quien dentro del uso de los medios de comunicación utiliza de manera tremendamente importante la televisión (quizá porque es el medio más masivo, el que más llega a la ciudadanía) haciendo ahí sus comparecencias públicas, y la de sus ministros y resto de personas que dirigen esta batalla contra el Covid-19. La importancia de la televisión, como medio para llegar e informar a la ciudadanía, no es exclusiva del presidente del gobierno sino también de los presidentes de las comunidades autónomas, y de todos aquellos responsables públicos y privados que tienen acceso a algún canal.
Fíjese, señor Alcalde de Jaén, que hasta Radio Televisión Española (RTVE) ha puesto hoy en marcha una campaña llamada "Aprendemos en casa" consistente en ofrecer cinco horas diarias de la programación de sus canales Clan y La 2 para ofrecer formación a estudiantes de 6 a 16 años. Se trata de una iniciativa que se lleva a cabo junto con el Ministerio de Educación "para facilitar la educación desde la televisión pública durante el tiempo que duren las medidas de aislamiento para contener el coronavirus", según concretan.
No sé si usted se habrá enterado de la medida. Por si así fuera, aquí le dejo el enlace para que pueda conocerla.


Me parece una medida fantástica porque se trata de potenciar el servicio público de un medio público en un momento tremendamente difícil. Algo que no se hace para conseguir rentabilidad económica, sino por rentabilidad social. Ese es el valor de los medios públicos, incluida Ondajaén RTV.
Los medios públicos, sostenidos con dinero público, llegan donde no lo hace lo privado porque una empresa busca ganar dinero, y eso no se consigue con acciones como esta. Ahí está la rentabilidad de los medios de comunicación públicos, y del resto de servicios públicos en general. Algo que al parecer usted no entiende.
Aunque, permítame que se lo transmita, tengo la sensación de que usted sí es conocedor de todo esto, pero no da su brazo a torcer porque su sectarismo político -que antepone al interés público- se lo impide. Así, al menos, lo deduzco del hecho de que usted mantenga cerrada Ondajaén y sin embargo utilice el lenguaje y las formas audiovisuales para intentar hacer llegar a los ciudadanos las medidas que va tomando su gobierno local por el coronavirus. Lo que ocurre es que ese mensaje lo gestiona a través de canales de mucha menor potencia que la televisión: las redes sociales del ayuntamiento.
Le concreto.


En este enlace de arriba está el mensaje a través de twitter que usted ofreció a los jienenses. Fue para pedir responsabilidad, y transmitir la necesidad de que la ciudadanía cumpla las medidas tomadas por las autoridades. Reproducciones registradas en cuatro días: 1.500.


En este enlace de arriba está el mensaje que una de sus manos derechas, María Cantos, ofreció a los jienenses. Se trataba de sensibilizar a la ciudadanía sobre la necesidad de estar en casa, y de ánimo a quienes trabajaban en servicios fundamentales. Reproducciones registradas en cuatro días: 1.100.


En este enlace de arriba está el mensaje ofrecido por el Patronato de Asuntos Sociales, en lenguaje de signos, dirigido a la comunidad sorda de la ciudad. También para informar de medidas que les afectaba en relación a la crisis del coronavirus. Reproducciones registradas en 10 días: 1.300.


En este enlace de arriba está el mensaje ofrecido por María Cantos y la presidenta de la Asociación de Comerciantes del Mercado de San Francisco informando que los mercados municipales permanecerían abiertos. Reproducciones registradas en 10 días: 886.


En este enlace de arriba está el mensaje que usted ofreció a los jienenses. Fue para explicar las importantes medidas de cierre de servicios y espacios municipales como consecuencia del coronavirus. Reproducciones registradas en 10 días: 2.900.

En estos cinco vídeos podemos comprobar con claridad cómo usted apuesta por hacer televisión pero a través de twitter. El resultado es evidente: una repercusión ínfima en comparación a las cifras que se hubieran obtenido si esos mismos mensajes se hubiesen ofrecido a través de Ondajaén RTV. 
Se lo demuestro con dos datos. 
UNO. Estos cinco vídeos, emitidos a través de las tan apreciadas y valoradas hoy día redes sociales, han tenido 7.686 reproducciones. ¿Cree usted que ha sido efectiva su política de comunicación teniendo en cuenta que la ciudad de Jaén tiene 115.000 habitantes de censo, y en torno a 145.000 habitantes de hecho?
DOS. El último estudio de audiencia realizado de Ondajaén Radio data de septiembre del año 2007 (hace 13 años). En aquella fecha la emisora estaba realizando sus primeras temporadas con una programación estable, y era "seguida habitualmente por 36.710 personas del área" de influencia del municipio de Jaén (insisto en que era una emisora casi recién creada, y emitiendo en una ciudad en la que existían otras emisoras con muchos años de trayectoria), y "por 89.638 personas del área" de la provincia de Jaén (teniendo en cuenta que el dial de Ondajaén sólo se escuchaba en la ciudad de Jaén y en las poblaciones de su área de influencia ya que se trataba de una radio local).

¿Se imagina usted el volumen de oyentes que podía tener hoy día Ondajaén Radio con la posibilidad de ofrecer 24 horas de información local en un contexto de máximo interés ciudadano por conocer lo que ocurre en su entorno más cercano, y donde el resto de emisoras cada vez tienen más reducido el tiempo que pueden dedicar a lo local?
Haga esa misma operación, y trasládela a Ondajaén Televisión, la única emisora de televisión existente en la ciudad. La incidencia sería brutal.
Con esto no quiero decirle que haga usted mal en usar la redes sociales para comunicarse con sus convecinos, todo lo contrario. Hace usted bien, y entiendo que debe seguir haciéndolo. Lo que no entiendo es que mantenga cerrado un medio de comunicación tan importante como sería hoy día Ondajaén RTV.
Es como si usted fuera el manijero de una cuadrilla de aceituna compuesta por 18 jornaleros. Para ir del cortijo al tajo puede usar el tractor (en el que pueden viajar el tractorista y un acompañante) o dos todoterrenos de 9 plazas cada uno..., y usted finalmente opta por el tractor. 
Señor Alcalde de Jaén, se lo pido una vez más: rectifique. Aún está a tiempo.

jueves, 11 de febrero de 2016

Sorprendido ante el Viva Jaén

Leo asombrado en Viva Jaén lo siguiente: Lo único que le faltaba a la rueda de prensa que los exconcejales de Ciudadanos dieron ayer en el Ayuntamiento era a la televisión municipal poniendo el micrófono a las preguntas que hacían los compañeros periodistas de otros medios. Ver para creer.
Aparece en el periódico del pasado martes, justo al día siguiente de que se produjera la comparecencia informativa a la que se refiere. El texto lo encontramos en las páginas de opinión, sin firma de nadie, en una columna denominada El infiltrado, por lo que entiendo que es algo aplicable a la línea editorial del propio medio de comunicación. 
No creo que en esas cuatro líneas de opinión se esté desaprobando el que Ondajaén -la Radio Televisión Municipal de Jaén- decidiera emitir en directo la rueda de prensa; me remito a la trascendencia nacional que tuvo el asunto. Supongo que ese Ver para creer final va dirigido a la desaprobación que supone para el periódico que en esa retransmisión en directo se recogieran las preguntas que hacían los periodistas allí presentes que pertenecían a otros medios, y no al que estaba emitiendo el evento.
Puedo entender que a alguien le de cierto pudor o vergüenza ese entrar en directo en una televisión, o que se sienta incómodo por lo poco habituado que estamos a estas cosas, pero salvada esa consideración personal, no veo nada descabellado, sino todo lo contrario, lo de emitir todas las preguntas que allí se realizaron. Para defender mi tesis voy a utilizar solo dos argumentos:
Uno.- He preguntado, y puedo confirmar que el redactor de Ondajaén explicó antes del inicio de la rueda de prensa a todos los presentes lo que tenía previsto realizar. Era lógicamente pidiendo permiso para hacerlo, y con el objetivo de evitar el posible malestar de alguno de los presentes. No solo nadie dijo nada en contra, sino que de manera natural los compañeros de manera generalizada pedían el micrófono de Ondajaén a la hora de plantear sus preguntas.
Y dos.- Me sorprende que alguien se sorprenda de esta forma de actuar porque estamos hartos de verlo todos los días en prácticamente todos los medios de comunicación. Ocurre SIEMPRE que alguna televisión emite en directo la rueda de prensa posterior al consejo de ministros, o en las comparecencias de presidentes, primeros ministros, etc tras algún tipo de reunión, encuentro, cumbre, etc. La cadena que emite la rueda de prensa también recoge las preguntas de todos los periodistas, independientemente de que quien se dirige al político de turno sea su trabajador, o no. Y lo mismo ocurre en las ruedas de prensa de los entrenadores tras los partidos de fútbol -que suelen emitir las emisoras de radio-... Y es lo que todos los días nos encontramos al leer el periódico, ver la televisión o escuchar la radio: porque cuando cualquier persona (político, empresario, sindicalista, deportista, actor, responsable cultural...) ofrece una rueda de prensa, todas las radios, televisiones, medios digitales, periódicos (también Viva Jaén) no se limitan a informar de lo que el entrevistado de turno ha contestado únicamente a su periodista, sino que recogen las respuestas que considera más interesantes, independientemente de que las preguntas las hiciera el periodista de la casa, o no.
Cada vez que profundizo más en el asunto aumenta mi sorpresa ante la consideración de Viva Jaén. 
Este affaire quizá sea un ejemplo de que el periodismo y quienes lo conformamos somos especiales. O de que nos encontramos aún en la España profunda comunicativa.

domingo, 1 de abril de 2018

Chapó por Ondajaén RTV

Ondajaén Radio Televisión y quienes allí trabajamos tenemos el sino de estar siempre en el ojo del huracán.
Históricamente somos el saco de todos los palos de la oposición porque nos acusan de estar al servicio del poder. Esto pasa cuando gobiernan los unos y enfrente están los otros, pero también cuando intercambian sillones gobierno y oposición. 
Lo peor de todo es que -algunos especialmente- nos toman ya como arma y argumentario de enfrentamiento político. Es decir, le quieren dar una patada al rival político pero golpeando nuestro culo. Y con eso lo único que consiguen es no dejar trabajar con normalidad a quienes aquí estamos.
No voy a caer en la simpleza de recordar cuándo cuestan otras televisiones públicas autonómicas o nacional (controladas por los unos y también por los otros), ni siquiera voy a mostrar aquí informes e incluso sentencias que demuestran su parcialidad. Y no lo haré simplemente porque esas otras televisiones se encuentran en la misma posición que Ondajaén, y el problema no es de las emisoras sino de los políticos.
En un día como día, justo la primera jornada tras la Semana Santa 2018, quiero destacar el grandísimo trabajo que ha realizado Ondajaén Radio Televisión en esta Semana de Pasión.
A todos aquellos que nos ponen a parir un día sí y otro también les pido que pregunten a las personas mayores de sus familias, enfermos, o amistades y conocidos que por cualquier motivo no han podido ver en persona la Semana Santa de Jaén, y su única posibilidad ha sido a través de Ondajaén. Que les pregunten qué les ha parecido. Que les pregunten si es una televisión que merece la pena. Y si quieren entran en discusiones económicas, que me digan en cuánto dinero valoran ellos, quienes nos critican, la emoción de esa anciana de Peñamefécit que sólo pudo ver por Ondajaén la primera estación de penitencia de la historia del Gran Poder. Y es sólo un ejemplo. Si quieren más, se los puedo facilitar.
Lo que hace Ondajaén en Semana Santa se llama servicio público. Igual que las retransmisiones del Real Jaén, la San Antón, los plenos del ayuntamiento... y tantos y tantos asuntos que ocurren diariamente en la ciudad, y que pasarían desapercibidos, no existirían, si no fuera por la radio y la televisión municipal.
Así lo hemos hecho, así lo hacemos, y así lo seguiremos haciendo -mientras nos dejen- quienes conformamos Ondajaén RTV, pese a los exabruptos de algunos que irónicamente son los mismos que después nos llaman para que les saquemos.
Enhorabuena compañeros y compañeras. La Semana Santa 2018 ha sido nuevamente un ejemplo de lo que es Ondajaén. Chapó por todos porque os lo habéis currado.

domingo, 24 de agosto de 2014

Bye, bye, Vietnam!!!


Dicen los entendidos que el arte de hacer reír es de los más difíciles que existe. Por eso mismo hay que valorar en su justa medida a aquellos que con su ingenio y trabajo hacen que nuestra vida sea un poquito más divertida, o al menos que encontremos esos momentos para la risa que tanta falta nos hace.
¿Habéis intentado alguna vez hacer reír a alguien? Intentadlo y veréis qué complicado. Por eso mismo quisiera dedicar este Catite a uno de los mejores actores cómicos que han existido: Robin Williams.  Nos dejó hace unos días, y el llanto fue prácticamente unánime en todo el mundo ante la muerte de uno de los más grandes.
Pero Robin Williams no solo hizo reír, sino que en su larga filmografía también hizo llorar. Es un dato más de su genialidad como actor. 
Yo no voy aquí a ensalzar su figura hasta el empalago. Simplemente quiero destacar mi admiración por uno de sus personajes y una de sus películas. Peliculón: ¡¡¡¡Goooooooooooood morning, Vietnam!!!!.
Durante varios años utilicé ese grito de guerra para abrir cada mañana el programa informativo que conduje en Ondajaén Radio. Era una forma diferente de dar los buenos días a los oyentes, y además con un gran mensaje detrás: la palabra Vietnam, con todo lo que conlleva en el contexto en el que se pronuncia, y especialmente si hemos visto la película porque en esas tres palabras se concentra todo su significado.
Quizá sea un coleccionista compulsivo de cosas extrañas, y quizá en esa afición podamos encuadrar mi búsqueda de películas sobre la radio. En Good morning, Vietnam encontramos una de las mejores, con un locutor, Robin Williams, que con la excusa de hacer reír o divertir, va mucho más allá. Se pasa tanto, que le cuesta el trabajo y casi la vida.
Si queréis entenderlo al completo, ved la película. Arriba tenéis el trailer. A ver si os engancha, y si a alguno os entra el gusanillo, no dudéis en poneos en contacto conmigo y os recomendará otros títulos de películas de radio también muy buenas.
Acabo. Robin Williams y su ¡¡¡¡Gooooooooooooood morning, Vietnam!!!! marcaron, y de qué manera, una parte de mi vida profesional; fue de las más inolvidables, tanto que su filosofía quedó impregnada en mi hacer periodístico. 
Todo un lujo haberla disfrutado. Bye, bye, Robin. See you...

viernes, 9 de abril de 2010

Halagos raros, aunque merecidos, para Onda Jaén

Resulta tremendamente interesante el sentimiento de amor/odio que parece generar la radio televisión municipal, Onda Jaén, en algunas personas. Digo esto porque los mismos que llevan años cuestionando su propia existencia, y de manera más intensa ahora que no sólo tocan poder sino que además son quienes la conducen, digo que esos mismos que despotrican de ella históricamente no han dudado en ponerse la medalla de lo que representa uno de los mayores éxitos que cada año consigue Onda Jaén: las retransmisiones de la Semana Santa.
¡Que fuerte que no nos sonrojemos poniendo una vela a Dios y otra al diablo, y además públicamente!.
Aunque no queda ahí la cosa. No contentos con apropiarse, como digo, la medalla del éxito, se opta además por airearlo -ese éxito- a los cuatro vientos con la puesta en marcha de su aparato propagandístico que, lógicamente, ha entrado sin contemplaciones a apoyar a sus jefes. Aunque se hace de manera muy cuidadosa, esto es, publicando artículos donde se pone por las nubes estas retransmisiones de la Semana Santa pero sin decir que se han realizado a través de Onda Jaén. ¿Que os parece raro? A mí también, pero así mismito ha sido.
Son halagos raros porque llegan de quienes siempre han machacado duramente a la radio televisión municipal, pero imagino que para no dar el cante demasiado, le dicen que lo ha hecho muy bien pero sin decir que ha sido ella. Es un poco rizar el rizo, aunque un elemento totalmente clarificador de lo que es hoy día la realidad de los políticos y de los medios de comunicación en la provincia de Jaén.
Con estas retransmisiones de Semana Santa Onda Jaén ha demostrado, una año más -porque ya son bastantes en los que se ha hecho lo mismo que este año, aunque no se diga- qué es el servicio público que, lógicamente, debe tener un coste que asuma lo público porque, de no ser así, nadie lo haría. ¿Que el coste es elevado? A día de hoy, sin lugar a dudas. Lo que pasa es que quienes en estos momentos tienen la responsabilidad de gobernar la radio y la televisión municipal no sólo no hacen nada para conseguir una gestión ordenada sino que su objetivo parece ser pisarle el cuello para que no levante cabeza y que con ejemplos de grandísimo trabajo como el de la Semana Santa la gente pueda pensar que su existencia no sólo es deseable sino necesaria.


miércoles, 23 de septiembre de 2009

Onda Jaén, El Final (VI): eutanasia

Hubo una época en la que Onda Jaén creía en la radio. Por eso, y entre otras cosas, se apostó por el deporte. Del Real Jaén se dio casi todo, y no sólo los partidos de liga; en ocasiones hasta se hicieron en directo las retransmisiones de todos los encuentros de pretemporada. Además, para los fines de semana se diseñó un carrusel deportivo espectacular donde se daba todo el calor del mundo a esos cientos de deportistas jienenses que año tras año se recorren la geografía provincial, regional y algunos de más allá, movidos sólo por su amor a un deporte, y que no han cometido más pecado que practicar algo tan minoritario que casi nadie les hace caso. Onda Jaén era de los que más.
Este esfuerzo de Onda Jaén se vio pronto recompensado, y se convirtió, deportivamente hablando, en la emisora más escuchada de la provincia. Tanto era así que desde fuera de Jaén ¡y de España! los propios jienenses pedían que se pudiera escuchar la radio vía internet porque era la única forma que tenían de estar ligados a su tierra. Y se hizo.
La fórmula de Onda Jaén no sólo dio resultado, sino que prácticamente desarboló a la competencia por el simple hecho de ofrecer un servicio público al que nadie más se aproximaba.
Pero hubo un momento en el que a Onda Jaén ya no le interesó la radio. Por eso, una de las primeras cosas que se hicieron, entre otras, fue suspender el carrusel de los fines de semana. Y después dejar de estar en sintonía con el Real Jaén y todo lo que se movía a su alrededor; y aunque se mantenía -más por apariencia que por otra cosa- la retransmisión de los partidos, cualquier excusa era buena para que "esta semana no puede ser".
Ahora, cuando Onda Jaén rehuye la fórmula que le llevó a estar muy arriba, es la competencia quien la aplica. El partido de hoy (Caravaca-Real Jaén) es un buen ejemplo. Cristalino, diría yo.
Y es que ya lo dice un viejo proverbio chino: "si no cuidas de tus clientes, alguien lo hará por ti".
Cosas como esta dejan muy en entredicho a quienes no se cansan de proclamar a los cuatro vientos que Onda Jaén RTV es una ruina, inviable, y está abocada al cierre. Pero no dicen la verdad de toda la historia, es decir, que la empresa no cae porque no puede hacer frente a la competencia, sino porque sus propios gestores la están sometiendo a una lenta pero efectiva eutanasia.

miércoles, 3 de junio de 2009

Onda Jaén, El Final (II): algunas dudas


FOTO DE J. DIOS ORTIZ. ¡GRACIAS!

En la tarde de ayer se consumó el principio del fin de Onda Jaén Radio Televisión como medio público de comunicación. Si el pasado viernes, 29 de mayo de 2009, era el Consejo de Administración de la Sociedad Municipal de Comunicación e Imagen (SOMUCISA), nombre administrativo de la cadena, quien daba el visto bueno a la venta de parte de su capital al sector privado, ayer martes, 2 de junio de 2009, era la Junta General de Accionistas de Somucisa (esto es, el pleno) la que secundaba la iniciativa.
Poco a poco iremos hablando, largo y tendido, de todo el proceso que se acaba de iniciar. Pero hoy quisiera llamar la atención sobre alguna duda que me surge ante lo dicho por los dueños de la empresa prácticamente desde que asumieron el poder, aunque especialmente en los últimos días, y de manera más específica durante el debate del pleno de ayer, donde estuvieron presentes parte de los trabajadores de la empresa para mostrar su rechazo a la privatización de la cadena. Me refiero, en concreto, a la ya especie de cancioncilla que no se hartan de repetir/argumentar indicando el ruinón que es Onda Jaén. Y, sinceramente, creo que a día de hoy quien dice eso no está moralmente habilitado para hablar así. Me explico.
Entiendo que un empresario, ya sea público o privado, no tenga más remedio que cerrar su empresa tras mil y un intentos fallidos de reflotarla a base de aplicar políticas de austeridad en el gasto, invertir lo justo, aumentar los ingresos al máximo, etc, etc, etc. Pero éste no es el caso de los dueños de Onda Jaén. No seré yo quien discuta que los gastos fijos anuales de la empresa -siendo el personal el capítulo más abultado- son excesivos y seguramente muy difíciles de cubrir. Insisto, cierto. Pero en estos casi dos años de gestión en Onda Jaén, ¿qué han hecho estos empresarios públicos para intentar reflotar la empresa?
A mí me vienen a la cabeza algunas acciones como despedir a un conductor que cobraba 900 euros al mes para sustituirlo por la contratación de taxis que han facturado entre 3.000 y 4.000 euros al mes.
Otra medida que recuerdo es el haber prohibido al único comercial de la empresa que venda publicidad, cuando su trabajo es precisamente ese, vender publicidad.
También resulta llamativa la decisión de reducir casi a la mínima expresión la programación propia tanto en la televisión como en la radio, pero especialmente en la radio, repitiendo hasta la saciedad programas antiguos y diseñando una parrilla cuya intención parece ser la de perder audiencia en lugar de ganarla.
Sí entiendo que se ha apostado por dos programas que, imagino porque no conocemos la existencia de estudios de audiencia al respecto, son de los más seguidos por los ciudadanos de cuantos programas se ofrecen hoy día en la provincia de Jaén. Me refiero a la emisión en directo de los plenos del ayuntamiento, y de los partidos de fútbol del Real Jaén. Pero resulta, digámoslo así, curioso que dos programas de máxima audiencia no cuenten ni con un solo anuncio publicitario... salvo el último partido del Real Jaén frente a la Ponferradina en el que parece que alguien se tomó un poquito en serio su trabajo.
¿Ruinón? Seguramente, pero quizá más motivado por una mala gestión intencionada cuyo objetivo podría haber sido, desde un principio, tener argumentos para poder justificar lo que ahora se hace.
Por cierto, ¿sabéis cuántas veces ha estado el consejero delegado de la empresa en sus instalaciones desde que hace más de un año asumiera el cargo de presidente del Consejo de Administración?: ¡¡¡UNA!!!

lunes, 16 de enero de 2023

Marcos Gutiérrez, primero. Julio Millán, segundo. ¿Habrá un tercero?

Marcos Gutiérrez Melgarejo.
Parece mentira que hayan pasado 20 años. Pero hoy precisamente se cumplen. Inolvidable aquel 16 de enero del año 2003.

Acudí a la rueda de prensa que había convocado Marcos Gutiérrez Melgarejo, el flamante candidato del PSOE a la alcaldía de Jaén. Íbamos un equipo de la Radio Televisión Municipal Ondajaén formado por un servidor (redactor) y mi compañero Cristóbal (operador de cámara). Llegamos con puntualidad torrecampeña ("sinco minutos antes") pero sirvió de poco. Nos echaron porque éramos de Ondajaén

Efectivamente. El que aspiraba a ser alcalde de Jaén a través del mayor proceso democrático que existe (las urnas) se dejó la democracia en el cajón, sacó su vena autoritaria-dictatorial, y echó de la sala a dos periodistas que iban a cubrir la noticia.

¿Sabéis lo mejor? Que no pasó nada. Cada año lo repito aquí por lo grave que entiendo que fue: tanto la expulsión de los periodistas como que no pasara nada. Mi objetivo es que no se vuelva a repetir. Por eso no dejo que se olvide, pero se ve que tengo poco éxito.

Sí porque yo tenía la seguridad de que los compañeros, el resto de la prensa, los políticos, la sociedad... no iban a permitir que volviera a repetirse un atropello como aquel a la libertad de información. 

Julio Millán.
Ese era mi convencimiento hasta que Julio Millán, otro socialista pero este recién llegado a la alcaldía de Jaén, aprovechó el incendio (provocado e intencionado, según la Policía Nacional) del 6 de agosto de 2019 de parte de las instalaciones de Ondajaén para cerrar la Radio Televisión, anular el servicio público que ofrecía, y despedir a las 52 personas que integraban la plantilla.

¿Sabéis qué? Que tampoco ha pasado nada. Uno de los mayores atropellos de España contra la libertad de información, y que sin embargo ha quedado impune.

¿Sabéis lo mejor? Que Julio Millán argumentó, para su limpieza étnica, que el servicio era caro y deficitario, y sin embargo, se sigue gastando el mismo dinero -o más- en contratar servicios externos para hacer lo mismo que hacía Ondajaén.

¿Sabéis qué? Que sigue sin pasar nada.

Primero fue Marcos Gutiérrez; después, Julio Millán. ¿Habrá un tercero? Me atrevo a aventurar que sí. Y ¿sabéis qué? Que por muy grave que sea lo que haga, tampoco pasará nada.

Os lo recordaré dentro de un año.

lunes, 6 de abril de 2020

Octava carta de un trabajador de Ondajaén a Julio Millán

Julio Millán, alcalde de Jaén.

Excelentísimo Señor (siga entendiéndose como fórmula de cortesía) Julio Millán, Alcalde de Jaén:
Hoy es un lunes especial, no porque sea Lunes Santo sino porque es 6 de abril. Se cumplen ocho meses del incendio intencionado que, afortunadamente y gracias a la rápida intervención de los bomberos, asoló únicamente dos despachos de las instalaciones de Ondajaén RTV; sin embargo usted lo ha considerado como "siniestro total", y es lo que utiliza para llevar a cabo el cierre de la cadena y el intento (aún no conseguido) de despido de sus 46 trabajadores, yo entre ellos.
Fíjese si ha pasado tiempo, y pese a que usted ha llevado a cabo el cierre de Ondajaén, el cese de las emisiones de la radio y de la televisión, la anulación del Servicio Municipal de Comunicación (aprobado en pleno), y ese doble intento de despido de 46 empleados municipales... digo que pese a todo lo que usted ha hecho, aún no ha presentado ni un solo argumento, ni uno, que pueda justificar objetivamente todas estas decisiones, y por supuesto respaldado con los informes correspondientes. No hay nada. Se trata de una decisión tomada claramente por partidismo político.
Hasta ahora le he mostrado en varias ocasiones mi preocupación porque usted no esté actuando en este caso como un gestor ejemplar, y así sigo pensándolo, aunque mi sensación va incrementándose con las nuevas decisiones que usted va tomando. No se entiende de otro modo el hecho de que Ondajaén Televisión pudiera estar estos días emitiendo por su canal habitual de TDT las procesiones de Jaén del año 2019, con "coste cero" para el Ayuntamiento, y sin embargo usted ha decidido que eso no ocurra. Sí lo han propiciado numerosos alcaldes de pueblos y ciudades de Andalucía con el objetivo de que, ya que el coronavirus ha impedido que haya Semana Santa, por lo menos los ciudadanos puedan encontrar cierto consuelo a esta ausencia en el recuerdo de Semanas de Pasión pasadas.
¿Por qué ellos sí entienden que se trata de algo bueno para sus ciudadanos, y usted no? Si le digo la verdad, no lo entiendo. Bueno, sí, sí que lo entiendo, para qué nos vamos a engañar.
¿Sabe lo que he estado haciendo para preparar esta octava carta que le envío? Me he visto (revisto, para ser más exactos) el discurso que usted pronunció el día que fue investido Alcalde de Jaén.
Son 14 minutos y 34 segundos sabrosísimos, por cierto retransmitidos en directo por Ondajaén RTV. 
En ese primer acto como alcalde de la ciudad dijo usted que "No hay mayor honor que representar a los ciudadanos". Si me permite, yo le matizaría que los ciudadanos no le han elegido para que les represente sino para que les gobierne... BIEN, o al menos intentarlo. ¿Cree usted que cerrar Ondajaén RTV es una decisión de buen gobierno, es algo que mejora la vida de los ciudadanos que usted administra?
También tuvo palabras, ese día, para los empleados municipales. Les dijo que encontrarían en usted a una persona "dialogante, abierta y comprometida a escuchar siempre". Los trabajadores de Ondajaén, que TODAVÍA somos empleados municipales, hemos buscado a ese Julio Millán, pero no lo hemos encontrado.
Si interesante le parece esto que le he recordado de cuanto usted dijo aquel día de importantes declaraciones de intenciones, seguramente se quede con la boca abierta, como me he quedado yo, al escuchar lo que dijo de los medios de comunicación. Esto se lo traigo contado por usted mismo, para que no piense que tergiverso sus palabras:



¿Lo de cerrar Ondajaén, acabar con las emisiones de la radio y la televisión, incluso aniquilar en un pleno el Servicio de Comunicación Municipal, e intentar despedir a los 46 trabajadores de la cadena es compatible con lo que usted dice en ese vídeo que acabo de mostrarle?
Acabo repitiendo las palabras con las que usted concluyó el discurso de aquel importante día de su vida y de la de todos los jienenses. Recurrió usted a Juego de Tronos (me consta que es fan de la serie), y utilizó las siguientes palabras pronunciadas por Tyrion Lannister:  "¿Qué une al pueblo? ¿Las huestes, el oro, las banderas?... Las historias. No hay nada más poderoso en el mundo que una buena historia?". Y tras esta cita, concluyó usted su intervención diciendo "Os animo a todos y a todas, a los vecinos de Jaén a avanzar, a escribirla juntos. A realizar la historia más bonita, más ilusionante y apasionada que podamos hacer juntos. Estoy seguro que podemos hacerla, que la vamos a hacer por nuestra ciudad, por sus gentes y por las generaciones que la heredarán".
Al escucharle estas palabras me he acordado de esas otras que dijo otro gran aficionado de Juego de Tronos. Me refiero al actual vicepresidente del gobierno, Pablo Iglesias. Fue el pasado 7 de enero, en el Congreso de los Diputados, cuando se celebraba la tercera jornada de la sesión de investidura de Pedro Sánchez. Iglesias, en las palabras finales de su intervención, se dirigió a Sánchez y le dijo "Pedro, no nos van a atacar por lo que hagamos; nos van a atacar por lo que somos".
No se preocupe, señor alcalde, que usted no va a tener el problema de Iglesias o de Sánchez, porque a usted le van a juzgar por lo que haga y no por lo que es.
Rectifique, aún está a tiempo.